Mostrando las entradas con la etiqueta adolescentes. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta adolescentes. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de octubre de 2010

Todos los que matan a Matías

Fuente Página 12.

Por Andrea Homene *

A Matías Berardi lo asesinaron, el martes de la semana pasada, según dicen hasta el momento los investigadores, los miembros de una familia que lo habían secuestrado para pedir 500 pesos de rescate: atrocidad injustificable que merece la más enérgica condena. Pero no fueron sólo ellos quienes terminaron con la vida de este chico de 16 años. A Matías lo asesinaron los vecinos, que lo vieron correr desesperado pidiendo ayuda pero, como era perseguido por otras personas que gritaban que les había robado (luego se sabría que eran sus secuestradores), no intervinieron para asistirlo.

También lo asesinaron los periodistas que instalan en el imaginario del público la idea de que los jóvenes son los responsables de todos los problemas de inseguridad. El remisero que no dudó en huir cuando vio al joven acercarse a su automóvil con intenciones de abordarlo también lo asesinó.

Lo mataron además quienes vieron cómo Matías era finalmente interceptado por un automóvil, subido a golpes, y no hicieron nada para evitarlo. También lo mató la policía, que alertada “porque un menor intentó asaltar a un remisero y luego fue subido a un auto”, hizo un breve recorrido por el barrio y se retiró. A Matías lo mató la clase media, que construye bunkers rodeados por doble alambrado electrificado para subrayar las diferencias entre un adentro habitado por los buenos ciudadanos y un afuera infectado de “malvivientes”.

Matías murió por ser un adolescente. Cargó, por un instante breve y fatal de su vida, con el estigma que cargan miles de adolescentes como él, que continuamente son agredidos, despreciados, maltratados, humillados, por los buenos ciudadanos que pagan sus impuestos y que reclaman airadamente bajar la edad de imputabilidad, endurecer las condenas (como si ser un adolescente de clase baja sin futuro ni ilusiones no fuera condena suficiente), que no salgan nunca más de la cárcel.

Existe otro Matías. Lo conozco. Está cumpliendo una probation. No vive en un barrio privado, no juega rugby, no asiste a un colegio bilingüe. Es morocho. Todos los días sale a vender productos de limpieza por la calle. Y casi todos los días la policía lo para, lo obliga a ponerse contra la pared, le hace abrir las piernas, someterse a la requisa, abrir su mochila, dejar caer su mercadería, soportar que se la pateen y juntar lo que queda de ella sin decir una sola palabra, porque, al menor atisbo de protesta por el atropello, pueden llevarlo a la comisaría por “resistencia a la autoridad”. Cualquier conflicto le haría perder la probation y podría derivar en su detención. El sabe que no puede reaccionar ante el funcionario policial; no puede defender su derecho a querer darle un curso diferente a su vida, a ganar honestamente el sustento de su familia. Debe callar y juntar del piso su mercadería pisoteada.

Los que creyeron que el otro Matías era un ladrón consideraron justo que fuera perseguido por sus presuntas víctimas y empujado al interior de un auto. A nadie se le ocurrió que, aun cuando hubiera cometido un delito, debía ser protegido de la persecución justiciera. Es más, si hubiera sido un ladrón, y sus víctimas, como ha sucedido, hubieran hecho “justicia” por mano propia, el discurso social ante la muerte del chico hubiera sido muy diferente. Los homicidas hubieran sido considerados casi como héroes. Difícilmente se hubiera establecido su responsabilidad y en el caso de que fueran identificados, un buen abogado habría logrado probar el “estado de emoción violenta” y así la inimputabilidad.

El otro Matías trata de sobrevivir en un medio que le es hostil y, cuando le pregunto qué necesita, contesta: “Una vida nueva”. Con este Matías, intentamos aún reparar todo el daño que se le ha hecho; que pueda algún día ilusionarse, desear, imaginar una vida en la que pueda andar libremente por la calle, trabajar, ir a bailar, sin tener que agachar la cabeza cuando la mirada del otro le dirige desprecio y burla.

* Psicoanalista. Perito psicóloga en una defensoría oficial del conurbano bonaerense.


Fuente Página 12.



domingo, 20 de junio de 2010

Suicidios en Salta: Echale la culpa a Internet que siempre es más fácil...


Si buscan en Google por "En Salta, se suicidaron ocho jóvenes por un juego de internet", encontrarán varias "noticias" sobre suicidios por un "juego" de Internet.

La primera de Infobae dice:

"
Fueron adolescentes de entre 14 y 18 años. Por "El juego de la muerte" los participantes se provocan asfixia utilizando bufandas o corbatas de color azul para resistir la mayor cantidad de tiempo posible sin oxígeno

Ante la situación, los vecinos de la ciudad salteña marcharon por las calles por lo que el gobierno de Salta tomó cartas en el tema y decidió que equipos interdisciplinarios comiencen a trabajar esta semana en Rosario de la Frontera donde según se supo al menos tres de los adolescentes fallecidos estudiaban en la Escuela de Comercio 5009 de esa ciudad.

Cabe destacar además que la modalidad de suicidio por ahorcamiento coincidió en todos los casos, lo mismo que el uso de bufandas o corbatas siempre de color azul, lo que hablaría de una suerte de ritual cuyo origen no estaba claro.

En tanto, la directora de la escuela de Comercio 5009 aseguró que luego del suicidio de una alumna de ese establecimiento se encontró una lista tallada en un banco con nombres de chicos que aparentemente estaban dispuestos a repetir esa acción y entre ellos se encontraba el de la última joven que se quitó la vida según informa el Diario Popular.

La directiva destacó que además de los suicidios registrados, se habrían producido intentos similares de ahorcamiento que fueron evitados por padres, profesores o médicos.
Fuente Infobae


Así leída pareciera que los adolescentes son todos idiotas y que Internet es la culpa de todo por propagar estas cosas.

Sin embargo gracias al blog de Samurai Jack leemos:

"Cuando empezó la semana los medios anunciaban que un grupo de adolescentes salteños se había suicidado por culpa de un juego de Internet. La noticia pasó por distintas etapas en los medios ya que a los dos días ya era una tema de tipo juego de rol, después dejaron entrever que había un problema con una especie de secta y un personaje con una fuerte influencia sobre los adolescentes. Una semana después todo parece más normal salvo que no está claro el número de adolescentes que se suicidaron

AHORA APUNTAN A PROBLEMAS SOCIALES
Los suicidios no fueron por el “shocking game”

Así lo confirmó el comisario de Rosario de la Frontera, Salta, a PERFIL. La hipótesis del instigador también pierde fuerza. Y aseguran oficialmente que los muertos por ahorcamiento son cuatro y no ocho. ¿Pacto de silencio?

Una vez más los medios vendieron cualquier verdura, un asco"

Samurai Jack

Y hoy en Página leemos una extensa nota sobre los suicidos en la Argentina:


“Los pibes son invisibles”


Por Soledad Vallejos

“Yo adhiero a una idea: así como la infancia muestra cómo es la familia, la adolescencia muestra cómo es la sociedad, cómo es su entramado y cómo funciona”, evalúa Irma Lidia Silva, presidenta del Colegio Profesional de Psicólogos de Salta. Especialista en psicología clínica y social, Silva procura, ante todo, pone paños fríos sobre la ola de sensacionalismo que sobrevino tras la ola de jóvenes suicidas, pero también demanda que tanta atención, finalmente, cristalice en un trabajo continuo y sostenido. “Porque poner un parche no nos va a servir de nada”, insiste, tras pintar un panorama sombrío, de adultos aislados y adolescentes desesperanzados, que los datos no vuelven exclusivo de ese pueblo salteño.

–Esta comunidad está altamente sensibilizada. Imagine que el dolor y el estupor paralizaron a la totalidad de los habitantes de Rosario de la Frontera, que es una zona pequeña. Y la misma gente –yo estuve en contacto con una persona vía telefónica– está muy asustada; quienes tienen hijos adolescentes sienten una gran angustia. No hay respuestas genéricas: hay que trabajar muy cuerpo a cuerpo en el terreno. Pero uno ya llega tarde con esto. Algunos chicos ya no están, y sus amiguitos y su grupo de compañeros también están bajo este shock importantísimo.

–¿Hay antecedentes de situaciones similares, algo que permita trabajar más sobre terreno firme en este caso?

–En la misma Salta, hace aproximadamente cinco años, pasó lo mismo en Villa Juanita, en la capital provincial. Habían muerto cuatro chicos en una semana. Pero en un caso así hay que conocer las particulares significaciones acerca de la muerte, y los suicidios que tienen las comunidades y sus culturas. Por eso no puede decirse “esta receta vale para todos”. Pero por lo pronto la situación es delicada: acá algunos medios la han tratado con mucha prudencia, otros no tanto, sabiendo que el suicidio tiene carácter contagioso entre los adolescentes cuando hay factores que lo pueden predisponer. La divulgación, por ejemplo –y esto no lo digo yo sino la Organización Panamericana de la Salud– puede crear una cultura del suicidio. Por eso la OPS suele convocar a que las organizaciones que trabajan en prevenir y estudiar los suicidios hagan recomendaciones en sus comunidades para evitar que estos sean tema de portada, y en especial de portadas con letras catástrofe, con publicación de fotos de los fallecidos, del lugar donde han acaecido los hechos, de los datos del establecimiento escolar al que iban. No hay protección de los chicos. Se han brindado detalles de la muerte y la agonía de alguna víctima. A esto se le suman explicaciones únicas y simplistas. Sabemos que hay factores individuales, factores de familia, de situaciones personales que hacen que ciertas personas sean más proclives que otras a imitar conductas.

–Especialmente en la adolescencia.

–Sí, ese factor forma parte de esto. En la adolescencia no se da el valor a la vida que se da en otras edades. Y también se hace necesario mirar en unos casos, en otros y mirar a fondo: si hubo violencia doméstica, si hubo maltrato, abuso sexual, abusos de sustancias tóxicas, abandono, acosos en el colegio mismo, presiones de distinta naturaleza inmanejables para ellos. La conjunción de algunos de esos factores y otros que no estamos mencionando puede dar explicación a ciertas cuestiones que aparecieron con estos actos, que desataron estas cosas. Hay investigaciones de las universidades que no se toman en cuenta. Algunas dicen, por ejemplo, que los jóvenes de entre 15 y 20 años, fundamentalmente en el conurbano bonaerense, piensan que las perspectivas para sus próximos cinco años son pésimas. Y eso surge de encuestas en las que el 35 por ciento de ellos considera que en 5 años estará muerto o excluido, es gravísimo eso. Otro 30 por ciento solamente piensa que ingresará al mercado laboral en trabajos precarios, y sólo el 35 por ciento restante piensa que se encontrará realizando su vocación. O sea, esto es percibir la realidad como imposible de modificar. Y aparece como un valor jerarquizado la seguridad familiar y la demanda de protección y afecto. Yo adhiero a una idea: así como la infancia muestra cómo es la familia, la adolescencia muestra cómo es la sociedad. Una adolescencia muestra cómo es el entramado, qué pasa con esta sociedad. Los espacios de escucha activa con los jóvenes son escasos en todas partes, y finalmente están invadidos por la voz adulta: pasa en lo que respecta al trabajo, de realización de las cosas, de la escuela misma, de la familia. Los pibes cobran visibilidad cuando pasan estas cosas, si no son invisibles. Si no, de ellos no se habla.

–Se los suele referir en relación al consumo o a su presunta peligrosidad.

–Sí, y no se ven los pibes que hacen un montón de cosas para salir adelante y llegar a ese 35 por ciento que se ve realizando su vocación, con todo el esfuerzo y el deseo que están poniendo. Hace años que se viene produciendo en las provincias, más especialmente en el interior de las provincias, una precarización laboral y una disminución de la oferta laboral, al mismo tiempo que una valoración a ultranza del consumo, en desmedro del valor del trabajo. Esto no es de ahora, viene pasando desde los ‘90, con el neoliberalismo, cuando también el Estado se fue retirando y fue dejando a los chicos como gestores de su destino. Son jóvenes que no cuentan con las herramientas que les permitan una inserción laboral plena, y caen en un desaliento paralizante, en el sentimiento de exclusión, de empobrecimiento y desencanto. ¿Y quién vuelve del desencanto, cómo se vuelve del desencanto? En este caso hablamos por los suicidios de estos jovencitos y jovencitas, pero el sentimiento de debilidad como sujeto activo para enfrentar un sistema social que les es injusto, sumado a la amenaza de no encontrar el reconocimiento del otro social –que en busca de eso está un joven también–, está propenso a no dar lugar a las generaciones que vienen. Y puede retornar generando un modo de respuesta fallida, la agresión contra otros, conductas violentas o delictivas, o reacciones autodestructivas como conductas adictivas, fugas de hogar, trastornos de alimentación, suicidios, manifestaciones depresivas. O puede suceder que prime la inhibición, y tenemos un combo: pobreza de interés, desgano, conductas evitativas, rechazos múltiples, todas respuestas de quienes frente a la incertidumbre sobre el futuro y el dolor de la frustración prefirieron renunciar a la pelea, tal vez porque en el futuro cercano se ven muertos o excluidos. Donde debería aparecer la lucha, la rebeldía, el fragor del eros, hay abatimiento y apatía. Lo que hay es una renuncia pulsional ante una realidad impotentizante que favorece, digamos así, la tendencia a la satisfacción pulsional directa en el consumo o la descarga por la acción.

–No es un panorama exclusivo de Rosario de la Frontera.

–Es en este instante Rosario de la Frontera, pero lo vemos a lo largo y lo ancho del país. El suicidio está entre las primeras diez causas de muerte en Latinoamérica.

–Hace menos de diez años, se estimaba que Argentina tenía la tasa de suicidios adolescentes más alta de Latinoamérica.

–Sí, y actualmente sigue siendo una de las primeras causas de muerte aquí. Eso sólo se puede resolver con políticas puntuales y dirigidas. ¿Qué estamos esperando? Tenemos epidemiología, los datos, el mapeo social de ese tipo de riesgo se puede hacer sin más. Y ahí es donde corresponde poner los recursos, los recursos humanos, las estrategias y pensar cada cosa. Además hay que tener en cuenta las voces de las víctimas, de los amigos, de los compañeros, acá no se escuchan las voces de los jóvenes. Y no sólo necesitan el apoyo en ese momento, sino algo continuo y en el tiempo, no sólo mientras dura la ola mediática. Más allá de Rosario de la Frontera, para nuestros jóvenes y adolescentes es necesario crear espacios con herramientas que permitan la inclusión. Que puedan contar en la generación de sus propias ideas, para apropiarse de su capacidad creadora, reconocerse autónomos, valorados. Para eso es necesario sostener ideales sociales de inclusión, que den garantías para disminuir esa incertidumbre. La vida sin esperanza termina en la parálisis de la voluntad. Poner un parche no nos va a servir de nada.




Echarle la culpa a Internet o a que los chicos son idiotas es siempre más fácil que replantearse qué está pasando, qué esquema productivo se está utilizando, qué responsabilidades tenemos con esto.

Y que el gobernador de Salta y de otras provincias sigua talando bosques, metiendo glifosato y dándole al cianuro para las minas que de eso seguro, la culpa también la tendrá Internet...





viernes, 11 de junio de 2010

Cuidemos a nuestros chicos....te juro que lo mato a cintazos

Como trataron los medios el hecho:

En Canal 13.



En C5n.



El agredido





Fuente Página 12.

Un hombre ciento por ciento lucha

Se trata del hombre que el martes increpó a los alumnos del Liceo 10 por el corte de la avenida Jujuy en protesta por la falta de calefacción. Su personaje, del programa 100% Lucha, era el Hombre Perro y pertenecía al grupo odiado por los chicos.

Por Horacio Cecchi

Dos días después de los 20 segundos de pelea entre un grupo de alumnos que protestaba por la falta de gas, y un padre que llevaba a su hijo a la escuela e intentó romper el piquete, un abrumador silencio avanzó sobre las pantallas, sobre los funcionarios y sobre el preocupante caso que amenazaba por extensión a los hogares de todo el país. Más allá del absurdo modo de defender sus ideales a patadas por parte de algunos alumnos, y del modo de evitar la llegada tarde de su hijo por parte del indignado padre, la pelea en sí consistió en apenas 20 segundos de zamarreos en los que los contendientes siquiera lograron sacarse un hilillo de sangre. El espectáculo, en realidad, avanzó por fuera: en la avidez de algunos periodistas por castigar un piquete que sumaba otro flanco endeble, como lo es un piquete de jóvenes, y en los funcionarios porteños que zigzaguearon a la luz de las cámaras, entre sancionar a una directora, a los alumnos y al final a un funcionario de la segunda línea ministerial. Pero ayer, sorpresivamente, un silencio abrumador avanzó sobre el caso. No fue el Mundial que recién hoy comienza. La primera interpretación del silencio fue que el propio gobierno porteño lanzaba un llamado a la reflexión, un vamos por aquí de Mauricio Macri, un espacio de cordura del jefe de Gabinete Horacio Rodríguez Larreta, un olvidemos el pasado del ministro de Educación Esteban Bullrich, una señal de analicemos de qué se trata de los conductores de la tevé de la inseguridad. Hasta que el victimizado padre se quitó el bozal: se trataba de Rot Wailer, el Hombre Perro, el luchador de catch del programa 100% Lucha, que con su metro 88 y sus 112 kilos (en la calle daba un poco más), supo extasiar a chicos y grandes lanzando sus patadas voladoras y su temible quiebre de torso del rival, sanamente. Entonces, el silencio tuvo la sombra de un papelón.

Ayer, la primera señal de que el caso, pública y televisivamente, quedaría caduco y sin interés la dio el propio Gabriel Emanuelli que apareció en sus dos facetas: ocupando la mitad de la pantalla mientras hablaba como padre indignado ante las cámaras; y como Rot Wailer, maillot de luchador ajustada, hombros desnudos, pecho aguerrido, cintura vulnerable, mandíbula cruzada por un bozal, lanzándose desde el ángulo del cuadrilátero sobre un gordo que lo doblaba en tamaño, para recibir una tunda de parte de otro gordo, más grande aún, patada va, patada viene, o echando sobre el desguarnecido rostro de Emanuelli, a la sazón el malo de Rot Wailer, los 140 kilos de Gorutta Jones que hubieran deshecho a cualquiera de los salvajes jovenzuelos que por más patadas que propinaron en la calle no alcanzaron a conmover tanta humanidad experimentada.

Se explicaba el silencio que ahondó en el caso. El día anterior, el propio Mauricio Macri había señalado ante las cámaras, con un poder de anticipación envidiable: “Lamento que vean por televisión este tipo de situaciones, pero ellos (por los alumnos) no pueden sumarse a este tipo de situaciones y menos lo que hicieron con ese señor, una cosa de locos”. No se refería por entonces a Emanuelli ni a ninguna de sus facetas de Hombre Perro o Rot Wailer en el cuadrilátero, porque hasta ese momento desconocía su existencia como tal, sino al intento liberador de un piquete por parte de “ese señor”.

A todo esto, los cables de agencia, y especialmente la tevé, insistían con la muletilla del castigo ante tamaña gravedad institucional, mientras los políticos bramaban por sanciones aunque sin saber por dónde avanzar.

“Nada justifica un corte de calle y menos se justifica la violencia”, había mencionado Bullrich en el estudio de C5N el mismo día del petit escándalo. Frente a él, perseverante, el conductor Eduardo Feinmann demandaba castigo. “¿Ustedes van a denunciar a las autoridades, a los alumnos?”, preguntaba Feinmann, sabiendo que responder esa pregunta ante cámaras clausura el “no” si el político tiene intención de rating, al menos ante ese público. “Se tiene que presentar ese señor para hacer la denuncia, nosotros no podemos denunciar”, esquivó Bullrich. “Pero si fue una agresión, es un delito público”, alardeó Feinmann. “Fue en la calle”, volvió a esquivar Bullrich. “Si a esos chicos (los mismos que hace un rato no eran chicos sino menores) les pasa algo ustedes son responsables”, contraatacó el agudo conductor. “Sí, claro”, contestó Bullrich. Touché. Después, todo el gobierno saldría en pos de ese abnegado padre.

Y entonces fue que apareció Rot Wailer, con su bozal. Algunos dudaron, que la calvicie no es la misma, que tenía barba, que era más gordo. Hasta que el propio Emanuelli se encargó de confirmar que era luchador profesional. “Iba con mi nene para llevarlo al colegio y me encuentro con este grupo de chicos a los que les digo que dejen pasar a la gente, que tienen otra forma de protestar, me pongo a hablar con uno y de pronto empezó la catarata de golpes. A uno le cuesta creer, no sabés si son mal educados o mal aprendidos. Yo como padre, si mi hijo se llega a plegar a una manifestación como ésta y llega a hacer esto te juro que lo mato a cintazos.” Y un inexplicable silencio avanzó con su bozal.

Fuente Página 12.


Por favor señores de los medios : Paren un poco!!! ....Miren los comentarios que pusieron acá:

  • Felicito a este hombre que bien pudo haber lastimado a unos cuantos pibes pero se dejó golpear y no se defendió. Yo lo escuché hablar en TV y dijo que justamente él no podría pegarle a menores y que si lo hubiera hecho ahora estaría preso. REPITO. BIEN POR EL, YO EN SU LUGAR, TAL VEZ HUBIERA PATEADO UNOS CUANTOS CULOS!!!!!!!!!!!!!!

  • Mejor que este hombre no haya reaccionado a los golpes porque siendo luchador profesional legalmente llevaba las de perder por mas que el no lo hubiese iniciado, a estos pendejos yo los meteria un fin de semana en la carcel y van a ver como no se quejan mas del frioooo, y no joden a nadie mas

  • Yo creo que, de haber sido el, con los conocimientos de lucha, pierdo la mochila del nene, pero le pego una paliza a c/u de estos pendej...que la próxima en una situación similar, no solo me van a dejar pasar sino que me van a acompañar a mi casa....

  • un verdadera señor!!!!

    Espero q se castigue a los estudiantes y a los padres de ellos.......

Menos mal que no todo es irracional:

  • Este señor tal como reza su seudònimo es un animal. Un hombre que lleva a la escuela a su niño y en el camino se encuentra con un piquete y se para para hablar con los que cortan la calle es un irresponsable o alguien le pagò para provocar y hacer que ese corte de calle termine en lo que terminò. no soy yo quien deba juzgarlo, pero la verdad es que el periodismo en lugar de ayudar a esos alumnos a conseguir que el Gobierno Municipal se preocupe por la escuela hicieron todo lo contrario, se dedicaron a trasmitir el circo sin siquiera proteger a los menores que estaban alli, hasta el chiquito de este animal saliò en càmara.

  • Se piensan que las cosas pasan por que si, que al tipo no lo conocian vamos pìensen quien esta trabajando a las personas y peor su inconciente colevtivo

Minuto Uno.


Menos mal que Bonelli por lo menos avisa que lo que muestran las imágenes de la escuela es bastante lamentable....

Cuidemos a nuestros chicos por favor!!!, me angustia soberanamente que estén haciendo este tipo de operaciones de prensa, paremos la mano....Pensemos!!!

martes, 9 de diciembre de 2008

Un arzobispo que da consejos.....

Monseñor Aguer, arzobispo de La Plata.



El Arzobispo de La Plata estuvo dándole consejos a los adolescentes, pero primero veamos quién es el arzobispo, buscando en Google aparece:

  • Monseñor Aguer, titular del Arzobispado de La Plata, comprometió un millón de pesos por la excarcelación.

    Francisco Trusso, el ex banquero condenado a ocho años de prisión por maniobras fraudulentas a través del Banco Crédito Provincial, fue excarcelado por la Cámara Penal platense previa garantía de una fianza de un millón de pesos.

    A tiempo llegó la ayuda: el arzobispo de La Plata, Carlos Aguer, se presentó ayer como fiador personal del imputado y de esta manera la Justicia pudo cumplir el trámite.

    "Acéptase la constitución como fiador personal al arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, quien se obligará a presentar a su fiado (Trusso) cuantas veces sea requerido y a pagar el monto de la caución fijada en caso de incomparecencia", se sostiene en la resolución judicial.

    Además, Trusso necesitó de una segunda excarcelación, porque también tiene en trámite una causa en la Justicia Penal de la Capital Federal. Uno de sus abogados, Gonzalo Cantón, del estudio de Fernando Burlando, confirmó a Clarín que —con este otro trámite— el banquero salió anoche, pasadas las 21, de la cárcel de Florencio Varela.

    Esa segunda causa, en el Juzgado Nacional de Instrucción Nº 24 (que se encuentra vacante), está vinculado a presuntas maniobras financieras que habrían perjudicado al Arzobispado de Buenos Aires. A pesar de la libertad que se le concedió, la investigación seguirá su curso.

    La jueza platense Marcela Garmendia señaló que Aguer comprometió sus propios bienes para garantizar la libertad de Trusso. Su responsabilidad es que Trusso se presente en los Tribunales cada vez que sea citado.

    La magistrada aceptó a Aguer como fiador sin ningún otro requisito, para darle trámite a la caución. En cuanto a las responsabilidades del arzobispo ante la Justicia, el punto es el siguiente: si el ex directivo del BCP se declarara en rebeldía, se ejecutaría la fianza y debería pagar Aguer.

    El fallo de la Cámara platense está en línea con otro de esta semana de la Suprema Corte de Justicia bonaerense. Antes, también se había expedido por la excarcelación la Corte nacional.

    Trusso había sido condenado el 18 de diciembre pasado a ocho años de prisión. Su hermano, Pablo Trusso, recibió una pena de siete años; Renato Dalla Nogare, de 5 años, y Jorge Granitto, de 4. Todos son ex directivos.

    El escándalo con el BCP comenzó en agosto de 1997, cuando 21 mil ahorristas fueron perjudicados por las operatorias que realizaron los responsables del Banco Crédito Provincial.

    Después que la jueza de Transición, Inés Garmendia, dictó el fallo, el ex banquero presentó recursos en la Cámara Penal de la capital bonaerense y ante la Suprema Corte provincial. Las apelaciones no favorecieron su situación y tras fracasar en el intento de obtener la libertad en la Justicia bonaerense, la defensa de Trusso llevó el caso hasta la Corte de la Nación.

    Allí, en fallo dividido, el Tribunal sostuvo que la causa volviera a la Justicia de La Plata para rever la denegatoria de la excarcelación. A partir de allí, se abrió el camino a la liberación.

    Trusso quedó procesado en 1997 y estuvo prófugo dos años. Después, lo encontraron en Brasil y antes de ser extraditado volvió a escapar. La Policía lo encontró en Miramar recién a mediados de 2001. En la megacausa, fue involucrado monseñor Jorge Toledo, ex secretario del fallecido arzobispo de Buenos Aires Antonio Quarracino. Toledo declaró sobre un crédito de diez millones que la Sociedad Militar Seguro de Vida había otorgado al Arzobispado a través del BCP.

    Fuente: Diario Clarín.

  • Monseñor Aguer no está de acuerdo con algunas materias del secundario bonaerense:

    "monseñor Héctor Aguer, denunció que la escuela inculcaría el “neomarxismo” y les haría “un lavado de cerebro” a los jóvenes a través de esa asignatura. El ministro de Educación bonaerense, Mario Oporto, salió a contestarle. Dijo que es “una barbaridad” lo que dice Aguer: “No puede ser que se confunda marxismo con democracia. No voy a aceptar que digan que se lava el cerebro a los chicos”, agregó Oporto. "

    "La materia fue impulsada por la ex ministra de Educación bonaerense y doctora en Pedagogía, Adriana Puiggrós. “Tiene como objetivo principal crear un espacio para el ingreso curricular de las culturas juveniles a la escuela”, destacó en diálogo con Página/12. “Si concebimos a los adolescentes y jóvenes como sujetos de derecho, no podemos imponer proyectos a priori, preparados por los docentes o los equipos técnicos. En cambio, se trata de un ámbito curricular que definirán los mismos estudiantes: un espacio cuya prescripción fundamental es centrarse en la voz, los intereses y los saberes de los adolescentes”, definió Puiggrós, ahora diputada nacional del Frente para la Victoria y presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara baja"
    “Una característica de esta materia es que legitima a los chicos como sujetos plenos de derechos. La escuela lo que hace generalmente es lo contrario: la práctica educativa los ha convertido históricamente en objetos pasivos”, destacó Poblet. Y agregó: “Hemos visto muchas reformas en el secundario, diría que la incorporación de esta materia es esperanzadora porque, aunque suene panfletario, propone la educación como una herramienta liberadora. Es una materia que cuestiona el sistema educativo verticalista y autoritario, donde la única palabra autorizada es la del docente y les propone desarrollar proyectos para mejorar sus vidas, para modificar la realidad”. Ahora se entiende por qué el arzobispo Aguer le teme.
    Fuente: Página 12

  • "El rol de esposa y de madre de la mujer no puede ser reemplazado, la mujerpodrá ocupar hoy lugares de gran importancia en los ámbitos de la cultura, en lapolítica, en la economía y se sabe muy bien que, incluso, hay empresasimportantísimas del orden mundial que prefieren a las mujeres para sus cargosgerenciales. Eso no quiere decir que la mujer deba renunciar a aquello que ellasolo puede brindar a su condición de esposa y de madre".

    Fuente Mensajes del Alma




¿Esta persona es la que le da consejos a los adolescentes, la que les da "clases de moral"?
Las clases de moral:
La consideración acerca de los floggers es un capítulo más en las alocuciones de este sacerdote que no ha tenido empacho en enfrentar a verdaderos peces gordos: “Yo no veo a los pobres por televisión. Conozco la pobreza desde mi infancia y no me he enriquecido al acceder al Episcopado”, le espetó a Néstor Kirchner, cuando éste era presidente.
Ahora, eso de:
-Yo no veo a los pobres por televisión
Es una genialidad, ¿cómo los verá si le prestó a Trusso un millón de pesos?

Esta persona les da consejos sobre los adolescentes.....Tierra generosa...




Trabajo de búsqueda realizado por Jorge Martínez: