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sábado, 23 de febrero de 2013

Mucho más que el peso, documental sobre Obesidad Infantil brasileño

Mucho más que el peso-Muito Alem do Peso-Documental Brasileño sobre Obesidad Infantil from Partido Pirata Argentino on Vimeo.
SI quieren descargarlo abajo encontrarán más opciones para hacerlo
También pueden bajarlo desde el site del video presionando en donde dice descargar.
Pero abajo verán más opciones y los subtítulos en español para bajar.





Una nota de Frei Betto sobre el documental, en castellano le puso tanto copyright que da miedo...





33% de los niños brasileños tienen problemas de peso.
¿En la Argentina cuántos serán?
En un momento en el documental quieren saber cuánta harina integral hay en una galletita, llaman al SAC (Servicio de Atención al Cliente) la respuesta es que eso está protegido por la Propiedad Intelectual!




cartaz

Mucho más que el Peso

(Way Beyond Weight)
84', color, apta para todo público.
Obesidad, la mayor epidemia infantil de ka historia.
"Una película obligatoria para cualquier persona a la que le importe la salud de nuestros niños" Jamie Oliver
Por primera vez en la historia de la raza humana, los niños presentan síntomas de enfermedades de adultos. Problemas del corazón, respiración, depresión y diabetes tipo 2.
Todas tienen como sua base a la obesidad.
El documental discute porqué 33% de los niños brasileños pesan más de lo que debían. Las respuestas involucran a la industria, el gobierno, los padres, las escuelas y la publicidad. Con historias reales y alarmantes, el documental promueve una discusión sobre la obesidad infantil en Brasil y en el mundo.
Con:
Jamie Oliver, Amit Goswami, Frei Betto, Ann Cooper, William Dietz, Walmir Coutinho, entre otros.
Dirección: Estela Renner
Producción Ejecutiva: Marcos Nisti
Dirección de Producción: Juliana Borges
Fotografia: Renata Ursaia
Montaje: Jordana Berg
Proyecto Gráfico: Birdo
Banda Sonora: Luiz Macedo
Producción: Maria Farinha Filmes
Patrocínio: Instituto Alana







El documental completo con subtítulos en inglés-The Documentary with english´s captions:



miércoles, 30 de mayo de 2012

Sobre el abuso infantil, pero no en la virtualidad, sino en la vida real

Esta opinión es estrictamente personal, no refleja la opinión del Partido Pirata ni de nadie más que su autor!!

Siempre se dice que Internet es un lugar peligroso, que hay que controlarlo, que nuestros/as niños/as  corren muchísimo riesgo.
Ante todo esto uno puede preguntarse:

En el mundo real, ¿el Estado protege tan bien a nuestras niñas/os?
Veamos qué dicen algunos medios:


"El Colectivo de Trabajadores de Infancia, que reúne a profesionales y empleados de centros de salud, vecinales y ONGs considera que esta denuncia no fue un hecho aislado y plantean que las estrategias para abordar los casos de abuso son insuficientes.

Cuando se hizo pública la denuncia de violencia contra una menor con discapacidad en el Centro de Permanencia Transitoria (CPT) para Niños y Adolescentes Ana y José Franchiola, el subsecretario de Niñez, Adolescencia y Familia del gobierno provincial, Cristian Allende, aseguró que desde el Estado se hace “todo lo posible para evitar este tipo de situaciones”, y dijo que este tipo de hechos “se tiene que marcar en carácter de excepcional, salvaguardando el trabajo de muchas personas con compromiso, profesionalidad y responsabilidad”.

Sin embargo, para el Colectivo de Trabajadores de Infancia, que nuclea a profesionales y empleados autoconvocados de centros de salud, hospitales, universidades, escuelas, asociaciones civiles y vecinales de la ciudad, “este hecho lamentable es un emergente de la gravísima situación que, desde hace ya mucho tiempo, atraviesan las instituciones encargadas de alojar a niños y niñas en nuestra ciudad, y no un hecho extraordinario o aislado”.

Esta crítica se suma a la del Colegio Profesional de Asistentes Sociales y profesionales de la Subsecretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia, publicada el 25 de febrero en El Litoral, quienes también advirtieron sobre la ausencia de políticas públicas -estructura y recursos económicos- para la infancia, que les permita cumplir con los objetivos de la Ley provincial 12.967 de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (ver lista).

Los profesionales y empleados reunidos en el Colectivo de Trabajadores de Infancia también aseguran “que lo ocurrido en el hogar público para niñas Ana y José Franchiola, así como la enorme cantidad de casos de abuso por día en nuestra ciudad que no se visibilizan, dan cuenta del tenor de las políticas públicas pensadas y aplicadas a la infancia”.

“La intervención de los diferentes organismos y Ministerios del Estado —señala el comunicado— no puede, en manera alguna, reducirse a la denuncia y la sanción (por otra parte, absolutamente necesarias) de las personas que desde sus respectivos lugares fueron las ejecutoras de estas acciones de maltrato y violencia sobre una niña de 11 años, sino que este hecho lamentable es un emergente de la gravísima situación que desde hace ya mucho tiempo atraviesan las instituciones encargadas de alojar a niños y niñas en nuestra ciudad, y no un hecho extraordinario o aislado”.

Desde 2011, este grupo de trabajadores viene debatiendo “sobre un sinnúmero de casos singulares y la incoordinación e insuficiencia de las estrategias de abordaje en el marco del programa vigente de incumbencias de cada organismo público que debe tener a su cargo el problema del abuso infantil”.

Y consideran al abuso en su sentido amplio: “Como todo aquel delito que supone la apropiación del cuerpo del niño por parte de un adulto que se encuentra en una posición de mayor poder y saber. En este sentido, no hay solamente ‘personas que abusan o maltratan’, sino que existen también prácticas y discursos que abusan de los niños y niñas. Pero que asumen una gravedad mayor cuando es ejercido por las instituciones del Estado que deberían resguardar los derechos de la niñez”, concluyen.

CUESTIONAMIENTOS

Falta de estructura e insuficiencia de recursos para dar una repuesta acorde a las necesidades y a los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

Ausencia de lineamientos concretos para poder plasmar la Ley Provincial de Protección Integral Niñas, Niños y Adolescentes 12.967.

Para cumplimentar los objetivos de la ley es imprescindible el diseño de políticas públicas desde los gobiernos Municipal, Provincial y Nacional, y en sus diferentes áreas.

Necesidad de reflexionar sobre la corresponsabilidad de otros organismos (Salud, Salud Mental, Educación) para dar respuestas de tratamiento integral en la situación de cada niño y adolescente.

Profesionales de la Subsecretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia, en forma conjunta con el Colegio Profesional de Asistentes Sociales, emitieron un comunicado en el que advierten:

Un video clave

El 8 de febrero se denunció en la Seccional 1a. un caso de maltrato contra una niña de 11 años, con discapacidad, alojada en el Centro de Permanencia Transitoria (CPT) para Niños y Adolescentes Ana y José Franchiola (25 de Mayo 3445). El episodi
o se hizo público porque dos albañiles, que trabajan en la obra lindante con el CPT, tomaron un video que registraba el maltrato que recibía la niña por parte de algunas operadoras sociales. Tres trabajadoras del lugar fueron removidas de sus cargos y el centro fue intervenido. La Justicia investiga el caso.

  Fuente El Litoral.

Y , ¿qué pasa con las/os niñas/os que son abusados por alguien cercano?


" El objetivo del encuentro fue discutir los presupuestos de la ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes y el lugar de los trabajadores en la construcción de políticas públicas.
“La ley promueve que el niño se desarrolle en su familia y esto es bajado como política, a través de intervenciones tendientes a revincularlo con su ámbito familiar. Pero en los casos de abuso, que en el 90 % son intrafamiliares, no puede ser ése el ámbito donde se desarrolle el niño. Si hay abuso, el padre pierde su estatuto de padre y ya no hay familia”, refirió Juan Pablo Hetzer, miembro del CTI."

"Otra crítica fue la distancia entre la idealidad de la ley y la operatividad del trabajo diario. “Entre la ley y su implementación hay mucha distancia y dificultades”, aseguró Calvi y enumeró los principales problemas con los que se enfrentan los trabajadores de la niñez: no poder realizar las denuncias por abuso, dónde alojar al niño cuando se lo separa de su familia, la inexistencia de equipos y presupuesto acordes a la problemática, y las condiciones laborales precarias en que se desempeñan (“en negro o con contratos basura”).
“En los casos en que la familia no es el mejor lugar para el niño, tampoco hay otros espacios donde alojarlos”, señaló la especialista. Hetzer apuntó en el mismo sentido: “¿Qué tipo de instituciones produce el Estado para cuidar al niño cuando hay que separarlo de su familia?”.
Por su parte, Grande planteó la situación paradojal en la que se encuentran muchos profesionales: “Se sabe lo que se tiene que hacer, pero no se puede. Existe una ley, pero no se dan los recursos económicos, entonces el profesional se culpabiliza: ‘tendría que haber hecho esto o aquello’”.
Otro punto fundamental es la falta de condena en los casos de abuso. “Hay que cambiar la mentalidad dominante en los procesos judiciales porque primero se sospecha del niño y no del abusador, que no es sancionado penalmente”, denunció Hetzer.
Durante más de tres horas los trabajadores escucharon, cuestionaron y debatieron sobre cómo salir de la paradoja que se impone entre la letra muerta de la ley y una realidad acuciante e invisibilizada."

Fuente El Litoral.


Claro, siempre es más fácil demonizar Internet. Mientras tanto , las chicas y chicos que son abusados no tienen adónde ir cuando quien perpetra algo tan horrible es alguien cercano. El Estado tiene como solución mandarlo a una institución donde será violado/a o abusado/a de nuevo.

La culpa, ya lo  saben, siempre es de Internet, ya lo saben....

sábado, 26 de mayo de 2012

DOS NIÑOS MUERTOS POR AGROTOXICOS EN UN AÑO ¿CUANTOS MUERTOS MÁS DEBEREMOS CONTAR?

Buenos Aires, Mayo 21 de 2012
Comunicado de prensa
AGROTOXICOS = ENFERMEDAD Y MUERTE
Desde la Junta Interna de ATE del Hospital de Pediatría Garrahan denunciamos  una vez más que tal y como lo venimos difundiendo, el modelo agroindustrial imperante en el país desde hace más de una década, en base a monocultivos, transgénicos y uso de agrotóxicos: intoxica, enferma y mata.
Así lo ratifica la muerte de dos niños de la misma ciudad –Lavalle- Corrientes, en apenas un año, uno de los cuales falleció hace apenas una semana en nuestro hospital y, si bien aún resta confirmar el origen de la toxicidad, las circunstancias, el lugar y los antecedentes indicarían, sin lugar a dudas que la causa del  envenenamiento fueron los agrotóxicos utilizados en la horticultura.
Desde ATE, venimos desarrollando actividades de apoyo y difusión a la Red de Médicos de Pueblos Fumigados y a las Madres de B° Ituzaingó, a través de charlas que reflejan esta grave situación a través de los dichos de sus víctimas y de trabajos científicos que lo fundamentan de manera sobrada y  que consideramos alcanzan para aplicar el principio precautorio que prohíba el uso de estas sustancias.
Porque la Salud no es una mercancía  y debe prevalecer sobre cualquier otro valor…
Porque los venenos son venenos, enferman y matan…
Convocamos a los trabajadores de la salud a comprometerse y movilizarse al respecto.
Exigimos a las autoridades que en lo inmediato se tomen medidas para resguardar la salud de la población, que como siempre es la más humilde, que está siendo agredida desde hace años y afectada de manera aguda y crónica.
¡PAREN DE FUMIGAR-PAREN DE ENFERMAR- PAREN DE MATAR!
Junta Interna ATE
Hospital de Pediatría Juan P.Garrahan.
Transcribimos a continuación la nota de una compañera del hospital:
DOS NIÑOS MUERTOS POR AGROTOXICOS EN UN AÑO
¿CUANTOS MUERTOS MÁS DEBEREMOS CONTAR?
Esto en verdad es algo que nunca hubiera deseado escribir. Me lleva a hacerlo el dolor y la impotencia que desde hace unos días siento tras conocer un dato, frío, como todos los datos o las estadísticas:
El sábado pasado, tras permanecer varios días internados en grave estado, falleció otro niño, oriundo de la ciudad de Lavalle, Corrientes, intoxicado por agrotóxicos.
En junio del 2011, me encontraba participando de un Encuentro de Pueblos Fumigados en Carlos Pellegrini, Corrientes y allí supe de la muerte de Nicolás y también de lo grave que estaba Celeste, trasladada a Buenos Aires y en lista de trasplante hepático, que finalmente no necesitó.
Allí, la mamá de Nicolás me contó que vivían frente a una tomatera que siempre “tiraban venenos”, que  en esos día habían tirado y que las zapatillas de los chicos tenían incluso pegado barro que se había hecho al mezclarse con el agua que venía de la tomatera. Contó que Nicolás lamentablemente no corrió la misma suerte de Celeste, él ni siquiera pudo llegar a ser trasladado a un centro de mayor complejidad.
Los familiares de Celeste allí presentes, me encomendaron que a mi regreso a capital contactara con la madre de la niña. En los pocos encuentros que tuve –ya Celeste estaba mejor- relató nuevamente el miedo que tenían de regresar a ese lugar, ya que sabían que la vida de ellos y sobre todo la de sus hijos corrían serios riesgos a causa de la amenaza de envenenamiento constante que significaba vivir allí, por las permanentes fumigaciones en las tomateras.
A sabiendas de la gravedad  de las consecuencias que las fumigaciones están provocando en la salud de la población afectada, es que participé de encuentros escuchando testimonios de pobladores y profesionales afectados;  escribí notas a autoridades hospitalarias alertando sobre el tema y solicitando ayuda; difundí informaciones y participé en la organización de charlas-ateneos dentro de instituciones de Salud, tres en menos de un año.
Evidentemente pareciera que nada de esto, que muchos otros ya vienen tenazmente realizando y denunciando también  desde hace años, hace que las autoridades correspondientes tomen cartas en el asunto, de lo contrario estas cosas no deberían seguir ocurriendo con descarada impunidad.
Ante tanta impotencia y dolor que, aún no me invalidan a perseverar en el tema, algunas preguntas y reflexiones pugnan por salir de mi cabeza.
No es esta la ocasión de citas pero, hay informes científicos más que suficientes que indican que las sustancias que se están utilizando en la agricultura en los últimos años son más que dañinos para el suelo, el agua, los animales y las personas…es decir, más claro: son VENENOS incluso algunos fueron utilizados como armas de guerra y ahora son derramados a millones de litros sobre poblaciones indefensas.
Los niños de Corrientes tal vez hayan “cometido el delito” de llevarse  tierra o alguna planta del lugar -donde viven, aman y se saben parte-  a la boca.  Cualquiera de nosotros o nuestros hijos, sobrinos o nietos lo hemos hecho alguna vez,  pero es evidente que a ellos desde hace  unos años, esto  les está representando la diferencia entre la vida y la muerte.
Unos días antes de descomponerse el nene que falleció el sábado, los “marcadores biológicos”, según cuentan, indicaron claramente que ahí estaba pasando algo: cayeron fulminados el perro, los chanchos y otros animales del lugar, “ninguno se agusanó” cuentan asombrados. Vaya detalles no?
¿Quién y desde cuándo han dictaminado que jugar con la naturaleza sea una inapelable sentencia de muerte?
Imaginemos por un momento que en lugar de haber sido por agrotóxicos, hubieran sido dos muertes en un año, en una ciudad de 5000 hab. (como aproximadamente tiene Lavalle) por inseguridad por ejemplo, por secuestros u otra causa ¿Cuál habría sido nuestra reacción como sociedad?...
 ¿Y la reacción de los medios…corporativos o no?  Si la causa hubiera sido otra, si además los chicos hubieran sido de otro medio social…¿Cuál habría sido la atención, las páginas y el tiempo dedicado por la prensa?...
Sin  duda hubieran estado haciendo largas y firmes guardias periodísticas esperando “el último parte médico” que informara como sigue todo…estarían esperando  resultados  de  análisis…de autopsia…etc.
En definitiva, estarían haciendo sentir a la sociedad que la persona que está peleando por sobrevivir, si se muere, se nos  muere un poco a todos  no??
¿Por qué en este caso no pasa lo mismo? Me pregunto:  ¿la muerte de estos dos nenes no  nos debe doler a todos?
Eran dos nenes sanos, nunca nadie debía haberlos intoxicado, tampoco fue un descuido de la madre…
Y, a los equipos de salud: ¿Qué responsabilidad nos cabe en salir a denunciar estas cosas que vemos  están pasando? ¿Es ético seguir mirando para otro lado cuando están envenenando a las personas impunemente?
Y estamos hablando acá solo de las intoxicaciones agudas, ¿qué pasa además con las consecuencias crónicas en el medio ambiente y en las personas? ¿Qué pasa desde el punto de vista de la salud, con el aire que respiramos, con el agua que tomamos, con los alimentos que ingerimos?..
Esos tomates de Lavalle seguramente estarán en nuestra mesa mañana?...Que la población esté ingiriendo a diario pequeñas dosis de tóxicos que se irán acumulando progresivamente, no es un problema de salud?
Y, en caso de haber recibido un trasplante hepático, ¿no deberíamos cuestionarnos si es un éxito para la ciencia o los equipos de salud intervinientes, realizar un trasplante con todo lo que ello significa, en un nene que nunca debía haberlo necesitado, de no ser porque se  está  permitiendo envenenar a las personas?
Y: ¿A quién vamos a comunicar los resultados de los análisis, al SENASA? institución que permite que estos venenos sigan siendo utilizados? Qué esperamos que nos van a decir? No debemos pensar en hacer algo más?
Y al Ministerio de Educación? No le preocupa que “sus alumnos y maestros” estén siendo fumigados mientras están tomando clases o en los patios de las escuelas? Tampoco lo saben?
Y que se están enfermando y muriendo como consecuencia de ello?
Algunas cosas, pocas, tengo claras entre tanta impotencia y dolor que aturde.
Esto no se arregla “alejando” las fumigaciones. Los venenos son venenos y enferman y matan, más rápido o más lentamente, sea por aire, por tierra, a 800 o a mil metros: creo que no hay lugar a discusión: NO SE DEBEN USAR.
Lo más fácil es cargar sobre responsabilidades individuales –que las hay por supuesto y deben pagar- pero pienso que  hay otras que son más grandes y siempre terminan eludiéndose y son las que corresponden a las autoridades que deben tomar medidas urgentes, prohibiendo usos y protegiendo a las víctimas que son presa fáciles de esta situación,  por ser los más humildes y con sus necesidades  totalmente insatisfechas.
Protegerlos significa no dejar que nadie tome represalia con ellos y ofrecerles otro medio de subsistencia que no sea a costa de su salud o la de sus familiares por ejemplo.
Pienso que la solución no es fácil, pero es una decisión política, no hay otro modo de cambiarlo y debe priorizar la Salud a la rentabilidad indefectiblemente, aunque tristemente uno observa que todo va camino a  seguir profundizándose, pero en sentido contrario.
Mientras, seguiremos insistiendo en que los agrotóxicos  enferman…envenenan y matan, pero sin dejar de denunciar también que de todo eso hay responsables, hay homicidas y hay cómplices que callan y otorgan mientras se llenan de dinero.
Sin duda hay que subvertir los valores ya que, de seguir así, seguiremos contando los enfermos y muertos que por supuesto siempre  los ponemos nosotros,  los de este lado de la vereda.
Mercedes Mendez/Mechi
Enfermera del Hospital Garrahan

Agencia Walsh.

lunes, 8 de diciembre de 2008

El eje y la esquizofrenia

Por Sandra Russo



La jueza Carmen Argibay habló fuerte la semana pasada. Su explicación sobre el fallo que evitó la libertad de sesenta chicos detenidos en institutos rasgó el telón del Truman Show. Bajo los efectos narcóticos del relato que tejen los medios y las declaraciones públicas de funcionarios del área de seguridad, e incluso bajo los efectos del otro relato, el alternativo, el que aborrece y denuncia las condiciones en las que están detenidos los chicos en conflicto con la ley penal, la medida de la Corte fue un baldazo de agua helada. Y Argibay, lejos de ponerles acondicionador a sus palabras, las erizó: habló de gatillo fácil, esbozó una vida real más allá del telón de la obra que representamos todo el tiempo como comunicadores o multiplicadores de un diagnóstico sobre seguridad.



“Esos chicos están marcados”, dijo.



“Si no vamos a cumplir los pactos internacionales sobre derechos civiles y derechos sociales, ¿para qué los firmamos?”, dijo.



“Si la policía protege a un pibe, el pibe sale a robar y no se hace rico, ¿para quién trabaja?”, dijo.



“El día que el pibe abre la boca, lo matan”, dijo.



Entonces lo que hay aquí es una jueza de la Corte Suprema de Justicia que no les pone acondicionador a sus palabras y que habla de una realidad que por un lado todos conocemos –¿o no? ¿O será que seguimos con el algo habrán hecho los pibes pobres? ¿O será que otra vez estamos en el limbo de no saber, de no sospechar, de lo ver lo que pasa acá enfrente?—, y por el otro negamos y encubrimos con vehemencia. “Es muy grave lo que dijo”, decía un analista de la televisión. “O sea que según la jueza hay gatillo fácil en la República Argentina”, decía otro, como si hubiera que anteponerle “república” a ese lugar en el que se tolera esta práctica: que la policía marca a los chicos con antecedentes, que los presiona para que salgan a robar para ella y les libera zonas para que operen, que los protege para que sigan actuando, y que si el chico quiere salirse de ese trato, lo matan.




La jueza Argibay corrió el eje del problema que tanto rédito les da a los grandes medios cuando lo abordan por otro lado. Cuando los crímenes que escandalizan en proporción al nivel socioeconómico de la víctima imponen el tema de la seguridad. Cuando los deudos de cualquier asesinado les regalan a las cámaras su desgarro, y las cámaras beben cada lágrima y ecualizan cada grito de dolor. Y entonces queda constituido un “nosotros” que somos los conductores del programa de televisión, sus espectadores, las víctimas de los asaltos, la policía, toda-la-gente-de-bien-que-quiere–vivir-en-paz y no puede porque están estos pibes, que son los nuevos malones que supimos conseguir.



Lo que está diciendo la jueza Argibay es que ese “nosotros” es falso, y que si lo aceptamos es porque somos esquizofrénicos. Porque está pasando lo que está pasando y no otra cosa, aunque lo diga la televisión. Porque es imposible que esos pibes salgan a la única escena que los espera y sobrevivan.



Y está diciendo que la policía extermina en silencio. Que hay un consentimiento, un equívoco social y discursivo que apaña a la policía, que la deja seguir exterminando en silencio. Tan brutal es lo que pasa, tan inenarrable es lo que se mantiene en silencio, que estamos cerca de hacer válida la pregunta que se hacían los españoles con los indios. Se preguntaban si tenían alma. Se preguntaban de qué orden eran esas criaturas tan distintas. ¿Los pibes pobres tienen alma? Si la respuesta es sí, lo lógico sería que pidamos justicia también para ellos, que hagamos marchas también para ellos, que nos duelan y nos arranquen sus muertes. Actuamos como si la respuesta fuera: no.



miércoles, 3 de diciembre de 2008

Basta de atentados: Defender al Cachorro Humano


Comunicado de Prensa



(APe).- Se nos mueren, acabaditos de nacer, más de 25 niños antes del nacimiento de las palabras. Testimonios diarios del hambre, su terrible efecto devastador. Su indignidad.



Estos niños o niñas que mueren cada día -como tributos de sangre- no forman parte de ninguna agenda. Los cuerpos de los niños siempre son un poema, no obstante, para los que sobreviven la desnutrición los deja mutilados. Miradas perdidas. Vejeces prematuras. Afectos vacíos, mundos inimaginables.



El Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo, junto a CTA y otras organizaciones, decimos en nuestras marchas que el Hambre es un Crimen. Porque siendo evitable, no se la evita. Pibes, pibas y educadores son la increpante presencia de la ternura en las calles. Una denuncia que suma pibes de pelos chuzos y la ardiente hermosura de hombres y mujeres.







Quizás por todas estas cosas que denunciamos, la Cronología del horror:
  1. 26/04: Grupo Comando toma la Escuela Talleres Gráficos Manchita de la Fundación Pelota de Trapo (Tramita en la Unidad Funcional de Instrucción -UFI Nº 4- del Polo Judicial Descentralizado de Avellaneda).
  2. 24/07: Encapuchados secuestran niño del Hogar Juan XXIII de la Congregación Don Orione, diciéndole que se cese la Campaña El Hambre es un Crimen y amenazando incendiar tres edificios de la Fundación Pelota de Trapo (Tramita en la Unidad Funcional de Instrucción -UFI Nº 4- del Polo Judicial Descentralizado de Avellaneda).
  3. 26/09: Secuestro y golpiza de un joven educador del Hogar Juan XXIII, diciéndole que se cese la Campaña (Tramita en la Unidad Funcional de Instrucción -UFI Nº 4- del Polo Descentralizado de Avellaneda).
  4. 03/10: Interceptan a educadora del Hogar Juan XXIII y realizan amenazas para que cese la Campaña (Tramita en la Unidad Funcional de Instrucción -UFI Nº 17- del Departamento Judicial de Lomas de Zamora).
  5. 12/11: Secuestran, golpean y le producen tajos en varias partes de su cuerpo a educadora de la Red El Encuentro en el transcurso de la Marcha que se realizara en La Plata en repudio de la Baja de Imputabilidad, frente a la Gobernación (Tramita en la Unidad Funcional de Instrucción -UFI Nº 11- del Departamento Judicial de La Plata).
  6. 24/11: Secuestro de la educadora en José C. Paz y es dejada en una plaza frente al Cementerio de Chacarita en Capital Federal, tendida boca arriba y narcotizada (Tramita en la Fiscalía Nº 5 Criminal Federal).
  7. 27/11: Secuestro del educador del Hogar Juan XXIII de la Congregación Don Orione ya secuestrado el 26/09, y dejado en Plaza Constitución narcotizado (Tramita en la Unidad Funcional de Instrucción -UFI Nº 2- del Polo Judicial Descentralizado de Avellaneda).
  8. 28/11: Secuestro de un voluntario de la Fundación Pelota de Trapo y dejado en el hipermercado Coto de Lanús (Tramita en la Unidad Funcional de Instrucción -UFI Nº 2- del Polo Judicial Descentralizado de Avellaneda).


La Responsabilidad del Gobierno Provincial y del Gobierno Nacional



Ambos estados, el provincial y el nacional son responsables primarios de la seguridad de nuestros niños y de nuestros educadores. Por eso hemos tenido entrevistas en el máximo nivel en la Provincia de Buenos Aires, sin resultados. Más aún, el 26 de noviembre nos entrevistamos con el señor Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, el Ministro de Seguridad y el Ministro de Justicia. Al día siguiente -27 de noviembre- se produce un nuevo secuestro.



El 2 de Octubre nos reunimos con el Ministro de Justicia y Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, quien minimizó que los atentados fuesen por la Campaña contra el hambre. Propuso colaborar para ayudar a esclarecer los hechos. Hasta ahora sin resultados. Al día siguiente de la entrevista, el 3 de Octubre, interceptan y amenazan a educadora del Hogar Juan XXIII.



Lo que sucedió -más allá de sus autores que desconocemos- pudo haberse previsto pero el estado, tanto provincial como nacional, cuyo deber es la protección amorosa del cachorro humano y sus educadores, nos dejaron huérfanos de cuidados, a merced de grupos de tareas que operan con total impunidad.



No podemos ni debemos silenciar que todo niño que muere de hambre muere asesinado. Pero también es posible que el miedo se disemine entre nuestras queridas organizaciones, que nos dañen, que nos lesionen, que nos duela el alma, que nos quieran extinguir. Todo esto es posible. Pero el Hambre seguirá siendo un Crimen y no faltarán brazos que sostengan el Despertar.





Alberto Morlachetti

Coordinador Nacional

Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo




Víctor de Gennaro

Secretario de Relaciones Institucionales

Central de los Trabajadores de la Argentina




Hugo Yasky

Secretario General

Central de los Trabajadores de la Argentina



viernes, 26 de septiembre de 2008

A los chicos de antes no les daban trisoja

La Justicia interviene ante el pedido de un legislador para que se suspenda la provisión de alimentos con soja en los comedores escolares. Padres y alumnos denuncian una baja en la calidad y cantidad de los alimentos distribuidos.
Por Eduardo Videla


La Justicia porteña le pidió al Ministerio de Educación de la ciudad un informe sobre “cómo se compone la provisión de alimentos para menores que se brinda a los diferentes centros educativos escolares”, incluyendo un “detalle del menú semanal y mensual”. El pedido se hace a partir del recurso de amparo presentado por un legislador, quien reclamó que se suspenda la provisión de alimentos con soja a niños en edad escolar, especialmente a los menores de cinco años. El pedido se basa en un informe del INTI según el cual “no se recomienda la utilización de la soja en la alimentación infantil antes de los cinco años” de edad (ver recuadro). A esa presentación judicial se suman los reclamos de los padres, de las asociaciones cooperadoras –que gestionan o controlan el funcionamiento de los comedores escolares–, para quienes la “cazuela mixta con trisoja” que sirven cada quince días resulta “incomible” y muchas veces “hay que tirar ollas enteras porque los chicos no lo quieren probar”. Padres y alumnos se quejan además porque ha disminuido la cantidad de productos en las viandas de refuerzo alimentario y, en algunas ocasiones, la calidad de los alimentos. El tema de la alimentación es uno de los motivos del paro de 48 horas convocado por los docentes (ver página 10).



La cazuela mixta ya se ha ganado para los chicos el mismo prestigio que tenía la sopa para Mafalda. “Es un pastiche seco que a veces trae carne o verduras, pero que es incomible. A veces sobran las ollas enteras”, relata a PáginaI12 Natalia Pintos, de la escuela y el jardín que funcionan en Alsina al 2500, en Balvanera. El contenido principal de ese plato es la “trisoja”, un alimento sobre la base de trigo y soja que fue incluido en el menú diseñado por el Ministerio de Educación pero que no resiste la primera degustación de los niños.



En los comedores también lamentan la inclusión de salchichas, que “si bien a los chicos les gustan, no resultan suficientemente nutritivas cuando se trata, a veces, de la única comida del día para muchos chicos”, dice Marcela Tibud, de la Escuela 1 de Villa Devoto. “Hubo un descenso en la calidad y un aumento en los precios: los chicos a principios de año pagaban el almuerzo a 5,40, ahora les cuesta 7,20”, dice César Sánchez, delegado del distrito 8º y cooperador de una escuela de Caballito.



En ese contexto, el diputado Pablo Failde (Frente para la Victoria) presentó el viernes una acción de amparo en la que solicita como medida cautelar “la suspensión inmediata de la provisión de viandas que contengan trisoja o bien milanesas de soja y la restitución del tipo de viandas vigentes en la ciudad hasta el año pasado hasta tanto se efectúe un estudio por organismo público competente, que autorice su uso para comedores escolares”.



El legislador fundamentó su pedido en un informe del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) que, al referirse a las recomendaciones para el consumo de la soja, en especial para la alimentación de los niños, advierte que “la soja no debe usarse nunca como sustituto de la carne” y “no se recomienda su utilización antes de los cinco años”. En los mayores, “no debe considerarse como un elemento central” de su alimentación.



Esto es así porque –según el informe– la soja “tiene un alto contenido de fibra que puede ocasionar dificultades en la absorción de minerales”, además de tener un “déficit de aminoácidos azufrados”, necesarios “en las etapas de crecimiento rápido, de 0 a 2 años y para la recuperación de cuadros de desnutrición”. Además, la soja es cuestionable por “la presencia de isoflavonas, cuyos efectos estrogénicos pueden ser responsables de un desarrollo mamario prematuro y el adelanto de los eventos pubertales en niñas o un aumento del volumen de las mamas en niños”, según opinan algunos investigadores.



Consultado por este diario, el nutricionista Jorge Braguinsky consideró que la evaluación del INTI es “razonable”, ya que si bien la soja es un vegetal con proteínas completas, “es más difícil su aprovechamiento y (su consumo) perjudica la incorporación de calcio y otros nutrientes”.



La denuncia de Failde recayó en el Juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario Nº 13, a cargo de Guillermo Scheibler, quien solicitó al Ministerio de Educación que “dentro del término de dos días informe: a) cómo se compone la provisión de alimentos para menores que se brinda en los diferentes centros educativos de la ciudad; b) que detalle desde cuándo rige ese menú; c) si fue modificado en el corriente año, y en caso afirmativo describa la dieta anterior”. El mismo pedido fue solicitado al Ministerio de Salud, ya que la presentación de Failde alude también a las dietas de los hospitales.



Desde el Ministerio de Educación informaron a PáginaI12 que si bien los nuevos menúes incluyen un alimento a base de trigo y soja, “no reemplazan a la carne, sino que complementan la dieta”. “No se varió el nivel nutricional del pliego anterior”, aseguraron voceros de esa cartera. La cazuela mixta, aseguran, “es una de las quince comidas que figuran en las listas, es decir que se sirve una vez cada tres semanas”. También aclararon que el menú no incluye milanesas de soja sino “de carne prensada”.



No explicaron en el ministerio por qué se redujeron las viandas de refuerzo que reciben los chicos de los tres niveles educativos que requieren asistencia alimentaria. En efecto, hasta el año pasado los niños recibían una bolsita con tres productos: una sandwich de jamón y queso, una fruta y un alimento seco, que podía ser una pasta frola, una torta de ricota o un alfajor. Después de la nueva licitación, uno de esos tres elementos desapareció del menú. “Y en algunos casos el alimento seco es una barrita de cereal, que puede ser muy nutritiva pero que los chicos tampoco quieren comer”, dice Natalia Pintos, delegada de las cooperadoras del Distrito Escolar 6.



El adjunto de la Defensoría del Pueblo porteño, Gustavo Lesbegueris, dijo a PáginaI12 que en los últimos días recibió “numerosas denuncias de representantes de cooperadoras escolares sobre la mala calidad de los alimentos en los comedores y las viandas”. El defensor pidió al ministerio un informe sobre las nuevas dietas que reciben los escolares.



Aunque el plato de trisoja aparezca una vez cada quince días, para muchos padres su inclusión en el menú resulta inquietante. A los cooperadores les preocupa, por lo pronto, que un día por semana los chicos rechacen ese plato y se queden sin comer. “La polenta que mandan es una pasta apelmazada, las viandas calientes ya no las envían en recipientes de aluminio individuales, sino en tachos, y hay que pesarlas una por una”, lamenta Marcela Tibud, delegada del Distrito 16. “Están reduciendo costos en el lugar más vulnerable”, concluye su colega Natalia Pintos.




Otra vez más leemos que la soja no es buena para la alimentación de los niños....Macri les da soja...

Y una duda que nos deja todo ésto:



¿Tendrá algo que ver que Gabriela Michetti, la vicejefa de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, esté tan vinculada con la iglesia para que salga éste acuerdo de darle soja a los chicos?




miércoles, 23 de abril de 2008

Cómo cuidan a los chicos los productores agrarios.

Del Diario La Capital de Rosario, Argentina.


Las Petacas: usan "chicos bandera"
para la aplicación de agroquímicos


Los menores se paran donde cae la nube de plaguicida y marcan el lugar por el que debe volver el fumigador

Las Petacas.- En el marco de la cobertura en esta localidad para tratar la lucha que los Vecinos Autoconvocados mantienen para preservar el medio ambiente, y poco después de que los ambientalistas visitaran la comuna para manifestar sus reclamos, LaCapital dialogó con dos hermanos, de 14 y 16 años, que realizan tareas de "banderilleros". En un impactante testimonio los jóvenes relataron cómo es el oficio de guía que hacen en los campos cuando son rociados con agroquímicos.

La situación que relatan -más allá de estar reñida con la legislación laboral que prohíbe emplear a menores para trabajos insalubres y limita el tiempo de las tareas- violenta hasta la indignación porque vulnera los principios que todo ser humano debe enarbolar en señal de respeto por el prójimo; todo en nombre del desarrollo económico que en ciertos ámbitos parece justificar cualquier método.

- ¿Cómo es el trabajo de banderillero?

-Entrevistado 1: Primero se comienza a fumigar en las esquinas, lo que se llama "esquinero". Después, hay que contar 24 pasos hacia un costado desde el último lugar donde pasó el "mosquito", desde el punto del medio de la máquina y pararse allí.

- ¿A cuántos metros pasa el mosquito de ustedes?

-Dos o tres metros.

- ¿Qué productos usan?

-Randap, a veces 2-4 D. Tiran insecticidas y mata yuyos. Tienen un olor fuertísimo. A veces también ayudamos a cargar el tanque. Cuando hay viento en contra nos da la nube y nos moja toda la cara.

- ¿Usan guantes o protección?

-No, no nos dan nada de eso.

- ¿Cuanto les pagan?

-Entrevistado 2: Con el "mosquito" pagan de 20 a 25 centavos la hectárea y con tractor 50 centavos. La diferencia es que el tractor va más lerdo. Con el "mosquito" hacen 100 o 150 hectáreas por día. Se trabaja con dos banderilleros, uno para la ida y otro para la vuelta.

- ¿Cuánto trabajan?

-E.1: Trabajamos desde que sale el sol hasta la nochecita. A veces nos dan de comer ahí y otras nos traen a casa, depende del productor.

- ¿Los buscan siempre?

-E.2: Sí, vamos nosotros y otros dos chicos que viven acá cerca. Trabajamos más o menos tres veces a la semana en tiempos de fumigación.

- ¿Ustedes saben que esos líquidos les pueden hacer mal?

-E.2: Sí, lo aprendí en primer año de la escuela.

- ¿Qué les puede pasar?

-E.2: Que tengamos cáncer.

-E.1: Cuando volvemos tengo dolor de cabeza y de estómago y cuando estamos ahí también.

- ¿Eso lo hablaron con la gente que los contrata?

-E.2: No.

- ¿Ellos no les preguntan nada?

-E.1: No.

- ¿Cuánto hace que trabajan?

-E.2: Hace tres o cuatro años. En los tiempos de calor hay que aguantárselo al rayo del sol y encima el olor de ese líquido te revienta la cabeza. A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo.

-E.1: Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza.

- ¿Quién los contrata?

-E.2: Nos buscan dos productores. Cada uno tiene su gente, pero algunos no porque usan banderillero satelital.

- ¿Donde lavan los "mosquitos"?

-E.1: A veces los lavan en el campo o atrás de nuestra casas. Ahí nomás, donde antes sacábamos el agua para tomar.

- ¿El trabajo es pesado?

-E.2: Hacemos un descanso al mediodía y caminamos 200 hectáreas por día. No nos cansamos mucho porque estamos acostumbrados. Los productores no nos dan nada, nosotros llevamos una botella de agua.

-¿Se te pasa enseguida el dolor de cabeza?

-E.1: No, tengo que venir a mi casa y tomarme una pastilla.

-E.2: A mí me dolía la cabeza y temblaba todo. Fui al médico y me dijo que era por el trabajo que hacía, que estaba enfermo por eso. La primera vez que me pasó fue antes de trabajar de banderillero, fue la primera vez que me acerqué a los líquidos.

El padre de los jóvenes también participaba en esas tareas pero tuvo que abandonar por razones de salud. "No voy más a las fumigaciones porque me agarra una hinchazón insoportable en todo el estómago", indicó.

- ¿Qué decidieron hacer con los chicos?

-Padre: Yo sabía que a ellos les iba a hacer mal a la salud. Así que apenas pude les dije que no vayan más. Total trabajan por una miseria? pero hay veces que no tenemos otra opción. Necesitamos hacer cualquier trabajo.

Sobre el final, uno de los chicos manifestó que "en caso de que no tengamos otra cosa y necesitemos plata, volveremos de bandera en la próxima temporada".

Al respecto solicitaron la intervención comunal "para erradicar definitivamente el uso de los menores en las operaciones con esas máquinas y, eventualmente, aviones sin equipo de GPS y también en otras funciones vinculadas a la aplicación de plaguicidas".

Los autoconvocados y la Funam instaron a Battistelli para que "en un plazo de 30 días corridos elabore un programa de erradicación de todas las actividades contaminantes relevadas y defina una franja de protección de mil metros alrededor del pueblo para que no puedan usarse plaguicidas de ningún tipo".

Ese plazo venció recientemente, y por lo tanto ambas entidades están decididas a dirimir el tema ante la Justicia.

El caso a la Justicia

Los vecinos autoconvocados de esta localidad entregaron en la comuna una carpeta que contiene el resultado de las investigaciones que realizaron sobre el impacto de las actividades agropecuarias en la población, en especial del mal uso de agroquímicos y la probable contaminación a los habitantes.

Según explicaron, "la comuna ya había sido emplazada para analizar diversas situaciones de riesgo respecto al funcionamiento de cerealeras, almacenaje y manejo de granos y fitosanitarios dentro del ejido urbano", entre otras irregularidades detectadas. Por esa razón, adelantaron que en breve harán presentaciones en la Justicia federal, para que se encargue de investigar los casos de contaminación ambiental sobre la población.

Anteriormente, la Agrupación de Vecinos Autoconvocados de Las Petacas y la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam) habían emplazado al presidente comunal Miguel Angel Battistelli para que elabore un programa de erradicación de actividades contaminantes relacionadas con las explotaciones agropecuarias y el uso de agroquímicos.

En una carta documento enviada a la comuna, los vecinos indicaron que en la localidad "existen amplias y generalizadas violaciones a la ley nacional de residuos peligrosos y a otras normas nacionales y provinciales, con el caso extremo de la utilización de menores como "banderas" para marcar el área alcanzada por los agroquímicos en los sembrados.

Entre otras infracciones -que calificaron como "riesgosas para la salud"- destacaron el descarte de envases de plaguicidas en el basurero municipal y la quema de esos recipientes "en forma continua, lo que pone en grave peligro el ambiente y la salud de las personas".

También mencionaron la acumulación con fines comerciales de envases descartados de plaguicidas en pleno poblado, en lugares a cielo abierto y otros cubiertos, el estacionamiento de máquinas "mosquitos" contaminadas o conteniendo plaguicidas dentro del ejido urbano y la localización y funcionamiento de depósitos de cereales cuyas operaciones de secado diseminan partículas de riesgo contaminadas con plaguicidas dentro del pueblo.

Además, destacaron la "continua operación de máquinas "mosquito" y los aviones fumigadores en los bordes y sobre la planta urbana, lo que provoca la contaminación de personas y bienes y podría estar afectando su salud, en especial la de los niños".


En esa oportunidad los ambientalistas ya habían denunciado la existencia de casos extremos, como la utilización de menores como "banderas", que se paran en el campo para marcar el límite alcanzado por la nube de químicos e indicar dónde debe pasar el vehículo aspersor en su próxima vuelta.

Diario La Capital de Rosario