lunes, 13 de julio de 2009

Honduras-Lo que no consiguió con votos, lo logró con las botas


Omar Rivera

Lo que el veterano diputado yoreño, Roberto Micheletti, aspiró a lograr por la
vía electoral, a lo largo de sus tres décadas de carrera política, lo obtuvo
mediante un Golpe de Estado el pasado domingo 28 de junio de 2009. Lo que no
consiguió con el voto de los hondureños, lo logró con las botas de los
militares.

Parece paradójico, pero Micheletti, a pesar de haber fracasado en sus
reiterados intentos de lograr la Presidencia de la República de Honduras,
ahora, no solamente la ha obtenido -por la vía de la usurpación- sino que
preside el Consejo Central Ejecutivo del oficialista Partido Liberal, y tiene
como lacayos a los integrantes de la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía
General del Estado y el Tribunal Supremo Electoral, que el presionó para
nombrar en el parlamento en los últimos meses, y al recién impuesto presidente
del Congreso Nacional. Como dicen los muchachos: "al suave, el hombre casi es
Rey".

A las únicas que no controla -y por lo cual duerme con un ojo abierto y otro
cerrado- son a las Fuerzas Armadas, que en la "gesta" golpista del pasado fin de
semana, ejecutaron la reprochable captura y posterior expulsión del presidente
Manuel Zelaya Rosales; en estos momentos, los militares no son obedientes, y
deliberan todos los asuntos del estado, son los socios de Micheletti en la
conducción de un régimen de facto, que goza del apoyo de los propietarios de
los medios de comunicación, los grandes empresarios y un importante segmento de
la población que -alienado por una bien montada campaña de terror- considera
al depuesto mandatario un político populista que llevaría a al Estado
hondureño a convertirlo en uno socialista de línea dura.

El abusivo inquilino del Altar Q, llego a esa posición sobre la base de un
hecho violento, una acción ilegal y reprochable; llego luego que dos centenares
de militares sacaron, pistola en mano, al presidente Zelaya Rosales de su cama y
lo enviaron a San José, Costa Rica.

Asimismo, y como muy bien lo explica el ex Secretario de Defensa y Diputado,
Edmundo Orellana Mercado, "en el Congreso Nacional se tomaron decisiones que
contrarían la Constitución de la República", ya que se leyó una falsa
renuncia del titular del Poder Ejecutivo y "se adoptó un decreto legislativo
por el cual se destituye al Presidente de la República, alegando supuestos
hechos delictivos, que de existir deben ser calificados y juzgados por los
tribunales competentes, no por el Poder Legislativo", ya que la Carta Magna "no
tiene potestad alguna para tomar una decisión de esta naturaleza".

La mentada "sucesión constitucional" se efectuó a partir de una violación a
la Constitución de la República, luego de un Golpe de Estado perpetrado por
las Fuerzas Armadas, lo que -como pecado original- vuele ilegal cualquier acto
posterior a esa arbitrariedad; es por eso que el mundo entero y la mayoría de
hondureños condenan los acontecimientos acaecidos ese "domingo negro".

No se vale obtener el poder a como de lugar, ya que cuando se es demócrata y
liberal, el fin no justifica los medios; pero -al parecer- la ambición y la
torpeza no se quitan con los años, y a muchos se les añeja.

Tegucigalpa, MDC - 1 de junio de 2009

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