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jueves, 20 de octubre de 2011

Decí Mu -Una universidad contra los fondos mineros

Fuente Decí Mu

La minera Bajo Alumbrera reparte dinero entre más de 20 universidades, pero cuatro de ellas ya los rechazaron: Córdoba, La Plata, Luján y la más reciente, la Universidad Nacional de la Patagonia. Estuvimos en Comodoro Rivadavia. La increíble tesis del rector: que Alumbrera es una “mina subterránea”. El modo en que un ama de casa descendiente de catamarqueños movilizó la creación del Foro Social Ambiental, potenciando a los docentes, no docentes y estudiantes que de minoría pasaron a mayoría en el Consejo Superior.

otros órganos en las universidades nacionales.
Bloque 1

Bloque 2

Descargar el programa

Para guardar los archivos, hacer click con el botón derecho y seleccionar “Guardar destino como…”
Bloque 1
Bloque 2

domingo, 25 de abril de 2010

Que no lo lean en CADRA....


En la Argentina la Universidad de Buenos Aires (UBA) y otras universidades públicas, o sea que son mantenidas con el impuesto de todos nosotros, firmaron un convenio para pagar un canon por fotocopias.

"Es este derecho de autor por el cual hoy, nuestra casa de estudios, está abonando a CADRA la suma de $300.000 que luego se convertirán en $3.816.000 "

Más en esta entrada del blog.

Ahora desde España nos llega la noticia:

"No es la SGAE pero también cuenta con inspectores y éstos tienen en el punto de mira a las universidades españolas como gran foco de distribución de contenidos protegidos por derechos de autor. El Centro Español de Derechos Reprográficos (Cedro, entidad que representa a unos 17.000 autores y a más de 1.500 editores) sugiere acciones legales inminentes contra los responsables universitarios si no regularizan la difusión masiva de todo tipo de obras: literarias, científicas, técnicas..."

"Cedro esgrime que desde 2005 intenta alcanzar con la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) el mismo acuerdo que en 1998 permitió regularizar el uso de fotocopias. Ahora la posibilidad de un convenio sobre reproducción digital con las universidades está en el aire. "En la CRUE no se quieren sentar con nosotros, no nos cogen el teléfono ni responden a nuestros correos electrónicos", afirma Vinent."




En la Argentina ya intentaron cerrar una biblioteca digital de libros de Filosofía y Letras que por suerte fue reabierta.






Parece que El País de España anda con una pequeña campaña de terror....

Algunas de las propuestas que dejaron en los comentarios de El País:

  • Las que se forran son las editoriales, eso si que es un robo. Que los autores vendan sus libros por internet a un módico precio, ganarán más ellos y nosotros pagaremos menos. La cultura debe ser accesible para todos los bolsillos. Fuera intermediarios.

  • Pero no te cuentan como te ves obligado a comprar libros de profesores universitarios por obligacion. Porque sino, no apruebas. Libros que cuestan unos 60 euros facilmente. Mientras que otros profesores son muy generosos con sus creaciones y distribuyen material propio de manera gratuita. Unos, te obligan a comprar sus libros, aunque quiza no sean tan siquera obras punteras en su area y otros, que suelen ser los mejores, son tan generosos. Sino fuera por los generosos, para un Master de un año que estoy haciendo, ya me hubiera gastado mas de 5000 euros en libros. Porque claro, lo mejor, mas novedoso, mas internacional no esta ni disponible en las bibliotecas. E intenta comprar un e-book en España! Encontraras a Ken Follet y Reverte, pero nadie academicamente serio, solo best sellers. Y 8 euros en un best seller en el quiosco puedo gastarme, lo que no puedo gastarme en 600 euros por clase en libros de referencia.

  • No obligo a nadie a colgar sus apuntes. Y caballero!! no gano NADA comparitendo mis apuntes y ejercicios con mis alumnos. N A D A. Tengo plaza fija y estoy a gusto donde trabajo. Ni puntos, ni euros ni comisiones. Bueno sí, gano algo, la satisfacción de que mis alumnos aprueban más. Vaya... que tontería!! esto no es algo material. No estila. Pido perdon a los mercantilistas que estan perdiendo dinerito fresquito por sus "creaciones".

  • Increible, cada dia mas textos patentados, mas codigos fuentes patentados, menos posibilidad de avanzar. En el futuro, tendremos que pedir permisos por derechos de autor para hablar, no vaya a ser que la frase que digamos se encuentre escrita en algun libro y nos demanden. Cuanto vividor del cuento hay en este mundo. Por cierto, este comentario está patentado, por lo que ruego que nadie lo vuelva a citar sin pedirme permiso previamente. Oye, Eduardo. Ya reproduje el comentario. Es curioso. Pienso lo mismo que tu y mi cerebro ha ordenado las palabras en el mismo orden que el tuyo. Supongo que tendrán que demandar a mi cerebro

lunes, 30 de marzo de 2009

Los convenios secretos de la universidad pública

Fuente "La Vaca". Lo comparten desde el blog "El Baldío 2007":

En el reportaje que concediera Marie-Monique Robin al diario Página 12 el 30 de marzo, ella dice:

"–Antes pensaba que cuando un estudio era publicado en una prestigiosa revista científica, se trataba de un trabajo serio. Pero no. Las condiciones en que se publican algunos estudios son tristes, con empresas como Monsanto presionando a los directores de las revistas. En el tema transgénico queda muy claro que es casi imposible realizar estudios del tema. En muchas parte del mundo, Estados Unidos o Argentina, los laboratorios de investigación son pagados por grandes empresas. Y cuando el tema es semillas, transgénicos o agroquímicos, Monsanto siempre está presente y siempre condiciona las investigaciones."


–¿Los científicos tienen temor o son cómplices?

–Ambas cosas. El temor y la complicidad están presentes en los laboratorios del mundo. En el libro dejo claro que hay científicos, en todos los países, cuya única función es legitimar el trabajo de la empresa.




En la revista La Vaca. dejaron las copias de un convenio firmado por la Universidad Nacional de Lomas de Zamora y Monsanto:

Los convenios secretos de la universidad pública
Documentos

El convenio entre la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora y Monsanto –vigente hasta noviembre de 2010– obliga a “no copiar, comunicar, distribuir, diseminar, exponer o, de cualquier otro modo, revelar la información confidencial” que resulte de los estudios y proyectos de investigación que realiza para esa multinacional. Se obliga, además –según señala expresamente el convenio– a realizar trabajos de asesoría y consultoría, investigación y desarrollo y a mucho más: “colaborar en la ejecución de trabajos de Tesis de Grado o Posgrado por alumnos de la Facultad en temas de interés para ambas partes”.






















miércoles, 11 de marzo de 2009

Noticias Universitarias de la Agrupación Piratista Félix el Gato

viernes, 10 de octubre de 2008

Los economistas de la UBA y el Plan Felix el Gato...

Si están buscando el Plan Fénix, acá lo encuentran.


De Página 12:


La Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (FCE-UBA) está construyendo un nuevo edificio, de 10 mil metros cuadrados. El domingo pasado, el economista de la UBA Manuel Fernández López se refirió en su ya histórico “Baúl de Manuel” en el suplemento Cash de PáginaI12 a este proyecto, cuya piedra fundamental se colocó ayer al cumplirse el 95º aniversario del nacimiento de nuestra casa de estudios. La nueva ala de Económicas se (re)construirá, luego de muchos años, en el lugar donde hasta hace pocos meses funcionaba un estacionamiento. Fernández López augura que con este edificio se recuperará un espacio que había sido “restado al conocimiento, en la forma de aulas, gabinetes de computación y bibliotecas”. El profesor espera que los pasillos de este grato proyecto vean transitar a futuros premios Nobel y brillantes investigadores, recuperando la excelencia perdida en las últimas décadas.



Lamentablemente, la realidad es bastante distinta. El nuevo edificio será para los posgrados arancelados que ofrece la facultad. No estamos frente a una posible recuperación de nuestra calidad académica, sino ante un fabuloso negocio.



En la FCE cursan aproximadamente 60 mil estudiantes que, por “falta de espacio”, están desperdigados en siete sedes a lo largo y ancho de la ciudad y alrededores. En una institución donde las aulas de su sede central, en la avenida Córdoba, no alcanzan para cubrir la demanda actual de cursos colmados de estudiantes, parece ridículo (provocativo y violento) que se asignen 37 millones de pesos de fondos públicos nacionales para erigir un nuevo edificio que no contribuya a mejorar la formación de grado de los futuros economistas, contadores, administradores, actuarios y licenciados en sistemas de la información.



A fines del año pasado, La Gaceta de Económicas, el medio de difusión oficial, anunció que las autoridades de la FCE impulsaron “la construcción del nuevo edificio de la Escuela de Estudios de Posgrado en el espacio ubicado en la esquina de Córdoba y Uriburu” (La Gaceta de Económicas Nº 68, diciembre de 2007). El nuevo edificio no tiene por misión mejorar la calidad académica de los estudiantes de Ciencias Económicas. El nuevo edificio será la sede donde funcione el negocio de los posgrados, auspiciados por empresas y que cuestan alrededor de 20.000 pesos.



La FCE nos tiene acostumbrados desde hace varios años a priorizar estas actividades por sobre la educación. La nuestra es la facultad que más financiamiento privado recibe de toda la UBA y es casi la única en donde el aporte de las empresas privadas supera y con creces al financiamiento estatal. Como advirtió el economista Axel Kicillof en un artículo publicado en PáginaI12 a fines de 2006, la Universidad “fue vaciando su carácter público hasta convertirse, en el mejor de los casos, en un centro de enseñanza con profesores mal pagos o en una comunidad de científicos que luchan individualmente, por las suyas, para conseguir fondos externos; en el peor de los casos, en la cáscara que recubre a una federación de kioscos ubicados en distintas facultades”.



A principios de año, los estudiantes nos sorprendimos al enterarnos por un informe del decano de que el Banco Santander había donado 240.000 pesos para fondear el alquiler de la actual sede central de los posgrados, ubicada en la calle Tucumán. Pero no se trató de un gesto altruista. Al inicio de este cuatrimestre, tras el receso invernal, nos encontramos con que nuestra facultad (que es pública) le cedió al banco un terreno en el interior de la sede Córdoba. Así este pulpo financiero inaugurará en poco tiempo un local para vender créditos a los estudiantes que deseen acceder a los posgrados.



Todo esto es posible con la complicidad de las autoridades y la conducción del Centro de Estudiantes en manos de Nuevo Espacio (Franja Morada), que se atribuye el logro del nuevo edificio sin decir a los estudiantes que probablemente nunca tengan acceso a sus aulas, más que durante alguna conferencia o tour guiado.



La construcción de este nuevo y lujoso edificio sólo sirve para profundizar las polaridades de la educación superior nacional y fomentar aún más la elitización. Económicas es una de las facultades de la UBA con mayor deserción de estudiantes, que abandonan sus carreras por la mitad. Además, en la FCE, 2580 docentes, más de la mitad del plantel, trabajan sin cobrar. En una universidad sumergida en la miseria presupuestaria, denunciada por el propio rector y las autoridades, en donde los 1000 millones de pesos que recibe anualmente apenas alcanzan para pagar salarios bajos a algunos de los docentes, la construcción de este ambicioso edificio expresa una brutal discriminación hacia las necesidades primarias de nuestra universidad a favor de inversiones más rentables. El nuevo edificio es una necesidad e impartir posgrados también, pero ¿por qué en lugar de hacerse bajo un criterio mercantil, no se utiliza para mejorar la enseñanza de grado, evitar la deserción y la degradación académica? ¿Será que ese “negocio” no es rentable?



Tenemos la seguridad de que el nuevo edificio contará con lujosas aulas, numerosos avances tecnológicos y la comodidad que la enseñanza de grado y toda la UBA debería tener. Suponemos, además, que se instalarán más negocios y stands de diversos grupos económicos, al estilo de las universidades empresariales. Pero también sabemos que el futuro no será el de la producción de científicos de excelencia como anuncia Fernández López en su Baúl. Por el contrario, el nuevo edificio, que podría ayudar a resolver los graves y urgentes problemas de la enseñanza en ciencias económicas, sólo servirá para abultar los negocios privados y profundizar la elitización y mercantilización de nuestros especialistas. El nuevo edificio no generará nuevos conocimientos para el desarrollo del país, sino nuevos negocios para el poder concentrado de la economía.



* Agrupación independiente de estudiantes, graduados y docentes de la FCE-UBA.

Fuente: Página 12.
Éstos economistas, los que salen de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, los que prefieren derrubar una aula y transformarla en un bar restaurante cuando saliendo de la Facultad está lleno de bares y restaurantes.

¿Éstos son los que nos dirán lo que hay que hacer con el país y el "Plan Fénix"?

Así como hace tiempo anularon una aula, cuando la Facultad de Ciencias Económicas tiene carencia de aulas, para hacer un bar, hoy siguen haciendo negocios!!!

Lamentablemente de ahí salen muchos economistas a opinar y a no cuestionar la convertibilidad, muchos de ellos son funcionales al sistema.

Agrupación Piratista Universitaria, Felix el Gato!


viernes, 26 de septiembre de 2008

Los dilemas de la redistribución-Desarrollo y drama social

Por Norma Giarracca *


Desarrollo y drama social


La economía política sostiene que todo régimen de acumulación se corresponde con un modo de distribución de la riqueza. Desde esta tesis, resulta más claro comprender por qué le cuesta tanto a la economía argentina lograr formas de redistribución del ingreso más allá de las confusas políticas sociales que anuncia la ministra de Desarrollo Social, cuñada de la Presidenta. ¿Cuál es el régimen de acumulación de esta Argentina del siglo XXI? No soy economista, pero puedo sostener sin temor a equivocarme que el sector primario forma parte sustancial del modelo productivo del actual gobierno. Un modelo basado en los recursos naturales y, por lo tanto, donde las “rentas” (sobre-ganancias) juegan un factor fundamental: la “renta agraria”, la “renta petrolera” y la inestimable “renta minera”. Si bien en los primeros dos casos el Estado intercepta parte de esas rentas vía retenciones a las exportaciones, en el caso de la minería deja esas fabulosas riquezas monetarias en manos de las grandes y concentradas corporaciones.


Estas producciones, base del funcionamiento económico del mundo desarrollado, son contaminantes, depredadoras, extractivas por las características del proceso de producción mismo. Extraen lo que pueden de los recursos, los esquilman y dejan un escenario de contaminación, cambio de flora y fauna y grandes disturbios de los ecosistemas. Muchas voces del mundo se han alzado con críticas radicales contra este tipo de desarrollo que está en la base del llamado “progreso”.


La agricultura que se basa en el recurso “tierra”, con los cuidados del caso, hubiese podido proveer una producción sustentable a las futuras generaciones. No obstante, en las últimas décadas, esa posibilidad se va perdiendo. Después de una etapa razonable de modernización técnica aparecieron las grandes revoluciones tecnológicas ya comandadas por las transnacionales bioquímicas; primero la “revolución verde” y por último la revolución biotecnológica que vació al campo de personas e hizo uso y abuso de agrotóxicos que ponen en peligro la tierra, la fauna y flora así como la salud pública.


Agronegocios, expansión de la minería y agotamiento de los recursos derivados de fósiles al servicio del Norte rico son claves en el modelo económico argentino del siglo XXI. Con cada exportación del sector primario se fugan fertilidad de los suelos, recursos no renovables, un gran desperdicio de agua, minerales declarados y no declarados, gran cantidad de energía eléctrica, trabajo de compatriotas muy mal retribuido, yungas, montes nativos y se llevan también muchas dignas resistencias de poblaciones que cuidaron esos recursos y no se resignan a la depredación.


Un componente significativo de este verdadero drama actual reside en cierta complicidad de sectores de los que se esperaba otra actitud. En efecto, se percibe, por un lado, cierta celebración de este modelo “productivista” por parte de los aparatos de la tecnociencia universitaria y, por otro, una escandalosa “invisibilización” por parte de los intelectuales de Carta Abierta, que se han limitado a una crítica “setentista” a los sectores agrarios. En las universidades nacionales, sus laboratorios e institutos han sido colonizados por el discurso “productivista”, y en ese espacio que se autorrefiere como Carta Abierta se buscan derechas y responsables por la falta de distribución de la riqueza ignorando la construcción y responsabilidad gubernamental en un modelo que está preñado no sólo de polarización social, sino de saqueo, devastación y grandes sufrimientos sociales.


La política neoliberal en materia científica y universitaria condujo a los científicos a celebrar la noticia de la importancia de sus conocimientos en el entrelazamiento de fuerzas productivas. No se preguntaron por las consecuencias sociales de esta fusión entre tecnociencia y mercado. Para hacerlo, se necesitaba una densa interacción con otras disciplinas. Pero el drama se conforma, justamente, porque muchos referentes del pensamiento crítico de los años ’70, que aún dan batalla, no sólo no critican esta relación entre tecnociencia y mercado, sino que algunos han decidido convertirse en verdaderos guardianes intelectuales del Gobierno, que es un actor básico del modelo.



Tal vez, el desacuerdo reside en que el pensamiento crítico del ayer es improductivo y el nuevo pensamiento emancipatorio que circula soterradamente por Latinoamérica es de márgenes, de frontera, de poblaciones en lucha. Se trata de pensamientos, con raíces “de-coloniales” y que no hablan los lenguajes del poder. Por ello, estos nuevos pensamientos críticos son ignorados y vapuleados por una parte sustancial de los “intelectuales”, quienes buscan desarrollos (no importa a qué costo), autoridad y subordinación gubernamental (la obsesión del orden estatal) y derechas e izquierdas para dicotomizar la política como en las viejas épocas. Mientras tanto, unas poblaciones en lucha, otra ciencia y otros pensamientos críticos sobrevuelan nuestra desgarrada geografía.


* Profesora titular de Sociología Rural; investigadora del Instituto Gino Germani (Facultad de Ciencias Sociales-UBA).


El Partido Pirata se planteará entonces el marco teórico para su existencia.

jueves, 31 de julio de 2008

Aniversario de las noches de los bastones largos....Documental y dos Testimonios.



La Noche De Los Bastones Largos, documental del Canal Encuentro







  • Fuerte la imagen de Ongania entrando en la Rural...Y lo que dice el video del Canal Encuentro, los trabajos en que estaban los científicos cuando tuvieron que emigrar.

    ¿Será que este presente sojero transgénico tiene que ver con aquél pasado?






  • Documental del programa "Lo Pasado Pensado" de Felipe Pigna.

    Link: sevenload.com


    Documental sobre "La Noche de los Bastones Largos" realizado por el programa "Lo Pasado Pensado de Felipe Pigna".


  • La Noche de los Bastones Largos 30 años después, documento que salió junto con el Diario Página 12 para descargar.






    • Testimonio de Julio A.


      No estuve en la "noche de los bastones largos" versión 1.0, (julio de 1966) pero sí, me tocó vivir la "noche de ..." versión 2.0 de junio de 1969. Esta segunda fue mucho más violenta que la anterior, aunque muchas veces se mezclan las descripciones de una y otra.

      En esa oportunidad (1969) tiraron gases en el Aula Magna, cuando estaba repleta de alumnos. Es una experiencia horrible cuyo recuerdo te puede sobrevenir cuando visitás las cámaras de Auschwitz o cuando una noche de insomnio todas las radios comienzan a hablar de un lugar con nombre grotesco: República Cromagnon. Sabés de qué se trata.

      Fue en la noche, cuando se daba la teórica de Química Inorgánica 1. Antes de que cierren las puertas del aula magna, mi novia alcanzó a entrar desde el patio de la Facu, junto con un enorme grupo de alumnos de otras aulas, huyendo de los tiros y estampidos en la confusa escaramuza entre activistas de izquierda y de derecha, policías de uniforme y policías de civil. El aula magna en el turno noche de Inorgánica 1 siempre estaba llena y no alcanzaban los asientos. Estábamos acorralados.

      Al no poder entrar, los policías rompieron los vidrios y fue así como vi entrar trazando una parábola por el aire, un objeto que cayó a mis pies. Era idéntico a una lata de cerveza. Comenzó a soltar un chorro de gas blanco. Le grité a Rosario, mi novia, que no respire. Pero fue inútil: del susto aspiró y como era asmática, se desmayó.

      La desesperación y el pánico, las gradas que se van derrumbando, las chicas que se herían los brazos al romper con las manos los vidrios de las ventanas en la desesperación por respirar. Los gritos. No hay forma de escapar del gas.

      Conteniendo la respiración la sostuve a mi novia, y tuve la increíble reacción de recoger del piso una polvera que a ella le gustaba mucho, porque era un regalo de su padre. Siempre me pregunto como se puede tener cuidado en una nimiedad en el medio del caos más desesperante. Conteniendo la respiración y con los ojos ardiendo, enfilé trastabillando, con Rosario desmayada en mis brazos, hacia la pequeña puerta de bedelía, al frente del aula. Mi ventaja era que yo soy más bien grandote y ella era pequeña. Era la única salida: una salida estrecha, donde todos se apretujaban por salir. La otra puerta, la del patio interno estaba trabada, por las ventanas a la calle Perú saldría a la cornisa pero no podría saltar con Rosario desmayada. Nunca en mi vida habré aguantado tanto sin respirar hasta que todo se me puso de color rojo, azul, morado y, por el esfuerzo que hacía, el ahogo se hizo insoportable. La reacción instintiva me venció. Aspiré. La sensación de entrada del gas en mis pulmones fue espantosa. Es la sensación de morir, de quemarse la garganta, la tráquea, los bronquios, los alveólos, los ojos que ardían y lloraban. Creí por un momento que me desmayaba. Lo único que guiaba mis pasos era la puerta, pequeña, estrecha, con la luz de una lamparita desnuda de la sala de bedelía.

      Ya en bedelía, sentí que el aire era más fresco pero unos empujones y algún golpe me indicaron que no podía detenerme y seguí con Rosario en brazos hasta el pasillo de salida a Perú 222. Tal vez me hayan golpeado y pateado los policías que flanqueaban el camino pero para ese momento yo ya era insensible a todo. Las rodillas se doblaban, y pensaba que no iba a aguantar el peso en los brazos. Tenía que llegar a la salida, a los escalones de mármol y no caerme al bajarlos con el doble peso.

      Trastabillando cada escalón, llegué a la vereda. Apoyé los pies de Rosario en el piso, mientras la sostenía por las axilas. Aspiré unas bocanadas de aire, completamente extenuado. Esos segundos de inmovilidad fueron suficientes para que un policía alto y pelado, de uniforme, me diera un garrotazo en la cabeza, mientras decía: ¡circule!.

      No alcanzamos a dar unos pasos que Rosario perdió nuevamente el conocimiento. De algún lado apareció Pepe, un amigo y me ayudó a llevarla hasta las escalinatas del monumento a mi tocayo Roca.

      Esa noche odié a todos los periodistas: me iluminaban con los focos, quemándome los ojos ardidos del gas. Sabía que me estaban fotografiando y filmando. Lo único que hacían era preguntarme como se llamaba la chica desmayada. Así fue como salí en todos los noticieros de medianoche, puteándolos: "¡Ayudáme, periodista hijo de puta!".

      La Guardia de Infantería tenía una táctica, simple y efectiva: avanzaban en doble línea a paso de marcha cerrando toda una calle o avenida. Empujaban como ganado a los manifestantes.

      En un minuto supe que mi situación iba a ser ir a la cárcel si no me movía de la base del monumento. Levanté nuevamente a Rosario y a los pocos pasos y muchas puteadas al cuarto poder, me percaté iba en mala dirección porque venía marchando la línea de la Guardia desde Avenida de Mayo hacia Alsina. A los que corrían por Diagonal Sur en dirección a la Plaza de Mayo los atrapaban antes de llegar a Bolívar. En un momento desaparecieron todos, hasta los periodistas. Estaba acorralado.

      En ese instante, veo que me llamaban desde un café, a corta distancia, sobre la esquina de Perú. Aunque estaba con la cortina metálica cerrada, se abre la pequeña puerta de chapa, y asomándose, un mozo de inconfundible acento gallego me llama. En cuestión de segundos estábamos adentro, junto con una docena de estudiantes. En menos de un minuto, sentimos el paso de las botas policiales que marchaban, mientras el gallego los puteaba a ellos y a todos los franquistas.

      Improvisamos una camilla con varias mesas de café unidas. En una media hora, Rosario fue recobrando el conocimiento y luego de un café fuertísimo, le volvió el ánimo. Cuando vimos que ya no estaba la policía en la calle, los que estábamos refugiados dentro del bar, fuimos saliendo a la calle de a uno o de a dos, agradeciéndole infinitamente al mozo que nos evitó ser arrestados.

      La ropa que tenía puesta tardó varios días en perder el olor del gas.

      La edición '66 tuvo una consecuencia tremenda en la universidad y la ciencia argentina. Tuve una larga relación personal con el Dr. Germán Busch, que debió emigrar a Venezuela por varios años y luego enseñó en Chile en tiempos de Allende. Las materias de matemáticas las debí estudiar con los libros de Sadosky, pero a Don manuel no lo conocí hasta su regreso definitivo con la democracia del '83.

      Sí la conocí a "Clementina", pero se la empleó hasta los inicios de los años '70, ya con serias deficiencias y que funcionaba por la habilidad y el ingenio de quienes la reparaban y mantenían.

      En 1971 nos mudaron a todos los alumnos de Química y Geología de la "Manzana de las Luces" a la Ciudad Universitaria. Poco después comenzaron a demoler la vieja Facultad.

      queda el marco de entrada de Perú 222, con el simple adorno de un letrero que dice: UNIVERSIDAD.

      Comparado con lo que sobrevino algún tiempo más tarde, lo ocurrido aquella noche de junio del '69 es una anécdota.



      En la Revista La Ménsula de historia de la Facultad de Ciencias Exactas encontramos:

      Descargar la "La Ménsula" N°6: 1966: La noche de los bastones largos. El final de una etapa (3.3 MB), es un archivo pdf.




      Testimonio de Nastenka.



      Qué día fue ése, en el '67 o el '68, cuando en santa fe nos persiguieron con un vehiculo flamante (en buenos aires quizas ya estaba de antes), que lanzaba chorros de tintura y nos marcaba como culpables. Antes, unos meses antes, nos perseguian con los percherones y les tirabamos bolones. Pobres caballos y porque el que quedaba debajo. Pero era un poco como cuenta julioa, algo hasta si se quiere romantico, los vecinos nos ayudaban, corriamos por los techos, nos descolgabamos por un patio como gatos, y cuando ellos llamaban a la casa, los mismos que nos tenian escondidos ponian cara de inocente y decian que no habian visto nada, o los increpaban si osaban asomar la nariz al living. Yo siempre la saque barata, salvo volver a casa de color verde o rojo...empapada, con el corazon a mil y muerta de risa. Era como un juego.

      Luego vino Juan Santiago Pampillon... en cordoba, para la misma epoca del che en bolivia...supongo que la muerte del primer estudiante en una asamblea, marco un antes y un despues. Estoy hablando desde mi experiencia personal. Habra otras fechas, otros quiebres, otra gente mas esclarecida. Yo provenia de una familia que conjugaba una parte catolica y otra anarquista, en casa me enseñaron a leer los periodicos "vendidos al oro yanqui", que rimbombantes suenan esas palabras ahora y a festejar a los rusos en su carrera espacial. Estaba enamorada de yuri gagarin y despues del che, por supuesto. Mi primer hijo se llama ernesto y me lo reprocha siempre que puede.

      En el '72, embarazada de ernesto, en humanidades de la unlp, ya en la plata, con una panza que me impedia correr como con los neptuno, entraron con los caballos por los pasillos, en lo que ahora es parte del rectorado, por la calle 47. Mi profesor de griego, Gamerro, un hombre maravilloso y caballero como los de antes, me tapo con su cuerpo y musito: usted no tiene que volver mas aqui, m'hija, por lo menos hasta que tenga a su hijo...Imposible olvidar el estruendo de esos cascos contra los mosaicos, no he visto jamas vision mas aterradora que la de un enorme caballo abalanzandose sobre mi por un pasillo estrecho, con mirada enloquecida. Forma parte de mis pesadillas. No volvi a cursar, termine la carrera como pude, en los tiempos oscuros, teniendo un hijo tras otro como para balancear las perdidas, y estudiando el quijote o chomsky mientras amamantaba o lavaba pañales, puesto que no llegue a los descartables. Quizas eso me salvo. Quizas por eso este viva, contando esto. Quien sabe.



      Nastenka


      Si quiere dejar su testimonio, hágalo en los comentarios o envíe un mail a:

      enviolibros#gmail.com

      Reemplace # por @.

      miércoles, 14 de mayo de 2008

      “Una ceguera colectiva”

      Influencias de una industria poderosa


      Por Darío Aranda



      Investigadores independientes, organizaciones sociales, poblaciones afectadas y comunidades campesinas e indígenas coinciden en el mismo reclamo: la urgente realización de estudios sobre los agrotóxicos y sus efectos a corto, mediano y largo plazo. “Las corporaciones como Syngenta o Cargill, por citar sólo dos, cuentan con poder económico y lobby político suficiente para dificultar cualquier investigación que pudiera mostrar lo nefasto de este modelo agropecuario”, denuncia el Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI). Jorge Kaczewer, médico de la UBA especializado en ecotoxicología y compilador de investigaciones sobre el monocultivo de soja, completa: “Las empresas como Monsanto, Novartis y Bayer impulsan la supresión del disenso, con una influencia que parece generar en los científicos una ceguera selectiva que los hace ignorar o malinterpretar la evidencia científica”.


      Con un mercado concentrado (sólo diez compañías controlan el 57 por ciento del mercado mundial de semillas) y una facturación sideral, la industria transgénica es denunciada por su poder de incidencia con quienes deben controlarla. Hasta la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos es acusada de haber cedido a sus presiones. En agosto de 2006, líderes sindicales de la EPA acusaron a las autoridades del organismo de ceder ante la presión política y permitir el uso de agrotóxicos perjudiciales. “Se corren graves riesgos en fetos, embarazadas, niños y ancianos”, denunciaban. La EPA había omitido estudios científicos que contradecían los patrocinados por la industria de los pesticidas. “La dirección de la EPA prioriza la industria de la agricultura y los pesticidas antes que nuestra responsabilidad para proteger la salud de nuestros ciudadanos”, finalizaba el comunicado.

      “El Programa de Pesticidas de la EPA constituye un verdadero grupo de tareas del ‘lobby pesticida’”, asegura Kaczewer. Entre sus pruebas, exhibe un estudio del Grupo de Trabajo Ambiental de Estados Unidos, que investigó el origen de los ingresos de los evaluadores de mayor rango en la EPA y constató que, desde que comenzó el Programa de Pesticidas de ese organismo gubernamental, dos tercios de ellos recibían parte de su sueldo de entidades de la industria agroquímica.


      “Existe un complejo sistema destinado a impedir la publicación de hallazgos adversos. Gigantescas empresas imponen el tipo de ciencia e investigación científica que se debe hacer. No es casualidad la ausencia de estudios toxicológicos a largo plazo ni bioensayos en aguas y suelos”, denuncia Kaczewer y cita como ejemplos locales la influencia, a través de subsidios, sobre las universidades. “Las corporaciones están comprando departamentos enteros de universidades públicas, no sólo en la parte agronómica, sino en la parte biológica, en la parte médica. Los gerentes de las multinacionales compraron firmas de científicos y la literatura del complejo de la soja está infectada de papers ridículos.”

      La influencia de los agronegocios también avanzó sobre otros ámbitos. En 2003, campesinos formoseños del poblado Colonia Loma Senés denunciaron las fumigaciones con glifosato en la zona. Exhibieron sus plantaciones arruinadas, mostraron certificados médicos que confirmaban síntomas de envenenamiento y fotografías de sus animales muertos. En una inusual medida, la jueza Silvia Sevilla ordenó el cese inmediato de las fumigaciones con Roundup (nombre comercial del producto). Sentó precedente, fue la primera vez que se dictó una medida de ese tipo. Desde entonces, fue declarada enemiga de las empresas de monocultivos y comenzó un proceso de hostigamiento por parte de pares, superiores y el poder político. En diciembre de 2007 fue echada de su cargo bajo las acusaciones de “mal desempeño en el cargo”.


      “Nunca me perdonaron que frenara las fumigaciones. Había ministros del gobierno involucrados, me presionaron jueces para que diera marcha atrás. Y el juicio de mi destitución fue un circo romano. La vida se me está haciendo cada vez más complicada. Me cuesta muchísimo trabajar en la profesión, los juzgados me hacen la vida imposible y debo presentar más recursos que otros abogados por los disparates que resuelven en mis causas”, afirmó Silvia Sevilla. La abogada de los campesinos denunciantes, Roxana Silva, fue categórica: “La echaron por cumplir con su deber. Todos sus fallos se ajustaron a derechos y aquí eso es un pecado. Nadie se puede meter contra el poder político y los empresarios sojeros”.

      En Formosa continúan utilizando glifosato. Ningún otro juez prohibió las fumigaciones.



      Trailer de la película Ensayo sobre la ceguera.



      Pero en este caso la ceguera es mucho más grave.