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martes, 7 de agosto de 2012

Desaparecería algodón tradicional con transgénicos:


sábado, 29 de agosto de 2009

Cuánto paga de Patentes y Derechos de Autor en Brasil


Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil:

Brasil reclamó ayer 2.500 millones de dólares en sanciones contra Estados Unidos por el incumplimiento de una condena de la OMC sobre sus subsidios a los productores de algodón.

El 2 de junio de 2008, la OMC reconoció definitivamente los derechos de Brasil y autorizó compensaciones.



El tema es que Brasil le reclama a Estados Unidos el pago de 2500 millones de dólares que habría perdido por los subsidios al algodón, por no poder exportarle a Estados Unidos.

La Organización Mundial de Comercio (OMC) le dió la razón a Brasil pero los Estados Unidos no pagan, entonces le permiten que tome medidas de represalia.

Lo que entendí es que le permite que le confisque dinero, hasta llegar a los 2500 millones, a Estados Unidos.

Brasil pensó dos formas de tomar una represalia por las pérdidas en las ventas de algodón:

  1. Elevar las tarifas para bienes de Estados Unidos. Pero el gobierno evalúa que esta seria una forma limitada de presionar al gobierno estadounidense en un sector que financió parte de la campaña de Barack Obama. Con exportaciones de más de US$ 800.000 por año, los estadounidenses no se sentirian presionados a cambiar sus prácticas por causa de una represalia que, como máximo, llegaria a US$ 2500 millones dentro de algunos años.

  2. La segunda opción, preferida por parte de Itamaraty (Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil), es intentar aplicar represalias en otros sectores, como patentes y servicios audiovisuales. La idea es que un producto importado con patente pueda ser producido localmente como represalia, suspendiendo el derecho de propriedad intelectual.
De un proyecto de ley sobre "represalias cruzadas" mas o menos es así:

Si Estados Unidos no quita los subsidios al algodón y , en conscuencia, Brasil no puede venderles algodón éste no pagará derechos de autor o patentes, básicamente patentes medicinales...

Según Mercosur Noticias, (es un archivo pdf).

"La “fórmula” que plantea el diputado petista, permite al gobierno suspender o diluir derechos en obras de autoría, derechos de artistas e intérpretes, y organismos de radiodifusión, marcas, indicaciones geográficas, patentes, diseños industriales. Las medidas posibles, explica, deberán escoger productos que tengan patentes próximas al fin del plazo para anticipar el fin de los derechos a esos bienes. “Al principio, pienso que las represalias debieran ser aplicadas en el mismo área. En el caso del algodón con EEUU, podría ser contra productos transgénicos”, ejemplifica Teixeira."

Ley “negociada” en América Latina y legislación autónoma

Actualmente, a pesar de la reticencia de la diplomacia brasilera, hay fuerte entusiasmo en el gobierno con la idea, que, bien realizada, la represalia traerá un inédito instrumento de presión para los países en desarrollo en la OMC. Los diplomáticos consideran que la amenaza de causar daños a los detentores de derechos de propiedad intelectual es un arma más eficaz para presionar al gobierno de EEUU a cumplir las normas de la OMC que los mecanismos tradicionales de represalia. En general, siguiendo criterios de la OMC, los países toman represalia con aumentos de tarifas de importación, que terminan por causar pequeño impacto en países de grandes economías, y perjudican al autor de las represalias, con aumentos en los costos de importación.

Las leyes de patentes, se sancionaron en algunos países periféricos durante la década de los noventa, bajo la presión de Estados Unidos de ejercer sanciones comerciales a aquellos estados que no procedieran con la sanción de la misma.

En el caso de Argentina, por ejemplo, la ley de Patentes (1995) se sancionó a partir de un pedido que el gobierno del entonces presidente Bill Clinton (Estados Unidos) demandó al gobierno de Carlos Menem (Argentina) para "la protección de los inventores de patentes" estadounidenses.
La ley argentina de patentes sancionada en 1995 se adecuó a los requerimientos del Acuerdo TRIPS (Agreement on Trade-Related Sspects of Intellectual Property Rights), tal como había sido negociado en la Ronda Uruguay. El debate parlamentario que se dio en aquel entonces para tratar la ley de patentes, generó mucha controversia, en particular en su paso por la Cámara de Diputados. El tratamiento del proyecto impulsado por la administración de Menem se convirtió en un duelo entre los laboratorios medicinales nacionales y extranjeros por el contenido final de la norma.

En Brasil como en Argentina, tanto los laboratorios nacionales como los extranjeros aceptaron una ley de patentes medicinales, aunque con sus diferencias. La disputa entre estos dos grupos giró en torno a la cláusula de fabricación local, las licencias compulsivas y la posibilidad de un aumento de precios en los productos.

En este sentido, la posibilidad de que Brasil tome medidas de represalia contra Estados Unidos, es una expresión de crecimiento y de poder económico-productivo de este país que preocupa a la potencia del norte porque introduce nuevas variables a las reglas del juego comercial, al menos en lo que a que legislación de comercio refiere.






La duda que me aqueja al leer esta nota es:

¿en cuánto tiempo Brasil recuperará los 2500 millones de dólares?

¿Cuánto paga Brasil por año por patentes y servicios?

El 31 la OMC dirá de qué manera Brasil puede tomar represalias contra Estados Unidos...Veremos cómo sería y en cuánto tiempo se llegaría a la cantidad de 2500 millones de dólares, que es un dinero.

Fuentes:

O Estado de São Paulo.

Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil.

Fuente Mercosur Noticias, es un archivo pdf.

jueves, 28 de agosto de 2008

Traerían una nueva soja transgénica



El producto sería lanzado por Monsanto, que ahora confía en que el Gobierno le reconocerá las patentes por sus semillas


Por Jorge Oviedo
Enviado especial



DE MOINES, Estados Unidos.- La compañía de biotecnología Monsanto confía en que pronto logrará con el actual gobierno un acuerdo que permitirá la introducción de nuevas semillas transgénicas de soja, maíz, alfalfa y algodón que permitirán ampliar la producción y reducir los costos.



Esas semillas son resistentes al herbicida glifosato y apuntan a extender y ampliar el éxito que ese tipo de tecnología tuvo con la producción de soja. El anuncio fue realizado aquí por el director de Estrategias y Nuevos Negocios de Monsanto Argentina, Pablo Vaquero, en el marco de la Farm Progress Show, una importantísima muestra agrícola en la que hay una fuerte presencia de agricultores argentinos.



La firma de ese acuerdo permitiría también introducir en la Argentina una nueva soja modificada, que agrega a la resistencia al glifosato un mayor rendimiento y resistencia a insectos y que comenzará a sembrarse en Brasil y Paraguay. Vaquero explicó que si el acuerdo se alcanza pronto, el lanzamiento podría incluso ser simultáneo con la Argentina, ya que en nuestro país los trámites de homologación son más ágiles.



El anuncio muestra un completo cambio de estrategia de la compañía, que había congelado el lanzamiento de nuevos productos biotecnológicos ya que no logró hasta ahora, como lo hizo en otros países, cobrar los derechos por la utilización de la soja modificada, que patentó.



De hecho, Monsanto inició en Europa ocho juicios que pretendían cobrar los derechos en el destino de las exportaciones. La situación pareció cambiar drásticamente cuando, hace 15 días, se firmó un acuerdo con el gobierno del Chaco para introducir un algodón modificado genéticamente que incluye el gen de resistencia al glifosato (RR, por resistente al Roundup) y otro que lo hace resistente a insectos.



Además, se iniciaron formalmente los trámites para solicitar la autorización para introducir en la Argentina una alfalfa resistente al glifosato que aquí, en los Estados Unidos, entrará en tres meses en el mercado.



"Monsanto vuelve a la Argentina, que es uno de los cinco países claves para la compañía", señaló Vaquero, que agregó que los restantes son Estados Unidos, la India, China y Brasil.



La compañía invertirá 125 millones de dólares en los próximos cuatro años, la mayor parte de ellos destinados a producción de semillas, en particular de maíz.



La clave para un acuerdo requerirá una "solución política" para el caso de la soja RR y permitiría la introducción de una nueva generación de soja genéticamente modificada que se hará en 2012 en Brasil y Paraguay, que incluye una nueva tecnología RR, denominada RRY+/BT, con resistencia al glifosato con un mayor rendimiento combinada con la resistencia a insectos.




"Se trata del primer evento biotecnológico pensado y diseñado para ser utilizado inicialmente en un país que no es Estados Unidos", dijo Vaquero, ya que el agregado de la resistencia a insectos no parece ser interesante para sitios con mejores estándares de sanidad de los cultivos y, en cambio, puede ser una gran ventaja en Brasil, Paraguay y el norte de la Argentina.


La nueva soja


La nueva soja transgénica tiene, según la empresa, rendimientos entre 10 y 15% superiores a los de la RR. Aunque la compañía no lo precisó, el acuerdo debería incluir un esquema que le permita evitar que, como con la soja RR, los agricultores argentinos la utilicen sin pagar derechos.



A diferencia de los maíces resistentes a insectos, que son híbridos y no pueden usarse para ser replantados, las semillas de soja producida con semillas transgénicas germinan y producen innumerables generaciones sin perder la característica de la resistencia al glifosato, por lo cual muchos productores optan por guardarse parte de lo producido para utilizarlo en la siguiente siembra sin volver a comprar a una semillero y así evitar el pago de derechos.



Monsanto asegura que el aumento de la producción logrado por una soja muchísimo más barata y fácil de producir significó para los productores argentinos un beneficio total de 20.000 millones de dólares en los últimos diez años. En la actualidad, la soja es el mayor cultivo de la Argentina, donde se plantan entre 14 y 16 millones de hectáreas, de las cuales, según la compañía, prácticamente ni una sola pertenece a soja sin la modificación que le permite soportar la aplicación de un herbicida que elimina prácticamente cualquier otro vegetal.



Michael Doane, responsable global de sustentabilidad de Monsanto, señaló que en el mundo, utilizando la misma superficie de tierra, habrá que producir de aquí a 2050 más alimentos que la totalidad de lo que se produjo a nivel planetario en los últimos diez mil años.



"Sólo puede hacerse con la biotecnología", explicó, y detalló que el desafío es hacerlo consumiendo menor cantidad de recursos del suelo, menor cantidad de energía y reduciendo el impacto en el medio ambiente.

Artículo del diario La Nación



Es terrible!!!, ¿ningún partido político hará nada?, en el documental "El Mundo Según Monsanto" muestran que a raíz del algodón transgénico en La India el índice de suicidios en la región algodonera aumentó varias veces.

En la Argentina están haciendo desastres con el glifosato en todos lados, ahora tendremos más glifosato en todo el país!!!

Es terrible y espantoso, y que la gran mayoría de los políticos no hace absolutamente nada para parar un nuevo genocidio en la Argentina.