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domingo, 25 de septiembre de 2011

Películas italianas hablan sobre inmigración en el festival de Venecia

Fuente O Estado de São Paulo.

SILVIA ALOISI - REUTERS
La inmigración na Italia es un tema importante en el festival de cine de Venecia de este año, con varias películas domésticas asumiendo una visión crítica sobre como las autoridades del país y el pueblo italiano están lidiando con una onda creciente de recien llegados.

El tema no podria ser mas actual en un año en que decenas de miles de inmigrantes ilegales, huyendo de los disturbios políticos en el norte de África y de la guerra civil en Libia, llegaron a Italia y en que otras centenas se ahogaron en el mar.
Terraferma (o Tierra Firme), del director Emanuele Crialese, explora como las vidas de un pescador y su família en una isla remota en la costa de Sicília es transformada cuando él rescata una etíope embarazada del mar y la esconde en su casa.
La película, que está en la principal competencia del festival, es una história ficcional y no identifica a la isla, pero su elenco incluye a una ex inmigrante que sobrevivió a la peligrosa jornada en el mar y la historia podria facilmente pasar en Lampedusa - un pedazo de tierra italiano que está soportando el peso de los refugiados de Túnez y Libia.
El número de africanos que arriegan sus vidas para cruzar el mar Mediterráneo en barcos frágiles frecuentemente sobrepasa a la poblaçión de Lampedusa, que es de cerca de 5.000 personas, transformando a la isla en un campo de refugiados a cielo abierto, donde los inmigrantes son dejados por cuenta propia y los habitantes locales se sienten abandonados por el Estado.
En Terraferma, el pescador Ernesto conoce apenas la ley del mar - siente una obligación moral en ayudar a las personas en aguas turbulentas, no importa lo que dicen las autoridades.
Pero algunos parientes no están tan convencidos. El flujo de inmigrantes ilegales está arruinando la reputación de la isla como paraíso turístico, y la guarda costera catiga a los habitantes que no delatan a los inmigrantes a la policía tomando sus barcos.

Crialese decidió hacer la película el 2009 después de leer la historia de una africana que fue una de los cinco sobrevivientes en un barco lleno que pasó 21 días a la deriva en el mar sin ayuda antes de llegar a Lampedusa.
"Me quedé hipnotizado por el rostro de ella, por su expresión. Ella había acabado de pasar por el infierno, tres semanas en alta mar, con personas que los veían, se aproximaban y les daban agua y entonces los abandonaban nuevamente. Y ella parecia haber llegado al paraíso", dijo.
Crialese ofreció a la mujer, identificada apenas como Timnit T., la parte de la etíope embarazada en Terraferma, una película que es una denuncia clara a la represión de la inmigración ilegal del gobierno del primer ministro Silvio Berlusconi y a su falta de preparación frente a la emergencia humaniteria.
"Para mi, la respuesta del Estado es totalmente inadecuada", dijo Crialese después que la película fue bien recibida en una exhibición para la prensa el domingo.
"Dejar a las personas morir en el mar es una señal de una gran falta de civilización, para un país que se dice civilizado", dijo.
Un mensaje similar, aunque en un estilo diferente, también permea Cose dell'altro mondo (Cosas del Otro Mundo), una comedia de Francesco Patierno que imagina lo que pasaría en Italia si sus cuatro millones de trabajadores inmigrantes desapareciesen de repente.
La respuesta de la película: el país pararía, con fábricas cerrando por falta de personal, los ancianos abandonados en sillas de ruedas y sin nadie para cuidarlos, hospitales sin enfermeras y la basura acumulándose en las calles.

Fuente O Estado de São Paulo.



Ermanno Olmi también presentó una película que tiene que ver con la inmigración ilegal:

"El realizador presentó ayer fuera de concurso en el Festival de Venecia su última película, ‘Il villaggio di cartone'. Este trata sobre el destino de una iglesia desconsagrada."

"En la iglesia desconsagrada de su película los objetos cambian de utilidad: las velas se usan para calentarse y la fuente de agua bendita sirve para el agua potable. "Lo que más importa es la hospitalidad, que es sagrada, y la Iglesia Católica debería recordar más a menudo de la enseñanza de Cristo", concluyó el cineasta."
 Fuente Oclacc.


miércoles, 18 de agosto de 2010

Turismo en la Villa Miseria-Kennedy Odede





En Buenos Aires existe este tipo de turismo nunca entendí eso de ir a ver la miseria, para luego irse.


La nota en Clarín del 2005:

"Y allá hay pobres?", pregunta Cacho. "Sí, muchos, pero viven en edificios altos, no como acá", contestó Harry. Allá es Londres y acá es la Villa 20, en Lugano. Un perro flaco espía la conversación transoceánica a metros de una calle llamada Florida: es la versión bailantera de la del Microcentro, pero en el medio de uno de los barrios carenciados más grandes de la Ciudad."

"La mayoría de los que se animan a mirar el costado más tercermundista de los porteños son europeos. En general, sociólogos, periodistas y economistas. Esta vez son Harry Hastings (22), inglés, y Mei-Ling Hopgood (31), estadounidense y enviada del Miami Herald, los que empiezan a ver un escenario diferente al Teatro Colón o Caminito."


No se cómo seguirán esos tours si seguirán existiendo, la idea es ir, mirar e irse.....No se transforma nada, es como ir al zoológico.

Leo este artículo en el New York Times sobre una persona que vivía en una villa miseria de Kenia y lo que sentía cuando hacían "Tours de la miseria" en su barrio:

Fuente New York Times, 10 de agosto de 2010-Kennedy Odede (para que no digan que no somos chics...):



"El turismo en las villas miseria tiene una larga historia. En el 1800, novayiorquinos ricos solían andar por Bowery y por el Lower East Side para ver como la "otra parte" vive. Con las poblaciones urbanas en el mundo en desarrollo expandiéndose rapidamente, la oportunidad y lademanda para ver la pobreza directamente nunca fue tan grande. Los lugare más buscados son Rio de Janeiro, Mumbai (India) gracias a la película ¿Quién quiere ser millonario? y Kibera en Nairobi (Knia), la mayor villa miseria de África y el lugar donde nací.

El turismo en las villas tiene sus defensores que dicen que promueve la conciencia social y proporciona mucho dinero - que ayuda a las comunidades.

Pero no vale la pena. Este tipo de turismo transforma a la pobreza en entretenimiento, una cosa experimentada momentáneamente y después olvidada completamente. Las personas creen que realmente vieron algo, pero siguen sus vidas y se van y nos dejan, a mi, a mi familia y a mi comunidad de la misma forma que antes.

Tenía 16 años cuando vi por primera vez a un grupo de turistas visitando la villa. Estaba en mi casa de 9 metros cuadrados lavando los platos, mirándolos con ansiedad porque hacía dos días que no comía. De repente, vi a una mujer blanca que me fotografaba... Me sentí como un tigre enjaulado. Antes que pudoiese decir algo ella se fue.

A los 18 años fundé una organización que presta servicios financieros, de salud y educación para los habitantes de Kibera. Una cineasta de grecia me vino a entrevistar sobre el trabajo que realizamos y cuando caminabamos por las calles, vimos a un anciano defecando en público. La mujer tomó su cámara y me dijo: "ei, mirá allá!". Por un momento vi mi casa por los ojos de ella: mierda ratas, hambre, casas tan apretadas que no se puede respirar. No queria que ella viese eso, no queria darle la oportunidad de juzgar a mi comunidad sólo por la pobreza.

Otros habitantes de Kibera siguieron por otro camino. Un compañero del colegio empezó a trabajar con turismo y una vez, lo vi entrando en una casa donde estaba una joven en trabajo de parto con un grupo de turistas. Se pararon y miraron a la mujer que gritaba... Enseguida, el grupo prosiguó la visita con las cámeras repletas de imágenes de la joven que se retorcía de dolor. ¿Qué aprendieron?

¿La mujer ganó algo de la experiencia de ellos?

Para ser justo, muchos extranjeros van a las villas queriendo entender la pobreza y vuelven a su casa con lo que creen ser una mejor comprensión de nuestra miseria. La expectativa, tanto de los visitantes como de los organizadores de las visitas es que la experiencia pueda llevar a los turistas a emprender alguna acción en su país de origen.

Lo más prbable, sin embargo, es que no pase nada. Al final, mirar las condiciones de vida en Kibera es algo desolador.

Imagino que muchos visitantes creen que ya fue suficiente haber soportado ver una tal situación de miseria. Además esas personas nunca interactúan con nosotros, no hay diálogo, apenas algunos comentarios ocasionales. El turismo en la villa es un camino en un único sentido: Ellos sacan fotos y nosotros, perdemos la poca dignidad que todavía nos queda. Las villas jamás desaparecerán por causa de una decena de estadounidenses o europeos que pasam por aqui con cámeras en la mano... Existe sí solución para nuestros problemas, pero ellas jamás vendrán de visitas guiadas".

Kennedy Odede es director de Shining Hope for Communities - Organización que presta servicios sociales en Kibera, Kenia.

Fuente New York Times.


Lo más terrible de todo esto es que buscando la nota en español, no tenía ganas de ponerme a traducir, me encuentro con esta nota en El País de España:

"

Todavía recuerdo la graciosa imagen de un hotel del Brasil al que eché ojo en Internet antes de visitar Río de Janeiro. Las habitaciones no eran fastuosas; se veían sencillas, pulcras, de un gusto espartano. La mesa del comedor, con frutas, y claro, lo mejor era el nombre. Se llamaba ‘O Veleiro’, algo que remite necesariamente al mar. El glamoroso hotelito no era más que una casona en las colinas de Botafogo, un distrito en plena jungla, a una hora de la playa de Ipanema, y al que era menester llegar después de atravesar una favela. En la noche se oían tambores de Macumba y los zancudos que venían de aquel Mato Grosso cercano, eran como vampiros. El ascenso a Pan de Azúcar y el aire del mar, en Playa Bermeja, me disiparon el mal rato de esa noche espantosa.

Fui engañado, como le ocurre a muchos turistas, y caí en plena favela, sin proponérmelo. Hacer esta clase de expediciones con suficiente conocimiento de causa y efecto, requiere de medidas de seguridad. He visto este tipo de visitas a barrios tan tenaces como el Bronx; los turistas europeos se extasían también en Harlem, en la Avenida Malcon X, donde los borrachos duermen la resaca frente a los templos vigilados por leones de oropel.

Odede no pide que termine esta clase de turismo; sólo pide diálogo, buena fe: “Me sentí como una fiera en el zoo”, dice cuando recuerda el momento de la foto."

El País de España.

La sensación que da es que no entendió mucho la nota de Odede, sólo se importó con que en Río al tipo lo cagaron......Uf..



miércoles, 11 de agosto de 2010

Libro: Jeremy deBeer-El Acceso al conocimiento en África-El rol del copyright


Este libro ofrece al lector una comprensión de las limitaciones jurídicas y prácticas que plantea el derecho de autor para el acceso a materiales de aprendizaje en África, e identifica las lecciones pertinentes, las mejores políticas y mejores prácticas que ampliar y profundizar este acceso.


lunes, 28 de junio de 2010

Chimamanda Adichie: El peligro de una sola historia

Presione en la tecla de subtítulos para acceder a ellos.


Si quieren verlo en el site de las Conferencias Ted.



Sobre Chimamanda Ngozi en la wikipedia.

¿Cuánto se traduce de literatura africana en nuestros países?

¿Cuánto es lo que sabemos?

El Sur sabe demasiado poco sobre el Sur...




sábado, 22 de agosto de 2009

Un día en África en Buenos Aires el 23 de Agosto

Un Día en África en Buenos Aires.


El Teatro Verdi es un espacio legendario ubicado a minutos de Plaza de Mayo. Construido hace 100 años para la lírica, por allí pasó gran parte de la historia de la Cultura Argentina y en esta ocasión abrirá sus puertas para recibir a grandes artistas de la Cultura Africana.

ESTACIONAMIENTO ENFRENTE 24HS.
Colectivos: 20, 29, 33, 39, 46, 53, 64, 86, 130, 152, 159, 168.




“En Argentina me siento integrado”

"
El senegalés Cheikh Gueye tocará junto a su banda Daaradji Gaynde en el segundo Tsavo Arts, una verdadera maratón de cultura afro que abrirá sus puertas mañana a las 16 en el Teatro Verdi de La Boca (Almirante Brown 726). Si la fiesta estuviera arreglada para dentro de un minuto, él reaccionaría de la misma manera: respetando los tiempos y la paz que se permite la gente de su tierra. Mientras toma mate parsimoniosamente, el percusionista y bailarín nacido en Dakar cuenta cómo surgió su deseo de venir al sur y por qué ha decidido traer el arte de los griots, es decir, la herencia milenaria de los artistas que se encargan de mantener la memoria y la unión tribal entre su pueblo."