Desalojo de los estudiantes que ocupaban la rectoría. Acción de la Policía Militar en la Universidad de San Pablo. Si quieren descargar los subtítulos.
Nosotros, estudiantes de la Universidad de San Pablo [USP], que luchamos contra la policía en la universidad y por el retiro de los procesos administrativos contra estudiantes y trabajadores, por medio de esta nota pública, denunciamos la acción de la tropa de choque y de la policía militar en la madrugada del día 8/11.
En una enorme demostración de intransigencia en medio al período de negociación y a la noche, la rectoría fue responsable por la acción de la tropa de choque de la PM que militarizó la universidad en una represión sin precedentes. En un operativo con 400 hombres, caballería, helicópteros, carros especializados y el cierre del Portón 1 se instaló un clima de terror, que recordó los tiempos mas sombrios de la dictadura militar en nuestro país.
esistimos y nos obligarib a entrar en salas escuras, agredieron a estudiantes, filmaron y fotografiaron nuestros rostros (hombres sin uniforme ni identificación). Se llevaron a todas las mujeres (24) a una sala cerrada, obligándolaas a sentarse en el piso y a quedarse rodeadas por policías hombres con cachiporras en las manos. Se llevaron a una de las estudiantes a la sala de al lado, que gritó durante treinta minutos, llevándonos a la desesperación al oír gritos como el de las torturas que todavía siguen impunes en nuestro país. Todo esto demuestra el verdadero carácter y el papel del convenio entre la USP y la policía militar.
La dictadura vive en la USP. Tropa de choque, policía militar, perseguiciones a estudiantes y trabajadores, despido de dirigentes sindicales, espionaje contra activistas y estudiantes, represión a través de consultas psiquiátricas a los que viven en el CRUSP (moradia estudiantil).
Nosotros, que estamos desde las 5h en la cárcel y control de los policías, llamamos a todos a manifestarse contra la prisión de 73 estudiantes y trabajadores por luchar con métodos legitimos por sus derechos.
Responsabilizamos al rector Joao Grandino Rodas, y a toda su burocracia académica y al gobernador del estado de San Pablo Geraldo Alckmin, junto a su secretario de seguridad pública, por toda la represión de esta madrugada. Reafirmamos nuestra lucha contra la policía, dentro y fuera de la universidad, que reprime a la población pobre y trabajadora todos los días.
Fuera la PM! Revocación del convenio! Retiro de los procesos! Libertad a los presos políticos!
"Pueden encarcelarme, pueden pegarme, pueden hasta dejarme sin comer, que no cambio de opinión! Porque de la lucha no salgo no!"
Los estudiantes de la USP si saben lo que quieren! Sí lo saben, pero los medios fingen que no para manipular a la gente como ustedes. Estuve allá justamente para poder comparar lo que pasa y lo que es relatado. Sentí asco de los medios brasileños. Transformaron una lucha de años contra un rector impuesto por el gobierno e su represión en un lío de maconheros (usuarios de marihuana). La marihuana sólo fue el estopín. La noche anterior a la desocupación, várias madres de alumnos estuvieron para chequear que el edificio estava intacto. Quien rompió todo fue la Policía Militar [PM]. La pelea con los periodistas fue iniciada por una persona ajena al movimiento estudantil, armada con arma de choque. Probablemente P2. Y la masa se queda ahí, creendo en la globo, en la folha, en la veja, y llamando a los estudiante de marginales. @achatasoueu São Paulo - Brasil
En un Estado autoritario, ek grupo que toma el poder considera a sus opositores enemigos. La matemática es simple: utilizar todos los medios de represión para mantener el orden interno. La polícía actúa no a favor del ciudadano, sino en contra.
Durante la dictadura brasileña, la ausencia de la Policía Militarizada [PM] en los campus universitarios fue la munición que precisábamos para acabar con ella. En ellas, iniciamos los movimientos por la Amnistía y las Libertades Democráticas.
Las primeiras paseatas y manifestaciones salieron de los campus. La sociedad civil, inclusive la Iglesia, rompió con el régimen después del movimiento estudantil reorganizado.
En un Estado democrático, deberíamos darle la bienvenida a la presencia de la PM en la Universidad de San Pablo [USP], para combatir la epidemica violencia urbana y dar seguridad a los alumnos.
Sin embargo, herencia de tiempos pasados, las rondas pasaron a revisar a estudiantes en la búsqueda de entorpecientes. Y encontró a tres de ellos in fragante con marihuana. La prisión causó protestas, líos y la ocupación de edificios de la administración.
No es de hoy que la polícía pasa mucho tiempo revistando la juventud buscando una colilla de marihuana, para un achaque. La práctica existe desde que soy joven. En las calles y rutas. En los puestos policiales camineros, en que le hacen una revisión general en nuestros autoos, mientras pasan autos y cargas robadas, armas y contrabando. ¿Quién no fue parado en los puestos de Paraty y Penedo y no llevó una revisación general?
En Rio de Janeiro, basta ver una chapa de San Pablo que la PM hace una revisación dura. Y si encuentra algo, extorsión seguro. ¿La sociedad brasileña quiere que parte de la fuerza policial continue "perdiendo tiempo" con los usuarios comunes?
Los tres estudiantes de la USP fueron llevados a la comisaría y liberados horas después. Algunos defendieron la acción de la policia. Al final, fumar marihuana es un crimen, y los "uspianos" no deberían sentirse por encima de la ley.
Equivocado. La Ley 11.343/06, que entró en vigor en 2006, revocó la n.° 6.368/76 e instituyó nuevas normas reguladoras sobre la pose de tóxicos (artículo 28).
El crimen de porte de substancia entorpeciente para uso propio no impone mas pena de detención o reclusión. Las sanciones previstas son de cuño socioeducativo, como prestación de servicios y amonestación verbal.
Si el artículo 28 no preve pena de detención o reclusión, está descriminalizada la conducta de porte de entorpecientes para uso propio.
El jurista Luiz Flávio Gomes escribió: "Si legalmente, en Brasil, crimen es la infracción penal castigada con reclusión o detención, no hay duda que la pose de droga para consumo personal con la nueva ley dejó de ser crimen, porque las sanciones impuestas para esa conducta, advertencia, prestación de servicios a la comunidad y comparecimiento a programas educativos, no conducen a ningún tipo de prisión. Además, justamente por eso, tampoco esa conducta pasó a ser contravención penal, que se caracteriza por la imposición de prisión simple o multa."
"En otras palabras: la nueva ley de tóxicos, en el art. 28, descriminalizó la conducta de pose de droga para consumo personal. Le retiró la etiqueta de infracción penal, porque de ningún modo permite la pena de prisión. Y sin pena de prisión no se puede admitir la existencia de infracción penal en nuestro país", completó. Su tesis está disponible en el site www.jusnavegandi.com.br.
¿No es mejor avisarle a la PM? ¿No prestaria un servicio mejor se estuviese atrás de los verdaderos criminales?
Fue la rectoria de la USP la que pidió que la Línea Amarilla de subterráneo, siendo proyectada, no pasase por el campus, alegando cuestiones de seguridad.
En el proyecto original, las estaciones serian en la Plaza del Reloj y en el HU (Hospital Universitario). La construyeron en Butantã.
Los miles de alumnos, profesores, funcionarios y visitantes que circulan diariamente por la mayor universidad de América Latina son obligados a caminar más de un quilómetro hasta la portería de la institución.
El año pasado, habitantes de Higienópolis firmaron una solicitada para que el subterráneo no construyera una estación en el corazón del barrio. "No queremos gente diferenciada", dijo una habitante, lo que generó protestas cargadas de ironías.
Ahora, señoras de Ipanema [Río de Janeiro] abrazaron la Plaza Nossa Senhora da Paz y pidieron un no a la construcción de una estación de subterráneo. Las de Leblon también piden que la línea siga subterránea hasta Gávea.
Presidentes de consorcios de edificios de Pinheiros pidieron que la Municipalidad no lleve al barrio un albergue de sin techo. La semana pasada, un banco de la Avenida Paulista cercó con rejas las muretas de su sucursal, que servían de punto de encuentro, ocio y seducción los fines de semana. Imitó la sucursal de la Caixa Econômica, también en la Paulista, que colocó rejas de protección para impedir la circulación de peatones en la plaza interna.
No se encuentra en otros países la división de circulación entre propietarios y empleados. Es difícil de entender por que hay ascensores sociales y de servicio en casi todos los edificios. E incluso con el aviso oficial pegado, obligado por ley, de que es prohibida la discriminación, empleados y domésticas son compelidas a no usar el social.
Nuestra República, proclamada por generales, sustituída por la elite del café con leche [políticos de San Pablo y Minas Gerais], recompuesta por el populismo, que la transformó en una dictadura de inspiración facista, retomada por fuerzas democráticas que vivían en conflicto con los laboristas, que detonó una dictadura violenta que duró 21 años, demora para cristalizarse.
La violencia urbana, es prueba de la debilidad de las instituciones públicas, de la falencia del Estado, de la ausencia de justicia social, sirve de coartada para que se levanten rejas, porterías y sistemas de seguridad que "protejan" una clase de la otra.
La tensión social victima. La corrupción en la Justicia y en el Ejecutivo treban el desarrollo e impiden la distribución de la riqueza pública.
La Previdencia [Sistema de Jubilación Oficial] separa los ciudadanos en dos castas: los comunes y los servidores públicos. El mes en que se conmemora la Proclamación de la República, cuyo sentido etimológico es "bien comun", deberíamos perguntarnos si ella fue de fato proclamada.
El video viral de la Red Label que emociona [abajo está el video], en que las piedras del Pan de Azúcar se transforman en un gigante que se levanta y sale caminando, bajo el slogan "el gigante se durmió", es simbólico.
Pues él se levanta y se va. Da un paseo en el mar, mientras nos dicen "keep walking, Brasil". Deberia quedarse en el continente para ayudar a nuestra República. Vuelve, gigante. No nos des la espalda.