domingo, 14 de agosto de 2011

Joost Smier- 'Es extravagante pensar en protección por 70 años’

Fuente Suplemento Link
Por Tatiana de Mello Dias


Para el investigador, el copyright es injusto y peligroso
LOGIN | Joost Smier, investigador de la Utrecht School of the Arts


 Ud. escribió el libro en el 2005. ¿Cambiaron las cosas?
Mucho y nada. Empezando por la nada: el sistema de copyright todavía está en vígor. Eso hace que pocas estrellas se hagan ricas y la real diversidad de expresiones culturales quede al margen de la atención pública. Hay pocas compañías que tienen una influencia enorme en lo que vamos a ver, oír y leer. Al mismo tiempo, mucho cambió. Más y más personas empezaron a percibir que el sistema de copyright no es justificable. El futuro es la digitalización. Fue lo que más cambió desde 2005. Podemos imaginar que en la era digital el intercambio de música, imágenes y textos, ¿podrá ser controlada? Seria muy ingenuo pensar que podemos tener tanta fuerza policial disponible para controlar la comunicación de todo el mundo.

¿Mecanismos de licenciamiento más flexibles son la solución?
Creative Commons es un paso adelante. Sin embargo, él no ataca a los conglomerados de la información. CC crea un nicho para los artistas que quieren compartir su trabajo con otros, pero no cambia a las estructuras de mercado y a las relaciones de poder. Y, así, no remunera a los artistas que comparten. Eso no es justo.
¿El plazo de 70 años después de la muerte del autor es demasiado largo?
Si el copyright sirve para remunerar a los artistas – y no lo hace para la mayoria de ellos – entonces es extravagante pensar en protección por 70 años después de la muerte de ellos. Eso deja claro que el sistema de copyright no funciona para la mayoria. Es una protección a la inversión para las empresas que quieren extraer el máximo de dinero posible de los productos – que es como ellos se refieren a las expresiones culturales. Eso nos da el concepto de propiedad. Hasta el presente, todo lo que puede ser comercializado puede tornarse propiedad privada. La consecuencia es que no tenemos más un espacio libre donde, como seres humanos, podemos comunicarnos unos con otros sin restricciones. Si tuviésemos un mercado cultural que funcionase con igualdad de condiciones donde no hubiese empresas dominantes – la mayoria de los artistas podria tener un lucro razonable sin tener la propiedad de sus trabajos.
¿La industria está apropiándose de las expresiones culturales?
Si alguien privatiza las expresiones culturales – que es lo que el copyright hace –, entonces no podemos más usarlas. Adicione a eso el hecho que las empresas que hacen esa privatización controlan también las condiciones de producción, distribucción, promoción y recepción, entonces nos encontraremos, desde una perspectiva democrática, en una situación peligrosa.
¿El copyright limita a los artistas?
Claro. en todas las culturas, en todos los lugares, los artistas usan fragmentos de otros para crear y realizar de nuevo. es una aberración de Occidente, fechada hace dos siglos, que eso sea prohíbido. Claro, puedo admirar mucho el trabajo de artistas específicos, pero es una exageración argumentar que un artista es un genio que creó su trabajo sólo con su propia inspiración, y que por eso deberia tener el derecho exclusivo de uso de la obra. Me sorprende que algunas personas en el siglo 21 todavía tengan esa idea romántica sobre un artista!
¿Por qué la eliminación del copyright podria llevar a más competencia y diversidad?
Tendríamos igualdad de condiciones. en un mercado así, no habria fuerzas dominantes, sólamente muchas empresas pequeñas y medianas. No seria un incentivo para una de ellas “robar” el trabajo de otro artista. Las empresas tendrian mas o menos la misma posición en mercados culturales, lo que haria que ellas pudiesen competir libremente. Además de eso, ellas tendrian preferencias artísticas diferentes, y ofrecerían creaciones y performances relacionadas a su público. Y el público seria más libre para hacer elecciones. No seria mas tan influenciados por los esfuerzos de marketing de los grandes conglomerados culturales.
¿Los artistas están aptos para trabajar sin copyright?
Muchos artistas, y sus emprendedores, en verdad ya trabajan sin hacer dinero con el copyright. Pero ellos sienten la necesidad de crear y producir. El problema es que ellos lo hacen en un contexto económico que no es justo y es muy direccionado al terrible principio de ‘el vencedor se lleva todo’. Para esos artistas es una lucha desigual, y para la democracia es extremadamente peligroso.



 A "Un Mundo Sin Copyright"....


 

Evgeny Morozov-Internet:: Plaza o Shopping

Fuente Suplemento Link de "O Estado de São Paulo"

Por Evgeny Morozov*


Muchos avances aparentemente no relacionados con el sector de la computación fueron de vital importancia. La idea de una computación descentralizada y personalizada ya empezaba a ser pensada por empresas como Apple y Microsoft en los años 70. Por otro lado, el concepto de computación de IBM era de una actividad centralizada y cara. Si esta visión hubiera prevalecido, internet no habría ido más allá del e-mail. El hecho de que su telefóno celular funcione como un computador no es el resultado de tendencias tecnológicas inevitables, sino de una lucha profundamente ideológica entre visiones diferentes de la computación.
Gran parte del mérito por los avances de la red es de personas como Vint Cerf, creador del primer protocolo de comunicación intraredes, que ayudó a unificar las redes preinternet; y de Tim Berners-Lee, que creó la World Wide Web.

Pero es imposible estudiar la historia de internet sin conocer las aspiraciones de sus primeros incentivadores, un grupo distinto de ingenieros, entre ellos Stewart Brand, Kevin Kelly, John Perry Barlow, y el púbico que se formó en torno de la revista Wired, cuando fue lanzada en 1993. En general, hombres de California que tenían tiernos recuerdos del hedonismo de los años 60.
Ellos enfatizaban la importancia de la comunidad y del intercambio de experiencias. Encaraban al Estado y sus instituciones como obstáculos a derribar. y ¿qué mejor manera de hacerlo sino es en el espacio virtual?
Pero había también un lado serio. Figuras como Nicholas Negroponte, cofundador del Laboratorio de Medios del Instituto de Tecnologia de Masachusetts (MIT), Bill Gates, de Microsoft y Esther Dyson, comentarista y empreendedora, contribuyeron para que internet no se transforme apenas en el refugio predilecto de los hippies de la Costa Oeste sino también un lugar para hacer negocios. y a medida que los pontífices del espacio virtual insistian en sus promesas, internet se tornaba el lugar para “tener poder”.
Y ese poder supuestamente seria conseguido por medio de la remoción de intermediarios. Las empresas de medios tradicionales serían sustituídas por los bulletin boards, fanzines electrónicos y, después, por foros y blogs. Los representantes electos serían sustituídos por “comunidades virtuales electrónicas”, con elecciones directas online.
De un modo general, la visión de un mundo sin intermediarios satisfacía a los antiguos hippies comunitarios y especialistas cibernéticos libertarios. Ambos querian que internet nivelase al mundo, haciéndolo más justo.
Por que los inversores se vieron tan atraídos por internet es un misterio: el mercado de la publicidad online en la época era minúsculo y el número de usuarios de la red era despreciable. En 1995, eran apenas 15 millones, de acuerdo con Internet World Stats.
Nuevas empresas aparecían, pero, en el caso de la mayoria, las apuestas eran promesas de un futuro brillante y no en servicios reales. La despreocupación de los inversores con los métodos tradicionales de evaluar el desempeño financiero indica que su juicio fue eclipsado por una combinación tóxica: la retórica de los incentivadores New Age de internet y las promesas neoliberales de nuevas maneras de hacer buenos negocios.
Muchas empresas de internet concentraron su actividad en la publicidad y, así, quedaro a merced de las tendencias de aquel sector – la personalización es la más importante de ellas. Los anuncios online eran ajustados a los intereses de un dado usuario. Cuanto más el website conoce del usuario, más eficaz es la promoción hecha.
Como fin lógico de esa creciente personalización, cada usuario acabó teniendo su propia experiencia online. Algo muy distante de la visión inicial de internet como espacio colectivo. En vez de internet, podemos comenzar a hablar de un billón de “internets”: una para cada usuario.
El poder soñado se reveló una ilusión. Los usuarios de la red pueden creer que disfrutan de libre acceso a servicios interesantes, pero están pagando por ese acceso con su privacidad. Gran parte de nuestro intercambio de información parece banal. Pero cuando la información es analizada con datos de otros servicios similares, ella puede generar insights sobre indivíduos y grupos profundamente interesantes para marqueteros y agencias de inteligencia.
Si saben lo que comés, pueden también descubrir lo que leés; a partir de ahí, no es difícil conocer tus preferencias políticas y manipularlo. Estamos yendo a un futuro donde la privacidad será un bien caro. Ya hay empresas, creadas recientemente, ofreciendo privacidad mediante el cobro de “una taza”.
Aunque estén delegándonos poder como consumidores, estamos perdiendo esa capacidad como ciudadanos, algo que los profetas digitales que anunciaban la liberación por medio del espacio virtual no previeron. Las “reuniones comunitarias electrónicas a nível de gobierno ” jamás decolaron. Cuando el presidente Barack Obama intentó realizar una luego después de ser electo, la pregunta más frecuente fue sobre la legalización de la marihuana. Internet no substituye a la política – ella la aumenta y amplifica.
Tal vez la incompatibilidad entre ideales digitales y la realidade pueda ser atribuída a la ingenuidad de los pontífices de la tecnologia. Pero el problema real es que los primeros visionarios de internet jamás consiguieron traducir sus aspiraciones de un espacio virtual compartido en un conjunto de princípios concretos en base en los que serian creadas reglas de uso de internet.
¿Quién quita la basura? Algunos temas fundamentales involucrando los aspectos colectivos de internet fueron abandonados. ¿Quién se encarga de quitar la basura? O sea, ¿quién debe lidiar con los spams y fraudes online? ¿Quién es el responsable por la preservación de la memoria histórica?, o sea, los efímeros tweets y posts de blogs que tienden a desaparecer en el vacío digital. ¿Quién protegerá a la dignidad de los ciudadanos? ¿Quién se encargará de la protección de la privacidad contra la difamación y la calumnia?
Los fundadores de internet tenían intenciones loables. La visión utópica de internet como un espacio compartido de modo a aumentar al máximo el bienestar colectivo es un buen modelo para trabajar. Pero ellos fueron atraídos por la posibilidad de “grandes lucros” y se vieron atrapados en la trampa del discurso de la “autonomia y poder personal”, simplemente un ardid ideológico para ocultar los intereses de las grandes compañías y reducir la intervención del gobierno.
La situación como está hoy não es irreversible. todavía tenemos alguna privacidad y las empresas todavía pueden ser controladas por medio de reglamentos inteligentes. Pero precisamos parar de pensar en internet en primer lugar como un mercado y después como un foro público. Lo que falta, hace mucho tiempo, es un reexamen fundamental de la primacía de las dimensiones cívicas de internet. Estamos en el momento de decidir si lo que queremos de internet es que sea un shopping privado o una plaza pública.

*Evgeny Morozov es periodista y autor del libro The Net Delusion: The Dark Side of Internet Freedom (La Ilusión de la Red: El Lado Oscuro de la Libertad en Internet”.

Entrevista con Álvaro para saber más sobre el Trueque Digital

Horizonte Sur del 6 de Agosto





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miércoles, 10 de agosto de 2011

Nota sobre Articultores y la PirateFest en Sur Capitalino

Trueque Digital en la Ciudad de Buenos Aires 15 hs. 20 de Agosto

El sábado 20 de agosto a las 15 hs. en la Ciudad de Buenos Aires:

Casa Lezama , Defensa 1643

Silencio Cómplice Programa 20 Segundo Año- 7 de agosto de 2011

Jaime Farji y Andrés Carrasco.

Programa   de radio que intenta buscar explicaciones en las cosas que no  se  dicen. Lo hacemos Andrés Carrasco y Jaime Farji, un científico  (cuerdo)  y un economista (pobre).  Producción: Aluminé Cabrera.   Domingos a las  17 por FM La Tribu 88.7



El programa se emite por :




Andrés y Jaime hablaron sobre la situación en jujuy, entrevistaron a Marta Maffei de cara a las primarias, abordaron la crisis internacional y por último conversaron acerca de una columna de enrique martínez del INTI, sobre los recursos argentinos.





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Índice con los programas Silencio Cómplice que nos compartieron.