"Esta gran inauguración que ha hecho en Argentina Walmart", haciendo referencia a la apertura de la tienda número 100 de la firma en la Argentina, "empresa de capitales norteamericanos que se fundó en 1962", y que "tiene 9.000 tiendas en todo el mundo, que está presente en 98 países" y que se encuentra en la Argentina desde 1995, la jefa de estado comparó los números de la empresa del 2003 a la fecha. "
¿Cómo era Walmart en el 2003?" dijo y contestó: "Walmart estaba presente sólo en siete provincias, hoy está en 21 provincias y en la Ciudad de Buenos Aires, tenía 11 sucursales en todo el país hoy estamos inaugurando la número 100" y detalló que de ese centenar los hipermercados aumentaron de 11 a 31, los Chango más hoy son 64 y de supermercados pasó de no tener ninguno a tener cinco.
Cristina anuncia en el G20 el aumento de un 60 % en la producción de granos.
Fuente Tiempo Argentino Néstor Vargas tenía 27 años y sufrió una descompensación en
un campo de Vera, donde no habría recibido atención adecuada. Su deceso se
produjo en el Hospital Cullen de la capital provincial. Se iniciaron dos causas
judiciales.
Una viuda y cinco huérfanos. Ese, es el saldo que el trabajador rural Néstor
Vargas dejó, luego de trabajar con agroquímicos en un campo de Vera (norte de la
provincia de Santa Fe) y morirse al poco tiempo en el hospital Cullen de la
capital provincial. Vargas tenía 27 años y si bien el juez Correccional de Vera,
Eduardo Germán Fabbro, aún investiga, Adriana Vargas, la esposa del fallecido,
le contó a Tiempo Argentino que su marido se descompensó después de manipular
agroquímicos y que su patrón le prestó “escasa atención”, a lo que se sumó la
“desatención de una médica” del hospital local. Vargas había descargado
agroquímicos de un camión sin ninguna protección, luego fue al hospital dos
veces sin que lo dejen internado y luego de idas y vueltas, mientras su salud se
iba deteriorando, terminó derivado a Santa Fe donde murió. La hermana de Vargas,
Liliana, sumó otro dato que indigna: “Cuando lo llevé al hospital la doctora que
lo atendió le puso el termómetro y luego se fue a medir ropas que trajo una
enfermera para vender, todas riéndose y haciendo chistes y mi hermano
muriéndose”, aseguró. “Tuvo que bajar unos venenos, descargarlos. Trabajó
todo el día y a la tarde llegó a casa diciendo que le dolía todo el cuerpo y se
sentía muy cansado. Le ofrecí mates y al segundo que tomó empezó a decir que le
dolía mucho la cabeza y que sentía fiebre. Cuando lo acosté volaba de fiebre y
en el hospital le dieron medicación para la tos. Cuando él les dijo que sentía
que se había intoxicado con veneno”, reseñó con angustia la esposa de
Vargas. “La intoxicación se detecta cuando la familia acude a un médico
privado y eso determina el traslado a la ciudad de Santa Fe. Para entonces ya
tenía un cuadro de intoxicación agravado y no tenía expectativas de vida. Néstor
falleció el miércoles 19 de octubre a la madrugada. Se abrieron dos causas
debido a esta muerte, una para investigar la responsabilidad de los dueños del
campo y otra sobre la responsabilidad del hospital de Vera”, sintetizó por su
parte la abogada ambientalista Graciela Gómez, quien también denunció lo
sucedido a la Unidad Fiscal de Delitos Ambientales (Ufima) y le dijo a Tiempo
que “ahora quieren hacer política con la viuda, les ofrecieron una bolsa de
mercadería, cuando la familia ni siquiera tiene casa para los cinco hijos que
quedaron huérfanos”. Desde otro lugar, miembros de la Campaña Paren de
Fumigarnos difundieron un comunicado en el que señalaban: “Ante la muerte del
trabajador rural de 27 años, Néstor Vargas, producida por causas directamente
imputables al uso de agrotóxicos, la Campaña Paren de Fumigarnos de la provincia
de Santa Fe responsabiliza, en primer lugar, a los dirigentes encargados de
generar las medidas de protección acordes a la magnitud de la catástrofe,
enfática y reiteradamente reclamadas, y a los organismos oficiales encargados de
hacer cumplir las escasas normas vigentes”. Gómez confirmó que Marcelo Aput
y su suegra María Regina Schaumburg dueña del campo, una hora después de ser
informados de que Vargas estaba por morir, lo anotaron en blanco, porque estaba
en situación irregular como otros empleados. Y duda de las condiciones en las
que se practicó la autopsia de la que aún no le informan resultados. Pese a
la precariedad laboral en la que pasó su corta vida Néstor Vargas, Schaumburg la
dueña del campo, tiene declaradas en la AFIP de Reconquista las siguientes
actividades: cría de ganado bovino, cultivo de soja y girasol y servicios de
cosecha mecánica. “No le va nada mal, podría tener a sus trabajadores en blanco
y con las medidas de seguridad laboral que corresponden”, remata Gómez.
Néstor manipuló sin la vestimenta ni la protección adecuada el químico 2,4-D
que se utiliza para evitar la emergencia de malezas resistentes al glifosato. El
2,4-D tiene un antecedente que da escalofríos: apareció por primera vez en la
Guerra de Vietnam y era uno de los componentes del Agente Naranja patentado por
Monsanto. Actualmente, en el país, se usan más de 350 millones de litros de
agrotóxicos anuales en la campaña de la soja. Un dato que alerta aun más es
que como consecuencia de más de diez años de intenso uso del herbicida glifosato
se ha generalizado el crecimiento de plantas resistentes a este veneno y ahora
en los campos se aumentaron las dosis y las combinaciones con otros herbicidas
para lograr efectos similares. La combinación más “popular” es la que le tocó a
Vargas: glifosato más 2,4-D. “2,4-D se volatiliza fácilmente y su inhalación
daña severamente los pulmones produciendo distress respiratorio, este es un
cuadro altamente peligroso, que requiere internación inmediata en terapia
intensiva y asistencia respiratoria mecánica, aun así tiene una elevada
letalidad”, abundan desde la red de Médicos de Pueblos Fumigados. El mismo
día del fallecimiento de Vargas se efectuó el primer allanamiento realizado por
la policía de Vera, Unidad Regional XIX, a cargo del subcomisario Adalberto
Montenegro. El 26 de octubre se realizó el segundo. Sin embargo, el hermano de
Vargas que también trabajaba en el campo aseguró que el galpón con 2,4-D nunca
se allanó. Con ese panorama, crece la incertidumbre, sobre todo luego de que la
doctora Gómez comprobara que “el hijo del juez es novio de la hija de Marcelo
Aput, patrón del campo”. “Como si todo lo expuesto fuera poco, los resultados
de la autopsia no están, pese a varios pedidos de los resultados desde el
juzgado. Los restos a analizarse en la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe,
fueron remitidos el 21 de octubre a la bioquímica Isabel Torres, quien todavía
no tiene los resultados, según pudimos constatar, por falta de un químico”,
indicó la letrada que aclaró, el doctor Raúl Horacio Lucero jefe del
Laboratorio de Bioquímica Molecular de la Universidad Nacional del Nordeste, de
Resistencia, Chaco, contestó que “luego de tantos días es incomprensible la
falta de resultados aduciendo la espera de un químico. En todo caso que la
médica diga qué patrón de estudio le falta y se lo conseguimos a la brevedad
entre quienes estamos en esto.” Lo que sí salió a difundirse y con inusitada
celeridad fue el suponer del ministro de Salud santafesino Miguel Angel Cappielo
quien señaló que el deceso se habría producido por “leptospirosis o hantavirus”,
aunque “se inició un sumario administrativo para investigar las condiciones en
que fue atendido el paciente, teniendo en cuenta lo denunciado por la familia”. Fuente Tiempo Argentino
Lástima, Cristina no dijo nada sobre los costos de aumentar en un 60 % la producción de granos....
Programa de radio que intenta buscar explicaciones en las cosas que no se dicen. Lo hacemos Andrés Carrasco y Jaime Farji, un científico (cuerdo) y un economista (pobre). Producción: Aluminé Cabrera. Domingos a las 17 por FM La Tribu 88.7