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sábado, 25 de abril de 2009

Más turismo en el Partido Pirata Argentino...Detalles de nuestros Tours

martes, 16 de diciembre de 2008

Viaje a España-Nuestras cárceles lo esperan!!!


Sobre lo que sucedió con Leandro Pazos, músico argentino que cumplía con todos los requisitos que España solicita para entrar como turista en el país:

Leandro Javier Pazos, un argentino de 26 años, músico de profesión,
recibido y profesor en la Escuela de Música de Buenos Aires viajó el
domingo 9 de noviembre
a Barcelona con la intención de permanecer un mes, recorrer algunos
lugares y hacer conocer su música (no trabajar, sino tocar con otros
músicos, participar como invitado en el City Hall, grabar y tener
audiencias para dar a conocer lo que hace con su batería electrónica
(música electrónica totalmente en vivo, sin samplers ni pistas) con la intención de generar un próximo viaje. Contaba con pasaje de regreso para el 15 de diciembre. Llevaba el dinero necesario, tarjeta de crédito, asistencia médica, etc.

En el Consulado español en Bs. As. le habían informado (personalemente y por dos veces) que sólo necesitaba una reserva de hotel (sin especificar tiempo). Tenía previsto quedarse en casas de amigos. Lo detuvieron en el aeropuerto, interrogado agresivamente hasta en los
más mínimos detalles y luego privado de su libertad hasta el sábado siguiente que saldrá un vuelo de regreso a Argentina.

Luego de un proceso sumarísimo, donde la jueza no lo dejó hablar, sino solo contestar preguntas que ella le formulaba decidió su repatriación. A pesar de que un amigo, ciudadano español se hizo presente en la audiencia para ofrecer su aval que garantizaba el regreso en fecha de Leandro, quien jamás tuvo en mente quedarse a vivir ni permanecer un día más en España que el que indicaba su pasaje de regreso.
Está alojado en un lugar de detención bajo régimen carcelario, con horario para levantarse, dormir, entrar y salir de una celda con rejas que usan como dormitorios, visitas limitadas a dos horas por día, etc.
A pesar de las gestiones del consulado argentino, quienes calificaron de arbitraria e injusta la situación, permanece así, viendo frustrados sus proyectos, sus ilusiones, el dinero ahorrado con esfuerzo para costearse el viaje y el amargo sabor de la injusticia y el avasallamiento de sus más elementales derechos humanos.
--


LA HISTORIA .
Leandro Javier Pazos es músico. Recibido en la Escuela de Música de Buenos Aires, donde actualmente también dicta clases. Es baterista. Estudió con Norman Cilento, Sergio Verdinelli, Ernesto Jodos, Juan Cruz de Urquiza, etc. Integra varios grupos de jazz, música electrónica, hip hop y percusión. (puede verse en: leandrosteps@myspace.com.ar).

Había programado un viaje a Barcelona, aprovechando un hueco de poco más de un mes del que pudo disponere dentro de sus actividades. Antes de viajar, concurrió personalmente al Consulado español en Buenos Aires a solicitar información sobre los requisitos necesarios para ingresar a España. Allí le informaron lo que se exigía. No habiendo quedado conforme con la diligencia de quien lo atendió, decidió volver al día siguiente a ratificar la información recibida, especialmente, en lo referido a la necesidad o no de la llamada "carta de invitación". Con respecto a ello, se le indicó que no era necesaria si tenía una reserva de hotel. Al preguntar por cuánto tiempo, le dijeron que no estaba especificado. Por lo cual reservó y pagó un día en el Hotel Rialto, a pesar de que no lo necesitaba, ya que iba a pernoctar en casas de amigos.

Más tranquilo por la información, terminó de preparar su viaje y la batería electrónica que iba a trasladar. (Todo ello había sido informado por Leandro a quienes lo atendieron en el Consulado).
El domingo pasado viajó en vuelo directo a Barcelona (AR 1160). Al llegar al aeropuerto, fue interrogado por la Policía de manera agresiva y sumamente inquisitiva, exigiéndole la mencionada "carta de invitación". Respondió que no la tenía, ya que en Buenos Aires el
Consulado español le había informado lo que ya sabemos.

Al exhibir la reserva del hotel, consideraron que no era suficiente, a pesar que llevaba unos 2.000 euros en efectivo, más tarjeta de crédito internacional, cobertura médica, pasaje de regreso, etc.

Intentó que le explicaran qué necesitaban demostrar a través de la carta de invitación, ya que el
podría probar cualquier extremo necesario por otros medios. Pero los severos guardias, solo querían la carta sin poder explicar para que sirve. Inmediatamente fue detenido en una dependencia del aeropuerto.
Mientras tanto se comunicó con un amigo, ciudadano español, donde iba a quedarse, quien se
puso en acción. Desde Buenos Aires, el que escribe, su padre, abogado y funcionario de la Auditoría General de la Nación, se comunicó con la Cancillería, donde obtuvo una rápida reacción; asimismo pudo hablar con el Cónsul Adjunto argentino en Barcelona. Pero, ningún resultado
se pudo obtener.
Al día siguiente lo llevaron ante una Jueza de Instrucción. No le permitieron hacer una llamada antes de salir para comunicarle a su amigo español la dirección y el Juzgado al que concurriría. Hubo que hacer febriles gestiones, ante el preocupado llamado del amigo para averiguar donde lo llevaban. Finalmente el amigo concurrió al Juzgado y habló con la abogada española de oficio que le asignaron a Leandro para ofrecerse de garantía y asumir la responsabilildad que fuere necesaria para asegurar que Leandro permanecería en España sólo hasta la fecha consignada en su pasaje de regreso. (lo mismo que se intenta asegurar a través de la famosa carta de invitación).

Ante esa presentación, la Jueza dijo:
"ya es tarde para eso" y rechazo la petición.
No dejó hablar a mi hijo; sólo que respondiera las preguntas que ella formulaba, negándosele un aspecto sustancial del ejercicio elemental de su derecho de defensa: ser escuchado. A través de su abogada, se solicitó que, al menos, pudiera permanecer bajo la custodia de su amigo español, en casa de éste hasta el sábado siguiente.También negó esa posibilidad.
Cabe aclarar que antes de ser recibido por la magistrada, Leandro debió permanecer cinco horas en un calabozo de 2m x 2m. Afortunadamente estuvo solo, pero podría haber estado en compañía de algún ladrón, homicida o violador.
Ningún argumento ni garantías sirvieron y la magistrada decidió que Leandro debía volver a Argentina. Para ello debía esperar, al menos hasta el sábado siguiente: día del próximo vuelo de Aerolíneas Argentinas. Leandro quiso pagar un nuevo pasaje para volver antes, pero ello también le fue denegado.
Lo trasladaron a lo que llaman "Centro de Internación", un eufemismo catalán para denominar una cárcel. Lo desnudaron, lo despojaron de sus pertenencias.Se encuentra bajo un régimen en el cual debe levantarse a las ocho, bajar al comedor y debe permanecer allí abajo hasta las 14
hs. cuando debe subir a la celda hasta las 16 hs. Luego bajar hasta las 22 hs. en que debe volver a la celda y a las 24 hs apagan la luz.
La celda es para ocho personas y tiene puerta con rejas, igual que al única ventanita en lo alto. Le gritan las indicaciones y debe ingeniárselas para conseguir tarjetas de teléfono. Puede recibir visitas de lunes a viernes de 17 a 19 hs. En las visitas que tuvo, ésta se desarrolló a través de un vidrio y un teléfono, sin poder tener contacto físico con su amigo.
El único que está allí que no ingresó a España es él. Todos los demás son ilegales que ya se encontraban hace tiempo en España y que, luego de dos intimaciones, recién fueron detenidos y llevados allí para ser deportados.
Cuál es el delito que cometió Leandro para haber sido probado de la libertad de esa forma?. Le faltaba un formulario, que podía haber suplido en el momento de la audiencia con la Jueza. (y que en el Consulado le habían indicado que no era necesario).
Ahora esperamos que verdaderamente vuelva el sábado, que no le dañen, ni le roben piezas de su batería electrónica, que es su herramienta de trabajo (ya que no podrá controlar su traslado, a manos de la policía) y que dejen de maltratarlo.
Nunca pensó en quedarse , quería volver en la fecha prevista, pues tenía compromisos en la Argentina y quería pasar las fiestas con su familia. No iba a trabajar, sólo a tocar como invitado de otros músicos, a efectuar audiencias de su temas e interpretaciones artísticas, conocer lugares, conectarse con otros músicos, con quienes había establecido vinculaciones previas por Internet.
Iba a tocar como invitado en el City Hall, iba a tener un reportaje en una radio de Madrid; iba a visitar un músico francés en París que lo invitó a su casa. Nada más.
Las autoridades españoles lo humillaron, lo vejaron, abusaron de sus derechos, lo trataron como sudaca indeseable, le pincharon sus ilusiones, sus proyectos.
La sensación de bronca, angustia, impotencia que deja esto es enorme.
Hace un rato me llamó por teléfono (soy su padre). No sabía como hacer porque no le quedaban más tarjetas. Mientras hablaba conmigo sentí que le gritaban y de pronto se colgó el teléfono. Hace de esto una hora.
No sé lo que pasó allí.
Lástima que las autoridades españolas no recuerdan cuando los españoles (noble pueblo) dependieron de la ayuda Argentina para poder subsistir. El bisabuelo de Leandro, oriundo de Galicia lloraría de impotencia y de bronca de poder ver lo que sus compatriotas están haciendo.--
José María Pazos



domingo, 14 de diciembre de 2008

Una madre patria que resultó ser abandónica


CRECIO UN 30 POR CIENTO LA DEPORTACION DE TURISTAS ARGENTINOS DESDE ESPAÑA

Por Gustavo Veiga



La Cancillería posee datos estadísticos que alertan sobre un incremento del 30 por ciento en la deportación de turistas argentinos desde España entre 2007 y 2008, un tema que sigue con preocupación, al punto de que además convocó al embajador de ese país, Rafael Estrella, para notificarlo del “trato injustificado y vejatorio de los derechos humanos” que recibieron dos ciudadanos argentinos cuando arribaron al aeropuerto internacional El Prat de Barcelona en noviembre pasado. Los atribulados turistas argentinos no son los únicos que vivieron circunstancias semejantes en lo que transcurrió de 2008, ya que hubo unos 800 no admitidos (como se los denomina técnicamente) que, comparados con los 600 del año anterior, marcan una suba en los rechazos a las solicitudes de ingreso. Con un dato adicional: en 2007 –aseveran en el ministerio– viajaron a España unos 197 mil compatriotas con pasaporte argentino y en éste la cantidad de viajeros disminuyó alrededor de un 15 por ciento.



Los datos estadísticos que procesa la Cancillería en base a la información que le proporcionan sus consulados en España sugieren un aumento significativo en las expulsiones de argentinos. “Estamos hablando de un 30 por ciento más distribuido a lo largo del año. De los cincuenta y pico de promedio de compatriotas no admitidos en 2007, pasamos a junio de 2008, en que se produjeron 84 casos, aunque luego la cifra bajó en julio a los promedios habituales”, explicó una fuente diplomática. De cualquier modo, el cociente mensual de 50 turistas devueltos a la Argentina en 2007 ascendió a casi un 67 por ciento en 2008 con las estadísticas que maneja el Ministerio de Relaciones Exteriores.



Se trata, obviamente, de viajeros con pasaporte argentino. Quienes poseen doble nacionalidad o pasaporte de la Unión Europea no deben cumplir con los cinco requisitos que se solicitan para visitar España (ver recuadro). Con todo, el aumento de las deportaciones provoca, tanto en Madrid como en Barcelona –las principales vías de acceso– una mayor demanda de atención sobre los consulados en esas ciudades. Por eso, desde la Cancillería sostienen: “Necesitamos que nuestros compatriotas se dirijan al consulado. Y les solicitamos a las autoridades españolas que nos adviertan. El seguimiento preciso permite detectar si el promedio es de 50 y otro mes llega a 84 –como fue el caso de junio–, que el cónsul se entreviste con las autoridades y nos obligue a entender qué puede estar ocurriendo”.



En el Ministerio de Relaciones Exteriores señalaron que le fueron entregadas dos notas detalladas al embajador español con los casos de Leandro Pazos y Mauricio Lucarelli, a quienes se detuvo en el mismo Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE). El vocero de la embajada española en Buenos Aires, Leonardo Marcos, recibió con sorpresa una consulta de Página/12 sobre el tema y a pesar de que aseguró que no haría comentarios sobre “filtraciones a la prensa” se explayó luego sobre la controversial situación diplomática.



A Estrella lo citó la Cancillería los días 18 y 26 de noviembre para señalarle que Pazos primero y Lucarelli después estuvieron alojados en un CIE, donde recibieron maltrato de la policía migratoria.



Estas dificultades son seguidas con mucha atención por los más altos niveles del ministerio, aunque por ahora se canalizan mediante el sistema consular y no se les quiere dar entidad política. “Nuestros consulados en España tienen la información de lo que está ocurriendo. Sus funcionarios van a los aeropuertos, tratan de contener a nuestros compatriotas, de alertarlos y de que no se vean afectados por circunstancias desagradables”, describió una fuente que tiene una de las jerarquías más altas en el servicio diplomático.




Como fuere, Pazos y Lucarelli no pudieron evitar las circunstancias incómodas de estar recluidos y luego haber sido devueltos al país. El primero, según la nota inicial que le entregaron a Estrella, “fue detenido el 10 de noviembre sin causa aparente durante cinco días en el centro de internación de extranjeros, donde sufrió vejaciones injustificables e inaceptables”. Al afectado, al que lo devolvieron a la Argentina el 15 de noviembre, no le bastó tener en su poder dinero, tarjetas de crédito, pasaje de regreso y contactos en España, ya que se le requirió una carta de invitación con la que no contaba.



Lucarelli pasó por una situación parecida en el mismo CIE, que tiene una estructura casi carcelaria, con la diferencia sustancial de que sus guardias no poseen armas. En la península se distribuyen estos centros por Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Cádiz, Murcia, Santa Cruz de Tenerife, Algeciras y Fuerteventura. Todos los mencionados ya funcionan. El último de la serie se prevé levantarlo en Zaragoza.



“No maltratamos”



“No voy a realizar ningún comentario ni oficial ni extraoficial, no comentamos filtraciones. Además, no me consta nada de lo que dice”, señaló en el primero de los dos diálogos telefónicos que mantuvo con Página/12 el vocero de la Embajada, Leonardo Marcos. El funcionario dijo cosas clave: “Nosotros no maltratamos a nadie en España” y “las relaciones son excelentes”. Lo primero puede refutarse. En el segundo punto, el vocero español coincide con el Ministerio de Relaciones Exteriores argentino.



Más allá de las deportaciones que sufrieron los turistas Pazos y Lucarelli, en las notas que se le entregaron al embajador Estrella se explica que “estos casos, que no son los únicos registrados en los últimos meses, revelan un procedimiento que además no se corresponde en modo alguno con los compromisos asumidos entre ambos gobiernos, tanto en convenios de derechos civiles y políticos internacionales, como en acuerdos bilaterales para la defensa y promoción de los derechos humanos, y menos aún se justifica en el marco de la asociación estratégica que hemos establecido bilateralmente”.



La Cancillería también instruyó al consulado argentino en Barcelona para que remitiera una nota al gobierno autónomo de Cataluña, gestión que se concretó el 1º de este mes, y en la que se dejó constancia de la “flagrante violación de los derechos esenciales de ciudadanos argentinos” que resultaron no admitidos en el aeropuerto El Prat. Asimismo, se reclamaron las investigaciones necesarias para evitar la repetición de estos hechos.




Este diario publicó el 8 de diciembre otros casos de turistas argentinos sometidos a malos tratos en España que también concluyeron en el rechazo para ingresar a aquel país. En uno, el joven músico Leandro Steps contó ante una cámara de televisión: “Me tuvieron encerrado en un calabozo de dos por dos unas cinco horas y después tuve apenas cinco minutos para explicarle a una jueza mi situación. Me hizo cuatro preguntas y nada más. Quería explicarle que yo no tenía ningún interés en quedarme en España”.



Adela Jesús González, de 66 años, domiciliada en Villa Gobernador Gálvez, Santa Fe, llegó al aeropuerto de Madrid con el propósito de visitar a su sobrino Guido, residente en Palma de Mallorca. La mujer, que tenía todo en regla menos la carta de invitación, que es uno de los requisitos exigidos por España para viajar (ver aparte), fue introducida en una habitación junto a otras doce personas. Allí fue obligada a bañarse, le cambiaron la ropa, le retuvieron objetos personales y 24 horas más tarde la devolvieron a la Argentina.



Los consulados argentinos, por norma, se aseguran de que los requisitos exigibles para ingresar a España sean cumplimentados. Y cuando ya nada tienen nada qué hacer y la autoridad migratoria local dispone la no admisión, se debe cerciorar de que al turista rechazado lo espere el avión en que la persona o la familia afectada puedan regresar a la Argentina. “Allí es donde nosotros nos fijamos cuáles son esas condiciones. Porque lo lógico, lo entendible, es que las personas sean conducidas a esa área amplia que hay en los aeropuertos, que es de tránsito, y no a esos lugares específicos donde ven cortada su libertad de circulación”, explicaron en la Cancillería.



El vocero de la embajada española sostuvo que pese a las denuncias de maltrato –que no le constan– “la Argentina no es un país de riesgo migratorio”. Por el contrario, dijo en el segundo diálogo con este diario, “compartimos la responsabilidad de flujos migratorios ya que nuestros países son los dos receptores de inmigrantes. No existe entonces conflicto alguno”.



Si vas para España......II

En la Cancillería se insiste con hacer recomendaciones a los turistas argentinos que viajen a España, y a la Unión Europea en general, para que se notifiquen de los requisitos que les son exigidos al ingreso. En el caso de ese país, son cinco.:


  1. El pasaporte válido, que esté vigente por más días de los que se pretende permanecer en España, es el primero.
  2. Un pasaje de ida y vuelta cerrado, con la fecha de regreso que no puede exceder los 90 días del día de ingreso, es el segundo.
  3. El tercer requisito admite dos opciones: o se posee una reserva de hotel confirmada o se presenta una carta de invitación de un residente legal en España que necesariamente debe surgir de la comisaría del barrio donde habita la persona que la redacta. En este punto se basaron muchas de las inadmisiones determinadas por las autoridades migratorias españolas.“No es lógico que se reclame en todos los casos la certeza absoluta sobre un recorrido turístico de treinta días o más. Si hubiera que cumplir con este requisito, está en las autoridades locales comprobarlo”, señaló una fuente diplomática.
  4. El cuarto ítem es el económico. Un turista debe acreditar que posee medios suficientes para procurarse la estadía. “Son 60 euros diarios por persona. Si sacáramos la cuenta por una semana, son 420 euros por persona, que aumentan si se trata de un grupo familiar. Si el turista no tiene cash debe hacer notar que el límite de la tarjeta de crédito exceda el equivalente en dinero al período que se pretende pasar en el país.”
  5. El quinto requisito es que el viajero debe contratar un seguro médico internacional.




Les diría que aún con todos estos requisitos es posible que no los dejen entrar en España, así que sería mejor, si pueden evitar viajar ahí...