sábado, 14 de marzo de 2009

The Featured Artists Coalition

Sobre The Featured Artists Coalition.



"..En la Featured Artists Coalition militan personajes de la talla de Annie Lennox, Peter Gabriel, Mick Jones (The Clash), Dave Rowntree (Blur), Ed O’Brien (Radiohead), Robbie Williams, Fran Healy (Travis), Nick Mason (Pink Floyd) y Billy Bragg: ésas son algunas de las firmas estampadas en un comunicado en el que le solicitan al gobierno británico que no avance en la idea de tipificar como delito la descarga ilegal de canciones. “La industria discográfica británica aún transita el camino de criminalizar a la gente por bajarse música”, señaló Bragg, viejo militante de causas sociales. “Si seguimos ese camino, estaremos siendo parte de un intento proteccionista. Es como tratar de meter de nuevo la pasta dentífrica en el tubo. Nosotros estamos del lado del público, del consumidor”, dijo.

La iniciativa de los músicos ingleses apunta a un hecho específico, la persecuta policial con respecto al download, pero tiene claro que hay un horizonte más amplio. “Los artistas deberían ser los poseedores de los derechos sobre su música, y decidir cuándo algo es gratuito y cuándo algo debe pagarse”, dijo Bragg. Es que la FAC puede enfrentarse al poder industrial, pero tampoco come vidrio: entre sus reclamos está el de que YouTube y MySpace paguen por la utilización de sus obras. La movida de la organización que nuclea a 140 músicos intenta abrir ese debate que la industria tiene siempre clausurado: por qué las canciones que escribió y grabó una persona son propiedad de otras personas que rara vez agarran una guitarra o pisan un estudio de grabación. Mientras la discusión se concentra en cuántos juicios hay que iniciar para que la gente se asuste lo suficiente, queda poco margen para hablar de por qué –como bien señaló el productor y músico Steve Albini en su informe “The problem with music”– el abogado que trabajó en las cuestiones legales de un contrato discográfico gana más que el guitarrista del grupo contratado.

En los últimos tiempos, el monstruo que preocupa a la industria se fue convirtiendo en un valioso aliado de los músicos. Los riesgos de la experiencia independiente están atenuados por las posibilidades de difusión que ofrece la web, el contacto directo entre el músico y su potencial público que permite evadir la noria de los sellos, antes inevitable. Un músico que no depende exclusivamente del contrato con la major para darse a conocer retiene la propiedad de sus canciones, un derecho que ya nadie debería discutir. Y puede considerar cobrarle al público un precio menos abusivo que el que se registra en disquerías y sitios de descarga legal. Pero algunos prefieren seguir intentando meter la pasta de dientes dentro del tubo. Una actitud casi tan necia como salir a pedir la muerte en vivo y en directo."

Fuente Página 12.




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