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jueves, 14 de junio de 2012

Sobre Bienes Comunes y Elinor Ostrom

El 12 de junio falleció Elinor Ostrom.
Lamentamos mucho que haya sucedido. Ella ganó el premio Nobel con su estudio sobre los bienes comunes y demostrando que la llamada tragedia de los comunes no era inevitable.En la práctica tal tragedia había sido evitado en muchísimos casos.
Como un pequeño aporte introductorio al porqué es importante para nosotros Elinor Ostrom, una serie de 6 capítulos sobre los bienes comunes, que culminará con...El derecho de autor y la propiedad intelectual, como uno de los últimos bienes comunes que está próximo a ser cercado.
Si buscan por Elinor Ostrom encontrarán muchísimo más material, pueden comenzar por la wikipedia.

 
Sobre la Tragedia de los comunes
Presionen en donde dice CC con fondo rojo y podrán ver los subtítulos en castellano


Elinor Ostrom

lunes, 9 de abril de 2012

Sobre los bienes comunes y nuestro país




Esta Tierra es nuestraTierra - Sobre los Bienes... por Partido_Pirata
Documental que explica qué son los bienes comunes.

Esta Tierra es Mi Tierra-Sobre los bienes comunes, presionen en donde dice CC para ver los subtítulos en español
El documental se llama This land is our land

Desde acá se puede ver el documental con una marca de agua.
Si usan Firefox y Download Helper pueden descargar el documental.
Si quieren ayudarnos con los subtítulos pueden descargar los originales en inglés y una traducción automática en español hecha por google. Pueden enviarnos los subtítulos o consultarnos al:
Ppirataargentino#gmail.com
Los archivos .srt los pueden abrir con el block de notas.
El texto del documental en inglés, archivo pdf


por Gabriela Massuh para Renunciar al bien común


Al cabo de los años de 1990, luego de la ola devastadora de privatizaciones de las empresas del Estado, la apertura de los mercados y la sanción de tratados de libre comercio, surgen con el nuevo siglo en América Latina gobiernos cuyo discurso se opone drásticamente los cánones del neoliberalismo. Se trata de los “nuevos gobiernos de izquierda”, entre los que se encuentran Chávez (Venezuela), Correa (Ecuador), Evo Morales (Bolivia), los Kirchner (Argentina), Lula (Brasil), Tabaré Vázquez o José Mujica (Uruguay). Todos se caracterizan por esgrimir una retórica de raigambre popular fuertemente anticapitalista; en mayor o menor medida, estos gobiernos hacen propio o reivindican el discurso de los nuevos movimientos sociales que vieron su origen en la oposición al neoliberalismo y terminan por acallar aquellas voces que en los albores del milenio articulaban reclamos y prácticas emancipadoras echando las bases de nuevas formas de convivencia política y social. Aquellos movimientos, hoy cooptados por la política oficial a través de generosos subsidios, terminaron por integrarse en las filas de clientes que los estados latinoamericanos mantienen gracias a planes sociales y demás medidas de asistencia. 
Este híbrido formato de gobierno, que se dice desarrollista y denosta al neoliberalismo, aplica sin embargo en la práctica las mismas formas de producción del pasado que repudia. Visto en perspectiva, este “capitalismo benévolo”, como lo llama Eduardo Gudynas en su aporte para este volumen, ha llevado el proceso de acumulación capitalista hasta los límites del paroxismo: la indiscriminada ampliación de la frontera agrícola para su uso agroindustrial, el permiso de radicación de empresas transnacionales mineras que operan a cielo abierto, el incremento de la deuda ecológica generada por las empresas hidrocarburíferas, la expulsión de los pobladores originarios de sus tierras para degradarlas con monocultivos destinados a la producción de bíocombustibles son todos fenómenos que se han intensificado a una velocidad voraz en los últimos diez años. Contrariamente a aquellas aspiraciones de generar una autonomía económica mediante la sustitución de exportaciones que proponía el desarrollismo, hoy por hoy, el subcontinente vuelve a insertarse en la vieja tradición de saqueo que inmortalizó Eduardo Galeano en Las venas abiertas de América Latina. Así se trate de gobiernos neoliberales o retóricos de izquierda, lo que hoy impera es un modelo primario, extractivo-exportador que se corresponde a una nueva etapa de acumulación por despojo de territorio, bienes comunes y culturas. Sin importar la destrucción de la diversidad biológica, la pauperización de grandes sectores de pobladores rurales, la modificación del clima, la contaminación de las vertientes de agua potable o la desertificación de los suelos, lo que se ha impuesto es un patrón extractivista de acumulación basado en la sobre-explotación de los recursos naturales, en gran parte no renovables. Son economías casi exclusivamente sujetas al mercado externo y, por lo tanto, dependientes de la demanda y de los precios dictados por los centros hegemónicos. 
Festejado por los centros de poder, el modelo aparece como una nueva cruzada triunfal contra la pobreza y la exclusión endémicas. Según los datos de la CEPAL, el índice promedio del crecimiento de la región fue del 5,1% en el año 2011; una cifra con la que hoy sueñan atribulados funcionarios europeos y norteamericanos, condenados por la crisis iniciada con las hipotecas subprime de 2007 a un crecimiento cercano a la tasa negativa. Pero este desarrollismo al modo criollo no es lo que parece; por un lado, es profundamente asimétrico (de hecho, la brecha entre ricos y pobres sigue profundizándose); por el otro, conlleva dos factores que tornan imposible otro futuro que el de una tierra arrasada: el impacto social y el impacto ambiental.


(...)


El presente volumen logra hacer visible el conjunto de tensiones que recorren a América Latina en su conjunto. Propone un análisis radical del presente y, al mismo tiempo, genera un debate para superar el modelo actual tendiendo hilos concretos para recuperar el futuro. El extractivismo, que ha puesto en llamas al continente en una conflagración de culturas, saberes, prácticas y naturaleza, es parte de una constelación global en la que, a pesar de conflagraciones como las de Fukushima, se sigue apostando a la energía atómica, se intenta paliar el hambre con tecnología, se quiere superar la pobreza con la agroindustria o la megaminería y se subsidian a los bancos para superar las crisis financieras que ellos mismos provocan. América Latina, con su aparente crecimiento record, no solamente es parte de ese modelo económico y cultural, sino que contribuye a sedimentarlo en gran medida. 


El texto completo de Gabriela Massuh puede leerse en su compilación Renunciar al bien común. Extractivismo y (pos)desarrollo en América Latina. Buenos Aires, mardulce, 2012 (isbn 978-987-26965-9-0, 336 págs., textos de Alberto Acosta, Mirta Alejandra Antonelli, Ana Esther Ceceña, Gustavo Esteva, Norma Giarracca, Eduardo Gudynas, Tomás Palmisano, Raúl Prada Alcoreza, Maristella Svampa, Miguel Teubal, Raúl Zibechi

Blog de Daniel Link.


Gabriela Massuh nos aclara en los comentarios:

Estimados piratas,

gracias por citarme (y gracias también a Link por ayudar a difundir el libro). Sólo les pido que cambien el año de la publicación, que no es 2001, sino 2012. El libro salió hace diez días. Lo presentamos el 28 de mayo en la Biblioteca Nacional. Y perdón por lo que estas líneas puedan tener de "publicitario", pero este "relato", el de la depredación, el de la falsa política, el que no prevé el futuro, el de la desintegración de los lazos sociales, este es el relato que se vive y el que menos se escucha. Por eso, gracias otra vez por ayudar a difundirlo.

Gabriela Massuh





La duda ante estos casos siempre:

  • ¿Por qué dejarlo al libro preso con todos los candados del derecho de autor?
  • ¿por qué no dejarlo con licencia Creative Commons y que se pueda descargar?
  • ¿Por un 10% que puede llegar a cobrar la autora de derechos? (cuando los cobra).

Una pena, el libro merecería muchísima más difusión y lo alcanzaría si tuviera Creative Commons, además que suena a una contradicción hablar de bienes comunes y encerrarlos con todos los candados posibles.

Por lo menos el documental está libre, tiene la marca de agua que es incómoda, pero se puede ver y hasta descargar.

Si Gabriela Massuh llega a leer este comentario, no vi ninguna forma de comunicarme con ella, puede escribirnos y coordinamos para hacer un podcast, un programa de radio para descargar como los que están en nuestro índice.
Si Gabriela quiere, puede escribirnos en donde está nuestro Formulario de Contacto.

De todas maneras si quieren comprar al libro, fíjense en el site de la editorial.

lunes, 13 de febrero de 2012

Documental para explicar qué son los Bienes Comunes




Trailer del documental "Esta Tierra es mi Tierra" sobre los bienes comunes.
"This Land is Our Land".
Presionen en donde dice CC en rojo para ver los subtítulos en español



Información sobre el documental.


Desde acá se puede ver el documental con una marca de agua.



Esta Tierra es nuestraTierra - Sobre los Bienes... por Partido_Pirata
El documental con los subtítulos incorporados para revisar, si quieren, y la marca de agua...

Si usan Firefox y Download Helper pueden descargarlo para ayudar en la revisación de los subtítulos.
 
 

Si quieren ayudarnos con los subtítulos pueden descargar los originales en inglés y una traducción al español si quieren revisarla.
Pueden enviarnos los subtítulos o consultarnos al:

Ppirataargentino#gmail.com


Los archivos .srt los pueden abrir con el block de notas.


miércoles, 23 de noviembre de 2011

Otras películas para ver en la web

Fuente Página 12.

Hasta el domingo 4 de diciembre podrán verse cien films divididos en cuatro secciones de competencia y diez paralelas. “La intención es llevar al público una amplia gama de propuestas estéticas”, dice su organizador Horis Muschietti.

Por Diego Braude

En el mundo del streaming argentino, no todos los laureles son para Cuevana. Desde hace tres años, Horis Muschietti lucha para legitimar y hacer conocer a su criatura Comunidad Zoom (comunidadzoom.com), y el punto más alto de un año positivo y de crecimiento será el Primer Festival de Cine Global –online, por supuesto– que comenzará este viernes y se extenderá hasta el domingo 4 de diciembre. “La intención es llevar al público una amplia gama de propuestas estéticas, desde una coproducción con España con Luppi y Sbaraglia (Sin retorno) hasta una película con dos actores que transcurre en un departamento (El desembarco)”, dice Muschietti. El festival contará con 100 películas divididas en cuatro secciones de competencia (dos de ficción, documental y otra de cortometrajes) y diez secciones paralelas. Asimismo, Muschietti puede contar con un jurado acorde con la ambición del proyecto: Ricardo Darín, Pablo Trapero, Lita Stantic, Andrés di Tella y Víctor Hugo Morales otorgarán los premios Revelación Actoral, Mejor Dirección de Ficción, Mejor Diseño de Producción, Mejor Dirección Documental y Mejor Aporte Cultural. También se distinguirá el Riesgo Creativo y la Innovación Técnica.

El premio a la Mejor Película, por su parte, lo decidirá el público votando online después de cada “función”. Es que el Festival de Cine Global de Comunidad Zoom implementará el concepto de sala virtual para los 40 films de las secciones de competencia a partir de las 18 de cada jornada (la programación ya puede consultarse en la web). Cada dos horas, dos películas estarán disponibles por un lapso de dos horas –se puede comenzar a ver cada film en cualquier momento de esas dos horas–, luego de las cuales serán reemplazadas por otras dos obras, como si de funciones de una sala de cine se tratara. Las películas de las otras secciones estarán disponibles durante todo día.

 Fuente Página 12.






lunes, 25 de abril de 2011

Bienes finitos y bienes infinitos...






Tal vez deberíamos pensar en los recursos como finitos o infinitos...Lástima que para el poder las cosas están confundidas:


1. Nuestro sistema actual del mundo está marcado por una lógica profundamente anti-productiva de la organización social:
  a. Esto es basado en un falso concepto de abundancia en el limitado mundo de la materia; esto ha creado un sistema basado en el infinito crecimiento, adentro de confines de recursos finitos
  b. Está basado en el falso concepto de la escasez del infinito mundo inmaterial; en cambio de permitir continuos experimentos de innovación social, levanta a propósito barreras legales y técnicas para no permitir la cooperación por medio de copyright, patentes, etc…

2. Por lo tanto, la prioridad numero uno para una civilización sostenible es cambiar estos principios con sus exactos contrarios:
  a. Necesitamos basar nuestra economía física en el reconocimiento que los recursos naturales son finitos, y lograr un estado equilibrado de economía sostenible
  b. Necesitamos facilitar la cooperación libre y creativa y disminuir las barreras que obstaculizan los intercambios, por medio de la reforma del copyright y de otros regímenes restrictivos

Y hay recurso finitos que son simples, por ejemplo el espacio, el espacio en las calles es finito, si colocamos millones de autos en ellas veremos que lo saturamos. Ante éso muchos piensan en hacer autovías elevadas, autopistas, etc. etc...En lugar de tratar que haya menos autos en las ciudades.

Eso si, aquello que podría ser infinito, como copiar archivos, se lo trata como finito....Algo está equivocado..

lunes, 28 de febrero de 2011

Uniandes - Videoconferencia con Elinor Ostrom, premio Nobel de Economía

Uniandes - Videoconferencia con Elinor Ostrom, premio Nobel de Economía

Si quieren verla en youtube.


Si quiere escucharlo solamente.

Si quiere descargarlo como archivo mp3.

jueves, 23 de diciembre de 2010

¿Por qué Bienes Comunes? -Javier Rodriguez Pardo

Fuente Revista Futuros.

La libertad es patrimonio de todos y "todos nacemos libres en dignidad y derechos", es un bien común. Como lo es el oxígeno que respiramos, el color de una flor, el sonido de una cascada, el silencio o el murmullo de un bosque, el viento, el cosmos, el pensamiento, la velocidad de la luz o la capa de ozono. En este sentido, el suelo, el subsuelo mineral, el glaciar, el agua, no son recursos naturales sino bienes comunes.

Dicho de otro modo, las riquezas que habitan en la tierra no son recursos naturales, son bienes comunes. Referirse a ellos como recursos naturales es la primera forma de apropiación, desde el lenguaje. Nadie tiene el derecho a recurrir a un recurso natural, apropiándoselo, enajenándolo.

El derecho a recurrir a un recurso natural termina en el mismo instante en que ese recurso es también de otro, de otros. De manera que las riquezas que admiramos de la tierra y que denunciamos como propias en una acción extractiva, no son recursos naturales sino bienes comunes, que pertenecen a los comunes.
Bienes y comunes componen un único ecosistema que se verá alterado al recurrir a él de manera posesiva, esgrimiendo una propiedad falsa, arrebatando del sitio a partes o a un todo que desequilibrarán el medio, el que seguramente se verá dañado o irreparablemente modificado, mutado. No aceptamos recurrir al recurso.
¿Quién admite que al recurrir al recurso no se vulneran dominios ajenos? ¿Y de quien o quienes es entonces el recurso? ¿No será de los comunes? Si creemos que los recursos naturales son elementos que constituyen la riqueza o la potencia de una nación, qué mejor que la definición de ésta última, tal como roviene del latín "natio": "sociedad natural de hombres a los que la unidad de territorio, de origen, de historia, de lengua y de cultura, inclina a la comunidad de vida y crea la conciencia de un destino común." Sus recursos pertenecen a ese destino común, a ellos y a las generaciones futuras.

El concepto de propiedad privada del recurso natural nació con imposición feudal e imperial y continúa disfrazado de las mismas leyes coloniales. El subsuelo de las colonias de ultramar pertenecía al monarca y sólo la superficie se le cedía al aventurero conquistador o adelantado. Eran del monarca el oro, la plata, el cobre y todos los minerales que esconde el suelo conquistado, derechos que ejercían tanto la corona británica como la española y con iguales disposiciones. ¿Qué cambió?

Nada cambió. Ese mismo objeto del deseo, el subsuelo, se convierte en propiedad privada de quien manifiesta o denuncia la existencia de "pertenencias" extractivas y sólo requiere la ratificación de la autoridad política a modo de registro, control o tributo. En nombre del estado cedemos la potestad de los bienes comunes y aquél que se arroga tal facultad no fue elegido por el pueblo para esa función. No elegimos a nuestros gobernantes para que extranjericen territorios, vendan provincias, derriben montañas, destruyan glaciares, desvíen ríos, enajenen bosques nativos ancestrales y entreguen las altas cuencas hídricas, ecosistemas que nutren a las poblaciones, que les dan vida, razón de existencia y de futuro.

Los bienes comunes no se hallan en venta, no son negociables, precisamente porque son comunes, tampoco son públicos ni naturales por más que descansen en la naturaleza milenaria y estén al alcance depredador del público. El concepto de público (total es público), está virtualmente asociado a depredar y al uso del libre albedrío, no al concepto de pertenencia de todo un pueblo, acepción que debiera ser usada como válida.
Entonces hablamos de bienes comunes, no de bienes públicos ni de bienes naturales. Se hallan en la naturaleza y por tanto se los quiere hacer aparecer como opuestos a los objetos artificiales creados por el hombre. Reemplazar la expresión recursos naturales por la de bienes naturales contempla el error de considerarlos propiedad, están ahí, disponibles: naturales por artificiales. Los bienes comunes, en definitiva, trascienden a los bienes particulares y los reconocemos integrados a ecosistemas, a su vez a biorregiones dentro de la gran esfera que nos involucra a todos; es en este sentido que no debo adueñarme del oxígeno del aire, por ejemplo, cuando estoy obligado a compartirlo.

Incluso para los legistas, esta propiedad –mejor aún, lo que es propio- termina cuando irrumpo en la del prójimo, válido para el caso que nos preocupa. Ante el avance de las invasiones mineras y de políticas que intentan legitimar la rapiña extractiva, corregimos que las riquezas que habitan en la tierra no son recursos naturales sino bienes comunes.

Javier Rodriguez Pardo *


* Miembro delMovimiento Antinuclear del Chubut (MACH), Red Nacional de Acción Ecologista (RENACE), Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC)

artículo publicado en revista futuros nº13 / Río de la Plata verano 2009-2010

Fuente Revista Futuros.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Sobre los Bienes Comunes....

En Manzana Mecánica dejeron un video muy interesante sobre los llamados Bienes Comunes

Si quieren verlo en Youtube.


En el video se habla sobre la llamada tragedia de los comunes en que se supone que si un bien, como por ejemplo el pasto en el campo, se lo deja libre para su explotación las personas tenderán a sobleexplotarlo y lo extinguirán.
Esa idea fue refutada en muchas ocasiones.

En nuestro blog dejamos algo más sobre los bienes comunes, incluso conferencias de la Premio Nobel de Economía del 2009 :

viernes, 12 de febrero de 2010

Lawrence Lessig - Buenos Aires - 8/7/2005 - "Entre lo público y lo privado: los bienes comunes en la sociedad de la información"

domingo, 1 de noviembre de 2009

Sobre la nueva Premio Nobel de Economía

Fuente "Derecho a Leer"

"De echo, tal como el trabajo pionero de la Profesora Elinor Ostrom a lo largo de las últimas tres decadas ha demostrado, comunidades auto-organizadas de 'commoners' son muy capaces de gestionar bosques, pesca y otros recursos finitos sin destruirlos. El lunes, Ostrom ganó el Premio Nobel de Economía por explicar como funcionan los bienes comunes en la vida real, especialmente en el manejo de recursos naturales."

"Artificiosos experimentos del «dilema del prisionero» desde hace tiempo han pretendido mostrar la futilidad e irracionalidad de la cooperación de unos con otros. Pero el trabajo de Ostrom ha demostrado que las personas pueden de hecho desarrollar sistemas de comunicación y coordinación para trabajar juntas en la gestión de la riqueza colectiva. Pueden cultivar confianza recíproca y normas sociales necesarias para asignar los recursos escasos con justicia. Pueden elaborar reglas efectivas y sanciones graduales para castigar free riders y vándalos. La «tragedia», aunque siempre posible, no es inevitable."


Fuente "Derecho a Leer"


En un debate en la lista de correo del Partido Pirata Argentino

Recomiendo leer un libro (libre por cierto) en el que participamos desde Vía Libre donde escribe, entre muchos otros, la premio nobel de economía, Elinor Olstrom, sobre gestión ciudadana de bienes comunes.
El libro tiene muchos artículos sobre el tema y es amplio, contempla temas como agua, aire,
semillas, cultura, etc.

Creo que es una buena lectura para definirse conceptualmente.



Video sobre los bienes comunes