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Que no lo encontré por ahí.
La olvidada victoria de los matemáticos polacos (por Julio A)Hubo un episodio poco difundido, pero que fue trascendental para el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial: el servicio de inteligencia polaco, poco antes del inicio de la segunda guerra mundial, le pasó a los ingleses, en el más increíble secreto, el código de las transmisiones encriptadas de los alemanes.
Este había sido develado por el trabajo de tres matemáticos polacos: Marian Rejewski, Henryk Zygalski and Jerzy Różycki.
Su historia comienza entre 1928 y 1932, cuando se incorporan estos tres jóvenes matemáticos. Ellos lograron en una hazaña criptográfica matemática desentrañar el procedimiento de los alemanes, algo que no había logrado ninguna de las otras potencias: Inglaterra, Francia, Estados Unidos, ni la Unión Soviética.
Es una historia apasionante, sobre la que no se hizo mucha publicidad.
Los alemanes y otros servicios secretos utilizaban una máquina encriptadora, Enigma. Pero el código que se le introducía era complejísimo. Para "crackearlo", Rejewski y Zygalski inventaron y perfeccionaron entre 1928 y 1938, una máquina desencriptadora (la "Bomba") y un sistema de tarjetas perforadas. Es uno de los orígenes de la Computación moderna.
Con más detalle se puede leer (en inglés) en:
En 1939, mientras los nazis y comunistas aplastaban al ejército polaco y se repartían Polonia, en una peripecia increíble, el servicio secreto polaco, en medio de la derrota, logró que los matemáticos fueron sacados fuera de su país. Pasando por Rumania, llegaron a Francia y luego a Inglaterra. Allí fue cuando Turing, el brillante matemático inglés, se agrega al esfuerzo de inteligencia.
Otra mención se merecen a los matemáticos y técnicos que no pudieron salir de Polonia y a los cuales la Gestapo buscó y capturó. Ninguno abrió la boca: los nazis jamás pudieron confirmar la sospecha de que los polacos habían develado su código secreto.
Churchill dijo una frase muy reveladora: "La Verdad es un bien tan preciado que debe ser custodiado con un regimiento de mentiras". Los alemanes NUNCA supieron que los ingleses leían todos sus partes cifrados. Los ingleses prefirieron sufrir derrotas y graves pérdidas, como bombardeos y hundimiento de navíos, antes de permitir que el enemigo supiera que ellos, "sí sabían".
Muchos años más tarde, en una conversación que tuve con el Dr. Manuel Sadosky, me comentó su admiración por los matemáticos polacos de entreguerras. El doctor Sadosky, fue el fundador del Instituto del Cálculo en la Facultad de Ciencias Exactas, allá por fines de los años '50, impulsó la instalación de la mítica primera computadora, "Clementina" y uno de los creadores de la carrera de Computación Científica.
Me explicó que, según le contó un matemático polaco, cuando se volvió a reconstruir la República de Polonia, carecían de todo presupuesto para investigación. Las potencias de la época, Estados Unidos, la Unión Soviética, Francia, la Italia fascista, Inglaterra, la Alemania nazi, todos dedicaban fortunas a investigación en Física Aplicada, en especial con orientación a la industria bélica. Esto requería de inmensos cuerpos de cientificos, ingenieros y técnicos, así como costosos laboratorios e industrias de apoyo.
Así fue como los investigadores polacos, pobres de austeridad, con una dirigencia política anquilosada y una dirigencia militar aferrada al poder de la caballería, no les quedó otro remedio que dedicarse a la Física Teórica y a las Matemáticas. Estas actividades no requerían de presupuesto, sino de capacidad de pensar libremente.
Así ganaron una batalla olvidada contra el enemigo. Y sentar una de las bases de la moderna computación. Por ejemplo, cualquiera que usa una calculadora científica Hewlett-Packard, sabe que el procedimiento de cálculo es el "Polaco inverso".
El ejemplo polaco fue una de las inspiraciones de don Manuel Sadosky, (lo decía para quien cuenta con poco presupuesto, "para pensar bien no se requiere mucha plata"): hace más de cincuenta años afirmaba que, en el futuro los programas iban a ser más costosos que las computadoras. Así fundo el Instituto del Cálculo.
Con lo que no contaba era que en 1966, primero y en 1976, después, sobrevendría la "noche de los Bastones Largos" y la Dictadura. Visto a la distancia, parece una larga venganza del pensamiento nazi - fascista, gran amigo de las oscuridades sobre la libertad de pensamiento.
Saludos
Julio A
Churchill