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martes, 21 de mayo de 2013

Graduados de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA se oponen a la realización de un seminario

Entrevista realizada durante el programa Horizonte Sur del 18 de Mayo donde Guillermo Folguera comenta que los gradudados de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales se oponen a la realización del seminario para posgraduados:

"Aspectos Sociales e Investigación-Acción en Ciencia y Tecnología: un enfoque transdisciplinario”



Más información sobre el seminario en el blog Colectivo desde el Pie

Si quieren descargar el archivo de audio presionen donde dice descargar en el lugar donde está alojado el audio


Si quieren descargar o escuchar todo el programa Horizonte Sur del 18 de mayo

sábado, 11 de septiembre de 2010

Para los que como Perfil dicen que en los Centros de Estudiantes sólo hay vagos...


En esta nota de Perfil comentan que muchos de los que militan en los Centros de Estudiantes no son buenos alumnos. Seguro que no investigaron un poco más, vamos a una nota del diario La Nación para saber quiénes fueron presidentes de Centros de Estudiantes ilustres:

Una mente brillante: la primera química nuclear argentina


Fuente La Nación .

Es un día de abril de 1984. Plena primavera democrática. La científica Sara Rietti y el premio Nobel César Milstein, de visita en la Argentina, lloran desconsoladamente, a escasos metros de la Casa Rosada.

Parados frente a Perú 222, en el corazón de la Manzana de las Luces, lloran frente a lo que quedó de aquella mítica universidad en la que habían estudiado: una meca de la ciencia, productora de dos de los tres premios Nobel que cosechó el país durante el siglo XX -una hazaña sin par en América latina-, devenida ahora en una lucrativa playa de estacionamiento.

"Los militares le tenían un odio feroz a Exactas. Por eso, primero la intervinieron en La Noche de los Bastones Largos y, diez años más tarde, la terminaron de liquidar con una topadora y, junto con ella, derribaron la universidad de excelencia de los años sesenta, la de los años de oro, que había colocado a la investigación científica en el primer plano internacional", apunta Sara Rietti, la primera química nuclear recibida en la Argentina, con su última materia rendida en la Comisión Nacional de Energía Atómica, en 1953.

Gran protagonista de la historia científica del siglo XX, esta mujer de pelo blanquísimo y ojos muy azules, bella aún en sus casi ochenta años, vivió rodeada -y muchos dicen que, por su condición de mujer, "opacada"- por los genios de su tiempo: el propio Milstein; el matemático Manuel Sadovsky, que introdujo en el país la computación (Sara fue su jefa de gabinete durante su gestión como secretario de Ciencia y Tecnología, en el gobierno de Raúl Alfonsín); el meteorólogo Rolando García, que desarrolló junto con Piaget la epistemología genética, ya en el exilio, después de La Noche de los Bastones Largos. Su maestro, Oscar Varsavsky, un científico social preocupado por conectar la investigación con el desarrollo de las necesidades reales de cada sociedad. O su colega, el célebre Gregorio Klimovsky, filósofo y matemático, fallecido el año pasado.

Sobre la mesa de su living, al lado de la PC, tiene una fotografía en blanco y negro, de su época dorada. Está tomada en los años cincuenta. Se la ve joven, rodeada de tubos de ensayo, en el Departamento de Fisicoquímica de su amada Facultad de Ciencias, en Perú 222.

"Era un momento de gran creación; aquí estoy trabajando con propelentes para misiles, los boranos -señala-, que tienen que ver con la propulsión de alta energía. Son componentes que no pueden recibir ni aire, ni humedad, por eso se trabajan en líneas de vacío. Hay que mantenerlos fríos todo el tiempo. Se usan en la industria aeroespacial."

-¿Y por qué esa saña de los militares contra Exactas?

-Porque creían que allí había un nido de subversivos o algo semejante. Y lo que en realidad había era un grupo de científicos brillantes, que no eran meros bichos de laboratorio, sino que estaban preocupados por conectar la ciencia y la técnología con un modelo de desarrollo de país. Prueba de ello es que muchos, como César (Milstein), emigraron al primer mundo y terminaron haciendo allí las contribuciones, que habían comenzado acá, en la época de oro.

Da un ejemplo de lo que quiere decir con época de oro: "Un premio Nobel puede ser una casualidad para un país; dos, también, pero ya tres, y en la misma rama, la biociencia, habla de una línea de continuidad. En 1947, Bernardo Houssay fue el primer premio Nobel de Medicina, no sólo de la Argentina, sino de América latina. Houssay había fundado el Instituto de Fisiología en la UBA, que se fue convirtiendo en un semillero de excelencia mundial en investigación. Es, en ese contexto, desde donde surgen los otros dos máximos galardones mundiales, Leloir y Milstein

* * *

Empezó a estudiar Química en 1949, una década en la que no era nada común que las chicas fueran a la universidad, mucho menos a estudiar ciencias "duras". Sara era, además, muy linda, lo que la convertía en un combo rarísimo: brillante y bella era una categoría femenina que no entraba en el imaginario popular. "Recordemos que hasta no hace tanto tiempo las mujeres bonitas no eran consideradas seres humanos completos", bromea.

Lejos de lo que podría suponerse, en Química sí había chicas; casi un diez por ciento. Lo explica: "Muchas seguían la carrera para poner un laboratorio de análisis clínicos en sus propias casas cuando se recibieran; ése era un trabajo más o menos aceptable para una mujer". Compartían el patio universitario con Ingeniería; ése sí, un territorio totalmente blindado para ellas.

Así que, cada vez que la bella Sara se asomaba al patio, arrancaba un zumbido de murmullos y piropos que iban in crescendo , hasta que, abrumada por tanta testosterona revuelta, decidía volver al aula y a sus asexuados boranos.

Fue entonces cuando conoció a Milstein, que entonces era íntimo amigo de Víctor Rietti, quien años más tarde se convertiría en su marido. Milstein era presidente del centro de estudiantes de Química, a fines de los cuarenta. Sus compañeros le decían, cariñosamente, el "pulpito", en contraposición con el "pulpo", el presidente de Ingeniería, que solía lucrar con actividades non sanctas. En cambio, el "pulpito" había armado una cooperativa para que los químicos, que se la pasaban rompiendo tubos de ensayo en el laboratorio, pudieran reponer los materiales a un bajo costo.

-Sarita, ¿vos por qué no te encargás de la revista del Centro? Necesitamos tener contacto con otras universidades del mundo-, la invitó un día.

Fue así como, un poco gracias a Milstein y otro poco al destino, Sara comenzó su entrenamiento en un expertise que le serviría muchísimo treinta años más tarde, cuando le tocó dirigir, junto con Manuel Sadovsky, la Secretaría de Ciencia y Tecnología, durante el gobierno de Alfonsín. "Estábamos aislados, después de la dictadura; había que reconstruir un mundo amistoso, y la cooperación científica y cultural era muy importante para encontrar otros puntos de contacto", recuerda Sara.

Milstein, que llevaba años en Cambridge cuando asumió Alfonsín, era, a fines de 1983, un premio Nobel cantado. Y Sara no dudó en pedirle su apoyo para fortalecer la democracia. Milstein tampoco dudó, y a partir de entonces, regresó al país una vez por año, todos los abriles. Fue en aquellos tiempos iniciáticos cuando lloraron juntos, frente al despojo de la Manzana de las Luces.

* * *

A fines de julio de 1966, el gobierno militar de Onganía había decretado la intervención de las universidades, y la represión policial contra estudiantes y profesores, que resistían la medida, una tensión que derivó en La Noche de los Bastones Largos. Sara protagonizó esa jornada histórica, en vivo y en directo. Junto con unas 200 personas, estaba en la sala del consejo directivo de Exactas, junto con Rolando García, el mítico decano, y el vice, Sadovsky, cuando entraron los policías. García, quien hoy es una celebridad científica de fama mundial, salió a recibirlos:

"¿Cómo se atreve a cometer este atropello? Todavía soy el decano de esta casa de estudios", increpó al uniformado que encabezaba el operativo.

Un corpulento custodio rompió filas y le golpeó la cabeza con su bastón. Con sangre sobre la cara, el decano se levantó, y repitió sus palabras. El corpulento repitió el bastonazo.

Aquella noche negra, en la que hubo 400 detenidos, Sara y Víctor se la pasaron sacando a colegas de las comisarías. "Claro que, al lado del 76, el 66, fue un chiste, ¿verdad?". Como tantos otros investigadores brillantes, García también se fue al exilio. Y hoy, a los 91 años, aún vive en México habiendo ganado parte de su fama con sus estudios pioneros sobre el cambio climático, además de sus brillantes trabajos junto con Piaget.

Sabiendo qué tipo de materia gris teníamos, había algo que no podíamos permitirnos, recuerda Sara: el desparramo de todo ese patrimonio científico que se había formado en nuestra universidad. "Decidimos, entonces, con nuestro grupo científico, armar migraciones ordenadas, para que aquellos cerebros brillantes quedaran, al menos, en América latina".

Pero Sara no se fue; se quedó en la Argentina, entre otras cosas porque había tenido tres hijos con Rietti, el amigo de Milstein, con quien se casó en 1952, cuando aún le faltaba un año para recibirse. Y una década después, ya con sus tres chiquitos sobre la falda, se doctoró.

-Supongo que, si ahora cuesta, hace cuarenta años debía ser toda una proeza ser una científica de alto nivel, y además mamá de tres hijos. ¿Cómo se arreglaba?

-Y?con Víctor éramos solidarios. Mirá, mi rutina era así: los chicos iban a la escuela a la tarde; a la mañana, yo los llevaba a la plaza y después me iba a la Facultad y a la noche, ya no tenía horario para volver. Tenía turnos nocturnos y hacía docencia. Y te digo algo: Rietti es mucho mejor cocinero que yo.

Víctor Rietti tiene hoy 83 años. Ambos viven en un piso luminoso sobre la avenida Las Heras, decorado como si allí viviera una pareja de profesionales cuarentones y cancheros. ¿Será así la vejez de los genios? "A este loco se le ocurrió hacer teatro, ahora? ¿vos podés creer?", se queja, en broma, Sara, mientras su marido improvisa su nuevo arte, en un cuarto contiguo.

-¿Y con los boranos cómo hacía los fines de semana? Digo, como me contó que siempre tenían que estar fríos?

Ibamos con Víctor al laboratorio; cambiábamos el aire líquido y la nieve carbónica. También venían los chicos, que corrían entre los tubos.

¿Y qué la llevaba a hacer todas esas cosas, el amor por la ciencia?Sara dice que, en tantos años de vida, aprendió que hay algo que nos salva siempre. Y ese "algo" es la esperanza. "Nada podemos cambiar sin ella. ¿Cómo podemos cambiar las cosas si vemos todo negro, o pensamos que no hay salida? Por eso, creeme: la esperanza es revolucionaria".

Salgo de la casa de Sara, mientras me voy desprendiendo, de a poco, de sus ojos intensos. Pienso en el antídoto de la esperanza. Y le creo.

EL PERSONAJE

SARA RIETTI
Química nuclear

Quién es: fue pionera en las ciencias "duras" y la primera química nuclear de la Argentina. Heredera del pensamiento de Oscar Varsavsky, su maestro y un reconocido científico social promotor de una ciencia independizada de los condicionamientos económicos, y conectada con un modelo propio de desarrollo de país. Formó parte del grupo más destacado de científicos argentinos del siglo XX, y, con la recuperación democrática, se ocupó de repatriar "cerebros brillantes". Hoy es asesora del Rectorado de la UBA.


Fuente Diario La Nación.



sábado, 13 de marzo de 2010

La Argentina Sojera-Suplemento Futuro de Página 12


Fuente Suplemento Futuro de Página 12.
Por Susana Gallardo
Centro de Divulgacion Cientifica, UBA

“Se piensa que el glifosato es inocuo y que se degrada fácilmente, por ello se emplea mucha más cantidad que la necesaria”, señala la doctora Haydée Pizarro, docente e investigadora de la FCEyN-UBA y del Conicet. Un efecto indeseado de la aplicación en exceso es que se están generando malezas resistentes, lo que lleva a los fabricantes a desarrollar formulaciones cada vez más potentes.

Si bien lo aconsejable, según el INTA, es emplear un litro del formulado por hectárea, “los productores confiesan que vierten entre 10 y 14 litros por hectárea”, según informa Pizarro. El formulado comercial (Round up, la marca registrada de la empresa Monsanto) contiene 48 por ciento del principio activo, y el resto, un compuesto que facilita la entrada del producto a la planta. En particular, se emplea uno que se conoce como POEA, que, según algunos estudios, puede ser más tóxico que el glifosato.

La doctora Pizarro, junto con el doctor Horacio Zagarese del Instituto Tecnológico de Chascomús (Intech) y el doctor Carlos Bonetto, del Instituto de Limnología de La Plata, determinaron que, en los cuerpos de agua, el glifosato produce una modificación de la comunidad de algas, ya que elimina a algunas de ellas, hace que otras aumenten y, además, se produce un incremento de fósforo en el agua, compuesto que forma parte de la propia molécula del glifosato. Los resultados acaban de publicarse en Ecotoxicology.

“La adición del formulado genera cambios significativos en la estructura y el funcionamiento de las comunidades de algas”, señala Pizarro, y destaca: “Tanto el fitoplancton como el perifiton conforman la base de la trama alimentaria acuática y, si hay alteraciones en estas comunidades, se generan efectos en los demás componentes del ecosistema, por ejemplo los peces”. El perifíton designa a aquellos organismos muy pequeños que se adhieren a las paredes o a otros sustratos presentes en los cuerpos de agua.

ALGAS RESISTENTES

Los experimentos fueron realizados en un predio del Intech, en Chascomús, en diez piletas construidas especialmente, de 25 metros cuadrados de superficie, que semejaban lagunas.

En cinco de esas piletas, los investigadores inocularon el formulado Round up para tener en el agua 8 miligramos de glifosato por litro, cantidad comparable con la que puede recibir una laguna en un ambiente natural, rodeado por cultivos, y adonde el viento puede transportar el herbicida desde las avionetas o los tractores que fumigan.

Al cabo de once días, los investigadores observaron que el herbicida en cuestión producía una gran mortandad de ciertas algas, pero un grupo en particular, las cianobacterias, hicieron frente al embate del herbicida. Estas últimas son resistentes a situaciones extremas, por ejemplo temperaturas muy altas o muy bajas, o falta de agua. De hecho, se las encuentra en los desiertos, así como en la Antártida.

Terminado el experimento, las piletas fueron vaciadas, pero en el fondo quedó el sedimento que se había formado. Al tiempo, los investigadores volvieron a llenar las piletas con agua limpia, con el fin de realizar un nuevo experimento. Pero, al cabo de unos meses, hallaron que en cinco de ellas el agua estaba turbia. Se habían puesto turbias, precisamente, las que habían recibido la aplicación de glifosato el año anterior.

“Fue un efecto impensado. El glifosato, con una sola inoculación un año atrás, se había unido a compuestos del suelo y, a largo plazo, había provocado la turbidez del agua”, destacó Pizarro.

LAS AGUAS BAJAN TURBIAS

“La turbidez del agua en las piletas se relaciona con una gran proliferación de algas debido al efecto a largo plazo del glifosato”, subrayó Pizarro. El herbicida contribuyó a aumentar la presencia de fósforo, que acelera el proceso de eutrofización, es decir, el aumento de materia orgánica en el agua. Este es un problema que afecta a las lagunas de la provincia de Buenos Aires y ello se debe, sobre todo, a la actividad agrícola.

“La gran mayoría de las lagunas pampeanas se encuentra hoy en un estado más turbio que el original. La eutrofización en ellas se ha incrementado en los últimos veinte años debido a la intensificación de la agricultura, que trajo aparejadas elevadas tasas de fertilización. Los excedentes de nutrientes terminan en los cuerpos de agua de la región e incrementan aún más su grado trófico”, explica el doctor Armando Resella, docente en la Facultad de Agronomía de la UBA, quien participó en un trabajo de relevamiento y estudio de las lagunas pampeanas.

A medida que una laguna se carga de nutrientes pasa por diferentes etapas, en que varía tanto la flora como la población de peces. “Si la carga de nutrientes y materia orgánica es muy elevada, la laguna puede pasar a un estado hipertrófico, en donde las condiciones ya no son viables para la continuidad de peces como el pejerrey. En estos cuerpos de agua sumamente turbios, con fondos sin oxígeno y de olor desagradable, son más frecuentes las floraciones de algas potencialmente tóxicas”, señala Rennella.

El nivel de eutrofización se vincula, por lo general, al uso de la tierra en la cuenca de drenaje de la laguna. “A mayor intensidad de uso de la tierra (urbanización, agricultura intensiva, ganadería en feed lot), mayor carga de nutrientes en el cuerpo de agua y por lo tanto mayor desarrollo del fitoplancton y mayor turbidez. Las causas principales son los fertilizantes utilizados en la agricultura y las descargas de desechos urbanos pobremente tratados”, recalca el investigador.

Cuando un cuerpo de agua se vuelve turbio y eutrófico, pueden aparecer algas nocivas para el hombre, como la Microcistis aeruginosa, una cianobacteria, que es tóxica para el hombre y los animales, y afecta principalmente al hígado. Esa alga no sólo resiste el efecto del herbicida, sino que, además, lo emplea como nutriente, por su alto contenido en fósforo.

“En nuestro trabajo el problema era el herbicida”, dijo Pizarro. Luego de haber observado que cinco de las piletas estaban turbias, los investigadores realizaron otro experimento, y agregaron glifosato a cinco de las piletas al azar, ya fueran turbias o claras. Luego colocaron distintos sustratos para que las poblaciones de algas se adhirieran a ellos. Y los retiraron a diferentes lapsos: a los 8, a los 14, a los 28 y a los 42 días. “Vimos que había una gran mortandad de varias especies de algas, principalmente diatomeas, mientras que a las otras algas, las cianobacterias, este herbicida no las había afectado. Donde no pusimos herbicida, las diatomeas crecieron.”

MAS ESTUDIOS

Ahora, los investigadores están trabajando con otro equipo de investigación de la FCEyN para determinar por qué se produce la mortandad de algas, y si la toxicidad proviene del principio activo del glifosato, del aditivo o de la mezcla de ambos.

Lo cierto es que los resultados obtenidos ponen en evidencia el efecto que el uso indiscriminado del glifosato puede tener sobre la calidad de las lagunas, que son fuente de agua dulce para el hombre, así como sobre la vida de los organismos que allí habitan y que se encuentran en la base de la cadena alimentaria.

Fuente Suplemento Futuro de Página 12.



Menos mal que nuestros hombres de campo son grandes patriotas, fíjense como cuidan de sus campos:

"Si bien lo aconsejable, según el INTA, es emplear un litro del formulado por hectárea, “los productores confiesan que vierten entre 10 y 14 litros por hectárea”


Esos son Patriotas Viva la Sociedad Rural!!!!




miércoles, 10 de marzo de 2010

Inauguración de la Biblioteca Virtual de "Exactas" de la UBA


Enviado por Julio A. a la lista librosgratis.
Ayer, 9 de marzo de 2010, por la tarde, se inauguró oficialmente la Biblioteca
Virtual de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de
Buenos Aires. Fue con un acto en una de las aulas del subsuelo del pabellón II.
Fue como toda tradición de "Exactas": el decano en mangas de camisa, predominio de pantalones vaqueros, bolsos y morrales, algún saco y corbata, pero nada de trajes lustrosos, corbatas italianas de seda y peluquines o tinturas ridículas.

Las mujeres con el ínfimo arreglo y el acostumbrado paupérrimo consumo de cosméticos. En ese ambiente lo "fashion" vive menos que un tulipán en el Sahara.

En fin, como decía un amigo de Arquitectura (Pabellón III): "cuando ves entrar un "aparato" (masculino o femenino), enseguida sabés que viene de Exactas...".

Luego de palabras breves del decano y de la secretaria académica, los responsables: Ana Sanllorenti (subsecretaria de biblioteca) y Martín Williman (responsable del proyecto Biblioteca virtual) describieron el proceso de gestación de la biblioteca digital.

Como todo proyecto de Exactas, sin recursos o muy pocos y mucho empeño personal. Les llevó tres años y, como es habitual, habrá fallas y tropiezos en el comienzo. Pero va a funcionar.El acto continuó con un panel de conferencistas sobre la Comunicación Científica y el Acceso Abierto.

Hablaron Alberto Kornblihtt, ex decano, biólogo, Roberto Fernández Prini, físico químico y Dominique Babini de CLACSO.Las tres exposiciones fueron muy interesantes y traté de tomar apuntes, porque eran demasiados los puntos de contacto entre el problema de la difusión científica y las restricciones que se quieren imponer en la web sobre el libre acceso a los libros.

La difusión científica tienen una concentración del 60% en tres editoriales comerciales. Aún las que presumen de libres, como PLOS requieren de pagos para su publicación. Por ejemplo 2300 u$s por "paper".

En el caso de Argentina, con una media de 6.000 papers por año, resultan a un costo mínimo de u$s 900 por paper, son u$s 5.400.000. Una cifra que englobaría el presupuesto de cientos de proyectos de investigación en la Argentina.Pero también están los costos, simplemente de hacer el "referato" del material que se ingresa: decidir si el artículo tienen el nivel o no como para
ser incorporado a la bilbioteca.

Si no se actúa así, los sitios se inundan de material inconsistente y termina devaluándose.

Hay muchos otros problemas, como por ejemplo que el 95% de los ingresos se hace por vía de los buscadores, principalmente yahoo! y google. Y en estos las citas no suelen ser las correctas, aparte de permanecer siempre con la sospecha de direccionalidad intencionada. Otro tema son los hackers, que suelen entrar por las bibliotecas virtuales para acceder luego a los servidores de las redes de las universidades.

Y el permanente problema con las leyes de Derechos de Autor. Pero hay buenas señales: en todo el mundo, y en especial en USA, con la Administración Obama, hay una tendencia a permitir el
libre acceso a la información científica, cuando fue financiada con fondos públicos en universidades públicas. Para quien quiera conocer más a fondo el tema de la difusión científica y las bibliotecas virtuales,

En este trabajo, si bien la experiencia de la autora, Dominique Babini, una de las conferencistas ayer, está orientado a las Ciencias Sociales, los conceptos son perfectamente aplicables a toda la difusión científica y educativa.

Ayer me encontré con varios saurios de mi época, de allá lejos, del Jurásico Tardío.
Debo reconocer que el acto tenía un sabor de reivindicación histórica: ¿hubiera imaginado yo mismo que en los tiempos de "Clementina", la primera computadora, allá por los '60, vería como vamos llegando a nuestra incipiente Biblioteca Virtual en la web? Sí, en esos años, como material de un cuento de ciencia ficción. Los pibes que hicieron la biblioteca virtual no sé si se dan cuenta que la libertad de acceso que brindan es como parte de una larga revancha por la Noche de los Bastones Largos y todo lo que siguió.




Saludos Julio A



Y nos queda la pregunta....¿ y si lo que se paga como canon a CADRA se destinara a bibliotecas virtuales...?

lunes, 8 de junio de 2009

Viernes 12 de junio a las 17 hs. En la Facultad de Ciencias Exactas-Universidad de Buenos Aires





Jornadas de Reflexión sobre Ciencia y (Bio) Tecnología junto a ANDRÉS CARRASCO y el MNCI

Viernes 12/6 y 26/6, FCEyN-UBA, Ciudad Universitaria

El Mundo según Monsanto...

  • Biotecnología, organismos genéticamente modificados.

  • El glifosato y sus efectos sobre la salud, el monocultivo y sus efectos sobre la tierra y sobre la población.

  • La ciencia y sus productos, la concepción de una ciencia neutral, la responsabilidad del científico, la libertad de investigación.

  • El modelo agropecuario argentino actual, la situación actual de los campesinos.

  • Las relación actual de la ciencia y el sector privado, entre la tecnología y el mercado.



¿Qué mundo queremos?

¿Existen otros mundos posibles?


VIERNES 12/6, Aula Magna, Pab II, FCEyN-UBA, Ciudad Universitaria

  • 17 hs -puntual-: Proyección de la película "El mundo según Monsanto" de Marie-Monique Robin

  • 19 hs -puntual-: Debate con ANDRÉS CARRASCO (Laboratorio de Embriología Molecular, Facultad de Medicina, UBA) y compañeros del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI)


VIERNES 26/6, Aula 116, Entrepiso, Pab II, FCEyN-UBA, Ciudad Universitaria

  • 18 hs -puntual-: Taller abierto para profundizar la discusión




Es bueno que los que hacen ciencia en la Argentina empiecen a darle bola al tema!!!

FELICITACIONES!!!