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miércoles, 7 de octubre de 2009

Algo más sobre el convenio CADRA-UBA

Fuente Wiki Universidad

"El pasado 29 de abril se firmó un convenio entre la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Centro de Administración de Derechos reprográficos (CADRA) por el cual la UBA se compromete a pagar $12,72 anuales por alumno a cambio de tener una licencia que le permita fotocopiar el 20% como máximo de obras literarias y científicas. Asimismo, abonará también una suma de $1.700 por cada máquina fotocopiadora."

Es este derecho de autor por el cual hoy, nuestra casa de estudios, está abonando a CADRA la suma de $300.000 que luego se convertirán en $3.816.000 haciendo caso omiso a la noción de conocimiento, este “concepto” por el cual debería abogar y proteger, priorizando el derecho a la educación antes que el derecho a la propiedad. Las restricciones que este derecho de propiedad de obras impone, atentan contra la práctica de aprender. Aprender no implica repetir aquello que tal o cual autor expresa sino poder modificar, poder crear, poder compartir, poder construir colectivamente conocimiento sin la necesidad de pagar un canon por ello. El pago de un importe a CADRA resuelve parcialmente (20%) y quizás, la ilegalidad (¿debería ser ilegal?) que supone, para los convenios establecidos, fotocopiar un libro con copyright pero no nos brinda la solución para la imposibilidad que tenemos de acceder a toda la obra libremente, de poder modificarla dando paso a nuevas perspectivas, de poder compartirla con aquellos a los cuales pueda ser útil. Horacio Potel, profesor de filosofía, tenía páginas como Heidegger en castellano, Derrida en castellano y ha sido procesado por compartir el material que albergaba en las mismas.




Más allá de toda la injusticia de pagar un "canon" para que nos dejen fotocopiar hay algo que es importante agregar y es que el convenio sólo es válido para las editoriales que son socias de CADRA si mañana editoriales que no están asociadas a CADRA quieren hacerle juicio a la Universidad porque encuentran una fotocopia podrán hacerlo alegremente y pasar a cobrar su cheque.

Piensen que hoy graciosamente CADRA perdona un poco de dinero y se pagan 300 mil pesos por año, pero la idea es que se llegue a 4 millones de pesos por año.

Si quieren escuchar algo más sobre el acuerdo CADRA-Universidad de Buenos Aires escuchen el debate que se realizó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires:




Si quieren enviarnos la desgrabación de algunos de los momentos del debate nuestra dirección de correo es:

ppirataargentino#gmail.com




¿Y si lo que se paga a CADRA se destinara a bibliotecas virtuales de la Universidad de Buenos Aires?

martes, 22 de septiembre de 2009

Debate sobre Derechos de Autor. ¿Libros o fotocopias?


Fuente Derecho a Leer

La Universidad de Buenos Aires firmó un convenio a principios de este año mediante el cual se compromete a pagar un monto anual por estudiante a CADRA, una entidad que regula el fotocopiado de libros. ¿Qué legitimidad tiene CADRA? ¿Qué dicen las editoriales y los autores? ¿Cómo garantizar una educación pública y gratuita sin avasallar los Derechos de Autor?

En este encuentro estarán presentes delegados de CADRA, la Cámara Argentina del Libro, la Universidad de Buenos Aires y Fundación Vía Libre, con Enrique Chaparro como participante invitado al debate.

Viernes 25 de septiembre – 19 hs – Facultad de Filosofía y Letras (Puán 480) – Aula del CEFyL

Invita: Pasajerxs de Edición, agrupación con mayoría estudiantil en la Junta Departamental de Edición.
Para inscribirse: enviar un mail a pasajerosdeedicion@gmail.com


Leído en Derecho a Leer.





martes, 23 de junio de 2009

O DEJAN FOTOCOPIAR LIBROS

O BAJAN LOS PRECIOS DE LOS TEXTOS

Los proyectos que pululan en el Congreso respecto a penalizar a quienes fotocopian libros no hacen más que agravar la situación de miles de estudiantes argentinos. Y esto es así, porque mediante la copia de esos textos, se abarata el costo de los mismos (que, en el caso de los universitarios tienen un precio promedio de $ 250). Entonces, para poder sancionar a quienes copian libros, primero debería reducirse el costo de los mismos para los estudiantes, o bien subsidiar su compra.

Según nuestra Corte Suprema de Justicia, ningún derecho es absoluto. Por lo tanto, no se puede (ni se debe ) abusar del copyright (derechos de autor).

Ser más papistas que el Papa, es lo que llevó a CADRA (Centro de Administración de Derechos Reprográficos, www.cadra.org.ar) y la Universidad de Buenos Aires (UBA), a firmar el pasado 29 de abril un convenio por el cual se otorga a la UBA con gracia regia una licencia de reproducción parcial (un 20% como máximo) de obras literarias y científicas “administradas por CADRA y protegidas por el derecho de autor”.
A cambio de la anacrónica y colonial licencia, la UBA se obliga a abonar a CADRA $ 12,72 anuales por cada uno de sus 300.000 inscriptos, lo que arroja la nada despreciable cifra de $ 3.816.000 por año, lo que representa el 2,5 por mil del presupuesto total de la UBA para 2009: el equivalente de algo así como sesenta rentas anuales de docentes-investigadores con dedicación exclusiva, tomando el cargo de Profesor Asociado como testigo. O, si se prefiere, el 4 por ciento del presupuesto total que la UBA destina a salud (el funcionamiento de los hospitales de Clínicas, Roffo, Lanari, Vacarezza y Odontológico). Una verdadera vergüenza.

Por lo tanto, el Partido Pirata reclama:

  • Permitir a los estudiantes el fotocopiado de libros de texto (primarios, secundarios y universitarios), sin pago de cannon alguno. Para evitar una comercialización indebida de estas copias, deberá dejarse constancia en un registro de los datos de los estudiantes y del material copiado.
  • Rebajar el precio de los textos educativos para los estudiantes mediante subsidios otorgados por el Gobierno Nacional y los Gobiernos Locales.
  • Creación de Bibliotecas Virtuales, con libre acceso a todos los estudiantes y sin pago de cannon alguno a las compañías editoriales.

Basta del uso abusivo del copyright!

Basta de restricciones en el acceso a la información y al conocimiento!

PARTIDO PIRATA

Argentina

Junta Directiva Central

http://partido-pirata.blogspot.com





lunes, 25 de mayo de 2009

Sobre el pago de un canon por fotocopias por parte de las universidades públicas argentinas


Sobre la nota de Daniel Link referida al pago de un canon por fotocopias en las Universidades Públicas Argentinas, la UBA y la de La Plata entre ellas.


El artículo en general es suculento, una diatriba de Link contra el canon que tendrá que garpar la UBA por "derechos de reproducción" de material copirighteado al CADRA (Centro de Administración de Derechos Reprográficos, cadra.org.ar), un engendro antidifusión de la cultura a imagen y semejanza de sus pares europeos. Pero, esencialmente, quería llamarles la atención acerca de la parte que nos toca:



"El fotocopiado ya no se utiliza sino marginalmente para estimular los aprendizajes de los alumnos universitarios, hoy afortunadamente apartados de la acumulación inmunda de papeles “reprografiados” (que no aguantan el paso del tiempo y que, precisamente por eso, jamás fueron competencia para el libro), gracias a la proliferación de excelentes y democráticas bibliotecas digitales y gratuitas."

Como impulsor de al menos tres de esas bibliotecas de las que habla Daniel, quiero dejar constancia de que todavía falta recorrer algún tramo del camino que nos distancie definitivamente de esa "acumulación inmunda" (Estoy preparando un parcial domiciliario y ando medio tapado por las fotocopias). Hemos aportado digitalización sobre digitalización a la causa, pero hay una parte muy importante que no depende de nosotros sino de la evolución tecnológica de los soportes de lectura, de los avatares de la economía que hagan o no universalmente accesibles esos soportes, y así. Justamente esa evolución final, que casi mimetiza el libro en papel con el libro digital, es la que aterroriza a los turbios intereses que se nuclean tras organismos como el CADRA y sus pares europeos y los hace avanzar a ocupar posiciones de poder desde donde intentar recuperar el terreno que pierden irremediablemente cada día.
Los nuevos dispositivos lectores o "readers" especializados en reproducir libros acercan la reflectividad de la pantalla a la de una hoja de papel (papel electrónico o e-paper), con el consiguiente descanso visual. Además tienen el tamaño y peso aproximados al de un libro común, poco más grande que un pocket. Las capacidades agregadas de introducir marcas, comentarios marginales y señalizaciones en el texto, completan la confluencia. Si agregamos a esto la posibilidad de agregar comentarios multimedia, mediante archivos de sonido, imágenes, gráficos, videoclips y la posibilidad de reproducir todo el texto en voz sintetizada, ya tenemos un medio que supera al libro tradicional. Agreguemos la obvia capacidad de estos dispositivos para portar miles de volúmenes digitalizados en su memoria física y ya tenemos una biblioteca que nos acompaña a todas partes.
Por el lado de las computadoras personales de uso general, la miniaturización ha logrado aparatos también muy convenientes para la portabilidad y la lectura; las nuevas netbooks ofrecidas por una amplia gama de fabricantes tienen el tamaño de una agenda personal y una capacidad infinitamente superior. Pensadas para acceder a Internet en cualquier parte que uno se encuentre, a las posibilidades de lectura de los readers, estos dispositivos agregan la de consultar referencias -diccionarios, enciclopedias, glosarios, literatura especializada- directamente on-line.

Paradojicamente -o no tanto, si echamos una mirada a cualquier página de Historia- estas maravillas que ponen al alcance de cualquiera los milenios de la cultura humana, son las que despiertan los recelos del viejo establishment, que ahora flexiona sus músculos y muestra sus garras.
Otra vez, cualquier ojeada a la Historia nos muestra que habrá luchas, retrocesos, traiciones, pero que el avance de lo nuevo es siempre inexorable.

domingo, 24 de mayo de 2009

Excelente artículo de Daniel Link sobre el pago de canon por fotocopia por parte de Universidades Públicas en la Argentina


Fuente Diario Perfil.
En una entrada anterior comentábamos que la Universidad de Buenos Aires, la Universidad de La Plata y otras pagarán un "Canon" por las fotocopias que hagan ahora Daniel Link escritor y profesor de la UBA comenta sobre el tema:


Per annum


Que haya personas capaces de enarbolar un “derecho reprográfico” sin que les tiemble la garganta ni se les borre de la cara la cínica sonrisita del traficante de esclavos que se da cuenta de que el negocio se le está acabando y no sabe cómo continuará su carrera de comercio con el mal, habla a las claras del deteriorio de la ecología en la que sobrevivimos milagrosamente. La palabra “reprográfico”, horrísona como es, sirve al menos para desenmascarar la vileza de quienes necesitan del neologismo para justificar prácticas de egoísmo, sometimiento y explotación viejas como el mundo que, por otro lado, las nuevas tecnologías de información y publicación (Internet) han puesto en severo entredicho.
CADRA (Centro de Administración de Derechos Reprográficos, cadra.org.ar) y la Universidad de Buenos Aires (UBA), firmaron el pasado 29 de abril un convenio por el cual se otorga a la UBA con gracia regia una licencia de reproducción parcial (un 20% como máximo) de obras literarias y científicas “administradas por CADRA y protegidas por el derecho de autor”.
A cambio de la anacrónica y colonial licencia, la UBA se obliga a abonar a CADRA $ 12,72 anuales por cada uno de sus 300.000 inscriptos, lo que arroja la nada despreciable cifra de $ 3.816.000 per annum, lo que representa el 2,5 por mil del presupuesto total de la UBA para 2009: el equivalente de algo así como sesenta rentas anuales de docentes-investigadores con dedicación exclusiva, tomando el cargo de Profesor Asociado como testigo. O, si se prefiere, el 4 por ciento del presupuesto total que la UBA destina a salud (el funcionamiento de los hospitales de Clínicas, Roffo, Lanari, Vacarezza y Odontológico).


Como se conoce el estado crítico de los presupuestos de las universidades estatales, y en particular de la UBA (cuyo nivel de excelencia, sin embargo, no ha mermado), la CADRA acepta, con una generosidad tan falsa como su sensibilidad lingüística, que durante los próximos cuatro años la casa de estudios pague simbólicos $ 300.000 anuales en concepto de peaje para bobos. Al mismo tiempo, se aseguró de meter en el convenio un artículo que fija en $ 1.700 la licencia anual por fotocopiadora (cifra que los centros de estudiantes con personería jurídica deberán distraer seguramente de los fondos de becas que ofrecen y otorgan).
Que la mezquindad y la ignorancia se organicen en cámaras y centros para defender los derechos al ejercicio de la barbarie no puede sorprendernos. Que haya “informadores” que aplaudan las confabulaciones de los traficantes de información y de saber tampoco debería preocuparnos (siempre habrá una zarpa de oso detrás de cualquier manera de reina o de princesa).
Lo que preocupa realmente es que una universidad, sin consulta previa a los expertos en el tema que se cuentan en su seno, suscriba un acuerdo miserable de transferencia de recursos del sector público al sector privado, tomando como objeto una práctica caduca. El fotocopiado ya no se utiliza sino marginalmente para estimular los aprendizajes de los alumnos universitarios, hoy afortunadamente apartados de la acumulación inmunda de papeles “reprografiados” (que no aguantan el paso del tiempo y que, precisamente por eso, jamás fueron competencia para el libro), gracias a la proliferación de excelentes y democráticas bibliotecas digitales y gratuitas.
Con el acuerdo que acaba de firmar, la UBA se compromete a realizar desembolsos dinerarios por absolutamente nada, en lugar de utilizar esos dineros en reforzar las partidas más sensibles de su presupuesto de agonía.


En la práctica, es imposible saber cómo CADRA (que en junio de 2005 se pronunció en contra del movimiento denominado Open Access, Acceso Abierto) liquidará a los autores cuyos derechos pretende (falsamente) defender, el porcentaje correspondiente de las sumas millonarias que engrosarán sus arcas.
La escandalosa nota firmada por Susana Reinoso en La Nación (la última de una larga serie de intervenciones incomprensiblemente desinformadas en relación con el funcionamiento del sistema educativo en Argentina, y abiertamente a favor de los intereses sectoriales más retrógrados) establece cuáles son los autores más perjudicados por eso que ya casi nadie hace, el fotocopiado de libros.
Dejemos a los muertos descansar en paz. Que nos digan los vivos, eso sí, qué gracia les hace que sus nombres se enarbolen en relación con esta causa envenenada. Yo, como autor, desautorizo públicamente a la UBA para que entregue a CADRA cualquier suma de dinero en relación con la “reprografía” de alguno de mis libros.


Fuente Diario Perfil.