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jueves, 15 de septiembre de 2011

Silencio Complice Programa 24 del 11 de Setiembre de 2011

Jaime Farji y Andrés Carrasco.

Programa   de radio que intenta buscar explicaciones en las cosas que no  se  dicen. Lo hacemos Andrés Carrasco y Jaime Farji, un científico  (cuerdo)  y un economista (pobre).  Producción: Aluminé Cabrera.   Domingos a las  17 por FM La Tribu 88.7






El programa se emite por :







Gracias a la producción del programa que nos los comparte.


Fue el número 50 así que festejamos. Andrés y Jaime hicieron un análisis de los silencios que hay en el plan estratégico alimentario que presentó la presidenta el lunes pasado. Además estuvo de invitado Carlos Méndez, electo para integrar la junta comunal de Villa Crespo, en Buenos Aires. Es interesante porque describe los manejos del macrismo. 

Ingeniero Huergo (Clarín Rural):
"Para quienes desde hace años venimos hablando de la “Segunda Revolución de las Pampas”, desencadenada hace dos décadas, buena parte de lo que escuchamos en Tecnópolis fue música para los oídos. Levantó con fuerza el concepto de que gracias a la expansión de las exportaciones, cambió la calidad de la economía argentina."

Isidoro Felcman y la conformación del Consejo General del Plan Estratégico Agroalimentario.









Presione en play para escucharlo online o
Si quieren descargar el archivo mp3.









martes, 13 de septiembre de 2011

#Decrecimiento...Y pensar que vamos a pasar de 100 a 160 millones de toneladas de soja....

lunes, 12 de septiembre de 2011

#Agronegocios o derechos humanos- #sojeros-Darío Aranda

Fuente Blog de Darío Aranda.

El 27 de abril al mediodía, en la Casa de Gobierno, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció el envío al Congreso de un proyecto de ley para regular la venta de tierras a extranjeros.
Los medios de comunicación aliados al Gobierno hicieron tapa con el anuncio, como si dieran cuenta de una reforma agraria.



La compañía internacional Benetton posee en la Patagonia 970 mil hectáreas. ¿Sería mejor si estuvieran en manos del bonaerense Gustavo Grobocopatel? ¿O quizá el salteño Alfredo Olmedo? ¿O es preferible que las maneje la Mesa de Enlace (con todos dirigentes nacidos en Argentina)?



En el país no existen datos, ni siquiera aproximados, sobre extranjerización de tierras. Sólo hay casos emblemáticos, que suelen repetirse como si fueran los principales responsables de los males del país y del modelo extractivo: Carlo y Luciano Benetton, Douglas Tompkins, Joseph Lewis y Ted Turner.
Federación Agraria Argentina (en antaño tan cercana a la Sociedad Rural, en la actualidad tan cerca del Gobierno) arriesga cifras tan dispares como difícil de comprobar. Suele mencionar un supuesto relevamiento propio, pero nunca lo hizo público (los diarios igual lo citan como verdad revelada).
El proyecto de ley del Gobierno propone un registro de poseedores extranjeros de tierras rurales. Quizá el punto más relevante de la propuesta legislativa.


“Será una norma amplia, que proteja a los agricultores familiares (…) Hay modelos a mirar, como Brasil”, había anticipado la Presidenta el 1 de marzo de 2011 al inaugurar la sesiones del Congreso, cuando anunció que se trabajaba en el proyecto de ley.
El anuncio había creado expectativas en las organizaciones campesinas. Sobre todo porque la legislación de Brasil contempla la función social de la tierra, un anhelo de los movimientos rurales de base, que rechazan la concepción meramente mercantilista de la tierra, en busca sólo de rentabilidad, y que entienden a la tierra como un elemento indispensable para producir alimentos sanos para el pueblo, pilar la soberanía alimentaria de un país.
El 27 de abril, sólo 58 días después del anuncio en el Congreso, la Presidenta dio a conocer finalmente el proyecto de ley. En ninguna de las siete carillas se menciona la función social de la tierra. Tampoco existe mención alguna a los “agricultores familiares”, muchos menos sobre campesinos o pueblos originarios.



Pocos pueden oponerse a que en Argentina se legisle sobre la venta de tierras a extranjeros. Sobre todo, no se opondrán quienes impulsan el actual modelo agropecuario porque una ley de ese tipo no afecta ningún interés de los ganadores del modelo de agronegocios actual (donde la soja es sólo su cara más visible).
Regular la extranjerización de tierras no combate el corazón de la injusticia rural: la concentración de la tierra. Muy pocos tienen mucha tierra. La gran mayoría tiene muy poco.
El Censo Agropecuario de 1988 revela había en el país 422.000 explotaciones agropecuarias, que disminuyeron a 318.000 en 2002 (un 24,6 por ciento menos).
La investigación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), “La tierra en Argentina”, de Marcelo Sili y Luciana Soumoulou, resume: “Desde el punto de vista de la estructura agraria, la distribución de la tierra es sumamente inequitativa”. Y revela que el 2 por ciento de las explotaciones agropecuarias controla la mitad de la tierra del país. Mientras que el 57 por ciento de las explotaciones cuenta sólo con el 3 por ciento de la tierra.
Todo indica que en los últimos nueve años la concentración aumentó, pero (Indec mediante) no existen datos oficiales. En 2008, en plena disputa entre el Gobierno y la Mesa de Enlace, se realizó el Censo Agropecuario. Aportaría datos precisos luego de seis años de falta de estadísticas oficiales del sector rural. Pero el esperado relevamiento no escapó a las irregularidades del Indec. El Censo 2008 no abarcó todo el territorio nacional y nunca se presentaron todos los datos relevados. Los científicos sociales no lo toman como válido y, a su pesar, deben seguir manejándose con el Censo 2002.



El Foro por la Tierra del Chaco denunció que en 1995 las explotaciones de más de 1000 hectáreas representaban el ocho por ciento del total de la provincia. En 2002 pasaron a representar el 56 por ciento del total, en su mayoría para siembra de soja.
“Deforestación, agricultura y biodiversidad” es el informe de Marcelo Cabido y Marcelo Zak, investigadores principales de la Universidad Nacional de Córdoba y el Conicet. Además de los efectos ambientales, confirmaron la concentración de la tierra en la provincia: sobre cuatro departamentos del norte provincial (Ischilín, Sobremonte, Totoral y Tulumba) demostraron que, entre 1988 y 1999, las chacras de menos de 200 hectáreas disminuyeron un 32 por ciento. En el mismo lapso, las estancias de más de 2500 hectáreas aumentaron un 30 por ciento. Pequeñas parcelas fueron absorbidas por grandes propietarios.
Misiones no escapa al fenómeno. El último Censo Agropecuario detalla que en la provincia existen 27.000 “explotaciones agropecuarias”. Sólo 161 de ellas (el 0,6 por ciento del total) poseen el 44 por ciento de la tierra de Misiones (917.000 hectáreas). Ilustrativo es el caso de la Papelera Alto Paraná: es propietaria del diez por ciento del suelo provincial, 233 mil hectáreas. En el municipio de Puerto Piray, es dueña del 62,5 por ciento de la tierra.
La soja no llega hasta Mendoza, pero sí llegan sus consecuencias. El monocultivo desplazó a la ganadería desde el Litoral y La Pampa hacia Cuyo. “Hacendados y empresas, donde también están las mineras, intentan por todos los medios apropiarse de tierras y agua, comprando, fraguando títulos, usurpando, y prometiendo un progreso y empleo que son mentiras”, explica la Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra de Mendoza (UST).
La Cátedra Unesco de Sostenibilidad de la Universidad de Politécnica de Cataluña es un espacio de referencia en el estudio de modelos productivos y sus impactos sociales, políticos y económicos. Durante 2008 y 2009 un equipo multidisciplinario analizó el modelo agrario y minero de seis provincias argentinas (Salta, Jujuy, Santiago del Estero, Córdoba, Catamarca y Mendoza) y lo presentó ante Naciones Unidas bajo el nombre “Situación de los derechos humanos en el noroeste argentino”. “Como consecuencia del modelo agropecuario, en los últimos 15 años ha aumentado en Mendoza la concentración de la tierra en un 40 por ciento, desaparecieron el 33 por ciento de los productores y el 84 por ciento de los hogares rurales no tienen posibilidades de producir por falta de agua o de tierra”, afirma el trabajo y denunció que la situación de derechos humanos en la provincia es “crítica”.
En el análisis de distribución de tierras, la Cátedra Unesco tomó como muestra los departamentos de Lavalle, San Martín y San Rafael. Llegó a la conclusión que el 51 por ciento de las explotaciones agropecuarias tienen una superficie de diez hectáreas o menos, y estos pequeños productores sólo ocupan el dos por ciento de la superficie de los departamentos estudiados. En tanto las explotaciones con más de mil hectáreas son sólo el 0,31 por ciento de las propiedades, pero concentran el 75 por ciento de las tierras.



“No se afectará los derechos ya adquiridos. Esto quiero que quede absolutamente claro, porque si no significaría cambiar las reglas de juego y perjudicar a aquellos que adquirieron de buena fe con reglas que estaban vigentes hasta ese momento”, remarcó la Presidenta cuando anunció el proyecto de ley sobre extranjerización de tierras. Y consideró que, no respetar la legislación, “hablaría de un país poco serio”.
Pueblos originarios y campesinos cuentan con legislación que protege sus derechos territoriales. Constitución Nacional (artículo 75, inciso 17), Convenio 169 OIT, Ley 26160, Posesión Veinteañal vigente en el Código Civil. Rara vez se cumplen.


El principal problema de campesinos e indígenas no es la extranjerización, sino el modelo agropecuario.
En 2001 se sembraron en el Argentina 10 millones de hectáreas con soja. En 2003 había 12 millones. Luego de ocho años de kirchnerismo se llegó al récord de 19 millones de hectáreas con monocultivo, el 56 por ciento de la tierra cultiva. Nunca antes la soja había crecido tanto.
“Corrimiento de la frontera agropecuaria”, festejan los técnicos y funcionarios. En la cotidianidad del campo implicó desalojos tan violentos como masivos. Donde el Movimiento Nacional Campesino Indígena tiene gran presencia, como en Santiago del Estero y Córdoba, las topadoras suelen estar al servicio de pooles de siembra y de la Mesa de Enlace (sobre todo Federación Agraria, Sociedad Rural y Confederaciones Rurales Argentinas), casi siempre argentinos.
El panorama no es alentador. El “Plan Estratégico Agroalimentario 2010-2016”, proyecto oficial que apuesta a aumentar la producción de soja (entre otros productos) en 20 millones de toneladas.
Por si quedaran dudas, el Ministerio de Agricultura envió el 28 de junio una gacetilla alentadora para el complejo de agronegocios: “Existen excelentes posibilidades para aumentar la producción (…) Hay un conjunto de factores que funcionan como impulsores de la demanda alimentaria, entre los que se destaca el aumento del consumo en los países desarrollados y la generación de biocombustibles”.
El Ministerio reconoce que la soja aumentará en área sembrada. Y pretende, para 2020, llegar a 160 millones de toneladas de granos (60 por ciento más que en la última cosecha). En la misma línea, en la Cumbre de Ministro de Agricultura de países que integran el Grupo de los 20 (G-20), la propuesta argentina fue aumentar la producción de granos.
El incremento granario multiplicará las consecuencias sociales, ambientales y sanitarias. El corrimiento de la frontera agropecuaria será una consecuencia lógica.
En respuesta a esa postura, el Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI) elaboró un duro documento, donde alertó sobre la profundización del modelo agropecuario, advirtió sobre el aumento de los desalojos, desmontes y mayor uso de agrotóxicos. Remarcó que el actual modelo de agronegocios consolida a la Argentina como productor de materias primas en el marco de un “saqueo transnacional” que implica subordinar al país en un esquema colonial.
“Aumentar a 160 millones de toneladas de granos, forrajeros y no alimentarios, es sumar otras diez millones de hectáreas a las 20 millones que se cultivan de soja transgénica. Y no tiene otra forma de hacerse que a partir de los desalojos de las familias campesinas”, advirtió el MNCI y apuntó a las banderas del kirchnerismo: “Plantear que debemos redoblar las exportaciones en el marco del modelo actual genera claras contradicciones con las aspiraciones de un desarrollo industrial armónico con justicia social y con las políticas de derechos humanos”.

Por Darío Aranda. Artículo publicado en el periódico MU de julio (de www.lavaca.org )
Fuente Blog de Darío Aranda.


jueves, 18 de agosto de 2011

Declaración del 2º ENCUENTRO DE MEDICOS DE PUEBLOS FUMIGADOS

2° encuentro - Medicos de pueblos Fumigados
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Fuente Red Universitaria de Ambiente y Salud.
 
Los miembros de los equipos de salud de los Pueblos Fumigados de la Argentina, junto con científicos, investigadores y académicos, reunidos en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario, reiteramos nuestras certezas expresadas en la Declaración del Encuentro anterior de agosto de 2010, en la Facultad de Ciencias Médicas de la UN Córdoba.
Esto es:
Que es muy importante la agresión a la salud en las poblaciones de localidades sometidas a fumigaciones constantes en la Argentina, y que la situación se agrava día a día, detectándose con mucha mayor frecuencia, enfermedades severas como cánceres, abortos espontáneos, trastornos de la fertilidad y nacimientos de hijos con malformaciones congénitas.
Que distintos trastornos, como los respiratorios, endócrinos, neurológicos, hematológicos y psíquicos, son mucho más frecuentes en las poblaciones sistemáticamente fumigadas como consecuencia del actual modelo de producción agroindustrial.
Que la utilización de plaguicidas no deja de aumentar año a año, siendo que el crecimiento de su consumo fue del 74% en la última temporada, cuando 340 millones de litros de venenos se fumigaron sobre un área habitada por algo más de 12 millones de personas.
Mapa de la Soja en las últimas campañas



Que, valiéndonos de un conjunto suficientemente fuerte de datos, que no pueden ser negados al analizarse con objetividad la situación sanitaria de nuestros pueblos, la información científica explica la causalidad biológica de las manifestaciones clínicas que observamos en nuestros pacientes, y las revisiones sistemáticas de los estudios clínicos y epidemiológicos de observación, generan evidencia, suficientemente sólida y consistente.
Que por más que deseáramos una realidad distinta, la única verdad es la que hoy tenemos: el actual sistema de producción agrario es el responsable de ocasionar estos problemas sanitarios, además de otros graves problemas, como ecológicos  y sociológicos, que no trataremos aquí.
Oportunamente manifestamos y exhortamos, a las más altas autoridades  nacionales,  para que, utilizando el “Principio Precautorio” y con el fin de proteger a la población rural, se  impusieran restricciones públicas al uso de los plaguicidas; reclamo que  ha sido totalmente desoído.
Tampoco se observó compromiso Parlamentario con el derecho a la salud de la gente; desgraciadamente en el Congreso Nacional continua prevaleciendo la defensa de los derechos a la propiedad privada y al agronegocio.
Por esa razón, y considerando que estamos inmersos en un proceso electoral, es que nos dirigimos directamente a todos los candidatos que aspiran a gobernar el Estado Nacional y a las provincias agroproductoras, manifestándoles que podrán escuchar muchas voces sesgadas por intereses económicos, comerciales o políticos; pero nosotros, médicos, miembros de equipos de salud, investigadores, científicos y académicos que analizamos este problema, no creemos, sino que estamos seguros, de que los crecientes padecimientos en la salud de los habitantes de los pueblos fumigados, son generados por las fumigaciones. Esta seguridad nos las da conocer cómo evoluciona la salud de nuestras comunidades, mediante cotejos con la creciente información científica y, sólo interesándonos en la salud y calidad de vida de nuestros pueblos.
Por eso, exhortamos a los Sres. candidatos a Presidentes y Gobernadores, que tengan en cuenta esta realidad, que no sólo consideren que Argentina aprovecha una coyuntura internacional con precios especulativos de comodities en alza y demanda sostenida. Sino que ello, genera divisas en un sistema sin ningún tipo de control real, modelado por laboratorios multinacionales que promueven la utilización de mas y mas pesticidas que destruyen el ambiente, caen sobre la gente y generan cánceres en nuestros pacientes y malformaciones en sus (nuestros) hijos.
Requerimos de los Candidatos, que se expresen públicamente sobre cómo van a proteger la salud y la vida de la población de los Pueblos Fumigados. Nosotros, proponemos como respuesta urgente a este problema que, se PROHIBAN  las fumigaciones aéreas en todo el territorio nacional,  como ya se estableció en la Unión Europea, y se restrinjan las fumigaciones terrestres alejándolas del limite de las plantas urbanos de los pueblos.
Observamos con preocupación que los reclamos y acciones de los vecinos de los pueblos afectados, nuestros pacientes, son reprimidos y judicializado con el objetivo de detener sus crecientes reclamos de reparación y defensa a sus derechos legítimos a la salud, por lo que reclamamos del Estado que se garantice los mismos y se tomen urgente medidas de reparación.
Por otro lado reclamamos que se reclasifiquen los agrotóxicos considerando sus efectos agudos, de mediano y largo plazo en ensayos de laboratorio y en estudio en humanos. Exigimos que una dependencia de Salud y Ambiente sean la encargada de autorizar o rechazar el uso de cada pesticida en particular, como ocurre como ser en Canadá y no un ente donde solo participan el área de agricultura del estado, los productores y las Cámaras productoras de plaguicidas y prevalecen las necesidades productivas y comerciales de esos actores.
Por último, queremos reconocer el esfuerzo de todos los miembros de los equipos de salud en general, los vecinos de los pueblos y todos quienes entienden que en esta democracia necesitamos que se prioricen valores, como la salud y el ambiente, sobre los intereses económicos y comerciales de grandes grupos, empresas y pools de siembra.-
Universidad Nacional de Rosario                  29 de abril de 2011




Fuente Red Universitaria de Ambiente y Salud.


miércoles, 18 de mayo de 2011

Alertan por enfermedades causadas por agroquímicos en varias provincias

Fuente Los Andes.

Alertan por enfermedades causadas por agroquímicos en varias provincias

Lo advirtieron médicos en un congreso en Rosario. Dicen que en pueblos de Santa Fe, Córdoba y otras zonas hay cada vez más casos de malformaciones y enfermos de cáncer por las fumigaciones. 

Médicos que ejercen su profesión en diferentes provincias del país reportaron, durante un encuentro realizado en Rosario, los datos de "acumulación de nuevos casos de malformaciones congénitas y cáncer" en pueblos y regiones agrarias fumigadas con agroquímicos.

Los profesionales de la salud destacaron el aumento de enfermedades de este tipo en Chaco, Santa Fe, Tucumán, Córdoba y Misiones, y expresaron "mucha preocupación por la irresponsabilidad del uso continuo" de glifosato para fumigar vías férreas en lugares poblados del Gran Buenos Aires.

Las conclusiones surgieron del primer Congreso Latinoamericano de Salud Socio Ambiental y del segundo Encuentro Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados, organizado por la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario.

"Los agrotóxicos nos están enfermando, por lo menos hay que restringir su uso aéreo y alrededor de los pueblos", explicó el pediatra Medardo Avila Vázquez, de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados de la Universidad Nacional de Córdoba.

En las disertaciones, más de 350 asistentes presentaron, a nivel científico, "evidencias y nuevos descubrimientos sobre los mecanismos" de que las sustancias químicas utilizadas en la agricultura "generan enfermedad en los humanos".

En ese ámbito, reclamaron la implementación de resguardos públicos para evitar o disminuir la contaminación. Al respecto, pidieron que sean prohibidas las fumigaciones aéreas, alejar las aspersiones terrestres de las cercanías de los pueblos y reclasificar los agrotóxicos con criterios sanitarios.

Entre las exposiciones, el médico Alejandro Oliva resaltó que en el sur de Santa Fe la exposición de los agrotóxicos disminuye las capacidades sexuales y reproductivas en los varones en edad reproductiva, datos que fueron publicados en revistas científicas internacionales.

"La situación empeora porque día a día nos enteramos de situaciones muy graves: pueblos de 5 mil habitantes con tres mielomas múltiples o seis leucemias infantiles en un año en la zona de influencia de San Francisco, en Córdoba. Desgraciadamente la realidad nos confirma que estamos ante una agresión ambiental y sanitaria tremenda", comentó Avila Vázquez.

Durante el encuentro realizado entre el jueves y el sábado en la Facultad de Medicina de Rosario, los médicos asistentes reclamaron a los candidatos a presidentes y a gobernadores de las provincias sojeras "que expresen públicamente qué medidas van a tomar para defender el derecho a la salud de los pueblos fumigados".

Días atrás, los representantes de países presentes en la Quinta Conferencia de las partes del Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes aprobaron incluir al endosulfán en el Anexo A para su eliminación, y gestionar la implementación de alternativas para su uso agrícola.

El compuesto químico se utiliza en la Argentina para combatir insectos en los cultivos de cereales, alfalfa, algodón, florales, hortalizas, girasol, lino, maní tabaco y soja. Por su parte, asambleístas de la localidad bonaerense de Vicente López iniciaron la campaña nacional "Paren de fumigar las vías con agrotóxicos", una acción que tiene como objetivo desmalezar la zona férreas.

La iniciativa fue aprobada durante el decimoquinto Encuentro del la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC), realizado semanas atrás en la ciudad entrerriana de Colón. 

Fuente Los Andes.




viernes, 24 de septiembre de 2010

Río Negro le dice No a la Sojización!!!


Fuente Agencia de Noticias Bariloche-ANBA

Río Negro y la sojización

Asociación Civil Árbol de Pie

Sr. Gobernador de la
Provincia de Río Negro.
Dr. Miguel Saiz

A partir de la noticia sobre la incorporación de nuestra provincia a la producción sojera, desde la Asociación Civil Árbol de Pié queremos manifestar nuestro total rechazo a la decisión tomada por Ud., manifestar que sinceramente no entendemos cómo esta nefasta noticia puede ser presentada ante la opinión pública como un logro de su gobierno y aún más, resaltando que Río Negro será la primera provincia patagónica en hacerlo, y alertar a toda la población de Río Negro sobre las graves consecuencias que aparecerán por la decisión del ejecutivo provincial de iniciar el camino de la sojización..

Sr. Gobernador, la ciencia y la justicia ya hablaron al respecto, pero parece que los políticos miran para otro lado. ¿Asumirá Ud, las consecuencias sociales y ambientales que generará el cultivo de la soja y la dispersión de los herbicidas? ¿Se ha informado Ud. con profundidad sobre este tema con profesionales confiables? ¿Ha evaluado el costo/beneficio de someter a la población rionegrina a semejante peligro?

Más allá de todo lo que podamos decir, consideramos necesario que nos escuche no solo a nosotros como una Ong ambientalista o como habitantes de esta provincia sino también a quienes desde su saber tienen algo que decir, por ello a continuación transcribimos parte de una publicación del Ing. Agrónomo Genetista, Sr. Alberto Lapolla que textualmente dice:


“Argentina es parte de los 19 países que permiten el cultivo de variedades transgénicas o modificadas genéticamente (OGM). Es también uno de los 5 que lo permiten a gran escala. Más aun, es el primer país del mundo en cuanto a porcentaje de expansión de los OGM respecto del total de su producción.

El 99% de la soja sembrada en nuestro país es sojaRR, es decir OGM, para hacerla resistente al herbicida glifosato. Siendo la soja una especie de polinización cerrada o autógama en un porcentaje del 95 al 99%, es dable suponer que la soja no transgénica (la llamada soja orgánica) no existe en nuestro territorio. Esto sólo ya constituiría un grave problema.

La Argentina decidió abandonar su Soberanía alimentaria, junto con la pérdida de su soberanía económica y política. Cuando Martínez de Hoz Ministro de economía de Videla expresó: ‘si la nación va a producir acero o galletitas lo va a decidir el mercado’, hacía referencia a este cambio de modelo. La nación industrial tecnológica y científica anterior a 1976-1989 dejó de existir. Con ella también lo hizo la nación que producía alimentos para su gran mercado interno –su pueblo- e insumos para su industria.

En un proceso perverso y neocolonial la nación dejó de producir acero, camiones, vagones, tractores, aviones, tanques y barcos. Junto con la entrega de su petróleo, su gas, su energía eléctrica, sus rutas y la destrucción de sus FFCC., dejó de producir alimentos como maíz, trigo, papa, batata, lentejas, arroz, frutales, productos hortícolas, algodón, carne ovina, y alimentos en general, para pasar a destinar toda su economía a producir pasto-soja. Así China, la UE y otros países industrializados crían su ganado y producen carne para abastecer a los emergentes y gigantescos mercados asiáticos donde se asienta el futuro de la humanidad, con el pasto-soja barato que les vendemos.

En términos ecológicos y ambientales, todo el sistema de Siembra directa-sojaRR-glifosato, no es más que un gigantesco experimento en 15 millones de hectáreas de selección de malezas resistentes y contaminaciones genéticas verticales y horizontales irreversibles, apenas imaginadas.



En síntesis esta verdadera catástrofe ambiental, social y económica se ha llevado adelante para producir pasto-soja, así los países industriales pueden producir carne a bajo costo subsidiada por el hambre, el desempleo, la enfermedad y la devastación ambiental de la Argentina y los argentinos.”

Mientras científicos y organizaciones ambientales alertan sobre los riesgos de la sojización, ya hay cuatro fallos judiciales que ordenan el cese de las fumigaciones con glifosato. El debate comienza a vencer al silencio. La Ley General del Ambiente N°25675, existe.
Los pibes son las víctimas:
Un reciente informe elaborado por la Comisión de Investigación de Contaminantes del Agua del Chaco revela que en esa provincia, durante los últimos diez años se triplicaron los casos de cáncer en niños menores de 10 años y se cuadruplicaron los nacimientos con malformaciones. Este incremento se produjo especialmente en zonas donde se fumiga intensivamente con agrotóxicos. “Además, los agrotóxicos también están contaminando el río Paraguay que desemboca en el Paraná”, explicó al momento de la presentación el doctor Rolando Núñez, integrante del Centro Nelson Mandela del Chaco.
La mayor parte de los casos de cáncer en chicos son de la localidad de La Leonesa, un pueblo de 10 mil habitantes ubicado a 60 kilómetros de Resistencia y epicentro de las denuncias por el uso de herbicidas y plaguicidas como glifosato, endosulfan, metamidofos, picloran y clopirifod, entre otros químicos usados para los cultivos de soja.
La Comisión que llevó adelante el relevamiento estuvo integrada por especialistas de los ministerios de salud del Chaco y de la Nación, la Administración Provincial del Agua (APA) y la Universidad Nacional del Nordeste y trabajó durante cinco meses en las principales localidades sojeras de la provincia. Su conformación es el resultado de un proceso de movilización de las sociedades que se están dando en varios pueblos de la provincia acosados por el uso de los agrotóxicos.
En los ’90 se registró un promedio de 0,2 casos de cáncer en niños anuales en tanto que en la última década se contabilizaron 0,6 casos por año. Respecto de las malformaciones en recién nacidos crecieron aún más. Así, por ejemplo, en el lapso de un año, entre 1997 y 1998 en el Chaco hubo 24.030 nacimientos de los cuales se diagnosticaron 46 malformaciones. Una década después, entre 2008 y 2009 se registraron menos nacimientos (21.808) pero se multiplicaron las malformaciones: 186 casos.
El informe oficial destaca que se pasó de un índice de 19,1 por cada 10 mil nacidos a 85,3. Los datos corresponden a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) de Neonatología del Hospital Perrando de Resistencia. De 1997 a 1998 hubo un promedio de 4,9 casos por mes. De 2001 a 2002 creció a 7,5 casos.
El informe señala la multicausalidad del cáncer, pero llama la atención: “Este incremento de la casuística coincide con la expansión de la frontera agrícola vulnerando la salud de la población debido a que las prácticas y técnicas de cultivo incluyen pulverizaciones aéreas con poderosos herbicidas”.
Para cuando dentro de unos años esta historia llegue a los cines y pelee por el Oscar, no habrá modo de resarcir víctimas ni estragos ni retroceder en el tiempo: será previsiblemente tarde.
NO IMPEDIR UN RESULTADO QUE SE TIENE LA OBLIGACION DE EVITAR, EQUIVALE A PRODUCIRLO.

Fuente Agencia de Noticias Bariloche-ANBA


Lo leímos en:Nogal de Vida.