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miércoles, 5 de agosto de 2009

Si van a la "Rural"....Morir para la rentabilidad ajena


Publicado en "La Nota Digital"

Expertos de la salud denunciaron que la fumigación con insecticidas y herbicidas a gran escala provocó daños irreversibles en mujeres y niños entrerrianos. Algunos comparan el problema con un genocidio por la proliferación de cáncer, malformaciones, abortos, y aseguran que se da ante nuestros ojos en esta provincia y se extiende por cuatro países de Sudamérica, cuyos pobladores fueron tomados como “ratones de laboratorio”. Otros aseguran que el problema estallará en un escándalo de proporciones, tarde o temprano.

“Nunca me ofrecieron cuidados, me dejaron a las buenas de Dios”, dice Fabián Tomasi. Este obrero de Basavilbaso se considera un testimonio en cuerpo y alma de los efectos nocivos de los agrotóxicos sobre los seres humanos, y celebra estar vivo aunque con la salud a la miseria, para echarles en cara sus sufrimientos a los expertos, empresarios y políticos, y para alertar a los que ignoran este flagelo.

Es un caso emblemático pero no singular. Personas de Gilbert, Basavilbaso, Rocamora, Gualeguaychú, Paraná, Diamante, Villa Urquiza, Rosario del Tala, Líbaros, Larroque, y la zona a la vera de la ruta 11 entre Oro Verde y Gualeguay, son algunos de los sitios en los que se encendió la luz de alerta por los efectos nocivos del uso de agrotóxicos en esta provincia.

La problemática fue advertida hace años, incluso en Paraná hubo especialistas que alertaron sobre los efectos de agroquímicos en anfibios y peces, pero sin repercusión entre las autoridades sanitarias. Los resultados de investigaciones realizadas en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), divulgados este año, reforzaron las sospechas, para algunos, y las certezas para otros, de que estamos ante un modelo que no ofrece garantías para la salud de los humanos.

Es cierto que si de soja se trata, en la última campaña bajó en casi 300 mil hectáreas la superficie cosechada, y que en volumen se trilló el equivalente a un tercio de la cosecha anterior en esta provincia. Pero eso ha sido producto de las malas condiciones ambientales, no de políticas contra el monocultivo. Y esa merma que significó pérdidas para muchos productores no tuvo como contrapeso una mejora en otros rubros, de modo que el modelo continúa casi intacto, con más enfermos y menos productores.

El doctor en medicina Andrés Carrasco, responsable del Laboratorio de Embriología Molecular del Conicet e investigador de la Universidad de Buenos Aires (UBA) lanzó el último y más poderoso misil contra los agrotóxicos porque comprobó que el glifosato, el producto más usado en el control de malezas en nuestra provincia y la Argentina toda, no es inocuo como pretende la empresa que lo fabrica, la multinacional Monsanto, sino que dañó con certeza a los embriones de anfibios que su departamento estudió.

El revuelo entre los empresarios fue mayúsculo, el propio Carrasco sufrió amenazas, y los gobiernos nacional y provinciales todavía no acusaron recibo pero es de suponer que algo preparan para no quedar tan pegados a un modelo que sería responsable de malformaciones, cáncer y abortos al por mayor. De modo que los estudios de impacto acumulativo tan resistidos, inexplicablemente, por esos gobiernos, ya dejaron de ser un reclamo sectorial y silenciado.

“Del estómago hacia arriba tengo los músculos secos, no tengo músculos en los brazos, soy un esqueleto”, se confiesa sin reservas el entrerriano Tomasi, que al sufrir en su propio cuerpo los daños de los químicos empezó a investigar su problema y se convirtió en una forúnculo para los defensores a ultranza del sistema de producción extensiva a gran escala con el uso de agroquímicos y semillas modificadas. Hoy quisiera debatir, cara a cara, con catedráticos, ingenieros, empresarios o políticos, sobre los efectos de los químicos pero lamenta que nadie acepte el convite.


LOS ADELANTADOS

En esta provincia, como en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y otras regiones, surgieron en la última década dirigentes de base y profesionales conscientes del problema que denunciaron la situación. Tal vez el más conocidos de ello sea Jorge Rulli, fundador y militante del Grupo de Reflexión Rural (GRR), y coordinador de la campaña ‘Paren de fumigar’, pero en nuestra provincia existen militantes de esta causa en varias localidades.

Es el caso de Basavilbaso, donde el médico Roberto Lezcano advirtió el flagelo que enfrentaba, estudió, denunció, y hoy es un bastión en el alerta por la manipulación de agrotóxicos. “El caso de Fabián Tomasi es extremo, no se cuidó y allí están las consecuencias”, dice Lezcano, que atendió al joven en su ciudad de antigua vida ferroviaria.

Las inquietudes de Lezcano se convirtieron en alarma hace pocos años, cuando en Basso se produjo una mortandad masiva de aves, cerdos, perros, y desde entonces registra, sigue, observa, sienta precedentes y se presenta ante los fiscales y jueces. “Aquí tenemos casos muy desgraciados como el de los niños de Tala o de Gilbert, y hay zonas con la población muy expuesta, como en el corredor de la Ruta 11 entre Oro Verde y Gualeguay. Hay casos de exposiciones frecuentes que van alterando el organismo de a poco, los efectos son a mediano y largo plazo”, comenta.

Recuerda que el problema explotó con mayor fuerza con el caso del barrio Ituzaingó Anexo, de Córdoba, con denuncias por la acumulación de enfermos de cáncer, y demandas que involucran a empresarios y dirigentes políticos y que están bien expuestas en la obra ‘Pueblos Fumigados’ de Rulli.

Los dictámenes de la justicia cordobesa contra las fumigaciones y los fumigadores fortalecieron las luchas del GRR y sensibilizaron al país, porque las denuncias empezaron con madres que padecían cáncer o tenían a sus hijos enfermos, cuando el GRR ya venía alertando por las consecuencias de los agrotóxicos desde hacía un lustro, sin eco entre las autoridades.

500 METROS, MÁS LÓGICO

Ante el testimonio de Fabián Tomasi, el doctor Lezcano no acusa al obrero por sus padecimientos ya que los trabajadores, dice, no fueron informados correctamente, y recuerda el caso de otro obrero de apellido Sobral que era banderillero (en la pulverización por avionetas) y luego preparador de insecticidas y sufre de síndrome cerebeloso.

“Usted está en su casa tomando mate, y un vecino invade su terreno, su casa, fumigando a 150 metros. ¿Qué derecho tiene? “, comenta Lezcano contra el rociado que es habitual en zonas rurales y dice que los 50 metros de distancia que exigen las normas son un disparate. “Aquí están probando a 500 metros”, indicó, y por ahora los resultados parecen aceptables.

Para Lezcano “faltan decisiones políticas” que permitan un cambio drástico en el sistema productivo, pero no hay que esperar a que se den las reformas totales y los estudios de impacto, hay que actuar ahora, dice, controlando, frenando los abusos, dando más distancia entre la fumigación, las viviendas, los cursos de agua.

“Tengo material demostrativo de que se violan las normas, que caben denuncias penales contra autoridades del Senasa”, sostiene Lezcano. Las acusaciones contra autoridades del Senasa no llaman la atención. En la provincia ocurrieron gravísimas intoxicaciones masivas, en las que esas autoridades brillaron por su ausencia y ni siquiera pidieron testimonios a las víctimas o explicaciones a los victimarios, ni realizaron estudio alguno.

Lezcano admite que en los últimos meses nota mayores prevenciones en los aplicadores, pero apunta que eso no alcanza. Dice que en el Poder Judicial, cuando comenzaron las denuncias, los fiscales y jueces no estaban al tanto de la legislación vigente, en cambio en la actualidad se muestran más atentos y filosos, y de hecho él mismo sigue varias denuncias porque cada tanto aparecen nuevos casos. “Este año presenté tres denuncias, y otra gente lleva cinco o seis en la zona, incluso con niños”, que han sido víctimas como el hijo de un obrero rural.

UN GRAN TUBO DE ENSAYO

“Nuestro territorio es un laboratorio comprendido entre la cordillera y el Atlántico, han hecho de este lugar un gran tubo de ensayo”, aseguró el bioquímico Daniel Verseñazzi, integrante del Foro Ecologista de Paraná. “La producción de alimentos con químicos es una producción para un mundo que selecciona el alimento, no viene a darle de comer al mundo”, sostiene.

¿Qué le diría a un presidente, un gobernador?, preguntó Análisis a Verseñazzi.
Nosotros insistimos en la necesidad de revisar profundamente y definitivamente el modelo de producción agropecuaria. Es difícil lograr la aceptación de un cambio de modelo en quienes hacen uso del modelo para su enriquecimiento o su sostenimiento. Es un modelo que nos hace daño y no tiene futuro.

Le dirán que con la soja no tienen futuro, pero sin la soja no tienen presente, con el tambo se funden, por ejemplo.
Bueno, pero cuál es la transición… Tenemos que construir nuevos tiempos. No se puede dejar pasar más, el tiempo que pasó ya es demasiado. Hoy, saber que tal uso de químicos produce enfermedad y muerte, y seguir usándolo como ha pasado con el endosulfán, es muy dañino. Porque se sabe que es un químico de alta toxicidad, pero para evitar la pérdida del stock se le da permiso hasta 2011, para que terminen las reservas. Parece una broma. Nuestros productores van camino a desaparecer no por las retenciones, van camino a ser rehenes de quienes manejan el paquete de la producción agrícola.

De cero a cien, ¿cuánto hemos hecho en los últimos diez años para resolver el problema concreto del uso de agrotóxicos?
No quiero decirte cero, pero estamos cerca. Las oficinas que tienen que controlar son promotoras de agrotóxicos.

NO ES SÓLO UN ESTORNUDO

¿Y a los productores, qué les diría?

El reclamo del campo, de ser escuchado, que es legítimo, es un reclamo que el campo tiene que hacerse a sí mismo. Escuchar. No han escuchado los reclamos de sus vecinos dañados. Nos han maltratado en cuanta reunión hemos estado. Y algunos que han tenido difusión mediática, han relativizado, diciendo ‘ah, este es el gobierno que nos quiere correr con esto porque tiene el problema de las rutas ocupadas’. Una cosa no quita la otra. Yo no digo que el gobierno no haya querido utilizar algún programa de televisión para desprestigiar el reclamo, pero es legítima la demanda por la toxicidad que nos han impuesto, una toxicidad que no pasa por una molestia respiratoria, un estornudo: son enfermedades degenerativas, abortos, interrupciones de embarazos todas las semanas.

Eso aquí, en Paraná.
Tenemos dos y tres interrupciones espontáneas de embarazos todas las semanas… Los comodities no se producen más en Europa. Porque ellos, sus empresas, decidieron trasladar sus matrices de producción a otro lado. Botnia, Syngenta, Monsanto, Basf, Barricol. Todo lo que sea comodities, producción en escala. La globalización, la economía global es posible si se le da de comer y se le mantiene el ’suntualismo’ a 1.500 o dos mil millones de personas en el mundo. El resto está demás.

SILENCIO Y GRITO, EN GUALEGUAYCHÚ

El panorama que dibuja Verseñazzi no podría ser más sombrío. Y los testimonios se repiten a lo largo y a lo ancho de nuestra provincia. Cerca de Gualeguaychú ocurrió un caso grave hace pocas semanas. Mirtha Hernández de Mattos y Virginia de Aulé sufrieron en carne propia los efectos del riego de productos químicos desde el aire, cerca de sus viviendas en Pehuajó Sud. Virginia padeció un cuadro respiratorio agudo, casi se desmayó, y debió quedar internada en Gualeguaychú.

Los hechos fueron denunciados ante autoridades provinciales, pero el abogado Eduardo Ronconi confió a Análisis que no habían recibido respuestas.

Para Ronconi, los fumigadores muestran el plan de vuelo y los productos que usaron para rociar las parcelas, todo dentro de la ley en apariencia, pero el profesional se preguntó qué controles realizan los organismos estatales, porque de hecho los problemas que padecieron Mirtha y Virginia en casas vecinas no son un cuento.

Productores de Pehuajó admitieron que en este caso, como en otros, las denuncias son morigeradas por el temor de las víctimas de generar dificultades a amigos o parientes que trabajan con grandes propietarios de los campos fumigados. Entonces se suelen conformar con el compromiso de la empresa fumigadora, de avisar, la próxima vez, con anticipación. Lo cual no debiera eximir al estado de la necesaria investigación.

En uno de los domicilios, además de provocar trastornos en la salud de las mujeres murieron gallinas y otros animales.

Claro que, ante la fama que tienen hoy los efectos de los agrotóxicos sobre viviendas, escuelas, arroyos, y los efectos menos palpables en la salud de embriones que luego terminarán en un aborto, pueden aparecer casos sospechosos que los vecinos, o la prensa, adjudiquen a los químicos con ligereza o irresponsabilidad.

Manuel Franz, un obrero rural de Lucas González que vivía en Maciá, falleció la semana pasada cerca de Basavilbaso. Trascendió que sus problemas de salud comenzaron con una intoxicación por sus exposiciones a los agrotóxicos, pero el director del hospital de Maciá, Ademar Vallejos, descartó esta hipótesis. “Estamos esperando los resultados de los estudios, pero en principio los médicos que lo atendieron vieron un cuadro de insuficiencia respiratoria por una neumonía complicada”, manifestó.

Estas son, sin embargo, excepciones. Lo natural es la repetición infundada de afirmaciones de empresas interesadas como Monsanto, ya condenadas en algunos países por sus mentiras. Y un ejemplo es lo que ocurrió con el intendente de Larroque, Raúl Riganti, que fue candidato a diputado nacional por el PJ hace poco.

Riganti defendió al glifosato, y la fundación Fundavida de Gualeguaychú le publicó una carta abierta. “Venga a Gualeguaychú y vaya a la Facultad de Bromatología donde investigadores nuestros demostraron tempranamente que el glifosato queda en las semillas, que no desaparece. O si usted quiere actuar responsablemente como productor y como legislador, lea las investigaciones del Dr. Andrés E. Carrasco… El glifosato en un plazo mediato será prohibido, pero mientras esto no ocurra seguirá haciendo su acción devastadora sobre la tierra, flora y fauna, los ríos y la salud de la población… Le solicito humildemente que revea su actitud, se informe y no actúe más como transmisor de mentiras que matan”, le dijeron en la carta firmada por el vecino Edgardo Moreyra.

NOVEDADES EN LA LUCHA

El bioquímico y ambientalista Daniel Verzeñassi, integrante del Foro Ecologista de Paraná, dijo que los entrerrianos estamos ante un genocidio. Los gobernantes tienen que cambiar el modelo, apuntó en diálogo con Análisis, y los productores deben escuchar más a sus vecinos que se enfermaron por los agrotóxicos. Los abortos y las enfermedades degenerativas son inquietantes, aseguró, en nuestra región, y los responsables no han hecho más que “esconder la cabeza bajo la tierra”. También alertó que las multinacionales ya preparan el reemplazo del glifosato por el dicamba, para continuar controlando el mercado y eludir las responsabilidades.

¿Qué cambia con los nuevos informes del Conicet sobre efectos de los agrotóxicos?
Hay de todo. El informe de (Andrés) Carrasco es contundente. Estuvimos con él y con Jorge Rulli hace poco, en el hospital Iturraspe de Santa Fe. Que quiera desdibujárselo para darles un poco de tiempo, para que armen la estrategia de recupero y las respuestas a quienes hoy hacen el modelo de transgénicos y agrotóxicos, es otra cosa, pero el análisis de embriología en anfibios que hizo Carrasco es categórico. Y se le agrega lo del francés (Gilles Eric) Seralini.

Hay un informe de hace varios años de Rafael Lajmanovich por acá, con renacuajos expuestos al glifosato.
Claro, él habla de su observación empírica como especialista de la biología. Y Carrasco es un investigador de embriología, indaga en la genética, a partir de los toques que hace sobre genes que codifican caracteres alterados. Observa caracteres alterados y dice bueno: estos son los genes tocados en los embriones por la presencia del glifosato. Es un estudio comparativo impecable. Te decía que lo del francés Seraline se suma a “El mundo según Monsanto”, de Marie Monique Robin, y todo va generando un panorama. Los fabricantes de glifosato ya no están desprevenidos.

¿Qué van a hacer esas empresas?
Como alrededor de 30 variedades vegetales autóctonas han generado ya resistencia al Glifosato, ya están armando el reemplazo del glifosato que es el dicamba. Van a querer impregnarse de un halo de cuidadosos y de investigación al servicio de la salud o de la producción, advertidos de la necesidad de reemplazar un producto que viene siendo cuestionado. Un poco lo que ha pasado con Botnia, que cambia de firma. Van generándose las estrategias ventajosas para presentarse en sociedades que son adversas, , y ante la justicia.

COMITÉ DE MALFORMACIONES


Pocos sitios crecieron en el uso de agroquímicos como Entre Ríos. Tenemos la idea de que se podrían realizar estudios de impacto acumulativo sin tanta dificultad.
Y lo estamos haciendo nosotros con el Foro Ecologista. Estamos haciendo un relevamiento, acopiando información de casos. Empezamos a encontrarnos con gente que está haciendo lo propio… Se creó un Comité de malformaciones en el hospital San Roque, hace menos de un año. Es el resultado de lo que está pasando. El área que atiende la mecánica dental incorporó una especialidad de fabricación de paladares, para chicos que nacen con paladares hendidos o interrupciones del paladar. Todos los casos que aparecen en áreas rurales, están identificados como madres expuestas en los momentos de la gestación a fumigaciones con químicos, y sobre todo glifosato. Esto viene ya denunciado por el doctor (Hugo Gómez) Demaio. Demaio habla de los labios leporinos y los linfomas no Hodkin desde hace tiempo. Ahora, el hospital San Roque está perfeccionando la técnica para la construcción del paladar artificial del bebé, que le permita alimentarse los primeros meses, hasta que le hagan la cirugía de cierre.

¿Son casos recientes?
Los casos vienen apareciendo hace mucho tiempo, ahora empieza a aparecer la preocupación. Acá las respuestas a los problemas son siempre tardías. Es difícil anticiparse, como ha hecho por ejemplo la industria farmacéutica mundial con esto del Tamiflu. Fabrican el medicamento antes de que aparezca la gripe, como para sospechar ¿no?

SUDAMÉRICA, TUBO DE ENSAYO

En un momento el propio Jorge Rulli usó una palabra extrema, dijo que estamos ante un genocidio. ¿Podemos sostener ese término?
Sí. Sí. Sí. El investigador francés Gilles Eric Seralini no se explica cómo se permite seguir usando estos espacios como grandes laboratorios. Nuestro territorio es un laboratorio comprendido entre la cordillera y el Atlántico, han hecho de este lugar un gran tubo de ensayo.

¿No llegó la hora de que los gobiernos exijan estudios de impacto urgentes?
Estamos muy pasados, el momento ya pasó. Estamos mirando los problemas desde atrás, y no sólo en la Argentina.

Claro que la presencia de estos cultivos en la Argentina y Brasil es fuerte.
Brasil, Argentina, Bolivia y Paraguay, y una parte de Uruguay, es la ‘república unida de la soja’. Es la que la empresa Syngenta promocionó en 2003 en su publicidad famosa, un grito de geopolítica, un modo de organizar las regiones por cuencas de producción.

TOMASI, JUBILADO POR INTOXICACIÓN

Fabián Tomasi está en su casa, sufre a mares pero se expresa con absoluta lucidez respecto del problema que atraviesa y se muestra agradecido a pesar de todo. Cuando llegó al límite decidió denunciar. Hoy se les anima a todos y desde su debilidad y sus pobrezas resulta un problema para las multinacionales y los gobiernos. Hay que escucharlo.

¿Cómo está?
De salud un poco mejor, me regalaron un tratamiento que me salvó la vida, con medicina alternativa, porque con la medicina tradicional ya estaría muerto. Me están tratando como se trataba a las víctimas de Chernobyl.

¿Cuáles son sus problemas?
Neuropatía, causada por productos agrotóxicos. Tuve seis años de exposición masiva a los químicos y eso me marcó. Mis problemas son en el sistema nervioso, y se complicaron porque ya era diabético, insulinodependiente. Del estómago hacia arria tengo los músculos secos, no tengo músculos en los brazos, soy un esqueleto.

¿Puede caminar?
Ahora volví a caminar, en las piernas estoy mejor. Con mi experiencia llegué a la conclusión de que los insecticidas actúan en las personas como en los insectos, les cortan las posibilidades de andar y comer, yo mismo tengo problemas para trabar también. Siempre tengo una parte del cuerpo por donde me sale el veneno., en n todas las articulaciones, codos, rodillas, tobillos, tengo como chimeneas, me sale una arenilla, un líquido blanco.

¿De ahí puede decir que es el efecto de los agrotóxicos?
Soy víctima de los agrotóxicos, pero el veneno es simulador, después de las 36 horas de exposición no hay manera de detectarlo, los efectos son a plazo. No hay otra razón, los médicos lo determinaron, es increíble la devastación que tengo en el organismo. Frío en las extremidades, partículas de calcio, erupciones en la piel; tengo los pies vendados.

¿Por qué esta decisión de denunciar?
Para que no les pase a otros. Esa es mi meta. Pero siento indiferencia, porque soy contrario a la producción agropecuaria de la manera en que se practica ahora. Una cosa es ser ignorante, no saber, otra cosa es hacerse el tonto. Yo me crié en el campo, y no puedo permitir que con ese trabajo se perjudique a las personas. Es un desborde, las multinacionales han implantado este modelo.

¿Cómo se siente de espíritu?
No duermo. Creo que es por todo lo que esto me ha hecho perder. Duermo un poco a la mañana, se me ha cambiado el metabolismo. Las noches se me hacen muy largas. Miro televisión, miro los canales rurales porque al enemigo hay que conocerlo. Yo pienso que aquel que me ha agredido así es un enemigo.

¿Usted no se cuidó por ignorancia?
Me considero un ignorante. Recién estoy aprendiendo. Nunca me ofrecieron cuidados, control. Me dejaron a las buenas de Dios. Y no soy solo, todos fuimos expuestos así. Ahora he conocido a ambientalistas muy comprometidos que denuncian y atienden, yo no me considero ambientalista, hablo desde mi dolor, mi sufrimiento. Soy un accidentado. Y sueño tener un contrapunto con un ingeniero agrónomo.

¿Qué productos manipulaba?
Todo lo que se imagine. Aquí no hay control. Se usan sustancias prohibidas por la ley porque son más efectivas. Los ingenieros estudiaron para conocer el daño de los productos en las plantas, pero no en las personas.

¿Sus vecinos cómo lo trataron?
Muchos prefirieron no ver, les vino bien que yo no pudiera salir, es más fácil ocultar el problema. Otros han sido muy generosos. En este momento llega una enfermera, Estela Eckerdt de Ovalle, que me cura gratis porque no tengo dinero. Es un gesto que quiero destacar.

Me decía que no tenía dinero.
Tuve que auxiliarme mi mamá. Yo trabajaba, también manejaba un remís, pero no pude continuar con nada por el deterioro de mi salud. Tuve que refugiarme en casa de mis padres y ahora creo que hice mal, mi padre no pudo soportar verme así, creo que murió de tristeza.

¿No recibió ayuda?
Recibimos alguna ayuda, pero no un ingreso permanente que me permitiera subsistir con mi hija, tengo una hija de 14 años. Tramité la jubilación por incapacidad, y me aconsejaron que dijera que mi estado era por la diabetes, pero cuando estuve frente a la la Junta de médicos les expliqué todo, me pidieron que me desvistiera y se asombraron de mi estado. Ayer, en el Día del Amigo, recibí la notificación de que tendré una jubilación desde agosto, y no por la diabetes sino como intoxicado por agrotóxicos. Eso me trajo un poco de paz, porque es la verdad.

Tirso Fiorotto

(Análisis)


Publicado en "La Nota Digital"


Y mientras tanto el "campo" festeja en la rural, pide que se acaben las retenciones y el gobierno piensa en cómo facturar más, ningunos de los dos sectores se muere de cáncer....

Y los piratas son los que se bajan canciones...


Y la iglesia apoya a los transgénicos, pero es contraria al aborto...





viernes, 13 de febrero de 2009

Los transgénicos, ¿son la solución al problema del hambre?-Caso Entre Ríos






Nos afirmaron que sin transgénicos la población mundial pasaría hambre, veamos esta interesante nota desde el "Paraiso Transgénico Argentino", Entre Ríos:



Nota de "El Día de Gualeguaychú".

Luego del preocupante caso Portillo, publicado por este matutino en las fechas 24 y 25 de enero, y sus derivaciones, en las ediciones de los días 4 y 6 de febrero, un rosario de situaciones, denuncias y voces se levantaron para señalar el uso de agroquímicos en las fumigaciones de sembradíos como uno de los posibles factores desencadenantes de los lamentables hechos acaecidos, que dejaron como saldo muerte, enfermedad y por otro lado indiferencia de los responsables de tamaña irresponsabilidad.o

(¿no es que no habría hambre con transgénicos?)


Walter Portillo se quejó de padecer últimamente erupciones en su piel. La doctora Marta Charadía, en diálogo con El Día informó que los estudios a Portillo comenzaron a practicársele hace 10 días en el hospital de Urdinarrain. De allí fue derivado para otros exámenes de alta complejidad al Hospital Centenario de Gualeguaychú. “Portillo presentaba un cuadro de características dimorfas”, comenzó explicando a El Día la doctora Charadía. “No tenía erupción en la piel, sino que lo único que pudimos detectar fue una pequeña ampolla en su hombro izquierdo. Lo que hemos podido conversar inclusive con una doctora del Malbram, es para intentar buscar relación con alguna enfermedad que pueda ser congénita, porque como los chicos, incluso como Rocío, que murió de una neumonía, puede estar relacionada con alguna enfermedad de origen hereditario congénita. Pero esto lo tenemos que probar”, aseguró. Inmediatamente, Charadía adelantó que se está avanzando con los estudios de las muestras que se tomaron en el Arroyo las Masitas y en el agua del pozo que utilizaban los Portillo, quienes hace dos semanas fueron retirados de su casa y trasladados a una vivienda dentro de la localidad de Gilbert, porque como informamos en otra edición anterior, el examen bacteriológico indicó que el agua del pozo de los Portillo estaba altamente contaminado con escherichia coli, por su cercanía con el pozo negro de la vivienda. La de Medio Ambiente sería la otra vía de investigación para determinar si hay factores ambientales que también puedan influir sobre esta familia y sobre tantas otras familias. “Ésta es la punta del iceberg”, anunció la médica. Pero, ¿por qué llama la atención el caso de Walter Portillo?, preguntamos. “Porque él presenta algunas características clínicas, o en sus estudios complementarios -ya sea en el diagnóstico por imágenes- que hacen pensar que pueda tener algún tipo de enfermedad o alguna manifestación de enfermedades que tienen que ver con alteraciones en los cromosomas”, respondió.

Los Portillo hoy sufren el desarraigo. Vivieron toda una vida en Costa Las Masitas, rodeados del verde del campo en todas sus variedades, no del verde soja; a 100 metros de un arroyo de aguas cristalinas que se escurren por entre las piedras, a la sombra de espinillos y sauces, en un escenario bucólico envidiable, que hoy se volvió temible.

Hoy, instalados a fuerza de sus penurias en Gilbert, huyendo de las contaminaciones del pozo y de las fumigaciones de los campos vecinos, los Portillo fueron acomodados en una casa con patio de campo abierto –para que no extrañen el horizonte-, sobre calle de ripio, y cuentan con agua corriente y luz, es decir, con todos los servicios que no tenían, tan necesarios sobre todo cuando hay chicos.

Hoy, los hermanitos de Cristian están siendo examinados porque presentan signos que llaman la atención, según confió la doctora Charadía a El Día. “Se pidió radiografía de tórax, rutina de laboratorios, observarlos, pesarlos, medirlos, peso y talla de acuerdo a la edad”, enunció y explicó que la razón es que si bien no se trata de una cuestión alarmante “hay algunos signos oculares que pueden ser característicos a veces en ciertas razas o en ciertas comunidades…puede que sea una característica propia de la familia. Pero yo quiero saber a ciencia cierta de qué se trata, si realmente hay un problema o no”, explicó.

El Ministerio de Justicia de la Nación se interesó por el caso Portillo

La Dra. Ana Chávez, coordinadora del Programa Nacional Anti Impunidad, dependiente de la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, envió la semana pasada una nota al fiscal Rubén Chaia de Gualeguaychú, relacionada a la denuncia por las muertes de los niños Portillo de Gilbert, efectuada por el abogado Osvaldo Fornari, del Grupo de Reflexión Rural (GRR). Como fundamento del escrito, la doctora Chávez menciona que “halla mérito en el marco de interacción institucional y las actividades previstas por la norma de creación de nuestro Programa (Res. MJyDH Nº 398/03), y en cumplimiento del objetivo principal de nuestro Programa, que consiste en permitirle a la sociedad canalizar sus reclamos de justicia, mitigar y encauzar los efectos que la inseguridad en cualquiera de sus formas le ha generado”.

En la nota, la doctora Chávez, además de ponerse a entera disposición del Fiscal, -luego de expresar su preocupación por el caso-, le transmitió algunas sugerencias con el objeto de profundizar la investigación sobre las causas del deceso de los niños Portillo.

Entre ellas, que se requiera la colaboración e intervención de la Policía Federal Argentina a través de la “División Operaciones del Departamento Delitos Ambientales”; se cite a la familia Portillo y a los médicos que atendieron a los niños fallecidos, entre otros; se requieran las correspondientes historias clínicas (originales) de cada una de las instituciones hospitalarias en las que fueron atendidos los tres niños; se proceda a identificar de manera fehaciente a los propietarios y/o arrendatarios de los campos lindantes con el hogar de la familia Portillo, por el período que comprende la investigación del deceso de los tres niños 2003/2007. Y en la misma medida, se sugiere establecer la historia del uso de la tierra, estableciendo el tipo de plantación en los últimos tres años, ello conjuntamente con la modalidad y sustancias utilizados en las fumigaciones y su periodicidad. Se oficie a la autoridad de aplicación de la ley de Plaguicidas Nro. 6.599 -ratificada por la Ley Nro 7495- para que informe: 1) sobre los expendedores y aplicadores de plaguicidas en los campos identificados como lindantes al hogar de la familia Portillo; 2) sobre las sustancias y productos autorizados para la fumigación en la zona especificada durante el periodo 2003-2007. Se solicite asimismo, a la Dirección General de Fomento Agropecuario (Dirección General de Desarrollo Agrícola y Recursos Naturales), la nómina de Biocidas inscriptos en la Secretaría de Estado de Agricultura y Ganadería de la Nación que por su alta toxicidad ó prolongado efecto residual fueran de prohibida comercialización y/o aplicación restringida a determinados usos (art.5 de la ley de mención). Se requiera a las autoridades con competencia en: la regulación del espacio y trabajo aéreo; la aplicación de la ley 6.599 ratificada por Ley 7.495, y toda institución y/ó órganos de gobierno (Nacional, Provincial y Local) que estime correspondan; para que informen sobre la regulación de las fumigaciones aéreas en la Provincia de Entre Ríos, especialmente en la zona donde sucedieron los hechos que se investigan por el período indicado. En su caso requiera los expedientes administrativos por los que se autorizaron las fumigaciones. Se ordene la realización de una batería de análisis para cada uno de los miembros de la familia, que permita establecer con la mayor certeza y precisión, las consecuencias en la salud por la aspiración y convivencia de la familia con la producción agraria que utiliza agroquímicos en la fumigación, entre otras sugerencias.

Rosario del Tala: cuatro muertes por malformaciones congénitas en un año

La Dirección de Maternidad e Infancia de la provincia de Entre Ríos ha centrado su atención en lo que han dado llamar –de entrecasa-, el “efecto sojístico”, es decir, las consecuencias que vienen registrando los profesionales de esa Dirección, en las zonas donde se realizan fumigaciones a sembradíos de soja.

Las ciudades que aportan casos a esta realidad, de acuerdo a lo informado a El Día por la Directora de Maternidad e Infancia, la licenciada Sonia Vázquez, son: Paraná, Diamante, Oro Verde, Victoria, Rosario del Tala, Gilbert y Líbaros; estos dos últimos a raíz del caso Portillo, publicado por este matutino.

Pero en Rosario del Tala, el Comité de Salud, que analiza el perfil epidemiológico que incluye un estudio socio ambiental- cultural, ha determinado un dato preocupante: en sólo un año ocurrieron cuatro muertes infantiles –de 0 a un año de vida- por malformaciones congénitas.

La relación con los agrotóxicos no es nueva. Ya en el año 2005, la periodista Lizi Domínguez, del diario La Capital de Rosario (Santa Fe), publicó una serie de notas donde se denunciaban una serie de casos de intoxicación y enfermedades derivadas de las fumigaciones de la soja con productos tóxicos.

En esa oportunidad, con el título: “Posibles afectados en la zona rural talense por mal uso de plaguicidas”, la periodista da cuenta de denuncias por fumigaciones aéreas en sembradíos de soja que ocasionaron secuelas respiratorias y dermatológicas en adultos y niños. “Sólo dos personas radicaron denuncias formales en el Juzgado de Instrucción local, por lo que el fiscal Samuel Rogkin ya tomó cartas en el asunto y se encuentra investigando los presuntos casos de intoxicación. Una de las denunciantes es Silvia Frigo, directora de la escuela Nº 15 Juan José Paso –perteneciente a la Junta de Gobierno La Ollita, ubicada a escasos kilómetros de Rosario del Tala-, quien asegura que luego de que un avión fumigador aplicara plaguicidas por los alrededores de la institución e incluso sobre una de las viviendas cercanas, tanto ella como tres de sus alumnos experimentaron erupciones en distintas partes del cuerpo. En tanto que otros dos alumnos y un hermanito de seis meses sufrieron broncoespasmos”, informa la crónica. Luego, en el relato se lee: “Frigo reveló que los aviones fumigadores “no cortan el chorro ni tienen conciencia del daño que producen. El otro día una señora embarazada y su marido venían por la calle –en las inmediaciones del establecimiento- y un avión los bañó con el líquido”, y agregó: “yo misma he visto cuando lavan las máquinas en lagunas de la zona y contaminan el agua. Por eso hubo tantos peces muertos hace unos días”.

Pero el diario da a conocer también el caso de María de los Ángeles Duré, la primera persona en manifestar públicamente las secuelas sufridas por el uso de agrotóxicos. “Mi marido, mi hija de 7 años y yo -que estaba de tres meses de embarazo- nos intoxicamos con un producto que fumigaron sobre un campo con soja cercano a mi casa. Durante dos días tuvimos vómitos, colitis, malestar general y me di cuenta que se debía a que el producto cayó sobre las verduras de mi huerta que habíamos comido al mediodía. Desde ese entonces tuve que controlar más seguido el embarazo y hacer reposo, porque a los seis meses comencé con contracciones. A los ocho nació la beba, que estuvo una semana internada con monitoreo permanente en la clínica de Crespo”, relató Duré.

Otro caso que revela la nota de Lizi Domínguez da cuenta de Axel. “El bebé de Maricel Bogao, nació sin los dedos de su pie izquierdo, con problemas en los testículos e insuficiencia renal crónica, por lo que debió permanecer internado casi tres meses en Paraná y recibir asistencia en dos oportunidades en el hospital Garraham de Buenos Aires. La mujer vive en una precaria vivienda -ubicada a escasos metros de la Escuela Nº 15 y a media cuadra de la casa de María de los Ángeles Duré- junto a su hijo y su esposo que desde hace más de dos años se dedica a la aplicación de agroquímicos, entre otras tareas rurales. Mi marido se dedica a las fumigaciones porque no tenemos otra cosa”, señaló Bogao.

Todos esos testimonios estuvieron avalados por la palabra del médico talense Gastón Paltengui, que entrevistado por la periodista de La Capital, aseguró: “el varón expuesto a tóxicos no influye sobre el embarazo de su mujer. En todo caso puede haber secuelas en embarazadas expuestas directamente al producto y los hijos pueden nacer con problemas neurológicos, urinarios y malformaciones en los miembros”. El profesional reveló su alarma ante el incremento de pacientes con afecciones respiratorias y dermatológicas, que a su criterio “pueden ser consecuencia de la aplicación de plaguicidas”. Seguidamente, remarcó que “es impresionante la cantidad de gente que acude al hospital San Roque y a las salitas de atención primaria con los ojos rojos, llorosos, renorrea y un cuadro asfíctico. En el último mes, de 15 consultas diarias que recibo en mi consultorio, 5 responden a estos cuadros y muchos de los pacientes derivan en internaciones para aislarlos del medio tóxico. El 50 por ciento de los casos son empleados rurales que no tienen las medidas de protección básica”, aseguró.

Organizaciones solicitan intervención al gobierno provincial

Con fecha Febrero de 2007, distintas organizaciones preocupadas por el Medio Ambiente y las situaciones planteadas a raíz del uso indiscriminado de agrotóxicos, enviaron al gobernador Jorge Busti, una nota que reproducimos a continuación.

“...Visto que en la provincia de Entre Ríos no existe hoy ningún área ni repartición publica ni privada, que asuma con seriedad y rigurosidad científica el control- seguimiento y/o detección de determinados tipos de impactos ambientales y humanos causados por prácticas de producción industrial y agrícola intensivas y a gran escala, motivo por el cual y a los efectos de terminar definitivamente con esta inconcebible omisión, en la acción función y legislación publica, nos proponemos activar para lograr la resolución eficiente e idónea de una comisión – repartición o área dotada de la tecnología y profesionales apropiados que puedan realizar rápida, transparente y con debida difusión en toda la provincia relevamientos y respuestas a las cada vez mas inquietantes dudas de la comunidad vinculadas con alteraciones peligrosas en nuestros recursos naturales, aire y suelo y aguas flora fauna y particularmente humanos...”. “Le comunicamos que promovido por distintas organizaciones de toda la provincia, el próximo martes 20 de marzo de 2007 a las 20hs. en el Teatro Municipal 3 de febrero (de Paraná) se realizará un panel que contará con la presencia de jerarquizados expositores que abordaran el tema “DETECCION, PREVENCION Y ACCION ANTE IMPACTOS AMBIENTALES” evento en el cual desearíamos contar con vuestra presencia y mensaje...”

Un matrimonio fue internado en Villaguay tras haber inhalado agroquímicos de una fumigación

El miércoles pasado dos personas que fueron seriamente afectadas con síntomas de intoxicación y deficiencia respiratoria fueron internadas en el hospital Santa Rosa para su observación debido al cuadro que presentaban al inhalar agroquímicos producto de una fumigación realizada aparentemente por un sistema autopropulsado o "Mosquito" en un campo de soja cercano a la Guarnición Ejército Villaguay.

El matrimonio, cuyos nombres trascendieron como María Ester Canton Debat y Jorge Belmonte. Según informa el sitio Aponlinevillaguay, si bien no tuvo trascendencia oficial lo cierto es que la exposición o denuncia de este grave hecho ha sido radicada en sede policial por los damnificados y no es el primer caso, sino que algunos afectados no realizan la defensa de sus derechos ya que no se animan, o desconocen que los pueden denunciar. El sitio asegura además que “el departamento Villaguay no escapa a esa amenaza pero no existe reacción gubernamental, salvo la voz de las ONG'S ambientales que han señalado una y otra vez las consecuencias por el uso excesivo inclusive de sustancias no permitidas en las tareas de fumigación”.

Hace 96 años que la FAA pide la Reforma agraria

¿Cuál es la postura de la Federación Agraria respecto a esta problemática del monocultivo y sus consecuencias?, le consultamos a Alfredo De Angeli, responsable de la entidad en Entre Ríos?

– Hace 96 años que pide la Reforma Agraria. Sin duda, si tuviéramos una Reforma Agraria como la que estamos pidiendo, esto no hubiese pasado.

- ¿Cuál sería la solución que aportaría la reforma en este tema específico?

– Producción con agricultores, no agricultura sin agricultores como está pasando hoy. Hoy está sembrando soja gente que no conoce el grano de soja, porque han inventado los famosos pules de siembra. El gobierno hoy ha elegido una Argentina agro exportadora.

- Los famosos agronegocios...

– Claro, entonces hoy el mejor negocio es la soja. Pero si hacemos rentable la avicultura, la ganadería, la apicultura y habría un programa de desarrollo, de crecimiento del país, pero han inventado un país agro exportador donde hoy la vedette es la soja.

- ¿Quiénes son los que no respetan el recambio o el descanso de la tierra sembrada con soja?

– Los sembradores foráneos son a los que realmente no les interesa la tierra; les interesa la renta.

-¿De donde son los que vienen a arrendar campos?

– La mayoría son gente de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba; muchos de ellos ni conocen la soja.

- ¿Tiene idea con qué productos están fumigando?

– Con los agroquímicos que hay en el mercado.

- ¿Han sabido de consecuencias que hayan provocado las fumigaciones en la zona de Gualeguaychú?

– Yo no he detectado, no quiere decir que no las haya, pero se tiene mucho cuidado con eso. Hay gente que tiene mucho cuidado con el manipuleo de todo eso. Yo no sé el grado de contaminación que tiene eso, los laboratorios tienen que decirlo, yo no soy especialista en contaminación.

- ¿Acá se fumiga con mosquito o con aviones?

– La mayoría con mosquito. En lo personal yo estoy en contra de la fumigaciones con avión, y muchos me dicen ‘vos no conocés el método’... está bien no lo conozco.







Los médicos de la región....Por favor denuncien lo que está pasando!!.

jueves, 11 de diciembre de 2008

La "protesta" del Campo.....


Busto de Eva Perón, pintado por los "ruralistas" en Paraná-Entre Ríos en el aniversario por los 25 años de democracia.

En Kalma Kampo Kaminemos dejaron una crónica de lo que pasó en Paraná con los del "campo".



Parece que no se limitaron a pintar el busto de Perón, sino que hicieron sus desastres por el Centro de Paraná.

En realidad si pueden fumigar con glifosato todo, pueden hacer cualquier cosa...


domingo, 27 de abril de 2008

El mal uso de las islas

LOS PROBLEMAS ECOLOGICOS DE LAS TIERRAS INCENDIADAS

El mal uso de las islas

Siempre hubo quemas, pero eran limitadas y realizadas por gente que sabía dónde y cómo hacerlo. Pero las islas del Delta sufren una sobrepoblación de ganado en propiedades concesionadas en tierra pública. Un alto potencial de problemas.

Por Gustavo Veiga



Fabián Daydé, coordinador de Defensa Civil del municipio de Victoria, dice sin titubeos: “La razón de los incendios en Victoria es la quema para renovar pasturas. El isleño sabría dónde quemar y qué quemar. El nuevo ocupante quema cualquier cosa”. En las islas afectadas por los focos asentaron hacienda productores atraídos por la construcción del puente Rosario-Victoria (iniciado en 1999 y finalizado en 2003) que abarató el transporte y elevó la cantidad de ganado a entre 150 y 200 mil cabezas. La flota de barcazas también se amplió para completar la faena. La superpoblación de vacunos en la zona de Victoria al sur de Entre Ríos, donde los arroyos son inmanejables, hizo más trágica la inundación de marzo de 2007: murieron 20 mil vacas y se evacuaron más de 100 mil. La provincia ya tenía en tierra firme 1.400.000 hectáreas de soja.



En los últimos años abundaron las propuestas de organizaciones medioambientales y trabajos científicos que intentaron explicar la drástica transformación de la región. El Taller Ecologista es una entidad fundada en Rosario en 1985 que intenta conjugar “la problemática social, la exigencia del respeto a los derechos humanos y los aspectos ambientales integradamente, y no bajo una visión conservacionista reducida”. El título de una de sus denuncias es “Quemar por dinero II: que no nos preocupe sólo el humo”.



En ese texto de diez carillas el Taller hace demoledoras críticas a las autoridades de Entre Ríos. Sobre la Secretaría de la Producción de esa provincia sostiene que “avanza con el arrendamiento de las islas públicas, sin intervención del área medioambiental, sin estudios de impacto ambiental, sin audiencias públicas, sin cumplir con ningún tipo de normativa ambiental...” Sobre las conclusiones de un encuentro que trató la problemática de los humedales, afirma que “debe cambiarse la visión de que un territorio sólo es productivo si contiene agricultura o ganadería. El espacio silvestre es muy importante en cuanto a la provisión de medicina, alimento y vida. El humedal nos provee de un gran servicio ambiental, y por ello no se puede simplificarlo en agricultura o ganadería”.



Estas críticas son del 10 de noviembre de 2006. Siete meses después para detener las quemas en las islas, Taller Ecologista les envió una carta a los gobernadores Jorge Busti (Entre Ríos), Jorge Obeid (Santa Fe) y al presidente del directorio de Parques Nacionales, Héctor Espina. En ella denunciaba que los incendios “provocan problemas en la salud de las poblaciones ubicadas a la vera del río Paraná y en las islas, por emisión de sustancias tóxicas (algunas de ellas cancerígenas)...”



La Fundación de Historia Natural Félix de Azara también denunció que el puente Rosario-Victoria “dividió la zona en dos y generó graves impactos ambientales. La cara más visible de estos impactos son las constantes quemazones .” Agregó que “el ganado se quintuplicó a la par que aumentaron los focos ígneos para inducir al rebrote de pastos”. Estos comentarios son de noviembre de 2006.



Hay otros problemas ecológicos en la región. Por ejemplo, el pacú, un pez de valor alimentario y codiciado por la pesca deportiva, desapareció. El dragado sin control, la contaminación efluentes industriales o efluentes cloacales, el paso de barcos de gran calado y hasta la influencia de las grandes represas levantadas río arriba, han sido denunciados por distintas organizaciones ecologistas.



Las grandes inundaciones han hecho lo demás. Se repitieron en 1905, 1959, 1966, 1982, 1983 y también el año pasado. El trabajo “Efectos del evento de inundación de 1982-83 sobre la región del Delta del Río Paraná. El caso del departamento Victoria, Entre Ríos”, presentado en el Congreso de Antropología Social de La Plata de 1997, sostiene que “existen claras ventajas para la cría de animales en la isla, de manera que aquellos grupos que disponen de ganado propio tienen un claro estímulo para permanecer en ella”. Cuando Mauricio Boivin, Ana Rosato y Fernando Balbi lo escribieron, aún no se había construido el puente Rosario-Victoria que facilitaría el envío de ganado a las islas.



Esta repoblación se rige por la ley 9603, de Arrendamiento de islas fiscales de la provincia de Entre Ríos. El artículo 2 dice que la Secretaría de Producción es su autoridad de aplicación “para la convocatoria al procedimiento público de selección de ofertas para el arrendamiento de las islas, fracciones o lotes de las mismas y anegadizos sometidos a su régimen, con excepción de aquellas comprendidas en las disposiciones de la ley Nº 7094”. Cuando la Secretaría de Producción puso en marcha esta tarea se le amplió el presupuesto con 250 mil pesos. En su artículo 10, la norma establece que no podrán ser arrendatarios fiscales “los miembros de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, las autoridades superiores provinciales, los miembros de la Comisión de Adjudicación creada por el presente decreto (9695), los concursados y los declarados en quiebra y las personas físicas y jurídicas que mantuvieran deudas con el Estado provincial”.


jueves, 24 de abril de 2008

Sobre el tema del humo en la ciudad de Buenos Aires....

Según Greenpeace:

“La quema de pasturas en los humedales del Delta del Paraná, tiene como objetivo expandir la actividad ganadera antes desarrollada en otras regiones”, explicó María Eugenia Testa, responsable de Campaña de Biocombustibles de Greenpeace y agregó: “la presión por lograr nuevas tierras para uso ganadero es otra de las facetas del modelo agropecuario de los últimos tiempos en Argentina, que se caracteriza por la expansión de la agricultura, monopolizada por la soja, a expensas de los últimos ecosistemas nativos”.

Los humedales del Delta pertenecen al corredor más importante del mundo, que se extiende desde el Pantanal de Mato Grosso en Brasil hasta el Río de la Plata (2). El Delta del Paraná alberga unas 700 especies vegetales, 543 especies de vertebrados y su gran riqueza en aves, con 260 especies, representa el 31 por ciento de la avifauna de la Argentina.
La destrucción del hábitat y el aumento de la presión sobre los recursos naturales se han revelado como factores principales de la disminución y desaparición de especies.

“Desde que comenzó a construirse la Conexión vial Rosario-Victoria, las organizaciones de Santa Fe y Entre Ríos advertimos sobre la necesidad de crear un área de protección para la zona”, dijo Jorge Cappato de Fundación Proteger “ya que se podía presumir que iba a sufrir una mayor presión por su fácil acceso. Tres años después de su inauguración, se cuadruplicaron las cabezas de ganado lo que provocó una sobrecarga ambiental para el ecosistema”.

“Hemos advertido reiteradamente las consecuencias que tendría la Ley de Arrendamientos que aprobó Entre Ríos”, recordó Elba Stancich, del Taller Ecologista de Rosario, “ya que constituía claramente la llave para legalizar la expansión de la actividad ganadera en la zona de islas

Las organizaciones presentaron en forma conjunta a la Comisión de Recursos Naturales de la Cámara de Diputados de Entre Ríos y al Secretario de Ambiente de la Provincia, Fernando Raffo, un conjunto de medidas tendientes a garantizar la preservación de los humedales del Delta paranaense y los humedales del litoral fluvial en su totalidad.

Entre las demandas, se destacan la aplicación de los criterios de sustentabilidad ambiental que establece la Ley Nacional 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de Bosques Nativos; la reformulación del proceso de arrendamiento de las islas públicas iniciado por la provincia de Entre Ríos y la recategorización como provincial a la zona de humedales, actualmente declarada área natural protegida por ordenanza de la Municipalidad de Victoria.


Descargá el documento presentado por las ONG's "Los incendios en las islas del paraná son otra consecuencia de la expansión de la soja" haciendo click acá.

Fuente Greenpeace Argentina


Fácil, el gobierno de Entre Ríos (que nunca estuvo muy preocupado con el medio ambiente...No arreglaron con la coima de Botnia y por éso se fueron a Uruguay), hace una ley, poco importa que sea un ecosistema frágil y que merecía ser preservado. Usa las tierras fiscales para ganar un dinerillo, los agropecuarios queman todo...Y el gobierno nacional mira para otro lado.

Simple...La culpa: Dirigencia Corrupta, Dinero rápido con Soja, y poco importa destruír todo.

Cuando todo, todo, todo, todo sea soja...¿qué vamos a comer?, ¿soja con glifosato?

Dan mucho miedo nuestros dirigentes y políticos, ojalá alguna vez se debata el modelo de país que queremos...Si la soja nos deja.

Partido Pirata Argentino.