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sábado, 24 de marzo de 2012

El vacío normativo del derecho de propiedad intelectual

Abajo encuentran el audio para descargar o escuchar:






El panel de este debate se conformó con:
- Dr. Ricardo Saenz, Fiscal General de la Nación Cámara Criminal y Correccional de Ciudad Autonoma de Buenos Aires. Profesor del Posgrado Derecho de Alta tecnologí­a de la UCA.
- Dr. Facundo Malaureille Peltzer, Abogado Especializado en Privacidad y Nuevas Tecnologías. Consultor en TechLawBiz.

Teniendo como temas objetivo, los casos Megaupload / Taringa / Cuevana - ¿Cómo el vací­o normativo invade el derecho de propiedad intelectual?. ¿Debe considerarse a los usos y costumbres como derechos adquiridos?

Generándose un debate abierto con el público donde las visiones informáticas, del derecho y seguridad abrieron a la opinión en un enriquecido análisis de la situación actual.
Más información

Si quieren escuchar el audio solamente presione en play
Si quieren descargar el audio en mp3,

Gracias a BDGW por compartir el link del video

miércoles, 19 de mayo de 2010

El derecho al olvido digital...Una buena del gobierno francés...

Fuente Publico.es.

Francia abre una consulta pública para devolver el control a los ciudadanos de la información que hay en la Red sobre ellos


Entre Google, Facebook, Yahoo y MSN gestionan la información de casi 2.000 millones de personas. Todas estas compañías son estadounidenses y se rigen por la legislación de protección de datos, muy laxa, que reina allí. Sin su permiso, es imposible borrar de la Red aquella multa publicada en un boletín provincial, esa fotografía inconveniente en una red social o, simplemente, dejar de recibir publicidad. Francia, sin embargo, quiere ahora que el olvido digital se convierta en un derecho.

El Gobierno galo ha abierto una consulta pública para que los ciudadanos y empresas interesadas opinen sobre la necesidad de regular el derecho al olvido en Internet. La secretaria de Estado para la Economía Digital, Nathalie Kosciusko-Morizet, lanzó la idea en noviembre pasado y, desde entonces, se ha reunido con empresas de Internet galas y estadounidenses para diseñar un borrador de una carta de derechos.

"En la Red desvelamos cada vez más nuestras vidas, nuestros gustos, nuestras actividades y nuestro comportamiento", explica Kosciusko-Morizet. Ese rastro se puede seguir por las páginas que visitan los navegantes en la Red, la información que ponen a disposición de los buscadores o lo que publican en las redes sociales. "Sin embargo, la difusión de cierta información personal puede tener un impacto muy negativo en nuestra vida diaria", añade.

En el dossier que acompaña a la consulta pública, se recuerda una encuesta hecha en EEUU en 2009 que revela la dimensión del problema: el 45% de los empleadores fisgoneaba en Internet sobre el pasado de los candidatos a un puesto, frente al 22% que lo hacía en 2008. Un tercio reconoció que lo que vio en la Red influyó en su proceso de selección.

Francia busca, por un lado, facilitar al máximo un derecho a la supresión de la información sobre una persona que haya sido publicada por terceros y que pudiera perjudicarle en un futuro. Esto afectaría a blogs, redes sociales, sitios de vídeos como YouTube... Por otro lado, la carta busca mejorar la transparencia de la explotación con fines comerciales de los hábitos de navegación de los usuarios.


"En la vida real, creas tus datos para algo concreto y se cancelan cuando se agota esa finalidad", argumenta el director de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), Artemi Rallo. "Pero en Internet hay una dificultad añadida: entran en juego los motores de búsqueda, Google en definitiva, y generan una multiplicación eterna de la información personal. Rallo pone distintos ejemplos: un ciudadano que durante la Transición fue detenido y hasta condenado y canceló sus datos hace años, o un ahora prestigioso médico que, al comienzo de su carrera, cometió una imprudencia por la que fue juzgado y después indultado. Y por eso, se da la paradoja de que se sabe que fueron condenados porque acabaron siendo indultados. "Los buscadores alteran la línea del tiempo", alerta Rallo."


Respuesta de Google

Para el buscador señalado, el conflicto no es tanto si hay derecho al olvido digital sino quién es el responsable de ese olvido. "Los buscadores no tenemos la responsabilidad; es de las páginas que albergan ese contenido", explica la directora de Relaciones Institucionales de Google, Bárbara Navarro. Para el buscador, lo más efectivo es dirigirse a los que pusieron la información en la Red en primer lugar. Navarro hace una reflexión: "Quizás hay que proteger la información antes de ponerla en Internet, no después".



La parte final sobre lo que saben de cada uno por como navegamos...

Lo que saben de ti y cómo lo saben

‘Cookies'. Pequeños ‘bichos' en el ordenador

Cada vez que se visita una página, esta instala en el ordenador del usuario un pequeño archivo de texto llamado ‘cookie'. Como mínimo contiene un identificador único que permite a la web que la ha instalado saber quién le está visitando. Con este dato, puede ir a sus servidores y ver qué páginas del sitio se han visto antes o por cuánto tiempo. En origen se diseñaron para facilitar una rápida descarga de las páginas que más se usan, pero ha degenerado en una fórmula para conocer los gustos del internauta y ofrecerle un sitio personalizado. Además de la propia, una web puede ocultar tantas ‘cookies' como anuncios publicitarios tenga.

Ordenador. Números chivatos

Para poder visitar una página, el ordenador debe revelar antes una serie de datos: su dirección IP (que lo identifica en Internet), el ‘hostname', que muestra también qué proveedor de acceso se está utilizando, el sistema operativo, el navegador instalado en el ordenador y la página desde la que se ha llegado. Esta información es necesaria para mantener la estructura y el tráfico de Internet. A cambio, revela excesiva información. Por eso, al menos en Europa, la dirección IP es considerada un dato personal y, por eso, de especial protección.

Intercambio de datos. En busca de la seguridad

Cuando se diseñó Internet no se pensó en la seguridad de las comunicaciones. En particular, el protocolo HTTP, sobre el que funcionan todas las páginas web, envía y recibe la información en formato de texto. Hay muchas técnicas para interceptar esa información en algún punto de la conexión desde el ordenador de origen al de destino. Para reducir el riesgo se impone el cifrado de los datos y usar protocolos de comunicación segura como el HTTPS. Este, habitual en las transacciones financieras, tiene el hándicap de que ralentiza la comunicación.

El historial. El enemigo en casa y fuera

Para una navegación más rápida, las páginas guardan una copia de su versión más reciente en el ordenador del usuario y en servidores repartidos por el mundo. Con esto se consigue que la web se vea antes. A cambio, cualquier persona que acceda al ordenador podrá espiar en esa memoria caché temporal.

Los buscadores. La cúspide de la pirámide

Por su posición central, Google, Bing o Yahoo tienen acceso a toda la información mencionada. Al combinarla con sus sistemas mejoran sus respuestas pero al precio de saber qué, cuándo, cómo y desde dónde busca el usuario. Yahoo ‘anonimiza' estos datos a los tres meses, Bing a los seis y Google a los nueve.


Y nada mejor para ilustrar esta nota que el cuento de Hernán Casciari:

El uno para el otro.







"

lunes, 19 de abril de 2010

“El derecho de autor lmita al derecho a la educación”, dice la estudiante argentina Evelin Heidel-Moderadora de Bibliofyl


Fuente "Cultura Digital"

  • “El derecho de autor limita al derecho a la educación”, dice la estudiante argentina Evelin Heidel

    por: Gabriela Agustini, em Entrevistas día12/04/2010

    Evelin Heidel es moderadora de BiblioFyL, biblioteca digital creada por los alumnos de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. El objetivo del proyecto es disponibilizar en la red todos los textos necesarios a los estudiantes a lo largo del curso, digitalizando las obras y garantizando el libre acceso al conocimiento esencial para su formación. La dirección fue retirada de Internet debido a problemas con las leyes de derecho de autor de la Argentina, obligando a sus administradores a cambiar el país del servidor para mantener el proyecto.

    Esta es la experiência a ser compartida por Evelin en la mesa de discusión sobre “Derecho a la Cultura- Acceso Calificado”, del Simpósio Internacional de Políticas Públicas para Acervos Digitales, que será del 26 al 29 de abril, en San Pablo. En el encuentro, ella contará porque es importante discutir el asunto sobre la perspectiva del derecho a la educación, que es justamente el tema de la entrevista siguiente, hecha por email.

    1. ¿ Qué es BiblioFyL y como surgió la idea?

    “BiblioFyL es una biblioteca digital hecha por y para estudiantes en la cual está reunida la mayoría de los textos obligatorios y opcionales de las nueve carreras que son estudiadas en la Facultad de Filosofia y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

    En términos ideológicos, filosóficos y políticos, BiblioFyL es mucho más que esto. Constituye una experiencia de estudiantes organizados en torno de problemáticas reales y concretas de acceso a la información, educación y al conocimiento, que lucha, inclusive, con obstáculos legales y hasta la oposición de profesores para concretar este proyecto.

    Queremos entender el acceso no como un "simple" acceso o lo que es comumente llamado de “lixiviação” (mucha gente baja contenido, y pocas personas colaboran), y si como una propuesta para participar de la defensa de tal acesso. En esta discusión, de la defensa a la educación, BiblioFyL es sólo una ínfima parte de lo que puede ser hecho y pensado. Pero para aquellos que hacen lo cotidiano de la universidad, y en particular de la facultad en que estamos, es una parte importante.

    Vale notar que BiblioFyL demanda trabajo. Y digo eso porque muchas veces somos acusados de simplemente apropiarno de lo que otros hicieron. Y digitalizar, pensar en modelos de catalogación, programar, organizar una comunidad, conseguir material, hacer tutoriales y estructurar una serie de proyectos con buena usabilidad no es poco trabajo.”

    2. Ustedes enfrentaron el cierre del banco de datos por causa de la ley de propiedad intelectual argentina. ¿Qué aprendieron con esta experiencia? ¿Cuáles son los desafios actuales en esta área?

    “En principio, creo que el cierre de BiblioFyl y la posterior separación del foro de discusión ForoFyl [también conectado al proyecto] fue una lástima por un lado y un marco por otro. Si no hubiésemos recibido la intimación, jamás nos habríamos organizado como un grupo y la comunidad seguiría creyendo que la biblioteca seria algo eterno. No nos depararíamos com el tema de la Ley de Propiedad Intelectual, que restringe el acceso a mucha información (y no sólo la digital), criminaliza mitad de la población y genera grandes negocios para los gestores de derechos. Resumiendo, el cierre de BiBlioFlyL abrió la puerta para una serie de preguntas que estaban latentes desde su existencia y nos sirvió para delinear nuestros objetivos y pensar lo que podemos hacer.

    Y sirvió también para cuestionar la idea, de moda actualmente, de que internet es libre como el aire. Europa está viviendo un proceso de criminalización de internet importante, con la Ley Hadopi en Francia, por ejemplo, y la colaboración de los proveedores de acceso a internet que entregan datos de usuarios en varios países. Eso entra en clara contradicción con otros tipos de derechos, como el de la privacidad de los datos y el derecho al anonimato. Se trata de un nuevo avance dela sociedad de control.

    La Ley Actual de Propiedad Intelectual, la 11.723, por si sóla constituye un desafio, porque sirve hoy para justificar cualquier cosa y viola tratados como la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, que en la Argentina es constitucional desde 1994. Hay varios ejemplos de ésto. En 2009, por ejemplo, un profesor de filosofia de la Universidad de Quilmes fue procesado por mantener sites sobre Heidegger, Nietzche y Derridá.

    Las razones que mueven la CAL y CADRA [órganos de regulación de derecho autoral] no tiene exactamente que ver con resarcir daños económicos, o lucro cessante. Si fuese eso, sacarían de Internet varios servicios gratuitos que hospedan material ilegal con fines lucrativos. Sin embargo, este tipo de acción de los órganos de fiscalización sirven de ejemplo para la sociedad y como pretexto para firmar convenios con instituciones públicas.

    Para mejorar este panorama actual es necesario abrir el debate sobre la ley de propiedad intelectual Argentina y conseguir modificar la ley 11.723. Hay también que avanzar sobre las opciones alternativas que tenemos con las restricciones impuestas por la ley. O sea, la utilización de licencias libres, padrones abiertos, desarrollo de software y hardware libre. Tenemos también que incentivar a la sociedad apoderarse de los problemas de la “sociedad de la información” y entender los benefícios del modelo colaborativo-comunitario.”

    3. ¿Cómo ve el avance de las bibliotecas digitales privadas, especialmente Google Books? ¿Es posible pensar en alianzas com instituciones públicas? ¿El guardar documentos de interés público en estructuras privadas trae algún riesgo?

    “Todo incentivo privado es una pésima idea. Estamos dejando en las manos de empresarios nuestro patrimonio cultural. Las bibliotecas son un servicio público e por lo tanto deben ser incumbencia del Estado, no de empresas, sea Google o la Panaderia de la Esquina. Si la innovación viene con la digitalización, entonces es el Estado quien tiene que hacerlo, no Google. Y es necesario tener cuidado y analizar si Google busca cambiar las leyes de derecho de autor para beneficio público o interés privado.”

    4. ¿Cómo está el tema de la digitalización de acervos en la Argentina hoy? ¿Cuáles son loos principaels desafíos?

    “En relación al escenario europeo, está muy atrasada. En nuestro país, uno de los pocos institutos que posee la tecnologia necesaria para digitalizar colecciones es el Instituto Ravignani, que lo conseguió por medio de incentivo internacional y no por el apoyo del gobierno. Nuestros principales desafios son:

  • Acabar con la dependencia de empresas privadas;

  • Invertir en tecnologia;

  • Promover la capacitación usando las nuevas tecnologias sin olvidarnos de las catalogaciones vigentes;

  • Catalogar todo el material.”

    5. ¿Qué hacer para garantizar el libre acceso frente a las restricciones impuestas por la ley de propiedad intelectual?

    “Bueno, en BiblioFyL escaneamos libros, lo que por si sólo ya es bastante. En este sentido, nuestro trabajo por el acceso libre es mucho más práctico que teórico o legal. Seguimos también colaborando con otras organizaciones defensoras de esos mismos ideales y movilizando discusiones en torno del tema.”