sábado, 16 de enero de 2010

Paulo Coelho-Facilito la piratería de mis libros


Fuente: O Estado de São Paulo (en portugués)

''Facilito la piratería de mis libros''

En su blog, Paulo Coelho permite que los lectores bajen sus obras gratuitamente.


A Paulo Coelho le gusta quebrar barreras y superar fronteras para divulgar sus obras. A comienzos de la semana, confirmó un acuerdo con Amazon, una de las mayores librerías virtuales del mundo, para la venta de 17 de sus obras en el formato e-book en portugués. Se trata de uno de los primeros autores brasileños a disponibilizar un material tan vasto en la nueva herramienta. Y también un nuevo camino para llegar a su lector en el momento en que está obligado a dividir la primacía de las listas de los más vendidos en todo el mundo con Dan Brown y sus códigos misteriosos.

La red mundial, no representa un misterio para Coelho. Ya que, cuando buena parte del planeta buscaba formas de combatir a las copias ilegales, él empezó a ofrecer en su blog oficial links para la descarga de 20 obras en portugués y traducciones en otros seis idiomas. Es el conocido Pirate Coelho (http://paulocoelhoblog.com/pirate-coelho/). "Coloco las traducciones que encuentro en internet, facilitando el trabajo de piratear mis libros", justificó. En el site, el escritor recuerda que no posee los derechos de autor sobre las traducciones e incentiva al internauta tanto a adquirir una copia legalizada o, se llegara a bajar el libro, distribuírlo gratuitamente en bibliotecas de ciudades pequeñas, hospitales y presidios.

Paulo Coelho tiene un olfato especial para compartir las anseas de su lector. Cuando estaba por lanzar La Bruja de Portobello (Planeta), por ejemplo, en 2007, percibió la gran intimidad de buena parte de su público con las herramientas de internet y, en sociedad con el site My Space, lanzó un concurso llamado La Bruja Experimental, en que los lectores eran invitados a ralizar una película basada en los personajes del libro. Sobre su relación con las nuevas herramientas, el escritor respondió, por e-mail, a las siguientes preguntas.

En Brasil, el e-book todavía es visto como un producto distante. ¿ que piensa de esta nueva herramienta?

No es sólo en Brasil. Pienso que tendremos todavía unos 5 años para que el e-book sea una realidad en diversos países. Pero los editores ya percibieron el problema - cuando el e-book se establezca, el escritor prescindirá del editor e irá directamente a la librería virtual - y están muy incómodos. Incómodos pero sin ninguna respuesta concreta, además de las discusiones bizantinas sobre como encarar esta nueva realidad. Cuando resolví comprar las traducciones de mis libros, ya que nunca vendí los derechos digitales, noté un completo desconocimiento de lo que estaba sucediendo. No los querían vender, pero no tenían el derecho para publicarlos - y cuando pedíamos una respuesta concreta sobre lo que desearian hacer, no tenían ninguna respuesta. Terminé teniendo que usar mi prestígio para conseguir comprar las traducciones, pero fue cuando noté que están desorientados.

¿Es posible dimensionar el tiempo de transición entre la generación acostumbrada al papel y aquella que vivirá con aparatos electrónicos?


Así como el teatro sobrevivió a todo (cine, televisión, etc.), el libro en papel también sobrevivirá. Pero ¿qué estamos viendo en el momento en diversos países del mundo, inclusive en Brasil? Las librerias independientes están desapareciendo. El gran problema reside ahí - no hay nada que substituya a una buena libreria - por la convivencia, por la atmósfera, por la belleza. No se cuánto tiempo esta transición llevará, mucho menos de lo que nos imaginanos, y creo que la adaptación de todo el mercado será muy difícil. Por otro lado, el e-book tal como lo conocemos hoy será en breve substituído por los smartphones. Cuando digo en breve, estoy hablando antes del fin de este año. Y escribir para el formato del smartphone es muy difícil. Lo que me ayuda mucho es que tengo experiencia con um blog diario en Brasil, y con mi blog - textos cortos y directos.

Mantiene una intensa interacción con sus lectores, chequeando las visitas a sus blogs, incluso proponiendo participación en su creación artística. ¿Cuáles son las principales ventajas de esa relación tan cercana?

Internet permitió eso. Lo que me sorprende es que otros escritores no estén haciendo lo mismo, ya que esta interacción es muy enriquecedora. En el fondo, la materia prima de cualquier libro es el ser humano - es lo que he hecho con mi blog y las dos comunidades sociales de las que participo (Tweeter y Facebook) me deja muy satisfecho.

¿Nota algún cambio en el perfil de sus lectores?

Noto este cambio, pero no a través de internet. Veo que los lectores de Once Minutos, por ejemplo, no son los mismos que leyeron El Diario de Un Mago o El Alquimista, publicados hace 15 años. Entonces ¿qué pas? Los lectores se renuevan, lo que es bueno para el escritor - que tiene que renovarse también.

Le preguntó a Fernando Morais sobre cuánto tiempo demoraria para que sus libros sean olvidados. ¿Cree en una larga vida (o hasta eterna) a partir del mundo digital?

La carta al final de la biografia es más retórica que cualquier otra cosa. Pero creo que el mundo digital ofrece esta possibilidad. Y tengo ejemplos concretos al respecto: Películas. Varias películas que me hubieran gustado haber visto y desaparecieron del mapa e de los videoclubes, pueden ser encontrados en sites P2P. Entonces el cine renace, a pesar de que las personas llamen a eso de "pirateria".

¿Ya pensó en utilizar a las nuevas herramientas, internet y sus sucedáneos (Twitter, Facebook, etc.) como material para una trama?

Si, pensé en hacer un libro con mis frases en Twitter, pero sólo para la comunidad que está ahí. No será vendido en librerias, será dado gratis en formato digital. El escritor escribe para ser leido. Pueden decir que yo me doy este lujo porque ya vendi más de 135 millones de copias, pero no es verdad. Cualquier escritor quiere compartir sus emociones y sus experiencias.

Una de las grandes preocupaciones actuales de los editores es respecto a los derechos de autor digital. ¿Cómo deben los autores posicionarse en relación a ésto?


Conocer como funciona. No creo que la preocupación de los editores este ligada a los derechos de autor. Pero cualquier autor hoy precisa saber como funciona.

¿Le teme a la piratería de e-books?

No le temo a la piratería en ninguna área. Vea la respuesta que le di sobre el cine - si no fuera por los sites de intercambio de archivos, no podria ver a muchas de las películas que estaban en mi lista, pero habían desaparecido del mercado. Estaba viendo que en mi site Pirate Coelho, entre la primera respuesta y esta, vi que fueron bajados 155 archivos desde diversos países del mundo.





martes, 12 de enero de 2010

Una flashmob contra los nuevos escaners de cuerpo en los aeropuertos de Europa

Aclaracion sobre que es una ¨Flashmob¨

El aeropuerto de Manchester, Inglaterra, comenzó a probar un polémico escáner de rayos X que “desnuda” a los pasajeros.

Fuente La Prensa Federal.


Las autoridades aseguran que esto hará que los controles de seguridad sean más rápidos, al revelar de forma instantánea si una persona esconde armas o explosivos.
Pero el escáner de cuerpo entero también mostrará otros detalles más personales como implantes de pecho, piercings y perfiles en blanco y negro de los genitales de los pasajeros.
Cada uno de estos aparatos, que cuesta US$126.000, lanza ondas electromagnéticas a los pasajeros mientras están parados en una cabina y genera una imagen virtual en 3D del sujeto observado.
Sarah Barrett, directora de atención al viajero del aeropuerto, aseguró que la máquina es "totalmente segura":
"Los viajeros podrán pasar hasta 5.000 veces al año por un escáner sin riesgo porque la radiación que emiten es mínima".

"No son eróticas"

Sigue en:

Fuente La Prensa Federal.

Protestando contra eso el Partido Pirata Aleman decidio realizar una ¨Flashmob¨:


Mas fotos de la Flashmob en este site en aleman.

Podriamos pensar una ¨Flashmob¨ para protestar contra la ley nueva ley de los glaciares que quiere aprobar el Senador Filmus.....

Les dejo el espacio de los comentarios por si quiere dejarnos alguna idea sobre una posible ¨Flashmob¨

Nos informo Florian desde Alemania y Gabriel en nuestra lista de correo.

lunes, 11 de enero de 2010

Tu tambien De Bono....

Fuente Teleaire.
l cantante y líder del grupo U2, Paul David Hewson, más conocido como Bono, solicito ayuda a los gobiernos y el compromiso de diversas administraciones para ponerle fin a la piratería en la red.

En una columna de opinión del popular diario The New York Times, el también nominado al Nobel afirmo que “como demuestra el noble esfuerzo de América por acabar con la pornografía infantil de internet y el innoble esfuerzo de China por reprimir la disidencia en la red, es perfectamente posible bloquear contenido online“.

“Tal vez los magnates del cine tengan éxito donde los de la industria musical no lo han logrado hasta ahora, y conduzcan a América a defender la economía más creativa del mundo, donde la música, el cine, la TV y los videojuegos significan el 4 por ciento del PBI” concluyo el caballero de la Orden del Imperio Británico.

Para el líder de la banda de rock, una década de intercambio de archivos por Internet han demostrado que los “verdaderos afectados por el fenómeno son los creadores”, en especial aquellos que todavía no tienen un nombre tan importante o cierto grado de popularidad entre el publico como para poder vivir de las ventas de las entradas y merchandising.

Bono considera que el ancho de banda proporcionado por los proveedores es lo que, actualmente, protege a la industria de la televisión y el cine del destino que sufren otros sectores como los periódicos y la música. “Las inmutables reglas del ancho de banda nos dicen que, en unos pocos años, podremos descargar una temporada entera de 24 en 24 segundos y, por supuesto, muchos intentarán hacerlo gratis”, escribió


Algunas notas sobre el proyecto de reforma de la ley de derechos de autor en Brasil



Una mirada desde Argentina1

Brasil inició un proyecto de discusión pública para la modificación de su ley de derechos de autor. Concientes de la puja abierta entre la ciudadanía y la industria cultural, el Ministerio de Cultura de Brasil considera que la discusión pública es el camino ideal para darse politicas equilibradas que subsanen los problemas abiertos por las actuales políticas de derecho de autor. Conocer el proceso de Brasil es importante para pensar procesos similares en Argentina. Este texto es un borrador que pretende dar inicio al estudio sobre los procesos lanzados en otros países, que puedan servir al debate para Argentina.

El marco general de la propuesta

La propuesta de discusión pública y modificación de la ley de derechos de autor en Brasil llega en un momento en que la discusión sobre las restricciones y monopolios en el acceso a la cultura son tema de agenda en muchos países, pero aún no son percibidos como un problema real para el desarrollo en América latina. Luego de la firma del Acuerdo de Aspectos de Propiedad Intelectual aplicados al Comercio (ADPIC) en el marco de la OMC, a mediados de los 90′ todos los países latinoamericanos armonizaron sus legislaciones de derechos de autor en general, según los principios acordados en el Convenio de Berna, rubricados en la OMC y en muchos casos extendidos por las legislaciones nacionales. Argentina, por ejemplo, cuenta hoy día con un monopolio de propiedad intelectual (derechos de autor) aplicado a las obras de la cultura por 70 años después de la muerte de los autores2 . En el caso de los derechos conexos al derecho de autor, recientemente Argentina amplió los plazos de monopolios sobre fonogramas a 70 años tras su publicación, ampliando así los monopolios en manos de productores e intérpretes3.

Una de las características salientes del asunto en general es la falta de debate público: en el parlamento argentino, estos temas se tratan sin mayores discusiones y con nula participación ciudadana. Sólo las voces de las gestoras colectivas de derecho de autor, la industria discográfica y algunos artistas como parte interesada aparecen en la escena y siempre bajo la idea de que ampliar los monopolios beneficia a los artistas y con ellos a la cultura nacional.

Luego de un período en el cual Gilberto Gil fue Ministro de Cultura en Brasil, y con la convicción de que el tema del derecho de autor es central en la agenda cultural de cualquier país, el Ministerio de Cultura de Brasil está dando un paso estratégico en la materia: plantear una discusión pública, abierta y masiva sobre cómo se deben regular los derechos de los autores en relación a la propia industria así como a los derechos de ciudadanos y consumidores.

Por primera vez en el mundo, un Ministerio de Cultura nacional toma la iniciativa de este debate. En los borradores que se conocen de la propuesta de ley, el Ministerio brasileño propone extender el primer artículo de la ley de derecho de autor para que incluya, además de los recaudos y la protección de los derechos de los autores, que “debe haber un balance entre los resguardos constitucionales de protección de copyright con las garantías de disfrute pleno de los derechos culturales así como otros derechos fundamentales y el desarrollo nacional, así como los principios que regulan la libre empresa, la protección de la competencia y los derechos de los consumidores.” Si Brasil tiene éxito con esta propuesta, será el primer país del mundo que contemple este balance en la letra de una ley de derechos de autor.

Los problemas

La actual ley de Derecho de Autor de Brasil, así como la de otros países latinoamericanos como Argentina presenta una serie de inequidades entre los derechos de los autores, la industria del entretenimiento y los derechos de la ciudadanía y los consumidores.

Algunas acciones cotidianas como bajar una canción de un CD a una computadora y luego a un reproductor de MP3 caen dentro de las acciones no autorizadas por la ley. Tareas socialmente útiles como la conservación de obras huérfanas, la preservación o las copias con fines educativos también son parte de las acciones no autorizadas en este marco normativo.

En este contexto legal actual, el sociólogo e investigador Volker Grassmuck4 identificó por lo menos tres ejes de importancia social que aparecen de algún modo desproporcionados y requieren algún grado de intervención, o como mínimo, de discusión pública.

La relación entre los artistas y la industria

Existe una reconocida desigualdad en la relación de fuerzas entre las grandes empresas de la industria del entretenimiento y el poder de negociación de los artistas. Las revistas especializadas están plagadas de información sobre pleitos de músicos populares con sus respectivas discográficas por porcentajes y regalías. Si bien estos son seguramente los casos relevantes y es claro que estos músicos famosos son los que tienen mayor cintura para negociar sus contratos, otra es la situación para un artista novel en busca de trabajo, las condiciones contractuales con la industria distan de ser equilibradas. Este primer desbalance se manifiesta claramente en contratos leoninos de la industria con los artistas. El Ministerio de Cultura de Brasil se propone atender esta problemática a través del fomento de nuevas formas de negocios, nuevos mecanismos de difusión y una forma más autónoma de gestión cultural que la actual. Lo cierto es que este problema no sólo tiene impacto en las relaciones contractuales y en la situación laboral de los artistas involucrados, sino que tiene directo impacto en la diversidad cultural, ya que son los grandes conglomerados de la industria del entretenimiento los que impulsan y definen los consumos culturales. En un trabajo conjunto con los grandes medios de comunicación, son efectivamente los conglomerados de las industrias culturales los que definen qué se ve, se escucha o se consume en el campo de las culturas populares masivas.

La relación entre los derecho-habientes y la ciudadanía

Otro eje de desequilibrio es la relación entre quienes tienen los derechos sobre las obras y el acceso a conocimiento y cultura por parte de la ciudadanía. En la Constitución brasileña, el derecho de autor está consagrado como derecho fundamental, pero lo mismo pasa con el acceso a la información, el derecho a la educación y el derecho al acceso a la cultura. En Argentina, la Constitución también reconoce el derecho a la propiedad intelectual de creadores e inventores5 . Las leyes actuales6, tanto la brasileña como las demás legislaciones similares en América Latina son estrictas relación a la propiedad intelectual, pero poco o nada dicen sobre el ejercicio del derecho al acceso a la información, la educación y la cultura en el marco del derecho de autor. Como ejemplo alcanza con mencionar la prohibición de la copia para fines de preservación y restauración, permitiendo así la pérdida para siempre de gran parte de las obras huérfanas que ya no se encuentran en el mercado. Lo mismo ocurre con algunas restricciones que dejan fuera del acceso a la cultura a personas con discapacidades de lectura así como a quienes necesitan copiar materiales con fines educativos. Lo cierto es que en este actual contexto jurídico la prioridad está puesta en las obras de interés comercial, con la notable pérdida de vista de obras huérfanas, obras que sólo cumplen fines educativos u obras que el mercado no considera rentables, pero cuyo valor cultural es innegable.

El rol del Estado y la definición de políticas públicas

Existe un tercer eje importante en la propuesta brasileña para el debate, la que tiene que ver con el rol del Estado. En Brasil, en la reforma de 1998 se diluyó el Consejo Nacional de Derecho de Autor, lo que dejó al país sin un órgano competente en materia de planificación de políticas públicas y protección del interés nacional en la materia. Por otro lado, la consideración del tema derechos de autor como un asunto de interés privado limita la posibilidad de que el Estado intervenga con políticas públicas y/o en casos de interés público. El hecho de que los organismos públicos se desliguen de estas responsabilidades deja una vacante importante en el debate, donde a partir de esto, prevalecen las presiones internacionales por encima de los intereses de los creadores y consumidores locales. El rol jugado por el Ministerio de Cultura de Brasil rompe con esta tendencia y recupera para el Estado la potestad de discernir políticas en favor del bien público. En otros países de la región, como en el caso de Argentina, la Dirección Nacional de Derechos de Autor tiene un rol meramente administrativo de registro y de fomento y observancia de la ley más no tiene ningún rol en el debate público. A decir de sus propios abogados, el rol del organismo en Argentina es simplemente ‘técnico’. Las políticas y las definiciones siguen siendo propuestas y definidas por los organismos privados y las gestoras colectivas a través de las gestiones sobre el poder legislativo, sin que haya a nivel estatal un órgano que planifique políticas públicas de mediano y largo plazo tendientes a fomentar el acceso a la cultura en este marco.

La vía de la consulta pública

Una de las características distintivas del proceso brasileño es la comprensión de que la discusión sobre el derecho de autor y la propiedad intelectual tiene implicaciones directas sobre la esfera pública. En este contexto, con la convicción de que el tema trasciende por mucho las relaciones de la esfera privada, el Ministerio de Cultura promueve discusiones públicas y con la más amplia participación de la ciudadanía. Así, la consulta pública parece ser uno de los caminos preferidos para la apertura de la discusión.

Las universidades brasileñas tienen además un rol central, en especial en la organización de debates abiertos y públicos sobre el tema. A lo largo del año pasado, el Ministerio de Cultura organizó una serie de debates con el eje temático de los derechos de autor y el interés público.

Sin embargo, terminado el 2009 y con una amplia difusión internacional del proceso brasileño, el borrador de proyecto de ley concreto aún no fue puesto a disposición pública para discusión y el proceso parece estar retrasado. El problema central que surge de la demora es la incertidumbre política prevista por el próximo recambio presidencial en Brasil y el hecho concreto de que una modificación legislativa por la vía de la consulta pública no puede ser un proceso corto, sino que requiere tiempo y participación ciudadana. Por el momento, no hay fecha definida para concretar este proceso.

Limitaciones y excepciones

En los procesos internacionales de debate sobre derechos de autor, el camino elegido desde gobiernos y organizaciones de sociedad civil ha sido en los últimos años el de las excepciones y limitaciones. Este es, además, el camino contemplado por el Acuerdo de Berna y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual7.

En OMPI, de hecho, es donde se está dando una discusión importante en relación a las excepciones para las personas con discapacidades en la lectura (no sólo personas ciegas sino toda otra persona con dificultades de visión o dificultades de lectura de textos impresos). Allí, Brasil es una vez más protagonista, al haber sido el país promotor junto a Ecuador y Paraguay del proyecto de tratado sobre excepciones para personas ciegas8.

El camino de las excepciones y limitaciones también es parte del proceso de debate en Brasil. Por lo que se sabe, este será el camino a seguir por el Ministerio de Cultura, con el fin de promover nuevas excepciones y para difundir y clarificar las excepciones ya reconocidas en la ley actual. Entre ellas, el Ministerio planea abrir paso a una amplia excepción para copia privada en cualquier medio y bajo cualquier tipo de procedimiento de una obra bajo copyright legítimamente adquirida, siempre que la copia sea única, hecha por él mismo usuario y para uso privado y no comercial. Si la copia se realiza en un medio para el cual la obra no fue hecha originalmente, no hay límite de cantidad de copias. Esto legalizaría la práctica común y habitual de volcar discos en reproductores de MP3 o computadoras y teléfonos móviles. La copia privada estaba autorizada en anteriores legislaciones de Brasil, pero fueron limitadas notablemente a partir de la modificación de 19989. Históricamente no se contemplaba el pago de canon por ella, pero esta discusión está nuevamente abierta y es uno de los ejes fuertes de debate actual: la inclusión del pago de un canon por copia privada de obras bajo derecho de autor.

Otra de las propuestas es la que tiene que ver con la posibilidad de copiar ilimitadamente aquellas obras que ya no están disponibles para la venta, siempre que sea sin fines comerciales, aunque también se prevé una licencia compulsiva para las obras huérfanas que vayan a ser comercializadas.

La discusión brasileña incluye también el derecho de cita, los servicios de recorte de noticias y las excepciones para personas con discapacidades de lectura de obras impresas (’Print disabilities’ en inglés10).

Un aspecto muy prometedor del debate es el que tiene que ver con el permiso explícito de la reproducción necesaria para la conservación, preservación y archivo de las obras, para usos no comerciales, siempre que sea hecha por bibliotecas, archivos, museos, archivos de cine y otras instituciones de ese tipo, incluyendo juegos de computadora y todo tipo de obras interactivas y digitales. Aunque parezca inverosímil, esta tarea actualmente cae dentro de la ilegalidad en el marco de las leyes argentinas.

Las excepciones incluyen además la posibilidad de realizar ejecuciones públicas de obras de teatro, recitales y lecturas públicas de obras siempre que no haya fin de lucro y que el público pueda participar de manera gratuita y que sirva para proyectos educativos, de difusión cultural, de formación de opinión pública y debate o que tengan lugar en asociaciones cinematográficas, escuelas o iglesias reconocidas. También se permite la digitalización y comunicación de obras archivadas en colecciones de bibliotecas, archivos, museos y centros de documentación, bibliotecas de cine y otro tipo de instituciones museos, para investigación y estudio y por cualquier medio.

El proyecto prevé una cláusula general, en sintonía con la previsión de uso justo11 (fair use) de la ley de los EEUU que permite la reproducción, distribución y comunicación en casos especiales de obras protegidas para educación, investigación e información, así como recurso creativo siempre que esto no afecte la normal explotación de la obra por parte de sus derecho-habientes. La inclusión del uso de las obras como recurso creativo es toda una originalidad que permitiría la práctica común de remixado de obras, tan popular en el marco de las nuevas tecnologías digitales.

Un tema excluido del debate es el de las redes de pares (P2P), tema difícil si los hay, que no está contemplado en la dinámica de excepciones y limitaciones propuestas por el Ministerio de Cultura. La posición oficial es que una legislación a nivel nacional no tendría ninguna capacidad de abordar este asunto que trasciende las fronteras y que debería ser pensado en los foros internacionales. La realidad es que este tema no está tampoco en la agenda de la OMPI y que las propuestas que están en debate y en vigencia son justamente las que proponen los representantes de las industrias culturales y las grandes discográficas, es decir, proyectos como la ley Hadopi de Francia12 .

La relación de los autores y la industria

Los detractores del proyecto del Ministerio de Cultura brasileño entienden que habiendo libertad de contratos y respetando los mismos, no es necesario que el proyecto se meta en la relación entre autores e industria. Sin embargo, si el reconocimiento de este desequilibrio entre los intereses de la industria y los intereses de los artistas afecta en definitiva la disponibilidad y diversidad de obras para toda la sociedad, entonces, el tema se convierte en un asunto de interés público.

El proyecto prevé la posibilidad de terminar contratos cuando las condiciones se tornan abusivas o cuando una de las partes toma excesiva ventaja ante eventos no previstos. También es importante el hecho de que la ley otorga a los autores la potestad de licenciar ciertos usos de sus obras en lugar de transferir todos sus derechos. La prioridad se pone entonces en los intereses del autor y en su voluntad de difundir su obra, más allá de los deseos o intereses de la industria, entendiendo que un contrato de publicación de una obra no debe implicar una cesión plena de derechos por parte del autor.

Un actor central en esta escena es la ECAD, la Oficina Central de Recolección y Distribución de derechos de autor, es decir, la gestora colectiva que representa a 279 mil tenedores de derechos de autor en Brasil. Las mismas criticas que pesan sobre la SGAE española o la SADAIC argentina sobre falta de transparencia en el reparto de los fondos, la democracia interna y la forma en la que recaudan fondos pesan sobre la ECAD. La gestora brasileña opera de la misma forma que sus pares: es una de las principales resistencias a la discusión sobre derecho de autor y la apertura de las condiciones de distribución de cultura. Una característica importante de la ECAD es que insta a sus miembros a no publicar sus obras bajo licencias Creative Commons13. La ECAD fue una de las más duras críticas de las políticas impulsadas por Gilberto Gil durante su gestión al frente del Ministerio y su impulso a la cultura libre14.

Cánon y gestoras colectivas

Uno de los temas recurrentes en la discusión es la introducción de un canon por copias, ya sea para copia de música digital (canon por copia privada)15 así como la posibilidad de pagar un canon por fotocopias para tratar de resolver el conflicto entre los titulares de derechos reprográficos y los docentes y estudiantes que requieren de fotocopias para realizar su tarea cotidiana. Sin embargo, este parece ser uno de los conflictos más álgidos en escena. La Asociación Brasilera de Derechos Reprográficos (ABDR)16 quiere terminar con las fotocopias y tras haber eliminado la posibilidad de la copia privada en la modificación legal de 1998, pretende que la copia permitida se reduzca a dos páginas de un libro. En los primeros años del milenio, la ABDR realizó un acuerdo en el que arreglaba el tema con un canon por fotocopias, sin embargo, la misma organización rompió el acuerdo y comenzó a tomar acciones policiales contra las principales casas de estudios de Brasil, incluyendo intimaciones judiciales a la Universidad de San Pablo, la Universidad del Estado de Río de Janeiro, la Universidad Pontificia Católica de San Pablo, entre otras. También actuó contra centros de estudiantes, incluyendo los centros de estudiantes de la Escuela de Negocios de la Fundación Getulio Vargas en San Pablo. En respuesta, las universidades y los estudiantes iniciaron el movimiento “Copiar libros es un derecho!”17, bajo el argumento de que los libros de estudio son prohibitivos para la mayoría de los estudiantes y que muchos de ellos ya no están disponibles comercialmente.

En escenarios donde se estima que un tercio de los libros de lectura obligatoria en las universidades están fuera de imprenta e inaccesibles18 y/o en promedio, un estudiante debe gastar más del monto de dinero que gana su familia entera en un mes para comprar los libros de un año (Según estudios realizados por el Grupo de Políticas Públicas para el acceso a la Información19) la discusión sobre el acceso a fotocopias, la legalidad de las mismas y el derecho a la educación se torna tenso y urgente. El tema se resolvería con la legalización de las copias privadas, pero el Ministerio de Cultura insiste con el pago de un canon, para lo cual requeriría de una gestora colectiva involucrada.

El Ministerio de Cultura de Brasil tiene ante si un problema mayúsculo, cuya solución puede tener impacto en toda la región, ya que la situación planteada para ese país no es muy diferente de la del resto de los países del Cono Sur. En Argentina, el convenio UBA-CADRA (Centro de Administración de Derechos Reprográficos de la República Argentina) generó un revuelo en varias facultades y la reacción contraria por parte de numerosos grupos de docentes y estudiantes20.

Un tema central en Argentina es que CADRA no es una entidad gestora colectiva de derechos así como podría ser SADAIC, por ejemplo. CADRA sólo representa a sus asociados, y por tanto, el convenio con la UBA no protege a la Universidad más grande del país de afrontar juicios de entidades no afiliadas a CADRA.

Brasil, así como Argentina, es uno de los países donde la auditoría de cuentas de las gestoras colectivas de derechos de autor es un misterio. No hay información pública que de cuenta de cuánto se recauda y cómo se reparte lo recaudado entre los miembros de cada asociación, lo que lleva a un número enorme de suspicacias y sospechas de toda índole. La creación de nuevas gestoras colectivas es uno de los temas que rodea toda la cuestión: en Argentina, CADRA está haciendo fuertes gestiones para convertirse en gestora colectiva, ya sea mediante una ley o mediante un decreto del poder ejecutivo.

El proyecto brasileño prevé la creación de un Instituto Brasileiro de Direito Autoral, bajo la gestión del Ministerio de Cultura, que se ocupará de supervisar, regular y promover la administración colectiva de derechos, proveer mediación y arbitrajes en disputas dentro del área, organizar el registro de obras, darle al estado la capacidad técnica para actuar en interés del país en la arena internacional y para fomentar la diseminación de obras.

El problema de las gestoras de derecho de autor sigue en la escena y es uno de los más difíciles de resolver. Con el proyecto, Brasil apunta a la creación de más organizaciones y asociaciones de autores y editores que se sumen a las de productores audiovisuales y de obras literarias, para fomentar una mejor representación y una gestión transparente de los fondos que se les confían a estas gestoras. Pero aquí es donde Brasil tiene el gran problema, ya que modificar la estructura de la ECAD es uno de los mayores desafíos que tiene la propuesta de modificación del sistema de derechos de autor en Brasil.

El organismo de derechos de autor a crearse tendrá también la responsabilidad de generar un registro completo de obras, hoy organizadas parcialmente en la Biblioteca Nacional de Brasil, no sólo para facilitar las transacciones comerciales basadas en derechos de autor, sino para contemplar el estado legal y la situación de obras huérfanas así como de trabajos en el dominio público.

Elementos clave para Argentina

Como ya hemos visto a lo largo de todo este texto y en particular en el trabajo de Volker Grassmuck, el Ministerio de Cultura de Brasil tiene entre manos uno de los desafíos más interesantes de este tiempo: buscar soluciones a los tres principales problemas de inequidad cultural que tienen que ver con el derecho de autor. Brasil toma así la delantera en la región y en el mundo en materia de debates públicos. Si tiene éxito, será el primer país del mundo que lleve a consulta pública una ley de derechos de autor. En Argentina, el tema no está siquiera en la agenda de la Secretaría de Cultura de la Nación (En Argentina, el área de cultura tiene rango de Secretaría de Estado, no es un Ministerio como en Brasil). Nuestro país está lejos de la discusión.

Todas las modificaciones legislativas que se realizan son fruto del cabildeo de los grupos de presión conformados por las industrias del entretenimiento, los grandes medios masivos de comunicación así como las gestoras colectivas de derechos de autor.

La problemática de la gestión colectiva de derechos de autor se repite en Argentina de modo similar al de Brasil, más en Argentina estamos todavía varios pasos más atrás en la discusión. Hoy día, son estos organismos los que fijan las políticas a través del lobby legislativo sin contrapeso alguno por parte de la sociedad civil ni del Estado. Son incipientes los grupos articulados de sociedad civil que se organizan para discutir la problemática del derecho de autor y el acceso a conocimiento en Argentina.

En 2009, los casos judicializados como el procesamiento del Profesor Horacio Potel21 y la intimación a los estudiantes de Filosofía y Letras por su biblioteca digital22 pusieron en alerta a nuevos sectores que hasta ahora no se habían ocupado del tema como eje importante en materia de derecho a la educación. También el acuerdo firmado por la UBA con CADRA por las fotocopias dio el alerta sobre el problema. Lo central de Argentina hoy día es que estos hechos ocurren y el tema aún no entra en la agenda pública como eje de debate. El acuerdo entre la mayor universidad del país y el Centro de Administración de Derechos Reprográficos pasó sin pena ni gloria por algunos pocos medios de comunicación y levantó apenas algunas protestas de estudiantes y docentes, pero no hubo realmente discusión. No ocurre en Argentina lo que pasa en Brasil de un grupo de estudiantes y docentes firmes en pie de guerra por el acceso libre y gratuito a materiales educativos.

Estos acontecimientos producidos en 200923 en Argentina sirvieron para mostrar cuan grave es el problema y cuán necesaria es la articulación de los diferentes sectores que trabajan en estas temáticas. Los acontecimientos de 2009 hicieron posible una incipiente articulación de organizaciones24 que tienen la voluntad de dar la discusión, entre ellas, se destacan las asociaciones de bibliotecarios que tienen un trabajo de largo aliento realizado y que están en camino a presentar proyectos concretos para la modificación de la ley 11723 y abrir el juego a las excepciones educativas y para bibliotecas. Desde el movimiento de Software Libre también hay organizaciones que trabajan estos temas que escapan al campo de la informática, pero cuyo ejemplo se puede pensar como elemento de debate sobre la potencialidad de los modelos de distribución que prescinden del monopolio de copia.

En el 2009 varios grupos se articularon y comenzaron a trabajar en forma conjunta, entre ellos, Radio la Tribu, los estudiantes de Filosofía y Letras de UBA, la Carrera de Ciencias de la Comunicación de UBA, así como grupos de cultura libre como Wikimedia Argentina, cooperativas de trabajo y grupos de software libre, editoriales independientes, entre otros. Sin embargo, a esta altura del debate faltan algunos elementos esenciales en los que Brasil ya avanzó y que Argentina tiene como notas pendientes: la construcción y fortalecimiento de un actor estatal que piense y articule políticas públicas en la materia, la consolidación de las alianzas desde el campo de la sociedad civil para dar un debate lo más amplio posible, la inclusión de la problemática en la agenda pública, incluyendo la agenda de los medios de comunicación social, las universidades públicas y las secretarías de cultura de los diferentes niveles, sea nacional o provincial. Falta también construir una base de diagnóstico y evaluación apropiada y sólida, con datos concretos sobre el estado actual de los repositorios y el acceso a la cultura, sobre los archivos y las obras huérfanas en Argentina, sobre los impactos concretos de las actuales regulaciones y sobre los costos sociales de restringir aún más el acceso a la cultura. La falta de investigación empírica y de datos concretos en la materia constituye uno de los problemas sustanciales en el fortalecimiento del debate.

Todos estos ejes están en debate, y en gran medida, el resultado del mismo depende del compromiso y la participación de la ciudadanía para orientar la discusión hacia la conformación de un sistema legal de derechos de autor que se equilibre con el interés público y los derechos de la ciudadanía. Si la ciudadnía no se compromete en el debate, un cambio de orientación será complejo.

El desafío para 2010 es tratar de ampliar esta convergencia de movimientos que entienden los problemas actuales del derecho de autor, observar el trabajo que se está realizando en Brasil, y articular visiones que permitan en primer lugar dar una discusión pública sobre el tema, insertar el problema en el marco general del derecho a la educación y el acceso al conocimiento, y proponer estrategias de trabajo que permitan buscar soluciones a los problemas detectados, fomentar la diversidad tanto de la producción cultural como en los modelos de distribución y negocios, así como proponer estrategias que permitan construir una relación socialmente justa y sustentable entre el derecho de autores e intérpretes y el derecho a la educación, el acceso a información y el acceso a la cultura para la ciudadanía en general en el marco del fomento de la diversidad cultural y la ampliación de la disponibilidad y el acceso a obras del acervo cultural común para Argentina.

Referencias

  1. Basado en el trabajo de Sociólogo alemán Volker Grassmuck titulado “Copyright Law Reform in Brazil: Anteprojeto or Anti-project?” publicado el 23 de diciembre de 2009 en http://www.ip-watch.org/weblog/2009/12/23/copyright-law-reform-in-brazil-anteprojeto-or-anti-project/ [↩]
  2. Regulada por la Ley 11723 con posteriores actualizaciones [↩]
  3. http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/2-16113-2009-11-25.html [↩]
  4. Volker Grassmuck es un sociólogo y autor free lance que ha conducido investigaciones en relación al conocimiento en la era digital, derechos de autor y bienes comunes del conocimiento en la Free University de Berlín, en la Universidad de Tokio y en la Universidad Humboldt de Berlín. Desde mediados de 2009 se encuentra en Brasil, trabajando en la Universidad de San Pablo. Fue uno de los organizadores de la serie de conferencias Wizards of OS y del portal iRights.info, y co-fundador de privatkopie.net. [↩]
  5. “Todo autor o inventor es propietario exclusivo de su obra, invento o descubrimiento, por el término que le acuerde la ley.” Artículo 17 de la Constitución Nacional de la República Argentina http://www.senado.gov.ar/web/interes/constitucion/capitulo1.php [↩]
  6. En Argentina, la ley vigente es la Ley Nro. 11723 que data de 1933 con sucesivas modificaciones. Ver el texto completo de la ley y sus actualizaciones en http://www.mincyt.gov.ar/11723_act.htm [↩]
  7. http://www.vialibre.org.ar/2009/05/23/limitaciones-al-copyright-en-la-agenda-de-trabajo-de-la-ompi/ [↩]
  8. http://www.vialibre.org.ar/2009/05/27/brasil-ecuador-y-paraguay-presentaron-la-propuesta-de-tratado-de-excepciones-para-ciegos-ante-la-ompi/ [↩]
  9. Enmienda de la ley de derechos de autor en Brasil en 1998 http://www.planalto.gov.br/ccivil_03/Leis/L9610.htm [↩]
  10. http://www.readingrights.org/node/128 [↩]
  11. http://es.wikipedia.org/wiki/Fair_use [↩]
  12. http://www.enriquedans.com/2009/05/france-et-hadopi-viva-la-resistance.html [↩]
  13. Debate público entre el abogado Ronaldo Lemos y el director de la ECAD Fernando Brant en http://listas.rits.org.br/pipermail/cris-brasil/2007-October/004567.html [↩]
  14. http://ct.socioambiental.org/node/15 [↩]
  15. http://www.vialibre.org.ar/2009/03/21/preguntas-frecuentes-sobre-el-canon-digital/ [↩]
  16. http://www.abdr.org.br/ [↩]
  17. http://www.a2kbrasil.org.br/Copiar-Livro-e-Direito [↩]
  18. http://www.gpopai.usp.br/relatoriolivros.pdf [↩]
  19. http://gpopai.usp.br [↩]
  20. http://www.perfil.com/contenidos/2009/05/22/noticia_0046.html [↩]
  21. http://www.vialibre.org.ar/2009/03/11/los-duenos-de-la-cultura-vs-horacio-potel/ [↩]
  22. http://derechoaleer.blogspot.com/2009/09/bibliofyl-una-nueva-biblioteca.html [↩]
  23. Resumen del 2009 en Derecho a Leer http://derechoaleer.blogspot.com/2010/01/paso-2009-lo-que-no-nos-mata-nos.html [↩]
  24. http://www.vialibre.org.ar/2009/06/09/derechos-de-autor-en-el-mundo-digital/ [↩]


viernes, 8 de enero de 2010

El Kindle llega a la Argentina y Chile (Finalmente)

Fuente diario La Nacion

Después de una espera de más de dos años, llegó a la Argentina el más popular de los libros electrónicos, el Kindle, creado por la mayor tienda online del mundo, Amazon ( www.amazon.com ), que nació en 1995 como una librería en Internet. El que se puede adquirir en el sitio de Amazon es el modelo más nuevo con pantalla monocromática de 6 pulgadas. Costará 987 pesos (259 dólares), más 80 pesos (20,98 dólares) de gastos de envío. A esto se debe sumar el impuesto de aduana al entrar en el país.

También es posible hacer una preorden del Kindle DX, que se podrá comprar a partir del 19 de este mes. El DX es de mayor tamaño, con pantalla monocromática de 9,7 pulgadas, orientado a visualizar diarios y revistas. Para los argentinos costará 1863 pesos (489 dólares), más los gastos de envío y aduana.

El Kindle puede utilizar Wi-Fi y redes 3G para acceder a los 300.000 libros disponibles en Amazon, así como a ediciones electrónicas de diarios y revistas.

El anuncio se conoció un par de días antes de la iniciación de la Consumer Electronic Show (de lo que se informa aparte; ver Pág. 3), donde los libros electrónicos y las tablet PC fueron algunas de las estrellas más importantes de la exposición.



Algunas razones para NO comprar el Kindle:

  1. La unica forma de cargar libros en el dispositivo es entrando en Amazon, pagando y que ellos permitan su descarga, no pueden leer otro tipo de archivos que no sean los que ellos disponibilizan en su site

  2. Siguiendo con el tema anterior no podran leer archivos pdf, doc o de algun otro formato que no sea el permitido por Amazon-Kindle

  3. Uds. NUNCA tienen el control sobre los libros que descargan de Amazon, en realidad mas que una venta es un ¨alquiler¨ fijense lo que hizo Amazon cuando se encontro con que habia vendido un libro del que no tenia los derechos de autor, simplemente entro en cada uno de los Kindles que habian adquirido ese libro y lo borro, de repente te encontrabas con que no tenias mas tu libro en tu Kindle.

  4. Siguiendo con lo anterior y pensando en epocas no tan lejanas en la Argentina ellos tienen el listado de todo lo que hay en tu Kindle, imaginate a los milicos pudiendo saber cuales son los titulos que tenes en tu biblioteca sin necesidad de allanar tu casa...(Algo de miedo da) y no me parece que Amazon, al igual que Google o Yahoo se preocupen mucho con la integridad de sus clientes.

  5. El precio de los e-books que te puede vender exclusivamente Amazon es caro, segun la nota de La Nacion y si navegan un poco por Amazon veran que el precio es el equivalente a un pocket, unos 10 dolares, te ¨perdonan¨ el flete eso si. Pero no es caro por un archivo de texto pagar 10 dolares, cuanto ira al autor por cada venta virtual

En definitiva recuerdelo al hacer su compra del Kindle en la Argentina. Estoy en una maquina en donde no se adonde estan los acentos, por eso no los puse....



Nos avisa "Derecho a Leer" en los comentarios:

habias visto que quebraron el drm de kindle?


habias visto que quebraron el drm de kindle?



aca el foro (traducido) donde el hacker israeli auncio el hackeo




aca la noticia en ingles


creo que amazon ya actualizo los kindle con un parche, pero seguramente q pronto tb van a actualizar del otro lado...

martes, 5 de enero de 2010

Algo de "terror" en el Diario El País de España

Es una nota del diario El País de España:

Las 'webs' de descargas se podrán cerrar en un mes con orden judicial

La futura Comisión de Propiedad Intelectual actuará como órgano denunciante


El Gobierno ya tiene perfilado el procedimiento para bloquear páginas web que alojen o faciliten sin permiso la descarga de archivos sujetos a derechos de autor como películas, canciones o videojuegos. El modelo permitirá el bloqueo de las páginas o la retirada de contenidos ilícitos por un procedimiento rápido -menos de un mes- a propuesta de la Comisión de la Propiedad Intelectual, pero con autorización judicial previa.

Este modelo de la autorización judicial para adoptar una medida cautelar es el que emplean los ayuntamientos para la paralización de una obra o el que permite la retirada de anuncios y campañas publicitarias ilícitas, bien por tratarse de publicidad falsa o porque difunden mensajes que dañan la reputación de una persona o una entidad. En ambos casos, la petición proviene de un organismo administrativo o un particular: Instituto Nacional de Consumo, ayuntamientos, asociaciones de consumidores o titulares de un derecho o de un interés legítimo, entre otros.

Para pedir la cesación de la actividad es preciso una autorización judicial previa, aunque el juez no entra en el fondo del asunto, sino que sólo decide si el organismo solicitantes es pertinente para pedir la suspensión, y con ésta no se vulnera algún derecho fundamental. Esta intervención cautelar otorga una mayor rapidez al proceso, añadiendo efectividad a la medida que, de seguir el cauce judicial ordinario resultaría ineficaz, al haberse producido el daño ya, puesto que la sentencia llegaría posteriormente.

En el caso de las descargas de Internet, el organismo administrativo será la controvertida Comisión de Propiedad Intelectual. Ésta tendrá la potestad de pedir autorización judicial para que la página web que vulnere los derechos de propiedad intelectual retire los contenidos ilícitos o, en su caso, sea bloqueada. El juez deberá decidir si la solicitud está fundamentada, si la Comisión es competente para pedir el bloqueo de esa página y si al hacerlo no se vulnera ningún derecho fundamental. No obstante, el fondo del asunto es decir, la controversia derivada de si la página web vulnera o no la ley -en este caso la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI) y la Ley de Propiedad Intelectual (LPI)- pueden ser dirimidas a posteriori por los cauces ordinarios. Es decir, se trata de un procedimiento mixto que permitiría a la Comisión pedir medidas cautelares rápidas con una autorización judicial previa, aunque tanto la Comisión como los responsables de la web denunciada deben dirimir la querella sobre el fondo del asunto en la jurisdicción ordinaria. El trámite entre la solicitud del cierre de la web y la concesión o denegación del mismo será "brevísimo", menos de un mes, y, en "casos especiales, incluso en una semana", según fuentes del Ejecutivo.

El Gobierno intenta dar así una solución salomónica que contente a la industria cultural -representada por la llamada Coalición de Creadores-, ofreciéndole tal y como reclamaba un procedimiento rápido para impedir las descargas no autorizadas, y de paso calmar a gran parte de la comunidad internauta, introduciendo la autorización judicial previa, cuya demanda provocó una revuelta digital que obligó al Gobierno, con su presidente José Luis Rodríguez Zapatero a la cabeza, a salir a la palestra para asegurar que "no se cerrará ninguna web" sin que lo decidiera un juez.

Antes de que un juez adopte cualquier medida cautelar, será preciso otorgar una serie de garantías a los dueños de las páginas web, como concederles un plazo para que supriman los elementos ilícitos de las páginas afectadas, cuya duración podría rondar los tres días, como sucede en el caso de la publicidad engañosa.

Para la puesta en marcha de este procedimiento, el Gobierno quiere evitar a toda costa modificar ninguna ley y pretende introducir este mecanismo en un reglamento que desarrolle la disposición final de la Ley de Economía Sostenible. Fue en esa disposición en la que el Ejecutivo modificó la LSSI equiparando la "salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual" a los otros cuatro motivos que hasta ahora permitían restringir y, en su caso, interrumpir la prestación del servicio, como son la investigación penal y la seguridad nacional; la salud pública; la dignidad de la persona y la protección de la infancia. La disposición también modificaba la Ley de Propiedad Intelectual creando la Comisión de Propiedad Intelectual, una comisión de ámbito nacional integrada por expertos independientes encargada de la salvaguarda de los derechos de autor en Internet.

El reglamento debe precisamente dilucidar la composición y el funcionamiento de esta comisión. Se quiere que la misma esté integrada por expertos independientes, entre los que figuren magistrados, abogados expertos en propiedad intelectual y representantes del mundo de la cultura e Internet.


Fuente diario El País de España.


Habrá que ver qué pasa el 8 de enero cuando se reúna el Consejo de Ministros español.

De todas maneras si leen los comentarios que dejaron en la nota del diario se darán alguna idea sobre la posible repercusión que tendrá todo ésto en las futuras elecciones españolas.


Recordando a Hipólito Bouchard

Ayer 4 de enero fue el aniversario de la muerte de Don Hipólito Bouchard, así que una flor en su homenaje.