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domingo, 21 de marzo de 2010

Un socorro desde la web

Mientras en la Argentina el aborto se traba en el Congreso a través de la web se buscan alternativas, ojalá en algún momento haya un debate en serio sobre el tema:

Fuente Página 12.

El sitio envía las píldoras por correo postal si las mujeres no las consiguen en su país. Y les brinda supervisión “telemédica”, además de consejería y apoyo de especialistas por mail. La interrupción del embarazo con medicamentos crece en Argentina y América latina.

Por Mariana Carbajal

Desde Lisboa

Cada vez más mujeres que deciden interrumpir voluntariamente un embarazo en América latina recurren a un aborto con medicamentos y lo realizan en la intimidad de sus hogares, más allá de las restricciones legales que hay en cada país. Así lo hizo Gladys, una porteña treintañera, madre de tres hijos, que acaba de relatar su experiencia en www.womenonweb.org, el sitio que nació en Europa para ayudar a acceder a un aborto a mujeres de países donde está criminalizado: les envían las píldoras por correo postal –si no las consiguen localmente– y les brindan supervisión “telemédica”, además de consejería, contención y apoyo de especialistas por e-mail. “Recibimos consultas de toda Latinoamérica, incluida Argentina, de mujeres que buscan un aborto seguro”, confirmó a este diario la portuguesa Cecilia Costa, a cargo, desde Lisboa, del vínculo con las mujeres de habla hispana.

Costa fue una de los doscientos participantes, entre ellas cuatro argentinas, que se congregaron durante tres días en la capital de Portugal para participar de la conferencia mundial del Consorcio Internacional por el Aborto con Medicamentos (ICMA, por su sigla en inglés), una organización que desde 2002 se dedica a la promoción del acceso a esta práctica y que ha desarrollado un paquete informativo para mujeres, profesionales de la salud y decisores políticos traducido en siete lenguas al que se puede acceder en http://www.medicalabortionconsortium.org/.

La cumbre en Lisboa reunió a activistas “por el derecho al aborto legal y seguro”, a investigadores y profesionales de la salud de 56 países de Europa, Asia, Africa, Oceanía y América. Página/12 fue el único medio presente. El impacto y la expansión del aborto con medicamentos en todo el mundo fueron los ejes del encuentro.

“El aborto con medicamentos ha transformado la gestión de esta práctica en contextos de ilegalidad. Por primera vez las mujeres disponen de un método seguro y eficaz, que puede ser suministrado por ellas mismas y no precisan intervención médica”, destacó en diálogo con Página/12 la peruana Susana Chávez, secretaria ejecutiva del Consorcio Latinoamericano contra el Aborto Inseguro (Clacai), una iniciativa que reúne a integrantes de organizaciones de mujeres, investigadores y proveedores de servicios de la región. Es una de las cuatro redes que forman parte de ICMA.

“Mañana trabajo”

“Aborté ayer y acá estoy, un día después, contando mi experiencia para quien esté pasando por esto ahora. Sepan que Women on Web las va a ayudar y no se van a sentir solas”, contó Gladys en el sitio de la organización después de realizarse el aborto en su casa, unos días atrás. “Era lo que sentí que tenía que hacer. Ya tengo hijos y mis circunstancias personales me hicieron tomar la decisión”, escribió. “El servicio de ayuda en línea de Women on Web, que trabaja bajo la supervisión directa del médico, le ayudará cada vez que lo necesite”, se aclara en el site. Gladys está casada y vive en la ciudad de Buenos Aires. Se definió como cristiana. Dijo que sólo comentó su decisión con su marido, y que él la apoyó.

La entidad que gestiona el sitio, en la que trabaja la portuguesa Cecilia Costa, envía a los países donde el aborto no está legalizado ni la medicación indicada para la interrupción del embarazo. A cambio, pide una donación de un mínimo de 70 euros –unos 370 pesos– para poder mantener el servicio. A la Argentina demora en llegar el sobre entre 12 y 14 días. “Aunque sé que era lo que tenía que hacer, no deja de ser angustiante”, relató Gladys. Y siguió: “Women on Web respondió todos mis mails, la angustia y ansiedad esperando el paquete me hacían escribirles todos los días, y al instante recibía los mensajes tranquilizadores. Mañana trabajo nuevamente y tengo que hacer como si nada pasó. Espero que mi relato las ayude: hace quince días me ayudó a mí leer las historias de otras mujeres que pasaron por mi situación y fueron de gran ayuda”.

Drogas esenciales

El tratamiento que envía Women on Web combina dos drogas: misoprostol y mifepristona. La segunda no está autorizada en el país, pero sí en Estados Unidos y Europa. Por eso en Argentina como en el resto de América latina el fármaco usado para interrumpir voluntariamente un embarazo es el misoprostol. El aborto no punible a A. G., la niña de 15 años de Comodoro Rivadavia violada por su padrastro, que recurrió a la Justicia para poder terminar con esa gestación forzada, se realizó días atrás con medicamentos en un hospital público de la ciudad chubutense de Trelew.

El misoprostol se vende en las farmacias, con receta, bajo el nombre comercial de Oxaprost. Protege a quienes tienen úlcera gástrica de los efectos indeseables de los antiinflamatorios. Cada caja de Oxaprost trae 16 comprimidos y cuesta unos 230 pesos en el ámbito metropolitano. Sin embargo, en algunas ciudades más alejadas de la Capital Federal su precio puede llegar a 400 pesos o más. Pero las mujeres, muchas veces, no consiguen un médico que les haga una receta. Algunas farmacias “amigables” venden las píldoras por unidad. En el mercado negro se puede conseguir a 50 pesos o más cada pastilla. Se requieren alrededor de 12 comprimidos, según el caso. El sitio http://www.medicalabortionconsortium.org/ publica las aclaraciones necesarias. También existe la línea 011-156-664-7070 denominada “Más información, menos riesgos” (ver aparte).

En realidad, el aborto con misoprostol es una técnica que se utiliza hace ya más de una década en la Argentina como en el resto de América latina, y hace unos veintes años que está disponible en Europa. El boca en boca permitió que las mujeres lo conocieran. “Es una tecnología revolucionaria que ha introducido un cambio significativo en el acceso al aborto seguro porque salva la vida de las mujeres y resguarda su privacidad”, coincidió la investigadora argentina del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes) Silvina Ramos, oficial de enlace de las cuatro redes regionales de ICMA. “Las mujeres deciden un aborto independientemente de las restricciones legales. En la Argentina se usa el misoprostol como en prácticamente todos los países de América latina”, apuntó. También participaron de la Conferencia las argentinas Mariana Romero, médica e investigadora del Cedes, y la ginecóloga Sandra Vázquez, del Servicio de Adolescencia del Hospital Argerich, de la Ciudad de Buenos Aires, donde se desarrolla un programa de consejería pre y posaborto dirigida a jóvenes que llegan con embarazos no deseados y manifiestan su decisión de no continuarlos.

“Es una realidad que el aborto con medicamentos se expande en la región. Si se observa cómo han evolucionado las ventas de misoprostol en América latina, se verá que han crecido notablemente y no creo que la gastritis haya aumentado mucho en nuestros países”, apuntó a este diario el peruano Luis Tavara, coordinador del Comité de Derechos Sexuales y Reproductivos de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Ginecología y Obstetricia (Flasog). Existen unas 17 marcas de misoprostol comercializadas en América latina. Paraguay es el único caso en el que sólo se encuentra en forma clandestina. Hay también píldoras falsas que circulan en un mercado negro y además, se ofrecen por Internet y a través de correos electrónicos, como los medicamentos para las disfunciones sexuales, se comentó en el marco de la Conferencia de Lisboa.

“El misoprostol está incluido dentro del listado de drogas esenciales de la Organización Mundial de la Salud”, subrayó Tavara. La mifepristona también. Además de producir un aborto, el misoprostol tiene otros usos en obstetricia. De hecho, es muy utilizado en las maternidades argentinas.

La expansión del aborto con medicamentos está demostrando ser un mecanismo de acceso a una interrupción voluntaria de embarazo, una estrategia de reducción de daños, que las propias mujeres promueven ante la falta de políticas sanitarias que garanticen los abortos sin riesgo con la mejor tecnología disponible en países como la Argentina. Sacarlas de la clandestinidad es una responsabilidad del Congreso.







La línea de ayuda:

Por Mariana Carbajal

Entre 13 y 15 mujeres se comunican cada día en la Argentina a la línea “Aborto: más información, menos riesgos” para saber cómo interrumpir un embarazo con medicamentos. Seis de cada diez viven en Capital Federal y Gran Buenos Aires, detalló Verónica Marzano, integrante de la organización Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto, que gestiona el (011) 156-664-7070, adonde se puede llamar o enviar un mensaje de texto. Brindan información generada por la Organización Mundial de la Salud y la Federación Latinoamericana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología (Flasog). Una experiencia similar se lleva adelante en Chile y Ecuador. “Las que llaman solas siguen siendo una excepción, la mayoría son mujeres adultas y buscan información de aborto en familia, acompañadas por alguien cercano”, agregó Marzano. “Nos han llamado mujeres que tenían turno para un aborto quirúrgico, pero querían saber de este método porque su médica/o nunca se los había informado. También mujeres que estaban por sacar un crédito para el quirúrgico y querían saber del aborto con misoprostol. Otras habían escuchado algo de la pastilla, pero no sabían si es seguro o no y no tenían la información correcta”, detalló. Según la experiencia recogida por los llamados a lo largo de casi ocho meses, desde que se lanzó este servicio, “para una gran cantidad de mujeres el aborto con medicamentos se está convirtiendo en su primera opción, desplazando tanto métodos caseros menos seguros como abortos quirúrgicos clandestinos”.

Fuente Página 12.


Tercera causa de mortalidad

Por Mariana Carbajal

En América latina el aborto inseguro es la tercera causa de mortalidad materna. En Argentina, la primera desde hace más de veinte años. “El aborto es una práctica extendida en todos los sectores sociales. La característica general en nuestra región es la restricción legal en relación con su acceso y la dificultad de los Estados en atender aquellos casos que la ley permite”, consideró Susana Chávez, quien encabeza en Lima el Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos (Promsex). Latinoamérica y el Caribe son las regiones con la tasa de incidencia de aborto inseguro más alta del mundo junto con el continente africano: 29 abortos inseguros cada 1000 mujeres en edad fértil, de acuerdo con las últimas estadísticas publicadas por la OMS. Significa que anualmente alrededor de 3.900.000 mujeres interrumpen voluntariamente un embarazo sin la garantía de un procedimiento seguro en términos sanitarios. De ese total, según cifras de la OMS, 2.900.000 ocurren en Sudamérica. “El aborto con medicamentos ha disminuido de manera significativa la peligrosidad de una interrupción voluntaria de embarazo en un contexto de clandestinidad, pero todavía su impacto positivo no se observa en la misma medida en las poblaciones más vulnerables de Latinoamérica”, observó Chávez. En los únicos territorios de América latina y el Caribe donde es legal la interrupción voluntaria de un embarazo a demanda de la mujer es en Cuba, Puerto Rico, Guyana y la ciudad de México. La principal causal permitida en el resto de los países es el riesgo para la salud y la vida de la mujer y en algunos casos, como en Argentina y Brasil, si el embarazo es producto de una violación. Pero son recurrentes en la mayoría de las provincias argentinas los obstáculos arbitrarios para el acceso a los abortos no punibles. En Nicaragua, Chile, El Salvador y República Dominicana no hay excepciones: incluso está criminalizado el aborto terapéutico, es decir, cuando si prospera la gestación se puede morir la mujer. Por estos días, sacude a Nicaragua el caso de “Amalia”, parecido al de la santafesina Ana María Acevedo, una nicaragüense de 27 años que tiene un cáncer muy agresivo y está embarazada, y le negaron el aborto terapéutico y los médicos, para no afectar al feto, demoraron dramáticamente la aplicación de quimioterapia.


Límites y precauciones a tomar


La Federación Latino Americana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología (Flasog) editó un manual sobre el uso del misoprostol, que también se puede consultar en su página web www.flasog.org. El trabajo, que recoge resultados de múltiples estudios, señala que el misoprostol está indicado “en todos los casos en que se requiera la interrupción segura del embarazo, sea en el primer o en el segundo trimestre de gestación”.

No se recomienda el uso de ese medicamento para un aborto en mujeres con las siguientes condiciones: disfunciones hepáticas severas, sospecha de embarazo ectópico, coagulopatías o tratamiento actual con anticoagulantes, o alergias a las prostaglandinas. La Flasog agrupa a las sociedades y federaciones de la especialidad, incluida la argentina.

El manual indica que hasta las 9 semanas de embarazo el aborto con misoprostol “puede ser usado sin requerir hospitalización de la mujer”. En la interrupción del embarazo de 10 semanas o más, “sea cual fuese la indicación, es imprescindible que la paciente permanezca en el hospital”, hasta la finalización del proceso abortivo.

El sitio de Women on Waves, que brinda información sobre el aborto con medicamentos, explica: “La experiencia y los riesgos de un aborto causado por misoprostol son similares a los causados por un aborto espontáneo. El aborto espontáneo ocurre en el 10% de los embarazos. Por lo tanto, el tratamiento de las complicaciones es el mismo que en los abortos espontáneos. Si hay un problema, la mujer siempre puede concurrir a un hospital o a un médico. El médico la va a tratar como si hubiera tenido un aborto espontáneo”.

Fuente Página 12.





sábado, 27 de febrero de 2010

El derecho del abusador


Fuente "La Vaca"
La adolescente que en esta nota vamos a llamar sólo por su inicial tiene 15 años, un embarazo de ocho semanas de gestación y la negación judicial de abortar. Fue violada por su padrastro en 2009, pero la sentencia de la jueza Verónica Daniela Robert -del Juzgado de Familia Número 3 de Comodoro Rivadavia- no reclama represalias para el abusador. No sólo está libre, sino que continúa ejerciendo su profesión: es suboficial de la policía chubutense.

A. es la sexta de los 10 hijos que cría una madre que ahora carga con la acusación de la jueza de ”poder haber evitado el abuso”. La jueza Robert se basa en un antecedente no denunciado: A., a los 11 años, ya había sido manoseada por su padrastro. El silencio familiar, en este caso, se aduce a las habituales amenazas e intimidaciones del policía y su arma reglamentaria. La misma A. - consta en la sentencia- confiesa no haber gritado durante el abuso por “las represalias de su padrastro hacia su abuela”, que en ese momento cuidaba a los niños.

Semanas más tarde, A. confesaba el abuso a su madre, que oficializó la denuncia y acompaña su proceso.

Las interpretaciones de la jueza Robert resaltan la lógica de la sentencia en la que niega el aborto que solicita la víctima.

  • Condena a la madre mientras libera de cargos al abusador.

  • Defiende los”Derechos del Embrión”, mientras niega el pedido de aborto “por no tratarse de una persona idiota o demente”.

  • Y asegura: “Tengo la convicción que el aborto solicitado no contribuirá a la recuperación de su salud, sino por el contrario, agravará aún más los efectos ya producidos en su salud psíquica”.


A. amenaza con matarse en caso de continuar con el embarazo.

La sentencia de la jueza Robert descansa actualmente en la Cámara de Apelaciones, y espera su resolución definitiva. Según Verónica Heredia, abogada de la Clínica Jurídica y Social Patagónica - que presentó un Amicus en defensa de los derechos de A.-, la sala en la que recayó la sentencia ”sigue el estilo de la jueza Robert”. Es decir: no hay garantías con respecto a la salud de la víctima ni al respeto de sus derechos.

El diagnóstico de la impunidad

En la presentación que la doctora Heredia y su organismo acercaron al Juzgado Número 3 de Comodoro Rivadavia a modo de apoyo a la defensa de A., se asegura:

“Al rechazar su petición, el fallo consagra la maternidad forzada, una forma moderna de trato cruel, inhumano y degradante desplegado por el Estado en contra de una adolescente de 15 años, que termina habitualmente en abortos ilegales, en homicidios de la persona nacida, en suicidios, en mortalidad infantil en la temprana edad, en abandono de persona”.

Las consideraciones que repasa el Amicus para resaltar el contraste entre la realidad y lo dispuesto por la jueza en su sentencia se convierten en un diagnóstico de la emergencia social que este caso pone en evidencia y que aseguran, una vez más, la impunidad de los delitos de violencia sexual.

Señala puntualmente :

“En relación con la intervención a diversos organismos estatales que se da en la sentencia, con el fin de dar asistencia a la adolescente embarazada y su grupo familiar, realizamos estas someras consideraciones:

a) Tratamiento psicológico - psiquiátrico de la adolescente, con orientación a todo el grupo familiar conviviente.

De acuerdo a nuestros registros, no hay profesional especializado/a en psiquiatría infantil en el Hospital Regional. El Hospital Regional se encuentra colapsado hace años. Por ejemplo, en 2008 los mismos profesionales denunciaban públicamente las carencias del Departamento de Salud Mental[1].

El Servicio Social del Hospital Regional cuenta sólo con cinco (5) profesionales en trabajo social y actúan a pedido del Banco de Medicamentos. Es decir, cuando una persona tiene una enfermedad, como cáncer o HIV - SIDA, y se le proveen los medicamentos periódicamente -cuando hay-, este Banco les avisa si la persona no los retira para que se pongan en contacto. Cuando tienen competencia, se realiza un primer informe diagnóstico y en algunos casos informes semestrales de seguimiento, pero no se realiza acompañamiento activo ni a la persona ni a la familia. En principio, entonces, no tendrían competencia ni capacidad de acción en un caso como este.

Tampoco cuenta el Hospital Regional con consultorio de seguimiento, por ejemplo, para embarazo adolescente, de por sí un embarazo de riesgo, como sí hay en otros lugares del país.

b) Evaluación del grupo familiar, dinámica vincular y capacidad de contención para la joven, dando intervención al Servicio de Protección de Derechos.

Desde el año pasado el Servicio de Protección de Derechos se ha declarado en “emergencia institucional” porque carece de cantidad de profesionales suficientes para trabajar y no puede responder a ninguna demanda.

c) Se da intervención a la Institución La Casa para que procedan a brindar tratamiento al grupo familiar dada la problemática de violencia familiar sufrida.

Si bien es la única institución especializada de referencia en nuestra ciudad, suele estar sobre demandada. De acuerdo a nuestros registros, cuenta con pocas personas profesionales (cuatro (4)), y no tienen capacidad para asistir económicamente a una mujer agredida ni siquiera en la emergencia, siendo que en este caso se señala que la situación económica familiar es “crítica”.

De manera paralela, el Estado tiene obligación de investigar, identificar y sancionar a responsables de violencia de género, que incluye violaciones y abusos sexuales, pero sin embargo estas denuncias se rechazan in limine, se archivan, se dejan prescribir o hasta se concilian, algo que está expresamente contraindicado”.

Fuente "La Vaca"




domingo, 3 de mayo de 2009

El Aborto de los Otros-Documental.

Trailer del Documental "El Aborto de los otros"







Algo de lo que dicen en el trailer:

  • "¿La no criminalización del aborto resuelve algo?.

    La pregunta es otra:

    ¿La criminalización lo está resolviendo?

  • -¿Tiene trece años no?

  • -Si

    -¿Alguna vez tuvo relaciones sexuales?

    -Nunca, fui violada, cada vez que mire al niño, ¿cómo voy a hacer?

  • En Brasil se realizan 1 millón de abortos clandestinos por año.

  • -¿Cómo vamos a evitar que una mujer no se haga un aborto cuando tiene un embarazo no deseado?

    -Una cosa sé, con el sistema penal no lo vamos a evitar.



Es todo verdad. Un millón 54 mil mujeres abortan por año en Brasil. Cerca de 250 mil subren complicaciones en abortos clandestinos. Hay sobrevivientes que son esposadas, interrogadas, detenidas en. Todas esas son pobres. No forman parte del universo de lectores de la revista. El drama de las brasileñas que deciden interrumpir el embarazo, legalmente o no, es expuesto en un documental sensible y revelador de la paulista Carla Galo de 34 años. Son 72 minutos en que nos cuesta respirar, delante del llanto silencioso de personajes reales que se entregan a la cámara honesta de Carla.

La película O Aborto dos Outros (El Aborto de los Otros) es una ecografía del alma femenina en el momento delicado en que ellas deciden no tener al hijo. Una niña de 13 años, violada camino al colegio, es el primer personaje, con 19 semanas de embarazo. En el cuarto del hospital, ella dibuja casas y árboles con sol. No se muestra el rostro. Pero si está en la pantalla el acné adolescente, las piernas con pelos y lastimaduras infantiles, las manos nerviosas que se sacan y colocan el anillo. La madre llora: "Mi hija está amparada por la ley, pero se que Dios está en contra de esto". En Brasil, el aborto sólo es legal en casos de violación o riesgo de muerte de la madre. La niña se marea con las contracciones inducidas por los médicos.Una lágrima se escapa de los ojos oscuros y asustados. Ella quiere librarse pronto de todo...


Si alguien quiere traducir todo el artículo envíelo a:

ppirataargentino#gmail.com
(reemplace # por @)

martes, 7 de octubre de 2008

El aborto de los otros...

Trailer de la película "El aborto de los otros" de Brasil.

Sobre la película "El aborto de los otros":

Es una película sobre la mujer que vive la experiencia del aborto.
No es una película sobre la biblia, la filosofía, la metafísica.
Es una película sobre la maternidad, afectividad, intolerancia y soledad.
Y sobre nuestra realidad matemática: en Brasil, 1 de cada 4 gestaciones es interrumpida voluntariamente. Son más de 1 millón de abortos por año.

Sólo recientemente los hospitales públicos del país (Brasil) comenzaron a cumplir una ley que es de 1940: En Brasil el aborto es legal para casos de gestaciones generados por una violación o en casos en que la mujer corre riesgo de vida.

Hay una tercera opción, enventualmente autorizada judicialmente, que son las gestaciones en que el feto posee una malformación grave y no sobrevive fuera del útero de la madre.


Las filmaciones ocurrieron en 4 hospitales públicos que poseen atención para casos previstos en la ley, el "Programa Aborto Legal": Hospital Pérola Byington, Unifesp, Unicamp y Hospital de Jabaquara. Además de estas instituciones, se realizaron entrevistas a mujeres y profesionales de la salud en diferentes lugares de Rio de Janeiro y San Pablo.

En los hospitales, las mujeres que entran en el Programa de Aborto Legal, pasan por la atención multidiciplinaria que incluye asistentes sociales, psicólogos y ginecólogos.
Durante éste proceso ellas cuentan su historia y pasan por una batería de exámenes. El pedido de aborto hecho por la mujer puede ser autorizado o negado, dependiendo del contenido de estas informaciones y del cruce de los datos realizados por diversos profesionales. La atención es realizada exclusívamente dentro de los hospitales y la decisión es tomada por un cuerpo médico especializado.

En las gestaciones de mal formación fetal incompatible con la vida el proceso incluye a un juez. A partir del diagnóstico hecho por un médico, la mujer que decide interrumpir la gestación precisa dirigirse a una institución jurídica con el informe médico detallado y documentos que justifiquen su pedido. Como este tipo de aborto no está legalizado, la decisión depende del juez que evaluará el caso.

De todas maneras, la mayoría de los abortos se realizan en la clandestinidad, en la casa, en clínicas, con curanderas..

Lo más importante a ser considerado es que la ley no impide que las mujeres realicen el aborto. Una mujer que decide interrumpir su gestación, lo hará, en la condición que pueda, con o sin la atención adecuada. La única consecuencia de la criminalización son los efectos perversos para las mujeres, com el alto índice de mortalidad materna o las graves secuelas por abortos mal hechos.


Ser a favor de la descriminización del aborto no es ser a favor del aborto. Ya que nadie está a favor del aborto.

De la misma manera, decirse en contra del aborto es permitir la continuidad de una situación descontrolada.

Una ley que identifique a la cuestión del aborto como un problema de salud pública y como parte integrante de los derechos de la mujer puede ayudar a disminuir el número de abortos. Es importante que se sepa que los países que poseen leyes restrictivas son aquellos en donde hay un número mayor de abortos. En Holanda, por ejemplo, donde el aborto es descriminalizado ocurren ,53 abortos por cada 100 mujeres. En Brasil este número sube para 2,07.

Esta disminución de números ocurre también porque la legalización siempre está acompañada de normas médicas y de educación preventiva, que ayuda a impedir, inclusive, abortos de repetición.

La película muestra la experiencia de las mujeres que vivieron el aborto y pretende insertar estas vivencias en una discusión que generalmente se da a partir de la posición de la iglesa, de la sociedad o del Estado.

Un debate serio sobre esta cuestion no puede excluir la perspectiva femenina.