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martes, 12 de febrero de 2013

Sueños Posibles del 11 de Febrero



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En este programa entrevistan a los padres de Marcela Iglesias que murió aplastada tras la caída de una escultura en el Paseo de la Infanta en la Ciudad de Buenos Aires
También retransmiten las entrevistas a Miguel Bonasso y a Atilio Borón

jueves, 5 de enero de 2012

Miguel Bonasso -Se viene una explosión mega minera en la Argentina





Tal vez se entienda el porqué del apuro de aprobar la ley antiterrorista...

Fuente Plaza de Mayo.com

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martes, 26 de mayo de 2009

Más censura...Pero en San Juan


Fuente Crítica de Argentina.

No hay que asombrarse: en su afán por depredar nuestros recursos naturales, el poder económico y sus socios políticos están apelando a sus métodos favoritos, la censura y la persecución.

El martes último, participé en el programa Palabras más, palabras menos, que conducen Ernesto Tenembaum y Marcelo Zlotogwiazda, que emite Todo Noticias (TN), donde denuncié –una vez más– que el veto presidencial a la Ley de Protección de los Glaciares y del Ambiente Periglacial beneficiaba a la trasnacional minera Barrick Gold, en su megaproyecto binacional de Pascua- Lama. Hubo una reacción en cadena: ejecutivos de la segunda minera del mundo exigieron prepotentemente ejercer el derecho a réplica, mientras en San Juan el senador César Ambrosio Gioja (hermano del gobernador y empresario minero denunciado ante la justicia federal) amenazó querellarme y el presidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros, Ricardo Martínez, dirigió una nota airada a los conductores del programa donde me aludió elípticamente al decir “mucho daño le ha hecho al país la defensa de ideales ejercida por alguno de estos señores en épocas pasadas de nuestra historia”.

Como se ve, está prohibido tener ideales que perjudiquen la rentabilidad de las grandes empresas.

El miércoles concurrí al programa de Jorge Lanata Después de todo (DDT), que emite Canal 26, donde reiteré los cuestionamientos que sostengo como diputado nacional y participé de un extenso y bien documentado informe sobre Pascua-Lama, que contó con el aporte de Diego Genoud, periodista de este diario. El programa, como lo reveló Lanata al día siguiente, fue censurado por el Canal 4 de San Juan y tuvo que ser colgado por Jorge en su página web para que los sanjuaninos no sufran la censura.

Este proceder de la Barrick y sus promotores políticos ni es nuevo ni está exclusivamente referido a la Argentina. El periodista estadounidense Greg Palast dio cuenta de esas maniobras en una entrevista con el diario La Nación de Chile, publicada el 29 de mayo de 2005. Palast sabe de lo que habla, es el autor del libro La mejor democracia que se puede comprar con dinero (Editorial Crítica, Barcelona), donde revela que el conocido traficante de armas Adnan Kashoggi “proveyó los fondos originales para la expansión de la compañía cuando Peter Munk la compró”. (El señor Munk, como lo publicamos en esta columna el 26 de abril pasado, fue recibido en la Casa Rosada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner).

Los asesores de prensa de la Barrick en Chile desmintieron cualquier tipo de relación entre el traficante Kashoggi y la minera o su presidente Munk. La respuesta de Palast no deja lugar a dudas: “Eso es bastante asombroso, porque la fuente original de esa información es la propia autobiografía de Munk (Peter Munk: hechura de un magnate moderno), que abunda en muchos detalles sobre su relación con Kashoggi. Me parece extraordinario que en Barrick no sean honestos sobre esto. Insisto, Kashoggi fue quien proveyó los fondos originales para la expansión de la compañía cuando Peter Munk la compró”.

El periodista chileno le pregunta después si el libro de Palast recibió algún tipo de censura en Estados Unidos y Palast responde textualmente: “No. De ninguna forma. Se publicó la historia completa, pese a que Barrick Gold, y debería prevenir a su diario, tiende a demandar a cualquier periódico o autor que discuta o cuestione sus actividades. Por ejemplo, demandaron a The Guardian, que es el diario más importante de lengua inglesa, por llevar en sus páginas mi artículo donde revelaba los asesinatos en las minas de Tanzania. Barrick, después, retiró su demanda y el juez del caso dijo que Barrick no podía decir que nadie murió en esas minas. Nunca retiramos las acusaciones de que 50 mineros fueron sepultados vivos en esa mina”.

En el tema corrupción fue igualmente claro: “Les pagan a políticos y gente con influencias cuantiosas sumas de dinero. En este preciso instante, aparte de contar con Bush senior en su directorio, también está Vernon Jordan, un miembro del Partido Demócrata con mucho poder y muy cercano a Bill Clinton. Son muy buenos contratando personas de todo el espectro político, pese a que Peter Munk es un sujeto de extrema derecha y un gran admirador del general Pinochet. Obviamente, Munk fue muy cercano a Augusto Pinochet y mantuvo relaciones favorables con él”.

La censura de la Barrick y sus aliados políticos no comenzó esta semana. El miércoles 12 de noviembre del año pasado, la entonces secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Romina Picolotti, me dijo reservadamente que el veto presidencial a la Ley de Protección de los Glaciares y del Ambiente Periglacial era producto de una presión del gobernador de San Juan, José Luis Gioja, quien prometía apoyar legislativamente los proyectos del Ejecutivo si la ley en cuestión, votada por unanimidad en ambas Cámaras, era vetada. La secretaria Picolotti –que ya estaba en capilla– me propuso armar un foro de discusión junto con el senador Daniel Filmus, para mejorar el proyecto y lograr que fuera aprobado en un futuro con “modificaciones menores”. Le dije que no contaran conmigo, porque lucharía hasta las últimas instancias a favor de la Ley de Protección de los Glaciares y del Ambiente Periglacial. Un par de días después, me llamó el senador Daniel Filmus para proponerme lo mismo y volví a rechazar la invitación al foro, asegurando que haría lo que vengo haciendo de manera sostenida: rechazar el veto de la Barrick Gold y, en último extremo, acudir a la Justicia.

El foro se realizó y, pese a todo, Picolotti fue expulsada de mala manera del Gobierno. El senador Filmus, por su parte, tampoco logró resultado alguno en la Comisión de Recursos Naturales del Senado y finalmente abandonó la conducción de esa comisión.

Por mi parte, volví a presentar el Proyecto de Ley de Protección de los Glaciares y del Ambiente Periglacial, convoqué a una audiencia pública junto con el defensor del Pueblo a la que concurrieron organizaciones ambientalistas y prestigiosas figuras del mundo académico nacional e internacional. En estos días, junto con los compañeros de la Asociación Civil Diálogo por el Ambiente, estamos preparando la presentación de un recurso de amparo ante la Corte Suprema de Justicia. Pero nada de esto bastará si la sociedad civil no toma conciencia y actúa en consecuencia. Juntos somos más que la censura, el poder feudal y el dinero de la Barrick.

Fuente Crítica de Argentina.


martes, 28 de abril de 2009

Miguel Bonasso habla de la Barrick-La Barrick Avanza


Cristina con el presidente de la Barrick.

Fuente Crítica de Argentina.


La Barrick avanza

Confirmando que su veto a la ley de glaciares era el veto de la Barrick Gold, la Presidente recibió hace pocos días al capo de la minera canadiense.

M. Bonasso.



Confirmando que su veto a la ley de glaciares era el veto de la Barrick Gold, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner recibió hace pocos días al capo de la minera canadiense, Peter Munk, socio y protector del traficante de armas Adnan Kassoghi, conocido por su participación en el escándalo conocido como Irán-Contras que estuvo por costarle la presidencia a Ronald Reagan.

En la audiencia estuvo presente el CEO de la Barrick, Aaron Regent, quien había visitado en febrero al gobernador de San Juan, José Luis Gioja, con el fin obvio de concertar la cita con la primera mandataria, para acelerar el proyecto minero binacional de Pascua Lama, cuestionado en Chile y la Argentina por el efecto dañino que puede tener para los glaciares y las zonas periglaciales de la Cordillera de los Andes, que constituyen la principal reserva de agua potable de ambos países.

La idea es que en mayo se realice un encuentro chileno-argentino con la presencia de Cristina y Michelle Bachelet y que en septiembre comiencen las operaciones de esta gigantesca mina de oro a cielo abierto: el proyecto más grande de Barrick en América del Sur, que supondrá una inversión de unos tres mil millones de dólares.

En el encuentro de marras estuvieron presentes los máximos promotores del veto a la ley de glaciares: el gobernador Gioja y el secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral. Ambos vinculados estrechamente con la industria minera.

La cita con la Presidenta desnuda el vínculo estrecho con la segunda minera del mundo y revela que las objeciones presentadas por el Ejecutivo, fundamentando el veto, eran absolutamente retóricas. En el decreto de veto se proponía realizar un foro con la participación de “gobernadores y legisladores de las provincias cordilleranas”, a fin de lograr una ley con mayor consenso y mayor respeto por las autonomías provinciales. Un argumento curioso si se recuerda que la ley en cuestión fue votada por unanimidad en ambas cámaras del Congreso. En rigor, se hizo una sola reunión a fines del año pasado y otra a principios de éste, pero no surgió de estos encuentros ningún proyecto de ley.

Tampoco el senador Daniel Filmus, que presidía hasta hace pocos días la Comisión Ambiental del Senado, logró el consenso prometido para redactar una ley mejor.

Las discusiones, sin embargo, existen. El 30 de marzo pasado, en mi carácter de presidente de la Comisión de Recursos Naturales y Ambiente Humano de la Cámara de Diputados, convoqué –conjuntamente con el entonces Defensor del Pueblo, Eduardo Mondino– a una audiencia pública en la que expusieron personalidades del mundo científico y representantes de distintas organizaciones ambientales y vecinales. Habló, entre otros, el ganador del Premio Nobel y copresidente del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático en Naciones Unidas, Osvaldo Canziani, quien defendió la ley vetada, que nació de una iniciativa de la diputada mandato cumplido Marta Maffei. Un proyecto idéntico, de mi autoría, se encuentra actualmente en trámite. Tiene como contrapartida otro del diputado Juan Carlos Gioja, hermano del gobernador y del senador y empresario minero César Ambrosio Gioja. El Gioja diputado pretende eliminar de la protección a las áreas periglaciales, de importancia estratégica en lo que hace a los recursos hídricos.

Fuera del Congreso cobran intensidad los debates entre quienes consideran que el agua es más importante que el oro y los que subordinan la política a sus intereses particulares. En San Juan, donde el poder político está absolutamente subordinado a la gran minería trasnacional, se produjo en estos días el Foro de Protección de los Glaciares y el Ecosistema Andino, que convocó la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC). Paralelamente, el gobierno sanjuanino y los empresarios mineros realizaron su propio forito, con el objetivo de minimizar el impacto del encuentro organizado por los defensores del medio ambiente.

En este ámbito, se escucharon razonamientos muy sugestivos, como el de Ricardo Martínez, presidente de la Cámara Minera de San Juan, quien llegó a decir textualmente: “Todos los Andes son periglaciales y ahí es donde se complica todo. Así como está el proyecto toda actividad queda restringida a mirar la Cordillera y que no la podamos tocar. Si sale esta ley como está, hay que olvidarse de la minería”.

En la audiencia pública, realizada en el Congreso, se insistió hasta el hartazgo en que la ley vetada no era una ley antiminera sino una ley que protege los glaciares. Si los emprendimientos mineros no destruyen ni contaminan lo que constituye nuestra mayor fuente de agua potable, son ajenos al espíritu de la norma. Si en San Juan no hay glaciares, ¿por qué se preocupan entonces? Y si los hay, ¿habría que consentir su depredación en beneficio de una gran trasnacional?

La visita del señor Munk permite aclarar el tema. Empezando por el currículum del visitante y por su pretensión, esbozada en la reunión, de obtener una nueva ventaja impositiva que vendría a sumarse a los privilegios ya concedidos por las leyes que pergeñó el gobernador Gioja cuando era diputado menemista en los años 90.

Según el periodista Greg Palast, del diario británico The Guardian, Munk fundó la Barrick con dinero del traficante de armas Adnan Kassoghi y fue el fiador de ese delincuente internacional cuando lo llevaron preso en Estados Unidos por un caso de fraude relacionado con el régimen del ex dictador filipino Ferdinand Marcos.

Palast, a quien la Barrick Gold intentó querellar sin éxito, demostró que la trasnacional no sólo había producido estragos ambientales en diversos lugares de la Tierra, sino que además había sido responsable –junto a la policía de Tanzania– del asesinato de cincuenta mineros. No es de extrañar, en una empresa que contó en su directorio con la presencia de “influyentes” como el ex director de la CIA y ex presidente norteamericano George Bush senior y con el hombre más rico de Chile, Andrónico Luksic, pinochetista acérrimo y líder del grupo monopólico conocido como “los cocodrilos”.

Desgraciadamente, todo lo que hemos venido denunciando en estas columnas ha resultado absolutamente cierto y comprobable. Esperemos que no se compruebe lo que ahora decimos: que Gioja, la presidenta y la Barrick Gold harán lo posible para que no haya ley de glaciares, antes que la dinamita trasnacional comience a pulverizar los Andes sanjuaninos.

Fuente Crítica de Argentina.

martes, 16 de diciembre de 2008

El veto de la Barrick Gold II-El veto a la ley de protección a los glaciares













Foto del Senador Gioja

El veto de la Barrick Gold


Por Miguel Bonasso para Crítica Digital

Hace un par de semanas, el ingeniero Enrique Martínez, presidente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), declaró en este diario que el rechazo presidencial a la ley de protección de los glaciares era “el veto de la Barrick Gold”.

Una acusación muy grave procediendo de un alto funcionario público, a cargo de un organismo de reconocido prestigio científico-técnico. ¿Exageraba?
No.

El decreto de veto se basa principalmente en la “preocupación de gobernadores de las provincias cordilleranas”. Eufemismo que sumerge en un relativo anonimato al gobernador de San Juan, José Luis Gioja, entusiasta promotor de las gigantescas inversiones de la Barrick Gold y autor de las leyes que el menemismo dictó en 1994 en beneficio de la gran minería y en perjuicio del erario público y el medio ambiente.

No es casualidad que uno de sus hermanos, el senador César Ambrosio Gioja, presida la influyente Comisión de Minería del Senado de la Nación y que otro de sus hermanos, Juan Carlos, integre la Comisión de Minería de la Cámara de Diputados de la Nación.

Tampoco es casual que el senador Gioja figure en la web como “contacto” de la empresa de minas y canteras Bentonitas Santa Gema SA.

Hace pocos días, cuando comenzaba la guerra de los glaciares (que está muy lejos de haber terminado), leí un informe sobre el veto presidencial elaborado por la diputada Fernanda Reyes (Coalición Cívica), donde denuncia lo siguiente: “César Ambrosio Gioja es el propietario de la firma Benonita (sic) Santa Gema, principal proveedora de la minera Barrick que opera en dicha provincia”. En un recuadro, más abajo, la diputada Reyes dice que la empresa La Bentonita SA es proveedora de Barrick Gold en la mina Veladero, una gigantesca explotación aurífera en los Andes sanjuaninos.

Por hábito profesional decidí corroborar la información y la verdad es que no tuve que trabajar casi nada, porque todo está en la red bajo el título “Bentonitas Santa Gema-César Gioja Cuit 20079415279”. Abajo reitera para posibles interesados que el contacto es César A. Gioja y proporciona sus teléfonos y mails. Llamamos a los teléfonos de contacto y nos respondieron que el gerente de la empresa era el señor Alejandro Gioja, hijo del senador y sobrino del gobernador.

Así de simple y evidente. Tan simple y evidente como la maniobra que en su momento hiciera el senador (Frente para la Victoria-PJ) Roberto Urquía en beneficio de los seis grandes exportadores de aceite de soja en la comisión de Presupuesto del Senado. Casualmente Urquía es propietario de Aceitera General Deheza, uno de los Seis Grandes.

Me pregunté entonces y me repregunto ahora si es lícito que algunos legisladores y funcionarios públicos actúen como lobbistas de sus propios intereses empresarios.

Mirando hacia adelante cabe también preguntarse qué legitimidad tendrá el famoso Foro o “Comisión” instituido por el veto presidencial para rediscutir “con gobernadores y legisladores de las provincias cordilleranas” la ley de glaciares (votada por unanimidad en ambas cámaras) y proponer una nueva norma. ¿Puede el zorro legislar sobre las gallinas?

Tampoco es ocioso interrogarse acerca del federalismo como pabellón que cubre la mercancía del feudalismo, en perjuicio de los intereses supremos de la Nación. Y sobre el reflejo que esto tiene en el PJ, como espacio insalubre de concertación entre gobernadores e intendentes, entre negocios y política. Un hábito que trasciende las fronteras cronológicas del menemismo y causa hastío e indignación creciente en la sociedad.

La connivencia del presidente de la Comisión de Minería del Senado con una empresa minera ya es grave de por sí, pero se torna procaz si esa empresa es la Barrick Gold, fundada por el conocido traficante de armas saudita Adnan Kashoggi, que adquirió fama mundial en los ochenta a raíz del escándalo Irán-Contras. No por casualidad tampoco, uno de sus principales padrinos internacionales ha sido el ex presidente norteamericano George Bush (padre), petrolero y ex director de la CIA.

Por un módico sueldito oficial de 10 mil dólares, el papá del actual presidente Bush le consiguió a la Barrick concesiones por diez mil millones de dólares, solamente en Estados Unidos. En todas partes, como podemos ver, se cuecen habas.

Aunque los asesores de prensa de la Barrick Gold en Chile han negado que la empresa fuera fundada por uno de los más importantes traficantes de armas del mundo, el periodista estadounidense Greg Palast (de la BBC y The Guardian), lo confirmó al diario chileno La Nación. Según Palast, la información fue proporcionada por el hombre fuerte de la Barrick, Peter Munk, en su propia autobiografía.

En ese mismo reportaje, Palast revela que en 1995 cincuenta mineros fueron sepultados vivos en Tanzania por los bull dozers de la Barrick, con la complicidad de la policía local, que reprimió a los trabajadores rebeldes para asegurarles a la compañía y sus socios en el gobierno un negocio muy lucrativo.

No les va ni les irá mejor a los obreros argentinos que laboran a cinco mil metros de altura en la mina de Veladero (San Juan) o en Pascua Lama, el gigantesco emprendimiento binacional entre la Argentina y Chile, que explotará la Barrick.

Freddy Espejo, un ex empleado de la empresa trasnacional entrevistado por el ambientalista Javier Rodríguez Pardo, reveló que más de cincuenta trabajadores argentinos, pertenecientes a la Barrick o a grandes empresas que le prestan servicios, murieron a causa de accidentes laborales atribuibles a la negligencia de la minera y sus asociadas. El hombre se la juega porque el gobierno de San Juan ha sacado una ley especial que reprime cualquier tipo de agitación en contra de la minería.

El testimonio de Espejo denuncia también los daños ecológicos perpetrados, incluyendo la destrucción del glaciar Conconta (glaciar Vallejos como le dicen en la zona), “sobre el cual se trazó un camino de 35 metros de ancho para llegar a la planta y los yacimientos”. Incluye un dato que movería a risa si no fuera por la indignación que causa: según el ex empleado de la Barrick, “el gobierno (de San Juan) no existe”. En los colegios se prohíbe el debate sobre estos temas y cada vez que se promueven charlas “funcionarios del gobierno y de la minera vienen a cada rato a dar conferencias sobre las bondades del cianuro, que es inocuo, y del progreso minero”.

En estas manos (sucias) quedarán nuestros glaciares si prospera el veto de la Barrick Gold.