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martes, 13 de noviembre de 2007

Tal vez reveer el modelo de consumo....Quién sabe.

A raíz del conflicto con las pasteras en la Argentina han surgido algunos análisis interesantes sobre el modelo de consumo existente en el mundo, por ejemplo:



Por Norma Giarracca y Miguel Teubal * (de Página 12)

Y la chimenea comenzó a marcar una herida pestilente y oscura en el aire que atraviesa los cielos y las aguas azules del río Uruguay. La fábrica y la chimenea que por siglos nos contaron que eran símbolos de progreso, prosperidad, trabajo y desarrollo se pusieron en funcionamiento en Fray Bentos, Uruguay. Gustavo Esteva, uno de los críticos latinoamericanos más agudos de “este desarrollo”, dice que con él nos privaron de definir modos de construir la producción material y social de la vida basados en nuestras propias especificidades culturales. Se nos hizo creer que los procesos económicos, agrega, se desenvuelven con la misma fuerza de las leyes naturales. En estos días en que Botnia comienza a funcionar, consideramos importante deconstruir ciertos “mitos” que se utilizan para justificar estas inversiones capitalistas que tienen como centro los recursos naturales.



El crecimiento económico en particular de los países capitalistas desarrollados, pero también de la India y China, requiere crecientes recursos naturales, generándose “escaseces”, dado que son bienes que no pueden ser producidos fácilmente o en cantidad suficiente por los países altamente industrializados (que los esquilmaron en sus propios territorios). Por otro lado están las tecnologías “modernas” o de “última generación” y sus efectos devastadores sobre el medio ambiente y la salud pública. En los países centrales existen regulaciones o controles que tienden a limitar estas actividades, pero esto acarrea un aumento significativo de sus costos, reduciéndose sustancialmente su rentabilidad. Como consecuencia, sea por la escasez o por sus efectos contaminantes, las empresas que utilizan los recursos naturales en escala mundial tienden a instalarse en los países fuera de sus territorios de origen, donde los mundos sociales de quienes toman las decisiones están a salvo. Asimismo, tienden a generar enormes súper ganancias, o “rentas diferenciales a escala mundial” que –tras décadas de privatizaciones y desregulaciones– son apropiadas por estas grandes empresas y por un puñado de Estados del Norte. En la periferia, la explotación de estos recursos naturales genera no sólo fabulosas ganancias, sino sobreganancias que denominamos “rentas”. Se trata de recursos no producidos por el trabajo humano: son la tierra, el agua, los ríos cercanos, los cerros, etc. Por más dinero que genere el Norte, por más capital que acumule, por más que suban sus “bolsas”, no puede recrear los montes nativos, que son los que cobijan la biodiversidad, los ríos con agua potable, la tierra fértil...



Por otro lado, una tecno-ciencia al servicio del capital concentrado argumenta que esos recursos sin las nuevas tecnologías no son explotables y “no sirven para nada”. Gran falacia: desde que el hombre es hombre se relacionó con los bienes naturales y con los otros seres vivientes para la propia reproducción de la vida material y generó técnicas, herramientas para usarlos en forma sustentable. El resultado es que unas culturas los cuidaron y aún los poseen y otras –las del Norte– los esquilmaron. Otro argumento que circula es “¿cómo vamos a estar en contra de la producción de papel?” y raudamente se mencionan los libros, para tocar algo valorado por nuestros pueblos. Basta recorrer la ciudad de Nueva York a las siete de la tarde para comprobar lo que significa la sociedad del desperdicio: kilos y kilos de papel como basura que diariamente los habitantes de las grandes ciudades del desarrollo usan y tiran para que el molinete de la producción papelera vuelva a comenzar y a obtener sus superganancias.



Este desarrollo, el modelo del agronegocio, que también es el forestal, el minero, etc., es devastador no sólo para Uruguay, sino para Argentina, Chile, Brasil, Paraguay, y debería ser materia de debate no sólo en las Asambleas de Autoconvocados de toda la América Latina, sino en el marco del Mercosur, en la Comunidad Andina (CAN), en el seno de las sociedades en general.



* Giarraca es socióloga y profesora de Sociología Rural (UBA); Teubal es economista e investigador superior del Conicet.

La dirección del artículo.


lunes, 12 de noviembre de 2007

Fomentar el pensamiento....


De "Pobre Mundo Rico":

El poder de los medios y su falta de independencia


A este respecto Cassen acusó por una parte la ausencia de crítica de los medios ante el exceso y concentración de riqueza de la clase superior: “Los grandes medios son actores de la globalización y vectores de su ideología”. Y por otra su poder: “El poder mediático no es el cuarto poder, forma parte del poder económico y del político”, apuntó.

Expuso así el caso francés, en el que tres cuartas partes de los medios pertenecen a tres personas (grupos): dos de armamentos y uno de obras públicas. Señaló así la necesidad de la independencia de los medios, de “operar una lucha por los derechos democráticos en una situación en la que el poder está concentrado en tan pocas manos”, y señaló a este respecto medidas anticoncentración que limiten la participación de empresas en el capital de los medios.

A modo de resumen concluyente, Bernard Cassen hizo hincapié en la necesidad de luchar contra las desigualdades para lo cual “tenemos que luchar contra el poder de los medios, enfrentarnos a los gobiernos y ser educados en la crítica”.


De una entrevista a Eduardo Subirats:

Lo que distingue intelectualmente una elite no es el poder político o institucional de la clase que sea. El poder institucional define la burocracia, el intelectual orgánico o la estrella literaria. Lo que distingue una elite intelectual en un sentido estricto no es el poder político, sino la capacidad de desarrollar una crítica, de crear una forma de ver, de pensar y de ser, reside en la fuerza reformadora y transformadora de los lenguages y la conciencia de una sociedad.
En este sentido, hoy vivimos en una era antielitista, un antielitismo que se cree democrático, pero en realidad une lo peor de la herencia anti intelectual de los viejos facismos. Vivimos en una era en la cual el papel educador y orientador de estas elites intelectuales ha sido tomado y
monopolizado por el burocrata académico, por la estrella de los medios, por el agente editorial, por el administrador político.




Y sobre los cambios culturales en la democracia o la transición a ella en varios
países:

El cambio cultural y artístico en América Latina también tiene, en su opinión, una correspondencia con lo político y lo social?

Las transiciones democráticas de los años 80 no trajeron un cambio cultural verdadero en América Latina, ni en los países del Este Europeo, ni en la Península Ibérica. Lo que trajeron es la americanización de casi todos los aspectos de la cultura, desde las bibliografias académicas hasta los McDonald’s, pasando por el maíz y la soja transgénicas. Se puede hablar de cambio frente a una obra como la de Niemeyer o Burle Marx, o frente al pensamiento de Darcy
Ribeiro o Guimarães Rosa. Ellos señalan un cambio porque dividen un antes y un después. Son obras que abren una perspectiva artística, intelectual y social nueva. Hoy vivimos un gran vacio, un enorme nihilismo y una terrible angustia frente al futuro.



Entonces, seamos concientes, tengamos pensamiento propio, ¿tiene sentido decir "Pensamiento Crítico"?, ¿existe pensamiento "no" crítico?.

jueves, 9 de agosto de 2007

Sobre un consumo más responsable de bienes culturales


Algunos estudios rebelan que lo que más se intercambia en los programas p2p (emule, tribalweb, kazaa, etc. etc. ) son justamente aquellos productos que más se venden.
O sea, lo que más se baja es justamente Harry Potter, Piratas del Caribe, el último cd del cantante de moda impuesto por los medios, Dan Brown, etc..
A veces se bajan copias pésimas, grabadas en el cine, sin subtítulos o ilegibles, pero el apuro por verlo antes se impone....Si en cada esquina tendrás a un "trucho" vendiendo el dvd ....¿Para qué tanto apuro?.
Las grandes empresas así imponen el terror, un fan de Harry Potter hace una traducción al francés y sale en todos los medios que será multado o hasta preso.
¿Valió la pena?
No lo se, creo que no.
Como usuarios deberíamos tratar de imponernos un límite, para que lo bueno que tienen los sistemas de intercambios p2p pueda sobrevivir.
Por lo bueno me refiero a la posibilidad de encontrar aquello que el mercado no distribuirá porque está "copado" por "blockbasters" del tipo de Harry Potter, Piratas del Caribe, Dan Brown, y los cantantes de moda que nos imponen en los medios.
Deberíamos ser un lugar para lograr que aquello que no es lo que quieren imponernos los medios se distribuya y se conozca...

Por eso es que solicitamos que tratemos de tener un código de conducta, por ejemplo no descargar:
  • Películas (del tipo "blockbuster")con menos de 2 meses de estrenadas.
  • Cds con menos de 5 meses.
  • Libros con menos de un año.
Así dejamos que el "mercado" y toda la cadena de distribución gane sus dineros y tratamos de ver como podemos ayudar a las pequeñas industrias culturarles de cada país a sobrevivir y crecer.....
¿Será posible?



Algo más sobre consumo de bienes culturales a través de Internet