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lunes, 28 de enero de 2013

Les moissons du futur (Las cosechas del futuro)-De Marie Monique Robin

A partir de preguntas sencillas – ¿Cómo alimentar a la gente hoy en día? ¿Existe una alternativa a los requisitos actuales de producción intensivos sometidos a los pesticidas e insecticidas químicos? - Marie-Monique Robin viajó por el mundo (África, Europa, Japón, América del Sur) para cumplir con los agricultores y otras prácticas agrícolas. Una encuesta optimista acerca de las soluciones a la crisis alimentaria que afecta al planeta, si cambiamos el paradigma agrícola y repensar la organización y gestión de la cadena alimentaria

Fuente Doculist

No encontré los subtítulos en español del documental, si alguien los encuentra por ahí, o si quieren hacerlos, avísennos envíandonos un e-mail a:

Ppirataargentino#Gmail.com
(reemplacen # por @)



El documental está completo, creo, pero sin los subtítulos
Si pueden bájenlo que en otras cuentas de Youtube aparece como borrado por reclamos de derecho de autor.
Pueden bajarlo si usan Firefox con el complemento Download Helper

sábado, 2 de abril de 2011

Nuestro Veneno Cotidiano-Marie Monique Robin en el BAFICI 7, 8 y 10 de Abril

miércoles, 23 de marzo de 2011

Nuestro Veneno Cotidiano-Marie Monique Robin



Antes estaba en megaupload, lo dejaron completo en Youtube.
El link completo al video en Youtube.

Si usa Firefox puede descargando con la aplicación "Download Helper"


Después de El mundo según Monsanto, Robin vuelve con un documental muy bien elaborado sobre los productos químicos que ingerimos. Nuestro veneno cotidiano es una acusación contra los fabricantes de productos químicos, pero la periodista también señala la anomalía en el circuito para la evaluación de los diferentes productos antes de permitir su uso .

“Los métodos de desinformación, manipulación e intoxicación de la opinión pública son las políticas utilizadas por los fabricantes de plaguicidas para frenar cualquier regulación de sus productos. Esto se conoce como "la fábrica de la duda" un método usado por las
tabacaleras para ocultar los efectos de los cigarrillos, que ahora se reanuda con las industrias químicas” dijo Robin. "

"En Argentina el Dr Hector Lanza jefe de cirugía plástica del Hospital Evita de San Martín, es el coordinador del Operativo Patria Solidaria que realiza cirugías reconstructivas en todo el país a pacientes carenciados. Fue contundente al asegurar que “Miente quien dice que el glifosato no produce malformaciones” y agregó que "es llamativa la cantidad de personas afectadas; muchas de ellas, severas. Debo decir que casi todo el Norte del país tiene hoy este problema".





De Marie-Monique Robin encuentran en nuestro blog:





lunes, 14 de diciembre de 2009

"Tortura made in USA" -Pedido de ayuda de Marie-Monique Robin para poder exhibir la película

Enviado a la lista librosgratis por Jorge Bustos.







Mi pelicula "Tortura made in USA" dormia en un cajon desde el pasado mes de febrero por razones financieras, debido a la fragilidad de mi productor y al costo exorbitante de los archivos.

Finalmente se va a difundir en el sitio de Mediapart gratuitamente durante dos meses, a partir del 19 de octubre.




La idea es de crear un buzz (tecnica de marketing = hacer mucho ruido) para que mi productor pueda negociar con los canales de television que lo esperan, entre los cuales el canal (franco-aleman) ARTE.

Gracias de hacer circular la informacion a todas vuestras redes para que la gente vaya a ver la pelicula en Mediapart y que su exito participe en la campaña contra la impunidad de la administracion Bush.

Esta pelicula esta apoyada por Amnistia Internacional, Human Rights Watch et l'ACAT (Accion de Cristianos por la abolicion de la tortura).

Cordialmente.
Marie-Monique


    sábado, 6 de junio de 2009

    Si puede comprar el diario "Miradas al Sur" con el documental "El Mundo Según Monsanto" del 7 de junio


    El diario "Miradas al Sur" distribuirá el 7 de junio el documental:

    El Mundo Según Monsanto de Marie-Monique Robin.






    Pero si puede compre y difunda el video.


    lunes, 27 de abril de 2009

    Entrevista a Marie-Monique Robin en CNN Chile.

    miércoles, 15 de abril de 2009

    Marie-Monique Robin en Los Toldos

    Andrea comparte el siguiente video sobre Marie-Monique Robin en Los Toldos, provincia de Buenos Aires

    Marie Monique Robin en Los Toldos



    Si quieren colocar el video en su blog/página la dirección en youtube en donde está.



    Sobre la visita de Marie-Monique Robin en Los Toldos.


    La filmación se realizó cuando estaban preparando el lugar en donde se iba a presentar el documental en Los Toldos, Andrea comenta:

    "ella salió a fumar junto con Marcelo que es quien la filmo. Fue todo un recorrido que se hizo y estaba indignada... sacaba fotos y hablaba con la gente, habia un chico que trabajó de banderillero, otra chica que vive frente a un campo de soja y tiene los hijitos con problemas dermatologicos, habia un nenito de un año y medio que no balbuceaba una palabra, ni siquiera ahh.... nada.
    Y la gente preguntaba si el glifosato contaminaba el agua....
    Imaginate, despues de toda la investigacion que se mando, tener un tiempo
    para ir a ¡¡Los Toldos!!........
    Yo la note como sintiendo todo el tiempo el duro trabajo de tratar de cambiar algo..... en fin... ibamos a cortar el video al final cuando ella se va pero lo dejamos porque nos parecio que se fue justo cuando empezabamos a tratar de hablar de otra cosa.... con eso de la renovacion de la forma de matar...
    Siempre los del mismo lado morimos..."

    martes, 31 de marzo de 2009

    Ovación para Marie-Monique Robin

    De nuestros enviados especiales a la presentación del libro "El Mundo Según Monsanto" de Marie-Monique Robin:

    "Estuve en la presentación por Marie Monique Robin de su libro "El mundo según Monsanto", esta tarde en la Biblioteca Nacional. ¡¡A sala llena!!

    Lo que te quiero contar es que cuando preguntó quiénes habían visto el documental en internet fuimos muchos los que alzamos la mano.

    Comentó Monique: "Funciona bien la piratería aquí". Risas. "Me pone muy contenta. Yo he aprobado que lo piratearan".

    Ovación."





    lunes, 30 de marzo de 2009

    Quien controla las semillas, controla la comida y la vida-Entrevista a Marie-Monique Robin en Argentina



    Una compañía líder, un modelo agrario y sus consecuencias sociales y sanitarias. Los secretos de la empresa, su poder ante los gobiernos y la ciencia. La investigadora francesa aborda todas las claves para contextualizar el monocultivo de soja y los agrotóxicos a nivel global.


    Por Darío Aranda


    –¿Cómo define a Monsanto?

    –Monsanto es una empresa delincuente. Lo digo porque hay pruebas concretas de ello. Fue muchas veces condenada por sus actividades industriales, por ejemplo el caso de los PCB, producto que ahora está prohibido, pero sigue contaminando el planeta. Durante 50 años el PCB estuvo en los transformadores de energía. Y Monsanto, que fue condenada por eso, sabía que eran productos muy tóxicos, pero escondió información y nunca dijo nada. Y es la misma historia con otros dos herbicidas producidos por Monsanto, que formaron el cóctel llamado “agente naranja” utilizado en la guerra de Vietnam, y también sabía que era muy tóxico e hizo lo mismo. Es más, manipuló estudios para esconder la relación entre las dioxinas y el cáncer. Es una práctica recurrente en Monsanto. Muchos dicen que esto es el pasado, pero no es así, es una forma de obtener ganancias que aún hoy está vigente. La empresa nunca aceptó su pasado ni aceptó responsabilidades. Siempre trató de negar todo. Es una línea de conducta. Y hoy sucede lo mismo con los transgénicos y el Roundup.


    –¿Cuáles son las prácticas comunes de Monsanto en el orden global?

    –Tiene prácticas comunes en todos los países donde actúa. Monsanto esconde datos sobre sus productos, pero no sólo eso, también miente y falsea estudios sobre sus productos. Otra particularidad que se repite en Monsanto es que cada vez que científicos independientes tratan de hacer su trabajo a fondo con los transgénicos, tienen presiones o pierden sus trabajos. Eso también sucede en los organismos de Estados Unidos como son la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) o EPA (Agencia de Protección Ambiental). Monsanto también es sinónimo de corrupción. Dos ejemplos claros y probados son el intento de soborno en Canadá, que originó una sesión especial del Senado canadiense, cuando se trataba la aprobación de la hormona de crecimiento lechera. Y el otro caso es en Indonesia, donde Monsanto fue condenada porque corrompió a cien altos funcionarios para poner en el mercado su algodón transgénico. No dudamos que hay más casos de corrupción donde Monsanto es quien corrompe.


    –Usted también afirma que la modalidad de “puertas giratorias” es una práctica habitual.

    –Sin duda. En la historia de Monsanto siempre está presente lo que en Estados Unidos se llama “la puerta giratoria”. Un ejemplo claro: el texto de reglamentación que regula los transgénicos en Estados Unidos fue publicado en 1992 por la FDA, la agencia norteamericana encargada de la seguridad de alimentos y medicamentos. La cual se supone es muy seria, al menos siempre yo pensaba eso, hasta antes de este trabajo. Cuando decían que un producto había sido aprobado por la FDA pensaba que era seguro. Ahora sé que no es así. En el ’92, el texto de la FDA fue redactado por Michael Taylor, abogado de Monsanto que ingresó a la FDA para hacer ese texto y luego fue vicepresidente de Monsanto. Un ejemplo muy claro de “puerta giratoria”. Hay mucho ejemplos, en todo el mundo.


    –Monsanto fabricó el agente naranja, PCB y glifosato. Y tiene condenas por publicidad engañosa. ¿Por qué tiene tan buena prensa?


    –Por falta de trabajo serio de los periodistas y la complicidad de los políticos. En todo el mundo es igual.


    –¿Por qué Monsanto no habla?


    –¿Has probado llamarlos?

    –Sí, pero no aceptaron preguntas.


    –También es lo mismo en todo el mundo. Ante cualquier periodista crítico, Monsanto tiene una sola política: “No comments” (sin comentarios).

    –¿Qué significa Monsanto en el mercado mundial de alimentos?


    –La meta de Monsanto es controlar la cadena alimentaria. Los transgénicos son un medio para esa meta. Y las patentes una forma de lograrlo. La primera etapa de la “revolución verde” ya quedó atrás, fue la de plantas de alto rendimiento con utilización de pesticidas y la contaminación ambiental. Ahora estamos en la segunda etapa de esa “revolución”, donde la clave es hacer valer las patentes sobre los alimentos. Esto no tiene nada que ver con la idea de alimentar al mundo, como se publicitó en su momento. El único fin es aumentar las ganancias de las grandes corporaciones. Monsanto gana en todo. Te vende el paquete tecnológico completo, semillas patentadas y el herbicida obligatorio para esa semilla. Monsanto te hace firmar un contrato por el cual te prohíbe conservar semillas y te obliga a comprar Roundup, no se puede utilizar un glifosato genérico. En este modelo Monsanto gana en todo, y es todo lo contrario de la seguridad alimentaria. De paso, recordemos, que la soja transgénica que se cultiva aquí no es para alimentar a los argentinos, es para alimentar a los puercos europeos. Y qué pasará en Argentina cuando las carnes de Europa deban etiquetarse con que fueron alimentadas con soja transgénica. Se dejará de comprar carnes de ese tipo y Argentina también recibirá el golpe, porque le bajará la demanda de soja.

    –Estuvo en Argentina, Brasil y Paraguay. ¿Qué particularidades encontró en la región?


    –Hay que recordar que Monsanto entró aquí gracias al gobierno de Carlos Menem, que permitió que la soja transgénica entrara sin ningún estudio. Fue el primer país de América latina. Luego desde Argentina se organizó un contrabando de semillas transgénicas, de grandes productores, hacia Paraguay y Brasil, que se vieron obligados a legalizarlo porque eran cultivos que luego se exportaban. Y luego llegó Monsanto a reclamar sus regalías. Fue increíble cómo se expandió la soja transgénica en la región, y en tan pocos años. Es un caso único en el mundo.

    –En la década del ’90 Argentina era denominada como alumno modelo del FMI. Hoy, con 17 millones de hectáreas con soja transgénica y la utilización de 168 millones de litros sólo de glifosato, ¿se puede decir que Argentina es un alumno modelo de los agronegocios?


    –Sí, claro. Argentina adoptó el modelo Monsanto en tiempo record, es un caso paradigmático. Pero también hubo algunos problemitas con el alumno modelo. Como las semillas transgénicas son patentadas, Monsanto tiene el derecho de propiedad intelectual. Eso significa, como lo vi en Canadá y Estados Unidos, que les hacen firmar a los productores un contrato en los que se comprometen a no conservar parte de sus cosechas para resembrar el año próximo, lo que suelen hacer los agricultores de todo el mundo. Monsanto lo denuncia como una violación de su patente. Entonces Monsanto envía la “policía de genes”, que es algo increíble, detectives privados que entran a los campos, toman muestras, verifican si es transgénico y si el agricultor ha comprado sus semillas. Si no las han comprado, realizan juicios y Monsanto gana. Es parte de una estrategia global: Monsanto controla la mayoría de las empresas semilleras y patenta las semillas, exigiendo que cada campesino compre sus semillas. Lo que pasó aquí es que la ley argentina no prohíbe guardar las semillas de una cosecha y utilizarlas en la próxima siembra. En un primer momento Monsanto dijo que no iba a pedir regalías, y dio semillas baratas y Roundup barato. Pero en 2005 comenzó a pedir regalías, rompió el acuerdo inicial y por eso mantiene un enfrentamiento judicial con su alumno preferido.


    –El Roundup tiene un papel protagónico en este modelo. Muchas comunidades campesinas e indígenas denuncian sus efectos, pero hay pocas prohibiciones.


    –Es un impacto increíblemente silenciado. Nadie puede negar lo que traen aparejadas las fumigaciones con este herbicida, totalmente nocivo. Tengo la seguridad de que va a ser prohibido en algún momento, como fue el PCB, estoy segura de que llegará ese momento. De hecho en Dinamarca ya fue prohibido por su alta toxicidad. Es urgente analizar el peligro de los agroquímicos y los OGM (Organismos Genéticamente Modificados).


    –Sin embargo, las grandes empresas del sector prometen desde hace décadas que con transgénicos y agrotóxicos se logrará aumentar la producción, y así se acabará con el hambre del mundo.


    –Argentina es el mejor ejemplo de esa mentira. ¿Qué tal le ha ido con la sojización del país? Se ha perdido en la producción de otros alimentos básicos y aún hay hambre. Este modelo es el modelo del monocultivo, que acaba con otros cultivos vitales. Es una transformación muy profunda de la agricultura, que lleva directo a la pérdida de la soberanía alimentaria, y lamentablemente ya no depende de un gobierno para poder revertirlo.


    –¿Por qué al proceso agrario actual usted lo llama “la dictadura de la soja”?


    –Es una dictadura en el sentido de un poder totalitario, que abarca todo. Hay que tener claro que quien controla las semillas controla la comida y controla la vida. En ese sentido, Monsanto tiene un poder totalitario. Es tan claro que hasta Syngenta, otra gran empresa del sector y competidora de Monsanto, llamó a Brasil, Paraguay y Argentina “las repúblicas unidas de la soja”. Estamos en presencia de un programa político con fines muy claros. Una pregunta simple lo demuestra: ¿Quién decide qué se va a cultivar en Argentina? No lo decide ni el Gobierno ni los productores, lo decide Monsanto. La multinacional decide qué se sembrará, sin importar los gobiernos, lo decide una empresa. Y, para peor, la segunda ola de transgénicos va a ser muy fuerte, con un modelo de agrocombustibles que acarrea más monocultivo. Y, a esta altura, ya está claro que el monocultivo es pérdida de biodiversidad y es todo lo contrario de la seguridad alimentaria. Ya no hay dudas de que el monocultivo, ya sea de soja o para biodiésel, es el camino hacia el hambre.


    –¿Cuál es el papel de la ciencia en el modelo de agronegocios, donde Monsanto es sólo su cara más famosa?


    –Antes pensaba que cuando un estudio era publicado en una prestigiosa revista científica, se trataba de un trabajo serio. Pero no. Las condiciones en que se publican algunos estudios son tristes, con empresas como Monsanto presionando a los directores de las revistas. En el tema transgénico queda muy claro que es casi imposible realizar estudios del tema. En muchas parte del mundo, Estados Unidos o Argentina, los laboratorios de investigación son pagados por grandes empresas. Y cuando el tema es semillas, transgénicos o agroquímicos, Monsanto siempre está presente y siempre condiciona las investigaciones.

    –¿Los científicos tienen temor o son cómplices?


    –Ambas cosas. El temor y la complicidad están presentes en los laboratorios del mundo. En el libro dejo claro que hay científicos, en todos los países, cuya única función es legitimar el trabajo de la empresa.


    –¿Cuál es el papel de los gobiernos para que empresas como Monsanto avancen?


    –Los gobiernos son los mejores propagandistas de los OGM (Organismos Genéticamente Modificados). Realizan un trabajo de lobby increíble. Monsanto les lleva sus estudios, su información, sus revistas y fotos, todo muy lindo. Les dicen a los políticos que no habrá contaminación y salvarán al mundo. Y los políticos hacen lo suyo. Y también hay presiones. Diputados franceses han denunciado públicamente las presiones de Monsanto, hasta reconocieron que la compañía contactó a cada uno de los 500 diputados para que legislen según los intereses de la empresa.


    –¿Y el papel de los medios de comunicación?

    –Me da mucha pena porque soy periodista y creo en lo que hacemos, creo que es una profesión con un papel muy importante en la democracia, pero hay una gran manipulación de los medios. En todo lo referido a los transgénicos, la prensa no trabaja seriamente. Los medios miran la propaganda de Monsanto y la publican sin cuestionamientos, como si fueran empleados de la empresa. También es público que Monsanto invita a comer a los periodistas, les realiza regalos, los lleva de viaje a Saint Louis (donde está su sede central); los periodistas van muy contentos, pasean por los laboratorios, no preguntan nada y ya. Así funcionan los medios con Monsanto. También registré casos en los que Monsanto busca, en cada medio de comunicación, un defensor. Establece contacto con él y logra opiniones favorables. No sé si hay corrupción, pero sé que Monsanto logra su objetivo. En Argentina es claro cómo actúa, al ver algunos artículos de suplementos rurales se ve que en lugar de artículos periodísticos son publicidades de Monsanto. No pareciera que un periodista lo escribió, fue directamente la compañía.

    –¿Qué evaluación hace del enfrentamiento entre el Gobierno y las entidades patronales del agro?


    –En 2005 entrevisté a Eduardo Buzzi, estaba furioso por el asunto de las regalías reclamadas por Monsanto. Hablaba de las trampas de Monsanto. Y además hablaba de los problemas que traía la soja, hasta me puso en contacto con pequeños productores que me hablaron de las mentiras de Monsanto, de la resistencia que mostraban las malezas, que había que utilizar más herbicidas y que los campos quedaban como tierra muerta. Buzzi sabía todo eso y me decía que cuestionaba ese modelo, afirmaba que la soja traía la destrucción de la agricultura familiar y me decía que Federación Agraria representaba ese sector, que enfrentaba a los pools de siembra y a las grandes empresas. Y Buzzi denunciaba mucho este modelo, muy buen discurso. Pero ahora no sé qué pasó. Nunca lo volví a ver y me gustaría preguntarle qué le pasó que ahora se une con las entidades más grandes, me extraña mucho el cambio que muestra. Y encima Buzzi está con Aapresid (Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa –integrada por todas las grandes empresas del sector, incluidas las semilleras y agroquímicas–), que es la que más gana con todo este modelo, y que apareció poco en este conflicto. Aapresid manipula todo y está con los grandes sojeros, que no son agricultores y que hasta promueven un modelo sin agricultores. Entonces no entiendo cómo Federación Agraria dice representar productores chicos y está con Aapresid. Lo de Federación Agraria es muy extraño, no se entiende.


    –¿Y el papel del Gobierno?


    –Las retenciones pueden ser que frenen algo del proceso de sojización. Pero no es una solución frente a un modelo tan agresivo. La solución tiene que ser algo mucho más radical y no a corto plazo. Claro que la tentación de los gobiernos es grande, la soja trae buenos ingresos, pero hay que pensar a largo plazo. No hay soluciones simples y cortoplacistas para un modelo que echa a campesinos de sus tierras y, fumigaciones mediante, contamina el agua, la tierra y la gente.





    sábado, 14 de marzo de 2009

    Soja:La Pesadilla del Oro Verde

    viernes, 13 de marzo de 2009

    Marie-Monique Robin y "El Mundo según Monsanto" en Biblioteca Nacional de Buenos Aires el 30 de marzo

    Agenda de Marie-Monique Robin en la Argentina, Chile y Paraguay.


    El extenso programa que desarrollará en Argentina la documentalista francesa Marie-Monique Robin culminará el 30 de marzo a las 18 horas, con el lanzamiento de "El Mundo Según Monsanto" en el auditorio Jorge Luis Borges de la Biblioteca Nacional, ubicado en Agüero 2502, Buenos Aires. Convocan el Foro Ciudadano de Participación por la Justicia y los Derechos Humanos, la Red Combate a Monsanto, RAP-AL (Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina) y Editorial Océano abajo la agenda en la Ciudad de Buenos Aires, La Plata, Los Toldos, Chile y Paraguay.



    • En La Plata

      El programa de trabajo de la periodista y documentalista francesa se inicia el 28 de marzo, con la presentación del libro y una conferencia que se realizará a las 10 de la mañana en la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de La Plata.

      • Sábado 28 de marzo:

        Presentación del Libro y Conferencia 10:00 Hs.

        Facultad de Agronomía de U.N. La Plata calles 60 y 119 La Plata


        Organizan: RAP-AL, Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria, Facultad de Agronomía La Plata, MAELA, Editorial Océano

    • Los Toldos:
        • En la tarde del 29 de marzo visitará Los Toldos, en la provincia de Buenos Aires, donde se reunirá con vecinos y se proyectará su documental "El Mundo Según Monsanto".Domingo 29 de marzo Visita a Los Toldos, Prov. De Buenos Aires
          14,00 hs. Recorrida y charla con los vecinos
          17,00 hs. Proyección del Documental “El Mundo según Monsanto”
          19,00 hs. Conferencia en Salón Bomberos Voluntarios de Los Toldos
          Organizan: RAP-AL, Vecinos de los Toldos, Editorial Océano

    • En la Ciudad de Buenos Aires. Lunes 30 de marzo:

      • En la UBA
        • El lunes 30, a las 9,30 hs. presentará el libro en el aula Zootecnia Grande de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, UBA.
          La obra de Marie-Monique Robin ha sido traducida a ocho idiomas y ha vendido 70.000 ejemplares en Francia.

          Presentación del libro y conferencia
          09,30 hs. Facultad de Agronomía de UBA – Aula Zootecnia Grande
          Av. San Martín 4453 – Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Colectivos 47, 80,105,146)
          Organizan: RAP-AL, Cátedra de Sociología Rural, Centro de Estudiantes de Ciencias Ambientales, FANA

      • En la Biblioteca Nacional: Lunes 30 de marzo a las 18,00 hs.
        • Auditorio Jorge Luis Borges
          Agüero 2502 - Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Colectivos 10, 37, 38, 41, 59, 60, 61, 62, 67, 92, 95, 102, 108, 115, 118, 124, 130)

          Organizan: Foro Ciudadano de Participación por la Justicia y los Derechos Humanos, Red Combate a Monsanto, RAP-AL, Editorial Océano

          Contacto:
          Centro de Estudios sobre Tecnologías Apropiadas de la Argentina, CETAAR
          fono l02204772171
          Correo: cetaar2006@yahoo.com.ar





      En Chile:


      • Fecha: 1º de abril de 2009.
        Hora: De 18 a 20.40
        Biblioteca Nacional, Sala Ercilla.
        INVITAN: Alianza por una Mejor Calidad de Vida (RAP-Chile)

        Fuente: Monsanto Peligroso


    • En Paraguay:

      Programa

      • Viernes 3 de Abril, Asunción -9:00 h: Salón Comuneros de la Cámara de Diputados

      • Viernes 3 de Abril, Asunción -19:00 h: Manzana de la Rivera (Ayolas 129)

      • Sábado 4 de Abril, Guayaibi -09:00 h: Jornada y Proyección, Coliseo Municipal

      • Sábado 4 de Abril, Coronel Oviedo- 15:00 h: Jornada y Proyección, Salón Monseñor Pechillo, Colegio Diocesano c/ Capitán Roa y Juan A. Benítez








    La primavera silenciosa y el premio a Marie-Monique Robin


    Marie-Monique Robin obtuvo el premio Rachel Carson por su contribución al medio ambiente.

    Rachel Carson fue quien denunció por primera vez los peligros de los agroquímicos en su libro:

    La Primavera Silenciosa

    Libro que logró que se prohibiera el DDT.

    Al libro en español no lo encontré, hay uno en inglés en esta carpeta esnips.


    Lo que cuenta Marie-Monique Robin sobre el premio que recibió en Noruega:

    "Por ahora, el sitio del premio parece tener problemas, pues la página sólo funciona en idioma noruego!



    "Rachel Carson (1907-1964) era lo que se dice « una mujer buena ». Especialista en biología marina, fue conocida mundialmente por su libro “Primavera Silenciosa” (Silent Spring), 1962, que denunciaba por primera vez el impacto de los plaguicidas sobre el ambiente y la salud de los seres humanos, en un momento en que todo el mundo celebraba estos venenos como símbolos del triunfo de la ciencia.

    Su libro generó la prohibición definitiva del DDT (1972), un insecticida organoclorado altamente tóxico producido justamente por Monsanto, que continúa envenenándonos ya que se encuentra regularmente en los organismos de los recién nacidos, contaminados por sus madres.
    La primavera silenciosa marca el nacimiento del movimiento por la defensa del ambiente y llevó a la creación de la agencia norteamericana por la protección del ambiente (EPA) a la que me refiero en mi libro.

    Para más información sobre esta pionera de la causa ecológica, leer la nota de Wikipedia"




    Felicidades entonces y si alguien sabe si el libro anda dando vueltas por ahí....

    miércoles, 11 de marzo de 2009

    Fecha Probable de la visita de Marie-Monique Robin a la Argentina y Chile

    Según el blog Monsanto Peligros:

    • A Argentina llega el 27 de marzo.

    • En Chile estará el 1º de abril.

    • Para concluir su gira en Paraguay, donde permanecerá hasta el 5 de abril.

    Fuente: Monsanto Peligros

    Esta dirección sería el blog de Marie-Monique Robin
    s
    egún el blog anterior.

    Ahora según el blog lo que dice es:

    - Vendredi 27 mars/ lundi 6 avril: Argentine/ Chili/Paraguay

    Así que me parece que no sería 27 de marzo, le dejaré un mensaje (no encuentro el e-mail) para preguntarle y no se nada de francés.

    sábado, 7 de marzo de 2009

    Adelanto del Libro "El Mundo Según Monsanto"

    Fuente: Revista Veintitrés.

    05-03-2009 / Adelanto exclusivo del libro de Marie-Monique Robin, la periodista francesa que investigó los crímenes de la ESMA y que ahora desnuda al gigante de los transgénicos. Una de las compañías más polémicas del mundo que acumula una infinidad de procesos penales debido a la toxicidad de sus productos.

    La “sojización” del país. Para Monsanto la crisis argentina es una oportunidad que supera sus mayores esperanzas. La soja Roundup Ready se expande como un reguero de pólvora desde La Pampa hacia el norte por las provincias del Chaco, Santiago del Estero, Salta y Formosa. Mientras que en 1971 los cultivos de oleaginosas sólo representaban 37.000 hectáreas, pasan a ser 8.300.000 en 2000, 9.800.000 en 2001,11.600.000 en 2002, para llegar a los 16 millones de hectáreas en 2007, esto es, el 60% de las tierras cultivadas. El fenómeno es de tal envergadura que se habla de “sojización” del país, un neologismo que designa una profunda reestructuración del mundo agrícola, cuyos funestos efectos no tardarán en manifestarse.

    En un primer momento, cuando la crisis abate la economía nacional, se dispara el precio de la tierra porque se ha convertido en un valor refugio que permite inversiones tan fructíferas como rápidas. “En mi sector”, cuenta Héctor Barchetta, “el precio de la hectárea pasó de 2.000 a 8.000 dólares. Los productores más frágiles acabaron por vender, lo que provocó una concentración de la propiedad inmobiliaria.” De hecho, la superficie media de las explotaciones de La Pampa pasó en una década de 250 a 538 hectáreas, mientras que el número de granjas se reducía un 30%. Según el censo agrícola realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), entre 1991 y 2001 quebraron 150.000 campesinos, 103.000 de ellos tras la llegada de la soja transgénica. En esta misma fecha unos 6.000 propietarios poseían la mitad de las tierras cultivadas del país, mientras que 16 millones de hectáreas pertenecían ya a extranjeros, un proceso que se ha acentuado todavía más después.

    “Asistimos a una expansión sin precedentes del agrobusiness, de la agricultura industrial dirigida a la exportación, en detrimento de la agricultura familiar, que desaparece”, se lamenta Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina. “Los campesinos que se marchan son reemplazados por actores que no provienen del mundo agrícola: se trata de fondos de pensión o de inversores que invierten su dinero en ‘consorcios de semillas’ y que se lanzan al monocultivo de la soja Roundup Ready, en colaboración con multinacionales como Cargill o Monsanto. Todo ello en detrimento de los cultivos alimenticios.”

    De hecho, mientras que la soja Roundup Ready prosigue su imparable avance y transforma al antiguo granero del mundo en un productor de forraje para el ganado europeo, las producciones alimenticias desaparecen. Según fuentes oficiales, de 1996-1997 a 2001-2002 el número de tambos, explotaciones lecheras, se redujo un 27%, y por primera vez en su historia, el país de las vacas tuvo que importar leche de Uruguay. Igualmente, la producción de arroz descendió un 44%; la del maíz, un 26%; la del girasol, un 34%; la de la carne porcina, un 36%. Este movimiento fue acompañado de una subida vertiginosa del precio de los productos básicos de consumo: por ejemplo, en 2003 el precio de la harina subió un 162%, el de las lentejas (muy apreciadas en la cocina nacional), un 272% o el del arroz, un 130%. “El argentino medio come mucho peor que hace treinta años”, subraya Walter Pengue, “y lo irónico del caso es que se nos anima a cambiar la leche y la carne de vaca, que siempre han formado parte de la dieta nacional, por leche y bistecs de soja...”.

    Lo que cuenta el agrónomo argentino no es una broma de mal gusto, sino una realidad. En un país en el que el dulce de leche y la carne de vaca son ingredientes esenciales del patrimonio cultural, el propio secretario de Agricultura, Miguel Campos, se apresura a proporcionar una “buena dirección” de un “restaurante sojero” en Buenos Aires. A continuación elogia la generosidad del programa Soja Solidaria lanzado en 2002 por la AAPRESID, que decidió “ayudar” a su manera a los 10 millones de marginados que sufrían desnutrición, de ellos un niño de cada seis. La idea es simple: “Dar un kilo de soja por cada tonelada exportada”. La campaña fue apoyada por los grandes medios de comunicación, que no dudaron en presentar Soja Solidaria como una “idea brillante que va a cambiar la historia”. Por lo que se refiere al ineludible Héctor Huergo, director del suplemento Clarín Rural, anima al gobierno a “sustituir los actuales programas de ayuda social por una cadena solidaria de coste cero gracias a una red de distribución de soja, uno de los alimentos más completos que basta con hacer que entre en nuestra cultura”.

    Para ello, los promotores de los OGM (organismos genéticamente modificados) no escatimaron medios: gracias al gasoil proporcionado gratuitamente por Chevron-Texaco se entregaron cargamentos de soja a cientos de comedores populares y escolares de los barrios desfavorecidos y de chabolas, a las residencias de ancianos, hospitales y a cuantas obras de caridad había en Argentina. Por todo el país se crearon talleres en los que unos voluntarios (en la Universidad Católica de Córdoba se habla incluso de “brigadistas de la soja”) enseñan a unos “cocineros” cómo fabricar “leche”, hamburguesas y otras milanesas de soja. Así, en la página web nutri.com se aprende que en Chimbas, en lo más profundo de la provincia de San Juan, un “programa municipal” permitió “formar en el consumo de soja” a 6.000 personas y que se movilizó a 1.000 voluntarios para distribuir “leche de soja” a 12.000 niños...

    Cuando Soja Solidaria celebra su primer aniversario, Víctor Trucco, presidente de la AAPRESID, no oculta su satisfacción: “Con el tiempo”, escribe entonces en Clarín, “se recordará el año 2002 como el de la incorporación de la soja a la dieta de los argentinos”. Y hace un balance: “Hemos aportado 700.000 toneladas de soja, que representan 280.000 kilos de proteínas de alto valor u ocho millones de litros de leche, o 2.300.000 kilos de huevos, o un millón y medio de kilos de carne”. Una retahíla muy discutible que se supone oculta un propósito resumido por la página web de Soja Solidaria en una frase que tiene el mérito de la claridad: “El plan ha ayudado a la difusión de la soja en el país”.

    Un desastre sanitario. “Mire”, dice malhumorado el doctor Darío Gianfelici al volante de su coche, “plantan soja hasta en los arcenes de la carretera. Durante la estación de las fumigaciones, uno puede acabar completamente empapado, ¡las autoridades sanitarias de este país son completamente irresponsables!”. Cuando lo conozco en abril de 2005, Darío trabaja de médico en Cerrito, una ciudad pequeña de 5.000 habitantes situada a cincuenta kilómetros de Paraná, en la provincia de Entre Ríos. O lo que es lo mismo, en el corazón del imperio de la soja. En esta región de la pampa, antes famosa por su diversidad agrícola, el cultivo de la oleaginosa ha pasado de 600.000 hectáreas en 2000 a 1.200.000 tres años después. Al mismo tiempo la producción de arroz descendía de 151.000 a 51.700 hectáreas. Un mínimo de dos veces al año los aviones fumigadores o los mosquitos inundan la región de Roundup, a veces hasta la misma puerta de las casas, puesto que aquí la soja Roundup Ready lo ha invadido todo.

    “Es como una fiebre, una epidemia”, suspira Darío Gianfelici, que me enseña a través del parabrisas los famosos chorizos. Al no saber ya dónde almacenar los granos porque la infraestructura no era suficiente, los productores inventaron unos silos en forma de chorizo que ahora jalonan los márgenes de las carreteras. Si el doctor se ha convertido en un militante en contra de los OGM no es por una cuestión ideológica, sino porque le preocupa la evolución de las patologías a las que se enfrenta en su consulta. “Yo no sé si la técnica biotecnológica constituye un peligro para la salud”, quiere precisar, “en cambio, denuncio los daños sanitarios que provocan tanto las fumigaciones masivas de Roundup como el consumo abusivo de soja Roundup Ready”. Y recuerda la toxicidad del glifosato y, sobre todo, como hemos visto, de los surfactantes (esas sustancias inertes que permiten al glifosato penetrar en la planta), como el polioxietileno-amina (PO EA). Ahora bien, más en Argentina que en otros lugares, la publicidad de Monsanto que asegura que el Roundup es “biodegradable y bueno para el medio ambiente” ha llevado a que no se tome ninguna precaución con las fumigaciones que contaminan todo el medio ambiente: el aire, la tierra y las capas freáticas. Aunque el representante del Estado, Miguel Campos, afirma con enorme seguridad que el “Roundup es el herbicida menos tóxico que existe”...

    Pero Darío Gianfelici es categórico: “Muchos médicos de la región hemos constatado un aumento muy significativo de las anomalías de la fecundidad (como abortos naturales o muertes fetales precoces), disfunciones de tiroides y del aparato respiratorio (como edemas pulmonares), de las funciones renales o endocrinas, enfermedades hepáticas y dermatológicas o problemas oculares graves. También nos preocupan los efectos que pueden tener los residuos de Roundup que ingieren los consumidores de soja, porque se sabe que algunos surfactantes son perturbadores endocrinos. En la región se ha constatado una cantidad importante de criptorquidias y de hipospadias en los chicos jóvenes y de disfunciones hormonales en las niñas, algunas de las cuales tienen la regla desde la edad de los tres años...”.

    Curiosamente, el programa Soja Solidaria fue el primero que provocó que las instituciones se pusieran en guardia en relación no tanto con los OGM como tales sino con los riesgos que suponía para los niños el consumo excesivo de soja. Así es como en julio de 2002 el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales organizó un foro sobre el tema en el que se recordó que “no se debe llamar ‘leche’ al zumo de soja y que en ningún caso debería reemplazar a esta”. Los profesionales sanitarios subrayan que la soja es mucho menos rica en calcio que la leche de vaca y que su fuerte concentración en fitatos impide la absorción de metales como el hierro o el cinc por parte del organismo, lo que aumenta el riesgo de anemia. Y, sobre todo, desaconsejan vivamente el consumo de oleaginosas en niños menores de cinco años por una razón que cae por su propio peso: como hemos visto, la soja es rica en isoflavonas, que sirven de sustituto hormonal a las mujeres en la premenopausia y, por lo tanto, pueden provocar importantes problemas hormonales en organismos que están en pleno desarrollo.

    “Estamos preparando un auténtico desastre sanitario”, resume Darío Gianfelici, “pero, por desgracia, los poderes públicos no han calibrado lo que está en juego y quienes osan hablar de ello son considerados unos locos que se oponen al bienestar del país”.

    Aquel día el doctor tiene una cita en una escuela católica dirigida por unas religiosas alemanas. El imponente caserón rosa ocre de estilo colonial emerge en medio de una vasta extensión de soja. “La semana pasada”, explica la directora, “fumigaron Roundup justo antes de la lluvia. Después hubo un sol muy fuerte que provocó la evaporación. Muchos alumnos empezaron a vomitar y se quejaban de dolor de cabeza”. La religiosa pidió a los servicios sanitarios de la provincia que lo investigaran y estos concluyeron que se trataba de un “virus”... “Sin embargo, analizaron el agua pero no encontraron nada”, precisa la religiosa.

    –¿Estudiaron la posibilidad de una intoxicación debida a los productos químicos? –pregunta Darío.

    –No –responde Ángela, una maestra–. Cuando apuntamos esta hipótesis, lo negaron categóricamente...


    Ángela sabe de qué está hablando. Vive en una casita rodeada de campos de soja. Cada vez que fumigan padece violentas migrañas, irritación en los ojos y dolores articulares. “Hablé con los técnicos”, explica. “Lo único que conseguí es que me avisaran cuando fueran a fumigar el herbicida y durante dos días me voy de casa con mi familia. Me sugirieron que vendiera la casa, pero, ¿para ir adónde? La soja vale más que nuestras vidas...”





    jueves, 29 de enero de 2009

    El debate luego del Programa de TV en donde se presentó la película "El Mundo Según Monsanto"

    jueves, 22 de enero de 2009

    En abril visitará Chile Marie-Monique Robin, autora de "El mundo según Monsanto"




    En abril visitará Chile Marie-Monique Robin, autora de "El mundo según Monsanto"











    En abril se podrá adquirir en Chile la traducción al castellano de "El Mundo según Monsanto", de la periodista y documentalista francesa Marie-Monique Robin, que se lanzó en España en noviembre de 2008. Océano-Península distribuirá el libro en el país, el cual se lanzará a comienzos de abril, en un acto al que asistirá la autora, convocado por la Alianza por una Mejor Calidad de Vida.

    La trasnacional Monsanto, que es la mayor productora de semillas transgénicas en el mundo, también opera en Chile, con más de 13.000 hectáreas de maíz, soja y canola, cultivos transgénicos propios y contratados con terceros. Es la empresa que está haciendo el más intenso lobby para forzar la aprobación de un proyecto de ley que apunta a la liberación de de semillas transgénicas en el país, fuertemente resistido por organizaciones ambientales, sociales, de consumidores y de productores orgánicos. Actualmente sólo se permite la reproducción de semillas transgénicas para fines de exportación.

    La visita de Marie-Monique Robin y la actividad de lanzamiento de su obra en Santiago están siendo organizadas por la Red de Acción en Plaguicidas-Chile, integrante de la coalición citada, junto al Observatorio de Conflictos Ambientales OLCA, la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas ANAMURI y la Corporación de Investigación en Agricultura Alternativa CIAL. RAP-Chile, coordinado por María Elena Rozas, ha llamado a los interesados en participar en la actividad y/o adquirir el video o el libro, a registrarse en secretaria@rapal.cl y/o en www.monsantopeligros.blogspot.com , donde se anunciará la fecha y lugar del evento. En su gira por el sur, que ha generado gran interés y expectativa, la autora también visitará Argentina y Paraguay –donde también cuenta con el apoyo de la Red de Acción en Plaguicidas a través de sus nodos Alter Vida (Paraguay) y CETAAR (Argentina), y una extensa red de organizaciones ambientales y sociales. La gira también se está coordinando con la red internacional Combate a Monsanto www.combat-monsanto.org/ que nació en Francia.

    Marie-Monique Robin es una periodista independiente de 48 años, con tres hijas que adora y 25 años de trayectoria en el periodismo de investigación a sus espaldas. También es autora de "Escuadrones de la Muerte: la Escuela Francesa", un polémico documental sobre la responsabilidad de los servicios secretos de esa nación en las masacres que tuvieron lugar en el cono sur bajo la doctrina de la seguridad nacional. "El mundo según Monsanto", su más reciente obra –con versiones en video en francés, inglés y alemán a la fecha- se centra en el rol de la multinacional Monsanto en todo el mundo. Robin fue entrevistada en Madrid por Charo Mora de El Mundo/Rebelión. A continuación, el reportaje de Rebelión:

    El volumen es el fruto del trabajo de tres años viajando por los cinco continentes, en los que resulta casi imposible no toparse con dos de los elementos que controla la multinacional: las semillas (tiene patentadas el 90% de las existentes) y el Rondup, el insecticida más utilizado del mundo, cuyas consecuencias tóxicas no se conocen.

    Posee una extensa carrera como periodista de investigación caracterizada por el compromiso. ¿Siempre tuvo clara esta línea de trabajo?

    Marie Monique Robin: Escogí esta profesión porque con la información el público conoce y puede tomar decisiones. Por otra parte, hay dos temas que me han preocupado siempre mucho por mi origen familiar, ya que soy hija de campesinos y de una familia cristiana muy comprometida con la cuestión de los derechos humanos. Por ello, he trabajado sobre dos ejes: el de la agricultura, biodiversidad y medio ambiente, y los derechos humanos. El caso de Monsanto cubre los dos temas.

    ¿Cómo surge la idea de hacer este documental y el libro?
    Llegó de manera casual. Hice tres documentales para la cadena francoalemana Arte sobre la biodiversidad, amenazada por las prácticas agroindustriales y su uso de fertilizantes, pesticidas y las plantas de alto rendimiento. Entonces, me topé con el tema de las patentes. Viajaba por todo el mundo y me encontraba siempre con Monsanto, que en aquellos años ya contaba con más de 600 patentes de plantas. En el documental cuento la historia de un granjero americano que se fue a México y conoció unos frijoles amarillos que no había visto nunca, compró un paquete de semillas y los sembró en Colorado. Los patentó en Washington y los campesinos mexicanos, que habían sembrado y cultivado este producto toda su vida, no podían ya hacerlo sin pagar a ese hombre.

    Pero ¿se pueden pedir derechos sobre formas de cultivo tradicionales?
    Hasta principios de los años 80 no se podían patentar organismos vivos, y la ley de 1951 así lo dice. Pero a finales de esa década un ingeniero que trabajaba para la General Electric manipuló una bacteria que se suponía que servía para descontaminar terrenos y pidió una patente a la oficina de Washington, que se la denegó. Acudió al Tribunal Supremo, que se la concedió bajo la famosa frase 'todo lo que esté bajo el sol y haya sido tocado por la mano del hombre puede ser patentado'. Eso abrió la puerta a la privatización de lo vivo y los OGM (organismos genéticamente manipulados).

    ¿Las consecuencias?
    Si se acepta que se patenten las semillas transgénicas, las consecuencias son dramáticas, pues los agricultores no pueden conservar una parte de la cosecha para sembrarla al año siguiente. Deben comprarlas cada año. Esto significa que los transgénicos en las manos de Monsanto son un medio para apoderarse de la semilla, que es el primer eslabón de la cadena alimenticia. Si eres el propietario de las semillas, eres el propietario de la alimentación del mundo, y esa es la meta de Monsanto.

    ¿Se trata pues de una neocolonización?
    Es más que eso, pues se hace propietaria de la vida en todos sus aspectos, de lo que la gente come, de las medicinas que la curan y de todo lo que hace que el hombre viva, es hacerse propietario de la vida. He conocidos casos en EEUU y Canadá, donde muchos agricultores tienen juicios con Monsanto porque sus campos han sido contaminados de transgénicos por polinización, y fueron condenados a pagar a la multinacional.

    ¿Nos enfrentamos entonces a un sistema que prioriza la protección de la propiedad privada por encima de los derechos humanos?
    Monsanto está comprando todas las empresas semilleras del mundo, imponen las transgénicas patentadas y así van colonizando.

    ¿Qué hace tan peligrosos a los transgénicos?
    El 70% está preparado para absorber Rondup, un poderoso insecticida también creado por Monsanto, y nunca hubo estudios para comprobar cuáles eran las consecuencias para la salud de las plantas fumigadas con ese insecticida. Cuando Monsanto se lanza a los transgénicos desde el principio pretende hacer plantas resistentes a él, no a la sequía u otras cosas. Sabía que en 2000 perdía la patente y, como es el pesticida más vendido del mundo, quería seguir haciendo negocio. ¡No se trata de hacer un transgénico para vencer el hambre en el mundo, eso es una mentira!

    Lo sé pues he pasado años investigándolo. Esta idea se la da una agencia de comunicación ubicada en Inglaterra, con el objetivo de que cambie la opinión negativa que se tiene en Europa de los transgénicos. Por cierto, es la misma agencia que llevó la imagen de la copa del Mundo de Argentina en el 78, contratada por la junta militar.

    ¿La lucha del siglo XXI va a ser por los alimentos y el agua?
    Sí, por el control privado de los alimentos y el agua.

    ¿Qué es lo que más le impresionó al investigar para el libro?
    Las consecuencias de los cultivos transgénicos a gran escala, como lo que vi en Paraguay, donde se fumiga desde el aire sobre los campos de pequeños campesinos matando sus recursos. En el documental aparece un niño con las piernas completamente quemadas por el pesticida, de caminar en los campos de soja. Los campesinos tienen que dejar sus tierras e irse a la ciudad a vivir de la basura. Este modelo es el del hambre organizado.

    Dadas las circunstancias ¿qué podríamos comer a día de hoy?
    Tengo previsto hacer otro documental y otro libro sobre el origen medioambiental de la epidemia de cáncer y Parkinson que vamos a ver en los próximos años. El primero se llamará 'El cáncer está en el plato'. Vegetales y frutas tienen residuos de productos químicos tóxicos cuyos efectos no han sido analizados. Es evidente que estamos en el inicio de una epidemia de cáncer, hay expertos que me han dicho que ya se calcula que uno de cada dos europeos va a tener cáncer. Hay que cambiar la manera de comer, es la única solución.





    Supongo que para marzo estará en la Argentina, pero no estoy seguro.

    miércoles, 14 de enero de 2009

    Programa de la Radio Francesa dedicado a los transgénicos-Entrevista a Marie-Monique Robin

    lunes, 12 de enero de 2009

    Entrevista a Marie-Monique Robin

    Marie Monique Robin.






    Traducción:
    Marie-Monique Robin - “Monsanto no es confiable”

    La documentalista francesa Marie-Monique Robin, autora de El Mundo Segundo Monsanto, dedicó tres años de su vida para desvendar como una industria de químicos se transformó en la mayor compañía mundial de semillas geneticamente modificadas (transgénicas) y en una de las empresas más influyentes del planeta, según la revista Business Week. Marie trabaja hace 25 años con materias investigativas y recebió premios como el Albert Londres, en 1995, concedido a un documentak sobre el tráfico internacional de órganos. En 2004, ella fue aclamada en Europa al producir el también premiado Escuadrones de la Muerte: la escuela francesa, sobre la relación del gobierno francés con dictaduras de América Latina, en los años 70 (nota: Puede ver el documental acá).
    Para escribir la historia de Monsanto, Marie analizó 500 mil páginas de documentos y viajó a Gran Bretaña, Estados Unidos, India, México, Brasil, Vietnam y Noruega. La escritora habla a ÉPOCA sobre su último libro. Procurada por la revista, Monsanto afirma que “ los agricultores ven un beneficio en el cultivo de sus produtos”. (presione aqui para leer la respuesta completa de la empresa).


    ÉPOCA Existen otras compañías que también desarrollan la biotecnologia y poseen patentes sobre semillas. ¿Por qué hacer un libro exclusivamente sobre Monsanto?
    Marie-Monique Robin -
    Hace cinco anos, cuando trabajava en tres documentales sobre biodiversidad y los organismos geneticamente modificados – y todavía creía que ellos no tendrian problemas – terminé viajando mucho. Fui a Canadá, México, Argentina, Brasil e India, y en todas estas regiones siempre encontraba denuncias contra Monsanto. Fue cuando decidi buscar qué es esta compañía que ahora es la mayor productora de biotecnologia y de alimentos geneticamente modificados del planeta.

    ÉPOCA ¿Y cómo seria este mundo según Monsanto que descobrió?
    Marie -
    LLeno de pesticidas. Cerca de 70% de los alimentos geneticamente modificados son hechos para ser plantados con uso del agroquímico Roundup. Al comer un transgénico, la persona está practicamente ingiriendo Roundup. Y, al contrario de lo que propagó Monsanto, este pesticida no es bueno al medio ambiente y mucho menos biodigradable. Él es muy tóxico. Estoy segura de que en los próximos cinco años será prohíbido en el mundo, tal como pasó con otro producto de la companhia, el DDT. El mundo según Monsanto también está dominado por monoculturas. Lo que es un problema para la seguridad alimentaria, pues concentra la producción de alimentos en la mano de pocos. También considero ariesgado dejar la alimentación mundial en la mano de companías que en el pasado producían venenos y armas químicas como el agente naranja, arrojado por tropas estadounidenses en Vietnam.

    “Monsanto fue condenada a pagar US$ 700 milones de
    dólares por la contaminación en Annistion, en los EUA”


    ÉPOCA – Los transgénicos son festejados por reducir el uso de pesticidas. ¿Ellos no tendrían al menos este lado bueno?
    Marie – No, eso es mentira. Los transgénicos no reducen el uso de agroquímicos. Al contrario, ellos generan hierbas dañinas cada vez mas resistentes a los agroquímicos. Los transgénicos son apenas una forma de Monsanto controlar la producción de alimentos en el mundo.

    ÉPOCA –
    ¿Cómo una empresa puede tener todo este poder? ¿Eso no es teoria de la conspiración?
    Marie – No, de ninguna manera. Tengo todas las denuncias que hago basadas en documentos y estudios científicos. Este monopolio sobre la comida es un proceso que sucede hace un tiempo. Comenzó con el permiso de las patentes de las semillas, en la década del 80. Esto dió a las empresas exclusividad sobre las semillas que seleccionan. Después, vinieron las llamadas plantas híbridas, que son estériles y no producen otras semillas. Y por último, llegaron los royalities sobre los transgénicos. Ahora las multinacionales pueden cobrar para si, una parte de las ganancias de la cosecha de los agricultores. Los transgénicos también son producidos para reaccionar con productos específicos. En el caso de Monsanto, 70% tienen que ser plantados com Roundup. Lo que obliga al productor a comprar semillas y agroquímicos de la misma empresa.


    ÉPOCA – Otras multinacionales producen en este mismo patrón. ¿ Qué comprueba que Monsanto quiere controlar la comida del mundo?
    Marie -
    Luego de la liberación de la venta de los transgénicos, Monsanto empezó a comprar todas las productoras de semillas del mundo. Hoy, es la mayor productora de semillas del planeta. El resultado es que si un agricultor quisiera cambiar su producción de transgénicos, y volver al tradicional, dentro de algunos años, probablemente no lo conseguirá mas, pues sólo existirán semillas transgénicas, y de Monsanto. Esta ya es una realidad con la soja de los Estados Unidos, y el trigo, en la India. En los EUA existen procesos contra Monsanto por monopolio, algo similar a lo que pasó con la empresa de tecnologia Microsoft.

    ÉPOCA –
    ¿ Y cuál seria el interés de la empresa en controlar la producción de alimentos?
    Marie -
    Quieren mantener el agroquímico Roundup en el mercado, el producto que responde por 45% de la ganancia de la compañía. Creo que si el Roundup fuera prohíbido, como pienso que puede pasar dentro de algunos, años los transgénicos desaparecerán. Sin Roundup, no es interesante tener transgénicos.

    ÉPOCA – ¿Por qué culpar exclusivamente a Monsanto por las armas químicas usadas en Vietnam? La opción por usar armas químicas fue del gobierno estadounidense, y no de las compañías. Y otras empresas también vendieron químicos al gobierno de los EUA.

    Marie -
    La venta de agente naranja para el gobierno estadounidense fue uno de los negocios más lucrativos de Monsanto. Pero hoy, ninguna de las empresas que tuvieron ganancias con este proceso quiere responsabilizarse. En Vietnam, ví hospitales repletos de niños deformados, que nacen así hasta hoy, porque el ambiente continua contaminado. Además del agente naranja, también usaron bifenil policlorado (un producto prohíbido en el mundo) en las mezclas lanzadas en el país, y que la propia Monsanto sabia que eran tóxicas desde 1937. Ni los soldados estadounidenses fueron alertados para los reisgos. ¿Cómo confiar que una compañía con esta historia domine la producción de alimentos?

    ÉPOCA – ¿Cuál es la prueba de que Monsanto sabia que estava vendiendo algo tóxico?
    Marie -
    En 2002, los habitantes de Annistion, en EUA, ganron el derecho de una indemnización de US$ 700 millones de dólares de Monsanto. La empresa fue condenada por contaminar el medio ambiente y las pessoas de la ciudad con su fábrica química. Documentos muestran que desde 1937 Monsanto sabía de los riesgos de la toxidad de los PCBs.

    ÉPOCA – Los productos de Monsanto son aprobados por agencias como la FDA, que regula alimentos y medicamentos en los EUA. ¿Cómo decir que la FDA y otras agencias internacionales están siendo engañadas?

    Marie -
    Monsanto usa su poder económico para presionar gobiernos y también infiltra sus ex-funcionarios en cargos políticos. Este proceso es conocido como puertas giratorias. Hay casos célebres como el de Linda Fisher, que era funcionária de la Agencia Americana de Protección Ambiental, y después fue a trabajar a Monsanto, en 1995, y retornó para EPA, en 2001.

    ÉPOCA – Si la empresa poseé todo este blindage, ¿entonces no hay solución?

    Marie -
    Creo que sólo los consumidores pueden evitar un problema mayor. En Europa eso ya comenzó. Nadie quiere consumir transgénicos que no fueron probados. Están todos asustados con la actual epidemia de cancer.

    ÉPOCA – ¿Pero cuál es la relación del cáncer con los transgénicos?

    Marie -
    todavía estoy investigándolo. Mi próximo libro será exactamente sobre eso, la relación entre la comida que consumimos después de la Revolución Verde y el aumento de enfermedades como el cáncer y el Parkison. Lo más interesante, es un proceso que empezó justamente entre los propios agricultores, los más expuestos a los agroquímicos.





  • Agenda de Marie-Monique Robin en su próxima visita a la Argentina.


  • Si quiere descargar o ver el documental: El Mundo Según Monsanto.

  • lunes, 15 de diciembre de 2008

    Posible visita de Marie-Monique Robin a la Argentina en Marzo o Abril


    Nos informan en la Editorial Radical Livros (es brasileña) :


    Marie-Monique Robin visitará la Argentina en el mes de marzo o abril del 2009 cuando e lanzará el libro en español en la Argentina, Chile y Paraguay.

    Apenas tengamos una fecha más precisa entraremos en contacto.

    En la sección Noticias & Eventos del site Radical Livros, también colocaremos la información.


    Así que para marzo o abril del año que viene Marie Monique Robin estará en la Argentina.
    Si no sabe quién es Marie-Monique Robin, puede descargar el documental: