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sábado, 5 de mayo de 2012

Horizonte Sur del 5 de Mayo




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Si quiere escuchar al programa en el site de la Radio en Ustream.tv

martes, 25 de enero de 2011

La solución del "campo" para disminiuir el crimen

La propuesta del Campo para acabar con la criminalidad juvenil en la voz del segmento 4x4 de Radio Barcelona dedicado al sector:

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jueves, 22 de abril de 2010

Programa de radio dedicado al "campo"

miércoles, 5 de agosto de 2009

Si van a la "Rural"....Morir para la rentabilidad ajena


Publicado en "La Nota Digital"

Expertos de la salud denunciaron que la fumigación con insecticidas y herbicidas a gran escala provocó daños irreversibles en mujeres y niños entrerrianos. Algunos comparan el problema con un genocidio por la proliferación de cáncer, malformaciones, abortos, y aseguran que se da ante nuestros ojos en esta provincia y se extiende por cuatro países de Sudamérica, cuyos pobladores fueron tomados como “ratones de laboratorio”. Otros aseguran que el problema estallará en un escándalo de proporciones, tarde o temprano.

“Nunca me ofrecieron cuidados, me dejaron a las buenas de Dios”, dice Fabián Tomasi. Este obrero de Basavilbaso se considera un testimonio en cuerpo y alma de los efectos nocivos de los agrotóxicos sobre los seres humanos, y celebra estar vivo aunque con la salud a la miseria, para echarles en cara sus sufrimientos a los expertos, empresarios y políticos, y para alertar a los que ignoran este flagelo.

Es un caso emblemático pero no singular. Personas de Gilbert, Basavilbaso, Rocamora, Gualeguaychú, Paraná, Diamante, Villa Urquiza, Rosario del Tala, Líbaros, Larroque, y la zona a la vera de la ruta 11 entre Oro Verde y Gualeguay, son algunos de los sitios en los que se encendió la luz de alerta por los efectos nocivos del uso de agrotóxicos en esta provincia.

La problemática fue advertida hace años, incluso en Paraná hubo especialistas que alertaron sobre los efectos de agroquímicos en anfibios y peces, pero sin repercusión entre las autoridades sanitarias. Los resultados de investigaciones realizadas en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), divulgados este año, reforzaron las sospechas, para algunos, y las certezas para otros, de que estamos ante un modelo que no ofrece garantías para la salud de los humanos.

Es cierto que si de soja se trata, en la última campaña bajó en casi 300 mil hectáreas la superficie cosechada, y que en volumen se trilló el equivalente a un tercio de la cosecha anterior en esta provincia. Pero eso ha sido producto de las malas condiciones ambientales, no de políticas contra el monocultivo. Y esa merma que significó pérdidas para muchos productores no tuvo como contrapeso una mejora en otros rubros, de modo que el modelo continúa casi intacto, con más enfermos y menos productores.

El doctor en medicina Andrés Carrasco, responsable del Laboratorio de Embriología Molecular del Conicet e investigador de la Universidad de Buenos Aires (UBA) lanzó el último y más poderoso misil contra los agrotóxicos porque comprobó que el glifosato, el producto más usado en el control de malezas en nuestra provincia y la Argentina toda, no es inocuo como pretende la empresa que lo fabrica, la multinacional Monsanto, sino que dañó con certeza a los embriones de anfibios que su departamento estudió.

El revuelo entre los empresarios fue mayúsculo, el propio Carrasco sufrió amenazas, y los gobiernos nacional y provinciales todavía no acusaron recibo pero es de suponer que algo preparan para no quedar tan pegados a un modelo que sería responsable de malformaciones, cáncer y abortos al por mayor. De modo que los estudios de impacto acumulativo tan resistidos, inexplicablemente, por esos gobiernos, ya dejaron de ser un reclamo sectorial y silenciado.

“Del estómago hacia arriba tengo los músculos secos, no tengo músculos en los brazos, soy un esqueleto”, se confiesa sin reservas el entrerriano Tomasi, que al sufrir en su propio cuerpo los daños de los químicos empezó a investigar su problema y se convirtió en una forúnculo para los defensores a ultranza del sistema de producción extensiva a gran escala con el uso de agroquímicos y semillas modificadas. Hoy quisiera debatir, cara a cara, con catedráticos, ingenieros, empresarios o políticos, sobre los efectos de los químicos pero lamenta que nadie acepte el convite.


LOS ADELANTADOS

En esta provincia, como en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y otras regiones, surgieron en la última década dirigentes de base y profesionales conscientes del problema que denunciaron la situación. Tal vez el más conocidos de ello sea Jorge Rulli, fundador y militante del Grupo de Reflexión Rural (GRR), y coordinador de la campaña ‘Paren de fumigar’, pero en nuestra provincia existen militantes de esta causa en varias localidades.

Es el caso de Basavilbaso, donde el médico Roberto Lezcano advirtió el flagelo que enfrentaba, estudió, denunció, y hoy es un bastión en el alerta por la manipulación de agrotóxicos. “El caso de Fabián Tomasi es extremo, no se cuidó y allí están las consecuencias”, dice Lezcano, que atendió al joven en su ciudad de antigua vida ferroviaria.

Las inquietudes de Lezcano se convirtieron en alarma hace pocos años, cuando en Basso se produjo una mortandad masiva de aves, cerdos, perros, y desde entonces registra, sigue, observa, sienta precedentes y se presenta ante los fiscales y jueces. “Aquí tenemos casos muy desgraciados como el de los niños de Tala o de Gilbert, y hay zonas con la población muy expuesta, como en el corredor de la Ruta 11 entre Oro Verde y Gualeguay. Hay casos de exposiciones frecuentes que van alterando el organismo de a poco, los efectos son a mediano y largo plazo”, comenta.

Recuerda que el problema explotó con mayor fuerza con el caso del barrio Ituzaingó Anexo, de Córdoba, con denuncias por la acumulación de enfermos de cáncer, y demandas que involucran a empresarios y dirigentes políticos y que están bien expuestas en la obra ‘Pueblos Fumigados’ de Rulli.

Los dictámenes de la justicia cordobesa contra las fumigaciones y los fumigadores fortalecieron las luchas del GRR y sensibilizaron al país, porque las denuncias empezaron con madres que padecían cáncer o tenían a sus hijos enfermos, cuando el GRR ya venía alertando por las consecuencias de los agrotóxicos desde hacía un lustro, sin eco entre las autoridades.

500 METROS, MÁS LÓGICO

Ante el testimonio de Fabián Tomasi, el doctor Lezcano no acusa al obrero por sus padecimientos ya que los trabajadores, dice, no fueron informados correctamente, y recuerda el caso de otro obrero de apellido Sobral que era banderillero (en la pulverización por avionetas) y luego preparador de insecticidas y sufre de síndrome cerebeloso.

“Usted está en su casa tomando mate, y un vecino invade su terreno, su casa, fumigando a 150 metros. ¿Qué derecho tiene? “, comenta Lezcano contra el rociado que es habitual en zonas rurales y dice que los 50 metros de distancia que exigen las normas son un disparate. “Aquí están probando a 500 metros”, indicó, y por ahora los resultados parecen aceptables.

Para Lezcano “faltan decisiones políticas” que permitan un cambio drástico en el sistema productivo, pero no hay que esperar a que se den las reformas totales y los estudios de impacto, hay que actuar ahora, dice, controlando, frenando los abusos, dando más distancia entre la fumigación, las viviendas, los cursos de agua.

“Tengo material demostrativo de que se violan las normas, que caben denuncias penales contra autoridades del Senasa”, sostiene Lezcano. Las acusaciones contra autoridades del Senasa no llaman la atención. En la provincia ocurrieron gravísimas intoxicaciones masivas, en las que esas autoridades brillaron por su ausencia y ni siquiera pidieron testimonios a las víctimas o explicaciones a los victimarios, ni realizaron estudio alguno.

Lezcano admite que en los últimos meses nota mayores prevenciones en los aplicadores, pero apunta que eso no alcanza. Dice que en el Poder Judicial, cuando comenzaron las denuncias, los fiscales y jueces no estaban al tanto de la legislación vigente, en cambio en la actualidad se muestran más atentos y filosos, y de hecho él mismo sigue varias denuncias porque cada tanto aparecen nuevos casos. “Este año presenté tres denuncias, y otra gente lleva cinco o seis en la zona, incluso con niños”, que han sido víctimas como el hijo de un obrero rural.

UN GRAN TUBO DE ENSAYO

“Nuestro territorio es un laboratorio comprendido entre la cordillera y el Atlántico, han hecho de este lugar un gran tubo de ensayo”, aseguró el bioquímico Daniel Verseñazzi, integrante del Foro Ecologista de Paraná. “La producción de alimentos con químicos es una producción para un mundo que selecciona el alimento, no viene a darle de comer al mundo”, sostiene.

¿Qué le diría a un presidente, un gobernador?, preguntó Análisis a Verseñazzi.
Nosotros insistimos en la necesidad de revisar profundamente y definitivamente el modelo de producción agropecuaria. Es difícil lograr la aceptación de un cambio de modelo en quienes hacen uso del modelo para su enriquecimiento o su sostenimiento. Es un modelo que nos hace daño y no tiene futuro.

Le dirán que con la soja no tienen futuro, pero sin la soja no tienen presente, con el tambo se funden, por ejemplo.
Bueno, pero cuál es la transición… Tenemos que construir nuevos tiempos. No se puede dejar pasar más, el tiempo que pasó ya es demasiado. Hoy, saber que tal uso de químicos produce enfermedad y muerte, y seguir usándolo como ha pasado con el endosulfán, es muy dañino. Porque se sabe que es un químico de alta toxicidad, pero para evitar la pérdida del stock se le da permiso hasta 2011, para que terminen las reservas. Parece una broma. Nuestros productores van camino a desaparecer no por las retenciones, van camino a ser rehenes de quienes manejan el paquete de la producción agrícola.

De cero a cien, ¿cuánto hemos hecho en los últimos diez años para resolver el problema concreto del uso de agrotóxicos?
No quiero decirte cero, pero estamos cerca. Las oficinas que tienen que controlar son promotoras de agrotóxicos.

NO ES SÓLO UN ESTORNUDO

¿Y a los productores, qué les diría?

El reclamo del campo, de ser escuchado, que es legítimo, es un reclamo que el campo tiene que hacerse a sí mismo. Escuchar. No han escuchado los reclamos de sus vecinos dañados. Nos han maltratado en cuanta reunión hemos estado. Y algunos que han tenido difusión mediática, han relativizado, diciendo ‘ah, este es el gobierno que nos quiere correr con esto porque tiene el problema de las rutas ocupadas’. Una cosa no quita la otra. Yo no digo que el gobierno no haya querido utilizar algún programa de televisión para desprestigiar el reclamo, pero es legítima la demanda por la toxicidad que nos han impuesto, una toxicidad que no pasa por una molestia respiratoria, un estornudo: son enfermedades degenerativas, abortos, interrupciones de embarazos todas las semanas.

Eso aquí, en Paraná.
Tenemos dos y tres interrupciones espontáneas de embarazos todas las semanas… Los comodities no se producen más en Europa. Porque ellos, sus empresas, decidieron trasladar sus matrices de producción a otro lado. Botnia, Syngenta, Monsanto, Basf, Barricol. Todo lo que sea comodities, producción en escala. La globalización, la economía global es posible si se le da de comer y se le mantiene el ’suntualismo’ a 1.500 o dos mil millones de personas en el mundo. El resto está demás.

SILENCIO Y GRITO, EN GUALEGUAYCHÚ

El panorama que dibuja Verseñazzi no podría ser más sombrío. Y los testimonios se repiten a lo largo y a lo ancho de nuestra provincia. Cerca de Gualeguaychú ocurrió un caso grave hace pocas semanas. Mirtha Hernández de Mattos y Virginia de Aulé sufrieron en carne propia los efectos del riego de productos químicos desde el aire, cerca de sus viviendas en Pehuajó Sud. Virginia padeció un cuadro respiratorio agudo, casi se desmayó, y debió quedar internada en Gualeguaychú.

Los hechos fueron denunciados ante autoridades provinciales, pero el abogado Eduardo Ronconi confió a Análisis que no habían recibido respuestas.

Para Ronconi, los fumigadores muestran el plan de vuelo y los productos que usaron para rociar las parcelas, todo dentro de la ley en apariencia, pero el profesional se preguntó qué controles realizan los organismos estatales, porque de hecho los problemas que padecieron Mirtha y Virginia en casas vecinas no son un cuento.

Productores de Pehuajó admitieron que en este caso, como en otros, las denuncias son morigeradas por el temor de las víctimas de generar dificultades a amigos o parientes que trabajan con grandes propietarios de los campos fumigados. Entonces se suelen conformar con el compromiso de la empresa fumigadora, de avisar, la próxima vez, con anticipación. Lo cual no debiera eximir al estado de la necesaria investigación.

En uno de los domicilios, además de provocar trastornos en la salud de las mujeres murieron gallinas y otros animales.

Claro que, ante la fama que tienen hoy los efectos de los agrotóxicos sobre viviendas, escuelas, arroyos, y los efectos menos palpables en la salud de embriones que luego terminarán en un aborto, pueden aparecer casos sospechosos que los vecinos, o la prensa, adjudiquen a los químicos con ligereza o irresponsabilidad.

Manuel Franz, un obrero rural de Lucas González que vivía en Maciá, falleció la semana pasada cerca de Basavilbaso. Trascendió que sus problemas de salud comenzaron con una intoxicación por sus exposiciones a los agrotóxicos, pero el director del hospital de Maciá, Ademar Vallejos, descartó esta hipótesis. “Estamos esperando los resultados de los estudios, pero en principio los médicos que lo atendieron vieron un cuadro de insuficiencia respiratoria por una neumonía complicada”, manifestó.

Estas son, sin embargo, excepciones. Lo natural es la repetición infundada de afirmaciones de empresas interesadas como Monsanto, ya condenadas en algunos países por sus mentiras. Y un ejemplo es lo que ocurrió con el intendente de Larroque, Raúl Riganti, que fue candidato a diputado nacional por el PJ hace poco.

Riganti defendió al glifosato, y la fundación Fundavida de Gualeguaychú le publicó una carta abierta. “Venga a Gualeguaychú y vaya a la Facultad de Bromatología donde investigadores nuestros demostraron tempranamente que el glifosato queda en las semillas, que no desaparece. O si usted quiere actuar responsablemente como productor y como legislador, lea las investigaciones del Dr. Andrés E. Carrasco… El glifosato en un plazo mediato será prohibido, pero mientras esto no ocurra seguirá haciendo su acción devastadora sobre la tierra, flora y fauna, los ríos y la salud de la población… Le solicito humildemente que revea su actitud, se informe y no actúe más como transmisor de mentiras que matan”, le dijeron en la carta firmada por el vecino Edgardo Moreyra.

NOVEDADES EN LA LUCHA

El bioquímico y ambientalista Daniel Verzeñassi, integrante del Foro Ecologista de Paraná, dijo que los entrerrianos estamos ante un genocidio. Los gobernantes tienen que cambiar el modelo, apuntó en diálogo con Análisis, y los productores deben escuchar más a sus vecinos que se enfermaron por los agrotóxicos. Los abortos y las enfermedades degenerativas son inquietantes, aseguró, en nuestra región, y los responsables no han hecho más que “esconder la cabeza bajo la tierra”. También alertó que las multinacionales ya preparan el reemplazo del glifosato por el dicamba, para continuar controlando el mercado y eludir las responsabilidades.

¿Qué cambia con los nuevos informes del Conicet sobre efectos de los agrotóxicos?
Hay de todo. El informe de (Andrés) Carrasco es contundente. Estuvimos con él y con Jorge Rulli hace poco, en el hospital Iturraspe de Santa Fe. Que quiera desdibujárselo para darles un poco de tiempo, para que armen la estrategia de recupero y las respuestas a quienes hoy hacen el modelo de transgénicos y agrotóxicos, es otra cosa, pero el análisis de embriología en anfibios que hizo Carrasco es categórico. Y se le agrega lo del francés (Gilles Eric) Seralini.

Hay un informe de hace varios años de Rafael Lajmanovich por acá, con renacuajos expuestos al glifosato.
Claro, él habla de su observación empírica como especialista de la biología. Y Carrasco es un investigador de embriología, indaga en la genética, a partir de los toques que hace sobre genes que codifican caracteres alterados. Observa caracteres alterados y dice bueno: estos son los genes tocados en los embriones por la presencia del glifosato. Es un estudio comparativo impecable. Te decía que lo del francés Seraline se suma a “El mundo según Monsanto”, de Marie Monique Robin, y todo va generando un panorama. Los fabricantes de glifosato ya no están desprevenidos.

¿Qué van a hacer esas empresas?
Como alrededor de 30 variedades vegetales autóctonas han generado ya resistencia al Glifosato, ya están armando el reemplazo del glifosato que es el dicamba. Van a querer impregnarse de un halo de cuidadosos y de investigación al servicio de la salud o de la producción, advertidos de la necesidad de reemplazar un producto que viene siendo cuestionado. Un poco lo que ha pasado con Botnia, que cambia de firma. Van generándose las estrategias ventajosas para presentarse en sociedades que son adversas, , y ante la justicia.

COMITÉ DE MALFORMACIONES


Pocos sitios crecieron en el uso de agroquímicos como Entre Ríos. Tenemos la idea de que se podrían realizar estudios de impacto acumulativo sin tanta dificultad.
Y lo estamos haciendo nosotros con el Foro Ecologista. Estamos haciendo un relevamiento, acopiando información de casos. Empezamos a encontrarnos con gente que está haciendo lo propio… Se creó un Comité de malformaciones en el hospital San Roque, hace menos de un año. Es el resultado de lo que está pasando. El área que atiende la mecánica dental incorporó una especialidad de fabricación de paladares, para chicos que nacen con paladares hendidos o interrupciones del paladar. Todos los casos que aparecen en áreas rurales, están identificados como madres expuestas en los momentos de la gestación a fumigaciones con químicos, y sobre todo glifosato. Esto viene ya denunciado por el doctor (Hugo Gómez) Demaio. Demaio habla de los labios leporinos y los linfomas no Hodkin desde hace tiempo. Ahora, el hospital San Roque está perfeccionando la técnica para la construcción del paladar artificial del bebé, que le permita alimentarse los primeros meses, hasta que le hagan la cirugía de cierre.

¿Son casos recientes?
Los casos vienen apareciendo hace mucho tiempo, ahora empieza a aparecer la preocupación. Acá las respuestas a los problemas son siempre tardías. Es difícil anticiparse, como ha hecho por ejemplo la industria farmacéutica mundial con esto del Tamiflu. Fabrican el medicamento antes de que aparezca la gripe, como para sospechar ¿no?

SUDAMÉRICA, TUBO DE ENSAYO

En un momento el propio Jorge Rulli usó una palabra extrema, dijo que estamos ante un genocidio. ¿Podemos sostener ese término?
Sí. Sí. Sí. El investigador francés Gilles Eric Seralini no se explica cómo se permite seguir usando estos espacios como grandes laboratorios. Nuestro territorio es un laboratorio comprendido entre la cordillera y el Atlántico, han hecho de este lugar un gran tubo de ensayo.

¿No llegó la hora de que los gobiernos exijan estudios de impacto urgentes?
Estamos muy pasados, el momento ya pasó. Estamos mirando los problemas desde atrás, y no sólo en la Argentina.

Claro que la presencia de estos cultivos en la Argentina y Brasil es fuerte.
Brasil, Argentina, Bolivia y Paraguay, y una parte de Uruguay, es la ‘república unida de la soja’. Es la que la empresa Syngenta promocionó en 2003 en su publicidad famosa, un grito de geopolítica, un modo de organizar las regiones por cuencas de producción.

TOMASI, JUBILADO POR INTOXICACIÓN

Fabián Tomasi está en su casa, sufre a mares pero se expresa con absoluta lucidez respecto del problema que atraviesa y se muestra agradecido a pesar de todo. Cuando llegó al límite decidió denunciar. Hoy se les anima a todos y desde su debilidad y sus pobrezas resulta un problema para las multinacionales y los gobiernos. Hay que escucharlo.

¿Cómo está?
De salud un poco mejor, me regalaron un tratamiento que me salvó la vida, con medicina alternativa, porque con la medicina tradicional ya estaría muerto. Me están tratando como se trataba a las víctimas de Chernobyl.

¿Cuáles son sus problemas?
Neuropatía, causada por productos agrotóxicos. Tuve seis años de exposición masiva a los químicos y eso me marcó. Mis problemas son en el sistema nervioso, y se complicaron porque ya era diabético, insulinodependiente. Del estómago hacia arria tengo los músculos secos, no tengo músculos en los brazos, soy un esqueleto.

¿Puede caminar?
Ahora volví a caminar, en las piernas estoy mejor. Con mi experiencia llegué a la conclusión de que los insecticidas actúan en las personas como en los insectos, les cortan las posibilidades de andar y comer, yo mismo tengo problemas para trabar también. Siempre tengo una parte del cuerpo por donde me sale el veneno., en n todas las articulaciones, codos, rodillas, tobillos, tengo como chimeneas, me sale una arenilla, un líquido blanco.

¿De ahí puede decir que es el efecto de los agrotóxicos?
Soy víctima de los agrotóxicos, pero el veneno es simulador, después de las 36 horas de exposición no hay manera de detectarlo, los efectos son a plazo. No hay otra razón, los médicos lo determinaron, es increíble la devastación que tengo en el organismo. Frío en las extremidades, partículas de calcio, erupciones en la piel; tengo los pies vendados.

¿Por qué esta decisión de denunciar?
Para que no les pase a otros. Esa es mi meta. Pero siento indiferencia, porque soy contrario a la producción agropecuaria de la manera en que se practica ahora. Una cosa es ser ignorante, no saber, otra cosa es hacerse el tonto. Yo me crié en el campo, y no puedo permitir que con ese trabajo se perjudique a las personas. Es un desborde, las multinacionales han implantado este modelo.

¿Cómo se siente de espíritu?
No duermo. Creo que es por todo lo que esto me ha hecho perder. Duermo un poco a la mañana, se me ha cambiado el metabolismo. Las noches se me hacen muy largas. Miro televisión, miro los canales rurales porque al enemigo hay que conocerlo. Yo pienso que aquel que me ha agredido así es un enemigo.

¿Usted no se cuidó por ignorancia?
Me considero un ignorante. Recién estoy aprendiendo. Nunca me ofrecieron cuidados, control. Me dejaron a las buenas de Dios. Y no soy solo, todos fuimos expuestos así. Ahora he conocido a ambientalistas muy comprometidos que denuncian y atienden, yo no me considero ambientalista, hablo desde mi dolor, mi sufrimiento. Soy un accidentado. Y sueño tener un contrapunto con un ingeniero agrónomo.

¿Qué productos manipulaba?
Todo lo que se imagine. Aquí no hay control. Se usan sustancias prohibidas por la ley porque son más efectivas. Los ingenieros estudiaron para conocer el daño de los productos en las plantas, pero no en las personas.

¿Sus vecinos cómo lo trataron?
Muchos prefirieron no ver, les vino bien que yo no pudiera salir, es más fácil ocultar el problema. Otros han sido muy generosos. En este momento llega una enfermera, Estela Eckerdt de Ovalle, que me cura gratis porque no tengo dinero. Es un gesto que quiero destacar.

Me decía que no tenía dinero.
Tuve que auxiliarme mi mamá. Yo trabajaba, también manejaba un remís, pero no pude continuar con nada por el deterioro de mi salud. Tuve que refugiarme en casa de mis padres y ahora creo que hice mal, mi padre no pudo soportar verme así, creo que murió de tristeza.

¿No recibió ayuda?
Recibimos alguna ayuda, pero no un ingreso permanente que me permitiera subsistir con mi hija, tengo una hija de 14 años. Tramité la jubilación por incapacidad, y me aconsejaron que dijera que mi estado era por la diabetes, pero cuando estuve frente a la la Junta de médicos les expliqué todo, me pidieron que me desvistiera y se asombraron de mi estado. Ayer, en el Día del Amigo, recibí la notificación de que tendré una jubilación desde agosto, y no por la diabetes sino como intoxicado por agrotóxicos. Eso me trajo un poco de paz, porque es la verdad.

Tirso Fiorotto

(Análisis)


Publicado en "La Nota Digital"


Y mientras tanto el "campo" festeja en la rural, pide que se acaben las retenciones y el gobierno piensa en cómo facturar más, ningunos de los dos sectores se muere de cáncer....

Y los piratas son los que se bajan canciones...


Y la iglesia apoya a los transgénicos, pero es contraria al aborto...





lunes, 4 de mayo de 2009

Programa de Televisión sobre el campo en Canal 7

El martes 5 de mayo pasan un programa en canal 7 dedicado a la agricultura y a los transgénicos.
Acá está la ficha del programa:

Según lo que dice la ficha del programa:

El martes 5 de mayo se emitirá el tercer programa de la serie “¿Qué decimos cuando decimos campo?”. Abordará los cambios que implicó en el negocio agropecuario la incorporación de tecnología, a partir de los años ’90, con el debut de la semilla transgénica, el método de siembra directa y el uso generalizado de herbicidas, que dispararon el boom sojero. Como contrapartida, se incrementó el riesgo de contaminación y de agotamiento del suelo, y las ganancias récord generadas fueron acompañadas de maniobras de evasión por parte de los más beneficiados.


Antes de ver al programa, fíjese lo que dejaron en los comentarios de esta entrada para saber algo más sobre quien es la persona que lo presenta.

miércoles, 1 de abril de 2009

Una pregunta para ver si es verdad cuando ud. viaja por la Argentina

A veces los comentarios de algunas notas que aparecen en los medios nos brindan una información que puede ser interesante, otras veces no.

Estaba leyendo un artículo antiguo del diario La Nación y en sus comentarios me encuentro con :
  • Me asombra la poca cantidad de pájaros que se ven hoy en el campo respecto a lo que se veían hace 20 años atrás.

  • lo de los pajaros se lo comentaba a un amigo cuando ibamos a la ExpoAgro. Los campos de soja y maiz estaban bárbaros, pero no se veian pájaros en los alambrados ni en los cables de luz como se veian antes... En fin, el ser humano como especie es cada vez más destructiva.

  • "es verdad lo de lo pájaros,lo que a mí lo que más me asombra es el tema de las abejas y avispas.Yo vivo en Rosario, en barrio Fisherton,y tengo cercos con madreselva,20 años atras eran un hervidero de estos bichos,ahora no se ve ni uno.Un saludo"

  • "Agrego: cuando yo era chico (allá por mediado s de los '60), recuerdo los viajes por la ruta 9 hacia Córdoba en verano, en los que se tapaba el radiador de mariposas (cosa que se solucionaba colocando un alambre tejido delante de la "parrilla"). Había que parar cada 100 km para limpiar el parabrisas -que quedaba convertido en un empaste amarillo y blanco, como una torta de comunión. Hoy apenas se junta algún bichito en el radiador y el parabrisas con suerte se limpia en lo que dura el recorrido. Algo está pasando. Saludos!"

  • "tenés razón con lo de las mariposas, no me acordaba!!!si cuando con mis viejos íbamos a Córdoba ( M Clavero,gralmente.) mi viejo le ponía a la renoleta un mosquitero en el radiador!!!.Los años de la infancia pasaron pasaron."


De otro artículo del diario La Nación en donde temen por la prohibición del glifosato:


  • Vivo en una pequeña ciudad del interior de Córdoba y soy consiente que el uso indiscriminado de estos agro-químicos puede ser perjudicial para la salud de las personas que estamos expuestas a estos productos. En nuestra región se fumiga con máquinas y con aviones y en muchos casos en zonas muy cercanas a la ciudad. No puedo decir científicamente hablando que haya algún daño comprobado, pero lo que sí es evidente es la tremenda disminución que ha habido en los insectos de la zona. Hace años atrás había "oleadas" de diferentes insectos a lo largo del año, ahora salvo moscas y mosquitos no tenemos proliferación de otros tipos de insectos, lo cual no es normal. En mi pueblo había muchísimos Paraísos que daban abundante sombra, estos árboles sistemáticamente desde hace unos 10 o 15 años se han ido secando lentamente, quizás porque son mas sensibles a las fumigaciones que otras especies, y podría ser una señal que estamos siendo expuestos a estos compuestos, cuyas secuelas a largo plazo nadie conoce. Aún recuerdo que el DDT que su utilizó durante décadas desde 1940 mas o menos resultó perjudicial para la fauna y el hombre, llevando casi a la extinción a numerosas especies de aves, especialmente las que viven en la Cordillera, a donde se suponía que este químico no podría haber llegado, por esto fue prohibido. De nada sirve negar que puede haber un problema con el Glifosato, si esto es verdad habrá que buscar un sustituto o usarlo con mas cuidado. Hipólito Chevalier DNI

  • En un campo que la Universidad de Lomas de Zamora cedió para cultivar soja perciben lo mismo
Si ud. viaja por el campo, ¿percibe lo mismo?


El Dr Rodolfo Paramo comenta lo mismo en una entrevista, a los 2,46 minutos.



Primera parte de la entrevista.
El documental "La Siembra Letal" muestra la mortandad de aves por la forma de empleo de agrotóxicos en la Argentina.
Nos avisan que ven menos aves..

En Santa Fe también.....

El Wiki Bee y el agrotóxico de Bayer que está matando a las abejas.

jueves, 11 de diciembre de 2008

La "protesta" del Campo.....


Busto de Eva Perón, pintado por los "ruralistas" en Paraná-Entre Ríos en el aniversario por los 25 años de democracia.

En Kalma Kampo Kaminemos dejaron una crónica de lo que pasó en Paraná con los del "campo".



Parece que no se limitaron a pintar el busto de Perón, sino que hicieron sus desastres por el Centro de Paraná.

En realidad si pueden fumigar con glifosato todo, pueden hacer cualquier cosa...


lunes, 14 de julio de 2008

Nuestras pancartas para las marchas del Martes

Nuestras pancartas para las dos marchas del martes 15 de julio:



Como un servicio más a la comunidad el Partido Pirata Argentino les deja algunas pancartas que pueden ser usadas para las dos marchas convocadas para el día 15 de julio (a favor y en contra de las retenciones agrícolas).

Gane quien gane siempre ganará Monsanto y los cereales y otras plantas modificadas genéticamente y que aguantan el Glifosato que generan cáncer y enfermedades genéticas.

Así que ahí les dejo nuestra pancarta para que ambos marchantes las usen.

Si quieren saber algo más sobre Monsanto y los transgénicos, descarguen el video :

El dibujo del logo de Soja lo tomé del blog En Marcha.

jueves, 3 de abril de 2008

Paro en el campo: Comunicado del Mocase - Vía Campesina






Algunas memorias ante las protestas del "campo argentino"





1- Nosotros, miembros de comunidades indígenas, campesinas y campesinos organizados en territorios, hacemos memoria de que la Tierra es un bien aún lleno de vida diversa, donde la humanidad y los pueblos quieren desarrollar los sentidos de la existencia.



2- Las grandes corporaciones de las cadenas agroindustriales vienen imponiendo a los pueblos y países un modelo de producción alimentaria cuyo único objetivo es la rentabilidad y concentración de la riquezas en pocas manos con la complicidad activa de gobiernos, empresarios y, en el caso del "paro del campo", de los miembros de las cuatro entidades agropecuarias de Argentina.



3- El doble discurso de los dirigentes de la FAA, los ha llevado a un callejón sin salida. Sus prácticas reproducen el modelo de saqueo y contaminación tanto de la tierra, los territorios, como así también de su mentirosa pretensión de representar las luchas más genuinas de los movimientos campesinos en Argentina.



4- Este modelo neoliberal, de saqueo y contaminación, reproducen nuevas formas de colonización y genocidio. ¿Qué hicieron estas entidades cuando en la etapa menemista del neoliberalismo más salvaje desaparecían más de 200 unidades familiares de producción agraria?



5- ¿Qué han hecho y hacen esas entidades agropecuarias ante los asesinatos, cárceles, persecuciones, torturas y enfrentamiento con paramilitares y topadoras que sufren hoy miles y miles de familias de pueblos originarios y campesinos?



6- Dicen hacer el paro por el No a las retenciones y No a la desaparición de los pequeños y medianos productores, pero algunos empresarios y productores que han contratado matones para desalojar pequeños y medianos productores son miembros de esas entidades.



7- Rescatamos algo positivo de este paro de las entidades agropecuarias y sus miembros: se sacaron la careta de luchadores por un modelo de país digno, justo y para todos. Mostraron su verdadero rostro: creen que el país es para unos pocos que obedecen los dictámenes de las grandes corporaciones transnacionales de la alimentación.



8- Estamos en algo de acuerdo: el dinero de todos los impuestos tendría que estar controlado por todos, porque todas y todos pagamos impuestos en la Argentina, no solo los productores y empresarios del campo. Proponemos mecanismos de participación directa tanto de cómo producir riqueza como de la distribución de la misma.



9- Como un primer paso de acuerdos y consensos proponemos que el extra de las retenciones sirva para que no desaparezcan los pequeños y medianos productores, artesanos, artistas, deportistas, etc. Que esos fondos preparen el proyecto de una Reforma Agraria Integral con Soberanía Alimentaria. Estaticemos las exportaciones, que no queden más en manos de las grandes corporaciones transnacionales.



10- Con Vía Campesina decimos que la respuesta a la crisis global del precio de los alimentos: La Agricultura Familiar Sostenible puede alimentar el mundo. Los alimentos no pueden ser objeto de ganancias ilimitadas. La Biodiversidad es una riqueza de los pueblos.



11- Las organizaciones de campesinos, miembros de Vía Campesina, declaran que todos los acuerdos de libre intercambio tanto bilaterales como bi-regionales, llámense Tratados de libre comercio, Acuerdos de libre comercio o Acuerdos de partenariado económico, comparten la misma naturaleza. Estos acuerdos suponen un saqueo de los bienes naturales y sólo benefician a las empresas multinacionales, en detrimento del conjunto de los pueblos del mundo y el medio ambiente.



Secretaría de Comunicación del MOCASE VC









El Movimiento Campesino de Santiago del Estero, ligado a la Vía campesina envió un comunicado donde analiza el llamado paro del campo y aporta información vital para ver quién es quién en este conflicto de la Argentina.



¿Retenciones, control estatal de las exportaciones (monopolio de la Junta Nacional de Granos) o reino del "mercado"?





La actitud de los señores dueños de la tierra de la Argentina no deja de sorprender por su reiterada e inveterada audacia en la defensa de sus bolsillos, con una hipocresía digna de los mejores falsarios de la historia.



El aumento gradual de las retenciones y en particular las correspondientes a la soja ha disparado a la "lucha" a la sempiterna antisolidaria oligarquía terrateniente nacida en nuestro país.



La acompaña una vez más la desorientada Federación Agraria Argentina, que hace años no se atreve a separase de los oligarcas y hacer un planteo digno de reclamo de tierras, de límites a la extensión de los latifundios, de cese y recuperación de las enormes cantidades de tierras extranjerizadas y de cambio general de la política agropecuaria.



Durante el largo ciclo de la convertibilidad y de la expansión de la sojización, la FAA miró para otro lado, dejando hacer al "mercado" y al modelo neoliberal que se cargó casi 300.000 productores pequeños y medianos, la mayoría de ellos afiliados a ella.



Hace apenas poco tiempo se atrevió a cuestionar los lineamientos de la Argentina sojera pergeñada por Henry Kissinger, el grupo Perriaux, la SRA, AAPRESID, Cargill, Monsanto, Dreyfus, la FAUBA, Clarín Rural, Urquía y demás demiurgos de la recolonización nacional. De tal manera, el tránsito de la Argentina industrial tecnológica y científica existente entre 1945 a 1989, a la Argentina factoría agro-exportadora actual, contó -luego de la Marcha Federal de 1994- con la mirada complaciente de la FAA. Esta política permitió la devastación de los pequeños y medianos productores y el tránsito de una producción centrada en el desarrollo de alimentos en gran cantidad y de gran calidad, hacia un "campo" que produce forraje barato -"pasto soja"- para vender a China, India y la UE subsidiando de tal forma la industrialización de estos países a costa de nuestra industrialización, nuestra producción lechera, ganadera, porcina, frutal, hortícola, ovina y regional.



Se repite el modelo de siempre en el campo, donde la SRA -la vieja oligarquía terrateniente- se opone a cualquier control por parte del Estado de su tasa de ganancia lograda a costa del esfuerzo de toda la nación y en particular, mediante el monopolio absoluto de la renta agraria por su dominio total sobre las tierras existentes en la nación.



Lo reiteramos una vez más, oligarquía terrateniente implica por ejemplo que 6900 propietarios (familias, empresas o empresas-familias) sean dueñas del 49.7% de la superficie cultivable y productiva del país, o que según el Censo Agropecuario de 2002, 936 terratenientes poseen 35.515.000 Has (casi toda la superficie en cultivo), un promedio de 38.000 has c/u. Por el contrario 137.021 agricultores poseen sólo 2.288.000 has, con un promedio de 16.7 has c/u. (2)(pág. 158)



En 1966 había más de 600.000 productores agropecuarios, hoy sólo restan 330.000, de tal forma la oligarquía terrateniente recuperó con creces las tierras que Perón había obligado a venderles a los chacareros arrendatarios a través del 1º y 2º Plan Quinquenal. En lugar de enfrentar a la SRA y CARBAP, denunciando la concentración y brutal extranjerización de la tierra, unidas a la destrucción de un modelo soberano de producción de alimentos y su reemplazo por un modelo factoría productor de forrajes baratos para la exportación, la Federación Agraria Argentina se une a los terratenientes y multinacionales granarias que se adueñan hoy de la renta agraria en lucha contra las retenciones. Renta con la que, conviene recordar, junto a la petrolera, el peronismo industrializó la nación entre 1945 y 1955.



Por supuesto que las retenciones son sólo una medida frente a la necesidad de articular un Plan Nacional de Desarrollo Agropecuario, que debe obligatoriamente incluir la restitución de las Juntas Nacionales de Granos y de Carnes, la nacionalización del comercio exterior en ambos rubros, políticas que permitan el acceso democrático, barato y con créditos de largo aliento a la tierra para volver a tener cientos de miles de productores, repoblar el país y reconstruir la soberanía alimentaria y las economías regionales. También deben estar acompañadas de subsidios, políticas de reforestación de la superficie devastada por la sojización, de políticas de saneamiento de áreas infectadas por millones de litros de agrotóxicos y transgénicos, y de devolución de las cientos de miles de hectáreas robadas a los pueblos originarios en las últimas décadas.



La correcta política de retenciones graduales -primera medida seria tomada contra la sojización-, se debe acompañar también de créditos y subsidios amplios para las actividades afectadas por el monocultivo sojero, tales como la lechería, la ganadería, la horticultura, la fruticultura, la forestación y demás actividades afectadas. Pero sin duda alguna -pese a los gritos exasperados del lobby monsantiano, cargilliano y terrateniente-, es una mejora neta respecto de la política seguida hasta ahora y por supuesto mucho mejor, que 'dejar todo al sector privado' como proponen los dueños de la tierra, desde siempre, apoyados por Macri, Carrió, López Murphy, el menemismo, el cavallismo y el delasotismo.



Salir de la sojización



Pero tal vez, el dato más importante de las medidas anunciadas por el Ministro Losteau se refieran a que por primera vez desde la legalización ilegal de la soja RR en 1995, el gobierno ha decidido tomar medidas que desalientan la expansión del monocultivo de soja transgénica forrajera. Y ese es un hecho importante que saludamos. Que una medida tan importante, haya sido tomada en simultáneo con la descarada entrega de los yacimientos petroleros de la Cuenca del Golfo de San Jorge, por parte de la ultarkirchnerista provincia de Santa Cruz, habla a las claras, de la perversidad del modelo económico vigente en nuestro país, y de la estrecha relación del gobierno con las multinacionales y su doble discurso permanente. Pero en el tema de la sojización por primera vez desde 1995, se adopta una medida que desalienta el avance descontrolado del pequeño -y devastador- poroto.



Esto es así pese a los previsibles gritos policíacos del Ing. Héctor Huergo que, en un ejercicio extraño del pensamiento económico y agronómico, nos amenaza con que el abandono de la "sojización" nos devolvería a la "edad media".



El descaro de los demiurgos de la colonización cultural -a su vez empleados de Monsanto y Kissinger- no tiene límites. Una medida como el aumento diferencial de las retenciones -reclamada por quien esto escribe durante varios años- no sólo no nos devuelve a la 'edad media', sino que por el contrario, nos alejaría de la 'edad media' en que nos sumiera la desindustrialización y el retorno a la nación agro-exportadora. Es decir exactamente al revés de lo que Huergo vomita desde Clarín Rural. El aumento diferencial de las retenciones -a falta de nacionalización del comercio exterior de granos- permite disponer de fondos para alentar otras actividades económicas, tales como la reindustrialización del país u otras actividades agropecuarias que requieren de mayor valor agregado, mayor aporte de capital y utilizan mayor cantidad de mano de obra.



Por el contrario, como ya explicáramos reiteradamente en otros artículos, impulsar la sojización depreda la mano de obra y la pequeña y mediana producción, además de devastar al ecosistema y a la salud humana. Lo reiteramos una vez más: el sistema de la SD-sojaRR-herbicida glifosato, destruye 4 de cada 5 puestos de trabajo existentes y sólo crea un puesto de trabajo cada 500-600 has, siendo sólo viables y autosuficientes para este sistema, las explotaciones que superan las 500 has según la región agroecológica. Por el contrario la economía familiar genera 35 puestos de trabajo genuinos por cada 100has. Pero el gobierno debe saber que salir de la sojización implica antes que nada, redistribuir la tierra y repoblar el territorio nacional devastado por el pequeño poroto.



En el colmo del descaro y la desinformación agronómica se dice: "le explico si me permite(...) las vacas no hacen fotosíntesis (sic!!) una hectárea de maíz con la tecnología actual produce 10.000 kilos de grano. Un novillo encerrado en un corral convierte 7 kilos de maíz en uno de carne. Por lo tanto una hectárea de maíz da 1500 kilos de carne."(1) ¿Y la sojización, amigo Huergo donde está?



El viejo método goebbelliano de "miente, miente, miente, que algo quedará" sigue siendo el arma preferida del poder multinacional. Esto es en parte cierto para el maíz, pero no para la soja que se exporta toda (99% de la producción) sin ningún otro agregado que el hacerla aceite o harina y casi sin producir un solo kilo de carne, como sí hacen Brasil (segundo productor mundial de carne) o Chile (en este caso con la soja que nos compra).



De allí que las retenciones diferenciadas planteadas por Lousteau, estimulen al maíz y al trigo en contra de la soja, pero esto afecta a Monsanto-Cargill y por supuesto a las comisiones que cobran sus propagandistas y agentes. En segundo lugar, la carne que hacíamos "criada a campo" (la "edad media" para Huergo) era sin dudas la mejor carne del mundo ya que el animal se criaba en libertad, elegía lo que quería comer, se movía y se criaba naturalmente, produciendo un tipo especial de carne que nos caracteriza en el mundo. Hoy, en un planeta acorralado por la crisis ambiental global, esa carne tiene un valor agregado extra. Si decidiéramos un plan nacional de producción de carne de primera calidad en praderas, recuperaríamos nuestro lugar en el mercado mundial, obteniendo grandes beneficios económicos, sociales y ecológicos.



La ganadería genera muchos más puestos de trabajo que la devastación sojera y muchos más aún, si se estimulara el surgimiento de un gran número de pequeños productores. Por otra parte, lo que Huergo llama "novillo a corral" es el famoso feed-lot o "corral de engorde'" que, a diferencia del animal criado en pradera produce carne chatarra o carne basura. Carne repleta de antibióticos, hormonas, reguladores de crecimiento, agrotóxicos de todo tipo, etc., etc.



Sabrá Huergo ¿que la Argentina, no sólo es la primera en el mundo en muertes por accidentes de tránsito -debido en primer lugar a la destrucción ferroviaria sin cuya desaparición no habría sido posible la sojización- sino también es en la actualidad, el país con mayor tasa de cáncer en su población? ¿No se le habrá ocurrido al señor Huergo pensar que tamaña tragedia tiene algo que ver con la terrible contaminación por agrotóxicos que ha provocado la sojización y su consecuencia directa el feed-lot?. Este proceso afecta lo que respiramos, lo que bebemos y lo que comemos. Claro, es probable que este último argumento suene demasiado complejo para la lógica "simple" de la "mayor tasa de ganancia en el menor tiempo y con cualquier costo ambiental y social -total no lo pagamos-" que utiliza nuestra sempiterna parasitaria y estéril oligarquía terrateniente. Pese a lo que dice Huergo, la soja no sólo no crea pueblos sino que los devasta y los liquida, como puede verse en las miles de taperas que pueblan hoy nuestro campo y los más de 1200 pueblos abandonados. No sólo no nos saca de la edad media, sino que nos devuelve a ella como lo prueban las actuales inundaciones de Salta y Jujuy -y las anteriores de Salta y Santa Fe y las que vendrán-consecuencia directa de la deforestación y la Siembra Directa.



La 'pobreza' del 'campo' de ellos



Por último, de ¿qué paro del campo hablamos?. En todo el país sólo restan 330.000 explotaciones, las que sólo emplean a 310.000 trabajadores en blanco que ganan alrededor de $1200 mensuales, mientras hay algo más de 700.000 trabajadores en negro que viven miserablemente y trabajan sólo un período del año gracias al "poroto mágico". Ambos sectores prácticamente se han visto imposibilitados de defender sus derechos ante el achicamiento descomunal de las fuentes de trabajo que ha producido la sojización y la numerosa destrucción de establecimientos que la acompañaron. El nivel de ingresos del sector que ejerce el control sobre la propiedad de la tierra y por ende de la producción, es escandaloso y como siempre suntuario.



Ya en la campaña 2004-2005 los propietarios de la región pampeana, en el centro del proceso de la sojización, recibieron en concepto de Renta Terrateniente o renta de la tierra por el arrendamiento de las mejores tierras del mundo, la suma de algo más de 3000.000.000 de U$S, más de 10.000 millones de pesos. (2) Es decir una masa sideral de dinero sin invertir ni arriesgar un solo peso. En la actualidad esas cifras son mucho mayores, ya que hoy una hectárea en la zona sojizada de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe o Entre Ríos se vende a razón de entre 15.000 a 20.000 USS y se arrienda -para hacer soja- a razón de 20 Quintales la Ha, es decir unos 600 USS/ha. (3)



Para dar un ejemplo, sólo por arrendar 300 has el propietario recibe un ingreso parásito (sin invertir ni arriesgar un solo peso) de 180.000 USS o unos 570.000 pesos por ciclo sojero. Esa descomunal masa de dinero, imposible de obtener en cualquier otra actividad productiva -y ese es el diseño multinacional para paralizar nuestra reindustrialización- no se destina a mano de obra, ni inversiones productivas, a excepción de algunas cosechadoras o maquinarias importadas de altísimo costo y muchas veces renovadas innecesariamente, sólo por poseer la máquina '0 km'.



Sí se invierte, en varias camionetas 4x4 por familia (hasta 6-7 en algunas), en casas suntuarias, en edificios de renta y en "gatos finos" que ahora hacen su aparición en las localidades de la cuenca sojera, para beneplácito de los productores. Por el contrario, los capataces son echados, indemnizados y transformados en contratistas cuentapropistas con lo cual el terrateniente dispone de las labores sin arriesgar un solo peso, sin incluir costo social alguno y sin tener que poseer un parque de herramientas de alto costo y nivel de mantenimiento, que lo obligaría a tener mano de obra permanente.



A eso se suma que la mayoría no paga impuestos o lo hace por actividad ganadera y no agrícola, con tasas irrisorias de impuesto inmobiliario, y que las multinacionales exportadoras pagan impuestos en función de declaración jurada, se comprenderá que la sojización deja muy poca riqueza real, valor agregado productivo en la sociedad argentina.



A su vez, los trabajadores rurales son echados sin indemnización y contratados en negro cuando se los necesita, muy poco tiempo por cierto. El hecho que las dos terceras partes de los trabajadores vinculados a la sojización trabajen en negro, tiene que ver a su vez con las necesidades un negocio que evade impuestos o se realiza mayoritariamente en negro.(4) De allí la necesidad casi imperiosa para la economía nacional, de apropiarse de esa renta suntuaria e ilegítima en beneficio de la nación.



¿Qué hará el gobierno con esa renta?, es otra discusión, que no afecta el valor macroeconómico de la medida tomada. Como vemos, poco ha cambiado en la relación de la nación con la vieja oligarquía terrateniente, ahora asociada a algunos pools empresarios. Ella sigue allí y tan poderosa como siempre, pese a que la señora Carrió y algunos medios interesados -y asociados a ella- digan que ya no existe. La oligarquía una vez más, usa su poder económico contra el pueblo y la nación, reclamando quedarse con la totalidad de los precios internacionales para sus productos en el mercado interno, lo que supone, y ellos lo saben, el hambre para el pueblo y la castración de la nación, como lo hizo siempre. Sigue siendo como señalara el maestro Hernández Arregui, que para la SRA, "esa clase estéril e infecunda, siempre que el pueblo comió vio demagogia."



Notas 1.- Huergo Héctor Clarín Rural, 15-3-08



2- Pengue Walter, Agricultura Industrial y Transnacionalización en América Latina. Red de Formación Ambiental. México 2005



3.- Clarín Rural 15-3-08, pag. 28




martes, 1 de abril de 2008

Greenpeace y el conflicto del "campo".

El actual conflicto del “campo” dispara múltiples interpretaciones y revela las complejas variables presentes en los dos principales actores en pugna, tanto en la esfera del Gobierno Nacional como en las distintas entidades representativas de la actividad agropecuaria, particularmente aquellas directamente vinculadas a la producción de soja.

Desde el Gobierno Nacional, por las razones que fuere, se ha manifestado ahora una voluntad de modificar la actual estructura de la producción agrícola, caracterizada por la permanente expansión de la actividad sojera.

La medida dispuesta para ello, es un aumento del porcentaje en las retenciones que se aplican a las exportaciones de este grano. Hasta ahora, los aranceles aplicados a las exportaciones vinculadas a la soja llegaban a un 35%, los que después de las últimas medidas del Palacio de Hacienda se convirtieron en aranceles móviles y pasaron a ser del 44,1%.

Una de las razones que suele esgrimirse para aplicar medidas de retención, en cualquier caso, es evitar la suba de los precios de aquellos productos mayoritariamente destinados a la exportación en el mercado interno.

Dos consecuencias directas tiene esta suba en las retenciones a las exportaciones de soja: la primera, y obvia, es aumentar la recaudación que obtiene el Poder Ejecutivo Nacional al aumentar la alícuota de la retención en la exportaciones; la segunda es aplicar un instrumento de desaliento a las exportaciones para evitar el continuo crecimiento de este cultivo en detrimento de otras actividades agropecuarias y expandiendo su área de siembra que avanza sobre ecosistemas forestales naturales. Esta segunda razón ha sido esgrimida por el propio Ministro de Economía, Martín Lousteau (1).

Esta declaración, a la que no podemos suponer hipócrita, manifiesta un giro radical a lo que ha sido la política y los criterios aplicados al desarrollo del sector agrícola en los últimos años desde el Estado nacional, ya que la expansión de la soja no es una consecuencia de una decisión adoptada caprichosamente por los productores agropecuarios.

En los últimos años el Estado argentino colocó a la actividad agrícola al servicio del mercado global de la soja y sus consecuencias están a la vista: la desaparición de una enorme cantidad de otras importantes e imprescindibles actividades agropecuarias que, por la contundencia en la alta rentabilidad sojera, fueron progresivamente abandonadas (tambos, cultivos alternativos, ganadería, etc.) y la descomunal tasa de deforestación y pérdida irreparable de más de 2 millones de hectáreas (2) de bosques nativos desde 1998 hasta ahora.

Para Greenpeace es alentador este cambio de visión que manifiesta el Gobierno Nacional en relación al monocultivo de soja, particularmente en su área económica, ya que significa un reconocimiento del grave problema que sufre el país y que viene siendo denunciado y señalado desde hace años por innumerables organizaciones ambientales, sectores académicos así como también por organizaciones campesinas, como es el caso del MOCASE.

Un reconocimiento por parte del Gobierno Nacional, quizás muy demorado, pero necesario.¿Es el aumento de las retenciones el mejor modo de frenar el proceso destructivo que señalamos? Tal vez lo fuera, pero es imprescindible que las retenciones alienten también otras actividades y prevea los desafíos presentes y futuros si verdaderamente se quiere un desarrollo sustentable, equitativo y no meramente un desarrollo del “campo” diseñado por el mercado global.

No obstante, si suponemos que las retenciones fuesen un argumento válido para contener el proceso desequilibrado y destructivo del fenómeno de la “sojización”, entonces, en esta misma dirección, no pueden seguir existiendo incentivos (retenciones muy bajas) a la exportación de biodiesel en base a soja.

Es decir, estas medidas para frenar la “sojización” para ser creíbles, deben darse en coherencia con otras que formen parte de un rediseño de la actual ley de Biocombustibles. Greenpeace ve como altamente positivo esta nueva visión del Gobierno Nacional que reconoce que la llamada “sojización” no es sustentable ambientalmente, dada la pérdida de biodiversidad y la contribución a la amplificación del cambio climático, mediante la permanente destrucción de bosques nativos.

En este sentido, el Congreso Nacional ha dado ya un paso de enorme importancia en el año 2007 al aprobarse la Ley de Protección de Bosques Nativos, la cual tiene todos los instrumentos necesarios, incluso los fondos, para que se pueda detener la masiva destrucción de nuestro bosques.Pero no podemos perder de vista que dicha ley establece mecanismos para dirimir y transparentar, en cada provincia, cuál será el futuro de los bosques en cada una de esas jurisdicciones.

Si pensamos que la infraestructura que se está montando en el cordón portuario alrededor de la ciudad de Rosario con plantas de biodiésel en base a soja, absolutamente enfocadas hacia el mercado externo, y que esa infraestructura, en pleno desarrollo, demandará soja en una cantidad tal que serán necesarias alrededor de 9 millones de hectáreas de suelo para alimentar dichas plantas.

Este dato nos revela que la presión para continuar expandido la frontera agrícola en detrimento de los bosques, o mediante la expulsión de otras actividades, como la ganadería que buscará nuevos sitios donde desarrollarse, lo cual provocará más deforestación. Es decir, directa o indirectamente, la producción de biodiesel será una nueva máquina de destrucción masiva de bosques nativos.

Nuevamente la potencia del mercado global, con avidez infinita y precios cada vez más altos, pueden hacer fracasar esta incipiente toma de conciencia del Gobierno Nacional así como los procesos de ordenamiento territorial que la Ley de Bosques obliga realizar en cada jurisdicción provincial.

No podemos perder una hectárea más de bosques nativos, debemos revalorizar e incentivar su explotación sustentable y volver a colocar al campo en una dinámica de diversificación que brinde mayor estabilidad económica y racionalidad ambiental.Greenpeace alienta al Gobierno Nacional a adoptar medidas tendientes a revertir el cuadro de sojización y deforestación que describimos y que ya ha comenzado a instalarse, por ahora tímidamente, en el discurso de algunos ministros y esperamos que las entidades agropecuarias acompañen un cambio progresivo hacia un modelo de desarrollo que no extermine, por ejemplo, lo último que nos queda de bosques nativos.

El conflicto alrededor de las retenciones debería derivar en una revisión de esta situación, sino será meramente una puja por beneficios económicos entre un sector y el Gobierno Nacional, situación que si bien tiene relevancia en si misma, no puede impedir que ambos actores comiencen a evaluar que en el mediano y largo plazo nos urge pensar como país otro modo el desarrollo agropecuario, de otra forma seguiremos en un espiral en el que se destruye nuestro único capital, el capital natural de bosques y suelos.



— Greenpeace Argentina

1- El ministro justificó los incrementos en las alícuotas a la soja para que no se traslade al mercado interno la suba internacional de precios. Y agregó: "Hay que detener la sojización, que compite con producciones que queremos aumentar, como carnes y leche entre otros". Por otra parte, dijo que las bajas en las retenciones al trigo y el maíz se debe a la necesidad de "aumentar el incentivo a la producción de insumos básicos para la elaboración de alimentos que consumen los argentinos".


La Nación: Martes 11 de marzo de 2008



http://buscador.lanacion.com.ar/Nota.asp?nota_id=994630&high=sojizaci%F3n


2- Según la Unidad de Manejo del Sistema de Evaluación Forestal (UMSEF) de la SAyDS de la Nación entre 1998 y 2006 la pérdida de Bosques nativos en las principales provincias del Norte y Centro del país, alcanza las 1.890.599 ha. Teniendo en cuenta que el promedio de desmontes de los últimos cuatro años evaluados oficialmente es de 277.000 ha. se estima que la deforestación desde 1998 a la actualidad supera las 2.000.000 de ha.