Mostrando las entradas con la etiqueta medicina. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta medicina. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de febrero de 2012

MINERIA Y AGROTOXICOS: RESOLUCION DEL CONSEJO DIRECTIVO DE LA FACULTAD DE CS MEDICAS UNR

RESOLUCION QUE EN EL DIA DE HOY, JUEVES 16 DE FEBRERO, POR UNANIMIDAD, FUE APROBADA POR EL CONSEJO DIRECTIVO DE LA FACULTAD DE CS MEDICAS DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE ROSARIO
 
 
Rosario, 10 de febrero de 2012
 
 
            VISTO:
                        La problemática que atraviesa nuestra región y nuestro país, vinculada al avance de un modelo productivo extractivo como el de la minería a cielo abierto y la agroindustria y;
 
CONSIDERANDO:
                        Que, la Facultad de Cs. Médicas de la UNR, ya tiene antecedentes de pronunciarse en temas neurálgicos que vinculan la salud, el ambiente y modelos productivos, como el ingreso de Basura Nuclear a nuestro País, la Instalación y proliferación de fábricas de pasta de celulosa en la región, el avance de la destrucción de los montes nativos, entre otros;
                        Que, en abril del año pasado, se desarrolló en nuestra Facultad el 1er. Congreso Latinoamericano de Salud Socioambiental, organizado por la Materia Salud Socioambiental de esta Casa, en el que participaron más de 350 personas, de ámbitos académicos, movimientos sociales, áreas gubernamentales de mas de 11 provincias argentinas y 9 países de América Latina), cuya declaración final concluye:
“En todo nuestro continente se viven situaciones que responden a la transferencia de modelos productivos que enferman y matan hacia nuestras tierras.
El proyecto de traslado de industrias sucias a nuestros países, impulsado por el Banco Mundial (tal cual lo establece el memorándum de Lawrence Summers de noviembre del año 1991), se está llevando a cabo con la complicidad de las autoridades locales, bajo la espúrea dicotomía “trabajo vs. salud”.
 
 
 
 
            La enajenación de la tierra, el despojo a los campesinos, la depredación de la fauna ictícola en ríos y mares, el avance de la explotación minera, la contaminación y desaparición de cursos de agua, la utilización de millones de litros de agrotóxicos en las fumigaciones de los campos con soja, maíz, hortalizas, frutales, etc. y el avance de la frontera agropecuaria en desmedro del monte nativo, son determinantes dañinos de la salud de los ecosistemas de los que los seres humanos somos parte.
Concentraciones Urbanas, Agrotóxicos, Transgénicos, Minería, Pasteras, Represas, Centrales Nucleares, Contaminantes Químicos, Biodiversidad Diezmada, Destrucción de Territorios y Poblaciones en franca diáspora despojadas de los bienes comunes, forman parte de nuestras cotidianeidades, y deben ser identificadas como problemas del campo de la salud por los responsables de definir políticas públicas.
Existen ya pruebas científicas concluyentes acerca de los daños que a la salud de los ecosistemas y por tanto de los humanos, provocan los modelos productivos que se están imponiendo en nuestros países, por lo que resulta inaceptable la excusa de los responsables políticos que se escudan en la supuesta debilidad de las mismas en lugar de aplicar el principio precautorio.”
Que el mencionado documento del Banco Mundial, conocido como el “Informe Summers”, aconseja “que una cantidad dada de contaminación perniciosa a la salud debe hacerse en los países de menor costo, que son los de menores salarios” y en la “escasa incidencia del cáncer en las comunidades donde ya se mueren tempranamente por otras causas”;
Que en este sentido puede entenderse el avance en nuestros territorios de modos de producción altamente contaminantes, como ser la agroindustria transgénica dependiente de tóxicos, la minería a cielo abierto, la fabricación de pasta de celulosa, la producción de aceites vegetales, la extracción de petróleo, entre otros;
Que para llevar adelante esa estrategia se vulneran los derechos de los ciudadanos a nacer, crecer y desarrollarse en un ambiente saludable;
            Que en el caso de la minería las fuentes de contaminación pueden ser:  tajos y galerías, pilas de lixiviación, escombros, colas;
            Que éstas áreas no siempre son controladas y en ellas se encuentran contaminantes tóxicos que se filtran al ambiente;
 
 
 
            Que la actividad minera que se desarrolla a cielo abierto e implica la utilización de procedimientos químicos para la extracción de metales, daña severamente el ambiente y en consecuencia a los seres humanos y sus comunidades;
            Que uno de los componentes fundamentales en el proceso de extracción de minerales a cielo abierto es el cianuro, (compuesto químico a base de carbono y nitrógeno, conocido desde hace varios cientos de años por sus propiedades biológicas tóxicas y su capacidad de unirse fuertemente a metales);
            Que en promedio para extraer un gramo de oro (1 gr) es preciso pulverizar 4.000 kg (4 tn) de piedras y disolverlas con casi 4 kg (4.000 grs) de cianuro. 
            Que entre las características tóxicas del cianuro está la de bloquear la enzima citocromo oxidasa de las mitocondrias, con lo que interfiere en el proceso de respiración celular, llevando a la muerte de los organismos que intoxica;
            Que otro de los elementos utilizados en los procesos megamineros extrativistas que se intentan imponer en nuestra región, es el mercurio, (metal pesado, con propiedades neurotóxicas);
            Que en el caso específico de la minera Bajo La Alumbrera, está autorizada a consumir 100 millones de litros de agua por día de la reserva acuífera del Campo del Arenal; alto consumo (casi el doble del consumo de toda la Provincia de Catamarca);
            Que el informe “Impacto de la megaminería sobre las poblaciones locales en Argentina” elaborado por Juiette Renaud,  Asesora del Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, asegura  que “el impacto mas grave de os grandes proyectos mineros es la contaminación del agua, en estanques, arroyos, ríos y lagos de la región”, aunque también “contamina lso suelos, lo cual tiene un impacto fuertemente negativo sobre la vegetación y la productividad de los mismos”, a partir del depósito de partículas sedimentadas por el vertido de productos químicos, por filtración a partir de los lixiviados;
            Que las poblaciones son expuestas entonces a consumir alimentos, agua, respirar aires, contaminados por productos químicos presentes en el ambiente a partir de estos modos productivos;
 
 
 
            Que ya existen causas judiciales abiertas por contaminación y daño a la salud y al ambiente de este tipo de modelos extractivos, uno de los cuales es el iniciado por el Fiscal de Cámara de Tucumán, quien denuncia a la Minera La Alumbrera, y prueba la presencia en agua de Arsénico en valores 20000 veces superiores a los permitidos por la legislación, así como de Cadmio (5000 veces mas), Cobre (20 veces mas), Mercurio (10000 veces mas), Plomo (60 veces mas), Selenio (1000 veces mas);
            Que éstos emprendimientos, en nuestro País, ya han sido responsables de al menos 4 derrames (17/9/2004, 10/6/2006, 12/6/2006 en Villa Yil y Diciembre de 2008 en Ampujaco);
            Que, como documenta la Universidad Nacional de Córdoba en su Resolución HCS Nº 1308/2009: “En marzo de 2007 la Secretaría de Minería de la Nación elaboró un informe en el que se refiere a los elevados contenidos de metales en el canal DP2 indicando que el efluente de la planta de tratamiento de Minera Alumbrera presenta concentraciones de sólidos totales disueltos (SDT) sulfatos y molibdeno detectadas en el comienzo del canal que superan los límites normados” lo que evidencia la debilidad de las autoridades de control para evitar riesgos;
            Que, por ejemplo, un estudio de la Universidad de Jujuy, reveló que “el 81% de los niños de Abrapampa, Jujuy, tienen plomo en sangre en cantidades dañinas para su salud” (en esa localidad funcionó la Mina “Pan de Azúcar”, y aún funciona la mina “Pirquitas”);
            Que en nuestro país, el “Informe preliminar sobre vulneración de derechos y conflictividad socio-ambiental minera” presentado ante la Defensoría del Pueblo de la Nación por la Red de Asistencia Jurídica contra la Megaminería a fines de 2011, contabilizó 121 proyectos en “exploración avanzado” (en los que ya se conocen las ubicación y calidad de las reservas pero aún no se resuelve la solvencia económica para dar inicio a la explotación), encabezando la lista Santa Cruz (36 proyectos), Salta (17), Chubut (14), San Juan (11) y Jujuy (8), le siguen Neuquén (7); Mendoza, La Rioja y Río Negro (6 cada una) y Catamarca (4).
            Que según dicho informe “Los proyectos son propiedad de 51 empresas, sólo dos de capital nacional y 49 de capital transnacional: Canadá, Reino Unido, Australia, Estados Unidos y Suiza (entre otros)”, advirtiendo que  “la instalación de transnacionales mineras implica diferentes conflictos sociales, jurídicos y ambientales, entre los que destacamos la utilización intensiva de químicos de alta toxicidad y el consumo masivo de agua y energía, situación que coloca a la actividad en una condición estructural de tensión con las poblaciones y actividades económicas locales”.
 
            Que según el informe “Renaud” ya mencionado“, las grandes empresas trasnacionales consiguieron ampliar su área de influencia gracias a una supuesta “acción social y comunitaria” en los pueblos en los cuales se instalan, otorgando subvenciones a instituciones comunitarias (hospitales, escuelas, etc), hecho que debilita el argumento de las “licencias sociales” garantizadas;
            Que se han hecho públicas las pruebas que vinculan a representantes de las empresas mineras con actividades de “espionaje e inteligencia” contra los vecinos movilizados en defensa de la vida y el ambiente saludable;

            Que en los últimos días hemos sido testigos de cómo las fuerzas de seguridad del Estado (primero) y grupos para-policiales y promineros (luego), han ejercido acciones de vulneración de los derechos constitucionales de muchos ciudadanos y ciudadanas de las regiones en conflicto, llegando incluso a lesionar físicamente a manifestantes;
            Que la Constitución Nacional en su arto 41, primera parte, establece que "Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente· sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras, y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley.";
            Que, como dictaminó la Universidad Nacional de Córdoba, al rechazar los fondos provenientes de la Minera Bajo la Alumbrera “, el Estado Nacional al haber asumido el compromiso como integrante de la comunidad internacional, de trabajar en pro de la protección del medio ambiente sano en cuanto indispensable para el desarrollo integral del ser humano y al haber reconocido en numerosos instrumentos internacionales y regionales (i) Sistema Internacional: D.U.D.H. de 1948; P.I.D.E.S.C. de 1966; P.I.D.C.P. de 1966; Protocolo Facultativo del P.LD.C.P.; Declaración de Estocolmo de 1972. en particular principios 1 y 2; Carta Mundial de la Naturaleza de 1982, en particular principios generales; Declaración de Río de Janeiro sobre Medio Ambiente y Desarrollo 1992, en particular principios 1, 2, 3 y 4; Declaración y programa de Acción de Viena de 1993, en particular art. 11; Convención de Estocolmo sobre Contaminación Orgánica persistente de 2001; Sistema regional: D.A.D.H. de 1948, en particular arto XI; C.A.D.H. de 1969; Protocolo de San Salvador de 1998, en particular arto 11; Carta Democrática Interamericana de 2001, en particular art.1; Resolución de la O.E.A. n° 1871/02 sobre Promoción de la Responsabilidad Social de las empresas del hemisferio) debe por tanto realizar todas las acciones positivas necesarias tendientes a garantizar estas premisas, a través de un marco regulatorio y normativo que efectivice la protección al medio ambiente, y de la implementación de mecanismos de control permanente de la explotación de recursos naturales”;
 
 
            Que, como decimos anteriormente, también se identifican movimientos sociales de resistencia y preocupación por la salud de quienes son expuestos a los procesos de fumigación necesarios para la explotación agroindustrial;
            Que en este sentido, nuestra Casa, viene desarrollando una tarea de investigación-acción-participativa, con comunidades de nuestra región, a traves de los Campamentos sanitarios de la Práctica Final, desde los cuales se ha logrado evidenciar las modificaciones de los perfiles de morbimortalidad de las comunidades expuestas a esos modelos productivos;
            Que el Plan Agroalimentario Nacional que prevee alcanzar la cantidad de 160 millones de toneladas de granos para el 2020, es un aviso de profundización de un modelo extractivo de agua, fósforo y demás nutrientes de nuestros suelos, asi como de incrementos siderales en los volúmenes de agrotóxicos a utilizar y con los que se rociarán a nuestras comunidades;
            Que los hambrientos del mundo no dependen de la capacidad comercial de 400.000 agronegociadores del planeta, sino de la revitalización y devolución a la ruralidad de 1500 millones de agricultores locales, con semillas propias y mercados de intercambios y comercios en escalas de cercanías;
            Que la política económica nacional, parece estar siendo ordenada en función de la lógica de enfrentar a la defensa de la salud con la posibilidad de generación de trabajo, y eso es, cuanto menos, errado;
            Que entendemos, como Julio V. González, que “la conquista de la Universidad, es solo un medio para lograr el supremo fin de transformar con sus propias manos al país, revitalizándolo mediante la implantación de una democracia social, donde la riqueza no sea el privilegio de unos pocos, el bienestar un lujo y el trabajo una maldición”;
            Que quienes entendemos la Salud como el ejercicio del derecho a luchar por una vida digna para todas y todos, fortaleciendo las diversidades y deconstruyendo las hegemonías, debemos asumir, como expresa Giovanni Berlinguer, “el deber social de informar a la población y a las instituciones sobre la amenaza que el sistema de globalización neoliberal significa para la salud y la seguridad de la comunidad”;
            Que la Universidad Nacional de Rosario, en el artículo 1 de su Estatuto, incisos “f” y ”g”, define claramente entre sus principios constitutivos el desarrollar sus funciones en un marco de irrestricto respeto por el medio ambiente y garantizar y sostener el respeto irrestricto por los derechos humanos,
 
 
            Que nuestra Casa de Estudios, tiene como visión ser una Institución que fomente el compromiso personal, grupal, institucional y colectivo de todos sus claustros con  las organizaciones y comunidades de nuestra sociedad,
            Que asimismo, es misión de esta Facultad, construir aprendizajes, producir saberes, promover la circulación democrática de conocimientos para mas y mejores praxis, en convergencia con sólidos preceptos morales y compromiso ético con el  irrenunciable Derecho a la Salud, formando profesionales al servicio solidario con el bien común de las comunidades en el orden local, provincial, nacional, latinoamericano e internacional;
Por ello,
 
 
EL CONSEJO DIRECTIVO DE LA FACULTAD DE CS. MEDICAS DE LA UNR
RESUELVE:
 
Art. 1.- Solidarizarse con las comunidades afectadas por los modelos de producción extractivistas que comprometen la salud de los ecosistemas y, por tanto, de los seres humanos.
Art. 2.- Apoyar los reclamos de los ciudadanos en lucha por la defensa de la vida digna en un ambiente saludable, repudiando los actos de violencia en todas sus expresiones.
Art. 3.- Solicitar al Gobierno Nacional, asuma la responsabilidad de garantizar a todos los ciudadanos de que habitan nuestro suelo, la plena vigencia de sus derechos humanos, frenando las acciones represivas sobre los movimientos sociales.
Art. 4.- Convocar a todos sus equipos docentes y de investigadores, a ponerse a disposición de las comunidades afectadas por los modelos de producción contaminantes, a los efectos de cumplir con la Visión y Misión de nuestra Casa.
 
 
 
 
Art. 5.- Invitar al Consejo Superior de la UNR a hacerse eco de la presente resolución.
Art. 6.- De forma
 
 
 
Prof. Dr. E.  POLLASTRI         Prof. Dr. R. NIDD          Prof. Lic. L. RÖHNER
Docente                                           Docente                               Docente
 
Prof. Dr. D. VERZEÑASSI   Prof. Dr. F. SERRA      Prof. Dr. A. TORRIGGINO
Docente                                           Docente                    Docente
 
           Dra. Ma. C. BOGUE                        Sr. D. PUEDE
            Graduada                                         Estudiante
CONSEJEROS DIRECTIVOS DEL
FRENTE INDEPENDIENTE – Facultad de Cs. Médicas - UNR

sábado, 12 de febrero de 2011

Entrevista a Patch Adams



  1. Primera parte de la entrevista a Patch Adams.Si quieren verla en Youtube.
  2. Segunda Parte.
  3. Tercera Parte.
  4. Cuarta Parte.
  5. Quinta Parte.
  6. Sexta Parte.

Pueden descargar las partes de la entrevista si usa Firefox y el complemento Download Helper

Y no es como nos la contaron en la película....



Acá hay una entrevista a Patch Adams con subtítulos en portugués.



jueves, 16 de septiembre de 2010

Un conflicto de un millón de dólaress.....La relación entre médicos y laboratorios...

Fuente diario El Mundo
Isabel F. Lantigua | Madrid

Una revista científica, de prestigio, publica un estudio sobre las ventajas de un aparato ortopédico. Médicos y pacientes lo leen y confían en los datos de la investigación. ¿Cambiaría en algo que el autor del trabajo hubiera cobrado más de un millón de dólares de la compañía farmacéutica que fabrica el alabado dispositivo? Puede que sí, pero la mayoría de las veces, ni el lector ni la revista se enteran de esta relación.

Un equipo del Instituto de Medicina y Profesión (IMAP) de Nueva York (EEUU) ha analizado cómo informan las publicaciones médicas de los posibles conflictos de intereses de los autores de sus artículos. Y concluye, tras analizar los pagos realizados por cinco compañías ortopédicas (Biomet, DePuy Orthopedics, Smith & Nephew, Stryker y Zimmer), que existe bastante falta de transparencia al respecto, según cuentan en 'Archives of Internal Medicine'.

Estos investigadores analizaron los pagos realizados a médicos durante 2007 por estas firmas, que tenían los datos a disposición pública, y los compararon con lo que declaraban en sus trabajos quienes habían cobrado. En concreto, se centraron en 41 profesionales que se embolsaron más un millón de dólares (unos 760.000 euros) y luego publicaron sus investigaciones.

De estos 41 médicos, 32 firmaron un total de 151 artículos en revistas científicas a lo largo del periodo estudiado (2008-2009), de los cuales 95 sirvieron para el análisis. Menos de la mitad de las publicaciones en las que aparecían los trabajos (el 46%) revelaban una relación financiera entre el autor y el fabricante del aparato ortopédico. Y tan sólo siete de los estudios proporcionaba alguna información referente a la cantidad de dinero recibida por los firmantes, a pesar de que en el 55% de los casos, el tema del estudio estaba directamente relacionado con la compañía que había pagado.

En total, las cinco empresas estudiadas destinaron 248 millones de dólares (unos 190,5 millones de euros) a pagar a los profesionales médicos.

"Este hallazgo es bastante preocupante", reconoce David Rothman, presidente del IMAP, para quien "los artículos publicados constituyen la referencia que sirve de base a otros médicos, comités éticos, guías clínicas y pacientes para evaluar las opciones terapéuticas. Si no existe transparencia a la hora de revelar estos conflictos de intereses, es difícil poder confiar en dichas investigaciones".

Para el equipo del IMAP la culpa de que esta información no llegue al lector la tienen tanto los propios médicos como los editores de las revistas. "Por una parte, las publicaciones no solicitan las relaciones financieras de los investigadores y, cuando lo hacen, no comprueban que sea cierta. Se fían de los médicos. Por la otra, los propios investigadores pueden considerar que el dinero que han recibido de la compañía no es relevante o no ha influido en su trabajo", explica Rothman.

Aunque durante las pasadas dos décadas las revistas médicas han ido instaurando la norma de pedir a los investigadores que desvelen sus relaciones con las farmacéuticas, lo cierto es que esta información casi nunca llega al público. Y, cuando lo hace, da mucho que hablar. Lo sabe de primera mano la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recientemente reveló que cinco de sus asesores durante la gestión de la gripe A habían tenido relación con la industria. A pesar de que lo hizo como muestra de transparencia, casi generó más desconfianza.

Para evitar estas situaciones, la nueva reforma sanitaria del presidente de EEUU, Barack Obama, contempla que para 2013 todas las farmacéuticas y fabricantes de dispositivos médicos informen, por ley, de todos los pagos que hagan a los médicos y que sean superiores a 10 dólares.

Fuente diario El Mundo




domingo, 29 de agosto de 2010

Un plan para cambiar la salud mundial

Seminario Justicia Social y Derecho Tomas Pogge

Si quieren verlo en Youtube.


Fuente Página 12.

Thomas Pogge recorre el mundo con su propuesta para incentivar a los laboratorios a producir medicamentos para pobres. Aquí, explica en qué consiste el método y por qué la Argentina podría jugar un papel clave.

Por Mariana Carbajal

Thomas Pogge es uno de los filósofos “globales” más reconocidos del momento. Nació en Alemania pero vive desde hace tres décadas en Connecticut, Estados Unidos. Aunque, en realidad, últimamente ha pasado más tiempo volando que en tierra firme. Desde que comenzó el año, recorrió el equivalente a cinco vueltas al mundo con un objetivo primordial: promover el Fondo de Impacto sobre la Salud (The Health Impact Fund), una nueva propuesta para estimular la investigación y desarrollo de fármacos para las llamadas enfermedades de la pobreza, las olvidadas, que afectan a millones de personas pobres en el planeta, como la malaria, el dengue y, en la Argentina, particularmente el Mal de Chagas, cuya cura no es un desafío para los grandes laboratorios dado que los potenciales clientes-pacientes tienen sus billeteras vacías. La iniciativa consiste en brindar a las compañías farmacéuticas la opción de vender al costo y cobrar un monto adicional por el impacto en la salud que cause una nueva droga. Cuanto más efectiva, cuantos más individuos logre curar, más ganancias tendrá la empresa. En su periplo, Pogge estuvo en Buenos Aires, donde dio un par de conferencias, y partió luego rumbo a Brasil. Para el filósofo, Argentina puede ser un país clave para di- seminar la idea del Fondo en la región. En una entrevista con Página/12, en su acotada agenda, explicó los detalles del proyecto.

La prensa alemana lo apodó “el pensador-para-cambiar-el mundo”. Pogge está convencido de que se puede (y se debe) terminar con la pobreza. “Todo lo que se necesita para que nadie quede por debajo de la línea de pobreza es el uno por ciento del ingreso mundial”, enfatiza Pogge, con la intención de mostrar que no se trata de un escenario inevitable. Entre otros libros, editó La pobreza como violación de los derechos humanos.

–¿Alguna experiencia personal lo empujó para involucrarse con esta temática?

–Sí, tres experiencias. Nací en Alemania. La generación de mis padres hizo algo terrible (sostener el nazismo), por lo tanto a los 6 o 7 años entendí que uno tenía que desconfiar de los juicios morales de sus padres. En segundo lugar, la guerra de Vietnam, los bombardeos estadounidenses me hicieron identificarme con los países en desarrollo. En tercer lugar, un viaje que hice mientras era estudiante de posgrado, y fui desde Estambul a Japón: en ese recorrido vi una pobreza increíble que nunca me había imaginado, en Deli, Pakistán, Bangladesh, Tailandia..., ver a nenas que se vendían como objeto para prostitución en las estaciones me impactó muchísimo –cuenta Pogge.

Habla sin exaltarse. Explica con paciencia docente. Discípulo de John Rawls, actualmente es director del Programa de Justicia Global y profesor de Filosofía y de Asuntos Internacionales en la Universidad de Yale. Además, dirige un programa de investigaciones en la Universidad de Oslo y también se desempeña en el Centro de Filosofía Aplicada y Etica Pública en la Universidad Nacional de Australia. En Buenos Aires, dio una conferencia invitado por Flacso-Clacso y otra en la Facultad de Derecho de la UBA, donde fue presentado por la decana Mónica Pinto. Hacer Justicia a la Humanidad: Problemas de Etica Práctica contiene sus ensayos más importantes traducidos al castellano (México, Fondo de Cultura Económica, 2009).

–¿De qué trata el Fondo de Impacto sobre la Salud?

–El Fondo es una nueva forma de incentivar la innovación en la industria farmacéutica. En el sistema actual, la innovación es recompensada con un monopolio temporario: a través de las patentes, durante un período, la compañía puede recargar el costo de producción y cobrar un precio muy superior. Bajo el sistema del Fondo, la empresa que genera una innovación medicinal puede elegir ser retribuida de una forma distinta: la retribución en ese caso está vinculada con el impacto del medicamento en la salud. El laboratorio, entonces, se comprometería a vender el medicamento al costo. Pero a cambio recibiría, además, una retribución por la mejora efectiva que produzca en la salud ese medicamento.

–¿Reemplazaría al sistema de patentes?

–No, sería una alternativa. El innovador siempre tendrá la posibilidad de elegir. Si lo que descubre es una droga cosmética, un producto para la caída del cabello, no va a ir nunca al Fondo. Pero si descubre la cura de la malaria, sí. En el sistema actual hay dos problemas: uno es que hay muchos medicamentos que son muy caros y no toda la gente puede pagarlos, y otro es que hay muchos medicamentos que son muy baratos y no generan incentivos para su producción.

–¿Qué ventajas tendría el Fondo?

–Tres grandes ventajas. En primer lugar, logra que sea muy conveniente económicamente investigar y producir drogas para las llamadas “enfermedades olvidadas”, como la malaria y el dengue: una nueva droga que consiguiera curar esos males tendría un impacto enorme porque hay millones de personas que las padecen. De esa forma, se promovería la innovación que bajo el sistema actual no se produce porque se trata de pacientes pobres. En segundo lugar, tendríamos drogas muy baratas desde el primer día. La tercera ventaja es que las empresas se preocuparían por un problema que existe ahora que es que los medicamentos lleguen a las personas pobres: si llegan, curan, generan impacto y reciben dinero por eso. Argentina tiene una oportunidad única y valiosa para un liderazgo global para promover esta iniciativa.

–¿Por qué lo dice?

–El Fondo apunta a un modelo global diferente. Hay dos razones por las que Argentina tiene una gran oportunidad para promover la implementación del Fondo. Por un lado, es un vocero reconocido de los países en desarrollo y, al mismo tiempo, por su idioma, por el hecho de ser un país de habla hispana: el español se está transformando en uno de los idiomas más importantes. De modo que si la Argentina se sumara al proyecto sería un participante clave para difundirlo y tener una masa crítica que permita adoptarlo.

–¿Cómo surgió la idea de este Fondo?

–La idea original surgió hace seis o siete años, cuando trabajaba en el Instituto Nacional de la Salud en Washington, de un grupo que se armó con abogados, economistas, investigadores del campo de la Medicina. Ahora la estamos promoviendo políticamente.

–¿La plantearon en la Organización Mundial de la Salud?

–La OMS tiene un grupo de expertos que se reunió durante dos años para explorar nuevas formas de financiamiento de la salud. Evaluaron 90 propuestas. El Fondo fue una de las cinco propuestas elegidas como más promisorias.

–¿Cree que es posible implementarlo frente a la voracidad de la industria farmacéutica, que hasta ha sido acusada de inventar enfermedades con tal de ganar dinero?

–Pienso que sí, porque no es un sistema que perjudique a los laboratorios. Pueden elegir. Además, las compañías farmacéuticas tienen un problema de imagen, nadie las quiere, especialmente en el Hemisferio Sur. Esta es una oportunidad para mejorar su imagen sin perder dinero.

–¿Quiénes se han interesado hasta ahora por el Fondo?

–Estamos trabajando en veinte países clave. Hemos tenido más éxito al plantearlo en Europa, China e India. Se necesitan muchos gobiernos que pongan dinero. China e India están dispuestos a apoyarlo pero están esperando ver qué harán países europeos y americanos. El Partido Socialdemócrata alemán adoptó la propuesta e incluso ha puesto dinero para organizar una gran conferencia en marzo en Bruselas, donde está el corazón del gobierno europeo. El gobierno de Estados Unidos es más difícil que se interese. No suele apoyar iniciativas multilaterales.

–Otro de los tópicos que investiga es la justicia global. ¿A qué se refiere?

–Sí, empecé trabajando en filosofía política y después me dediqué a ese gran tópico. Es la evaluación moral de las instituciones que surgen a escala global. A partir de la globalización cada vez más el mundo está sujeto a reglas supranacionales, que son sumamente injustas. Las reglas de comercio, de inversión, sobre proteccionismo, el régimen de propiedad intelectual. A mediados de los ’90 se globalizó el sistema de propiedad intelectual y todos los países del sur fueron forzados a sumarse a una protección muy estricta de la propiedad intelectual. Esa fue una catástrofe para los pacientes pobres, porque se acabaron los genéricos de los medicamentos baratos.

–Otro de sus temas de estudio es el problema de la pobreza. Hay quienes sostienen que pobreza siempre hubo y siempre existirá. ¿Piensa igual?

–La pobreza se podría terminar fácilmente. Hoy la mitad de la población del mundo gana menos de 2,50 dólares por día. En realidad, están 40 por ciento lejos de alcanzar 2,50 dólares, es decir, se tienen que arreglar con 1,50 dólar por día. Lo que falta para que superen el umbral de los 2,50 –que es donde marca el Banco Mundial la línea de pobreza– es el uno por ciento de ingresos de la Humanidad. Transferir el uno por ciento del ingreso mundial terminaría con la pobreza. Si un país como EE.UU. redujera en un tercio su presupuesto bélico, sería suficiente. Hace 200 años se hubiera necesitado un porcentaje infinitamente mayor que ese uno por ciento. Es cierto, la pobreza siempre existió pero nunca fue tan escandalosa. Es interesante ver el problema de la pobreza desde una perspectiva de género. La mayoría de las personas pobres son mujeres. Las estadísticas lo ocultan porque dan por hecho que en un hogar todos reciben lo mismo, pero no es así. Por ejemplo, la comida no se distribuye de forma igualitaria: las mujeres comen menos, ellas comen después de que lo hacen sus hijos y el marido, y con frecuencia el acceso a la educación también es desventajoso para ellas. La mejor forma que se ha encontrado para erradicar la pobreza involucra a las mujeres: los microcréditos dirigidos a las mujeres son un muy buen camino y está demostrado que son mucho más efectivos para erradicar la pobreza que si se los dieran a los varones.

Fuente Página 12.


miércoles, 7 de julio de 2010

Patentes o la rapiña del conocimiento


Del blog de Severian.
Leíamos hace algún tiempo:

...los límites a la difusión de descubrimientos son en su
mayoría considerados como "males necesarios" soportables porque la propiedad intelectual constituye un estímulo económico esencial para la inversión en investigación: la patente garantiza a su titular un monopolio veinteanual sobre el uso de la invención y le permite de comercializarla a precios de mercado. Sin ellos -se dice- todos esperarían las invenciones ajenas para copiarlas sin ningún costo. Por razonable que parezca, escasas evidencias empíricas confirman este razonamiento (texto completo -en italiano- acá)


Peleábamos por allá

....muchas de las patentes se refieren a aplicaciones tecnológicas de desarrollos básicos surgidos de entes estatales (o de privados que no los patentaron). En ese caso pierde sentido proteger una inversión, que es mínima y en gran parte pagada por otros. (discusión completa acá)


Discutíamos por acá

....una cosa muy diferente es el desarrollo tecnológico, que depende casi con exclusividad del sector privado. Lo que doña rosa llama "la ciencia del siglo XXI" (computadoras, celulares, naves espaciales) no es ciencia sino tecnología. Nada de eso involucra un nuevo conocimiento sobre el funcionamiento de la naturaleza, sino un nuevo uso de conocimientos antiguos. Y en ese campo es obvio que el sistema de patentes sí estimula el desarrollo.

El problema es cuando las cosas se confunden. Por ejemplo, muchos, tal vez la mayoría, de los nuevos métodos de tratamiento

médico son descubiertos en el sistema estatal (si, aún en los privatísimos EEUU) y luego desarrollados por el sistema privado. Por ejemplo los anticuerpos monoclonales en los que se basan algunos test de embarazo, los antiretrovirales con los que se conbate el SIDA, las drogas antiepiléticas, etc. La razón es obvia: nadie va a invertir en desarrollar un conocimiento completamente nuevo, porque es potencialmente caro y de resutado impredecible. Una vez conocida la potencialidad de un tratamiento, alli las farmacéuticas invierten en él y lo desarrollan, patentan los desarrollos y combaten legalmente a cualquiera que intente hacer lo mismo, aunque no sean dueñas del conocimiento que lo originó. (Un ejemplo de cabotaje es el gobierno macrista intentando desactivar los laboratorios estatales de producción de medicamentos, la mayoría de los cuales producen drogas tan privadas como la aspirina y usan conocimientos tan patentados como la tabla periódica) (más sobre esto acá *)


Y hoy leemos

La inversión mundial en I+D para el desarrollo de la vacuna contra el SIDA en 2008 fue
de 868 millones de dólares, 731 de inversión pública y sólo 33 invertidos por la industria biofarmacéutica. Las vacunas se desarrollan en la industria, pero los grandes desafíos científicos que hay que superar para desarrollar vacunas contra el SIDA son los responsables de que la participación industrial en I+D en este campo sea mínima. (texto completo acá)

Y agregamos que

Las patentes de medicamentos no son sino la apropiación descarada por parte de privados del resultado de un esfuerzo público, ya que la mayor parte de la investigación que conduce a la comprensión de una enfermedad y al posterior diseño de tratamiento, se hace en entidades públicas, y es financiada con fondos públicos. Y no podría ser de otra manera: un conocimiento con dueño es cualquier cosa menos conocimiento, porque una característica necesaria de la actividad científica es la revisión por pares, algo imposible en si hay patentes y propiedad intelectual de por medio. La ciencia privada no es ciencia.

Desde una perspectiva economicista, se podría decir que las patentes de medicamentos se oponen a la propiedad natural, al poner en manos privadas un bien, el conocimiento, que pertenece a la sociedad que lo desarrolló. Desde un punto de vista epistemológcio por otro lado, se podría afirmar que las patentes de medicamentos se oponen a la naturaleza misma del conocimiento empírico, al poner la revisión por pares a disposición solamente de quien pueda comprar la patente. Y sin embargo me parece que la mayor objeción es de carácter ético: las patentes de medicamentos son la muestra más flagrante de una escala de valores invertida, que pone el derecho de propiedad por encima del derecho a la vida.

Fuente: blog de Severian.



Interesante para debatir el tema de patentes...