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jueves, 26 de agosto de 2010

Primer Encuentro Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados


El viernes 27 y sábado 28 de agosto tendrá lugar en Córdoba el primer encuentro nacional de médicos de pueblos fumigados. Las jornadas en las que participarán importantes profesionales de la salud, tendrán como objetivo relevar y poner en común experiencias en torno a la problemática generada por el grave daño que producen las fumigaciones con herbicidas tóxicos en la vida de las personas y el medio ambiente.
Este evento tan importante para la salud de nuestras ciudades es dirigido al público en general, pero especialmente a todos los médicos o trabajadores de la salud y vecinos afectados por los agrotóxicos.
El encuentro se desarrollará en la Escuela de Graduados de Ciencias Médicas en la Ciudad Universitaria a partir de las 9 horas del viernes 27 de agosto y se extenderá hasta el sábado 28.


Del Diario La Voz:

Hace pocos años, la vinculación entre medio ambiente y salud comenzó a ser puesta en foco a partir de informaciones que daban cuenta de que en determinadas comunidades aparecían enfermedades, muchas veces graves, que las poblaciones relacionaban con factores ambientales. Así ocurrió en Córdoba con el caso de barrio Ituzaingó Anexo.

Con el objetivo de poner en común los datos que están dispersos y generar una sistematización, así como para comparar con estudios epidemiológicos la frecuencia de casos de determinadas patologías con la "línea de base" esperable en una población, el 27 y 28 de este mes se realizará en Córdoba el Primer Encuentro Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados.

El encuentro es organizado por el módulo de Determinantes Sociales de la cátedra de Pediatría y la cátedra de Semiología de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), que apoya la actividad a través de una resolución.

"Se está viendo de una manera cada vez más clara, que empieza a ser avalada a través de investigaciones científicas, que aparece una vinculación entre las fumigaciones con agroquímicos y algunos tipos de cáncer, y también con malformaciones congénitas", aseguró Medardo Avila Vázquez, coordinador del encuentro.

Al respecto, el profesional afirmó que en la última reunión de "pueblos fumigados", que se realizó en junio pasado en Oncativo, surgieron informaciones preocupantes proporcionadas por médicos de siete poblaciones diferentes. "En un caso, la profesional hizo un relevamiento de la mortalidad por cáncer en los últimos 10 años, y advirtió que mientras una década atrás era del 10 por ciento, ahora pasó a ser el 30 por ciento", informó Avila Vázquez.

"Hay cada vez más datos provenientes de lo que ven los médicos en sus consultas y en terreno, que relacionan a los agroquímicos con problemas de salud", coincidió Carlos Nota, titular de la cátedra de Semiología, quien destacó la importancia de que la Facultad de Ciencias Médicas participe en forma activa en la sistematización de la información.

En ese contexto, los organizadores convocan a integrantes de equipos de salud en general, y en particular de zonas donde sea habitual el uso de agroquímicos. "La idea es informarlos sobre la problemática, y también brindarles apoyo en su tarea", indicaron.

El encuentro tendrá lugar en la Secretaría de Graduados de Ciencias Médicas en Ciudad Universitaria, y entre los temas que se abordarán están: agrotóxicos y salud; agrotóxicos y cáncer; sistema de producción agrario y sus alternativas; malformaciones congénitas, disruptores endocrinos y plaguicidas.

Informes e inscripción: medicxsfumigados@yahoo.com.ar.

Del Diario La Voz

lunes, 27 de abril de 2009

Tamilflu, Rumsfeld y la gripe porcina


Fuente Excélsior On Line.

Bitácora del director

Pascal Beltrán del Río

Tamilflu, Rumsfeld y la gripe porcina


La epidemia de gripe que ha golpeado a México es una mutación de la variedad de influenza que causó la peor epidemia registrada: la española.

La tarde del viernes, mientras cerrábamos la edición de Excélsior, leí el siguiente despacho de la agencia AP: “Los fabricantes de los dos principales tratamientos antivirales para tratar la influenza señalaron el viernes que han estado en contacto con las autoridades mundiales de salud para abordar el brote de gripe porcina en México.

“GlaxoSmithKline, que produce la droga Relenza, y Roche, que ofrece el Tamiflu, señalan que han estado en contacto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), luego que el gobierno mexicano ordenó el cierre de escuelas, bibliotecas y varios lugares públicos en la Ciudad de México para tratar de contener el brote, que ha dejado al menos 20 muertos (…)

“Un portavoz de Roche dijo que la empresa suiza está preparada para enviar su abasto de Tamiflu en caso de que se le solicite.”

Unas horas antes, el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, había declarado que las vacunas contra la influenza con que cuenta el gobierno mexicano no sirven para tratar esta clase de gripe, pero que, en cambio, las autoridades tienen un millón de dosis de antivirales para hacer frente a la propagación del virus.

El funcionario mencionó en específico el medicamento olsetamivir, que produce la farmacéutica suiza Roche con el nombre comercial Tamilflu.

En estos momentos, conviene recordar algunos datos sobre Tamilflu que han sido publicados por medios tan serios como The Guardian.

En una nota publicada en abril de 2006, el periódico británico se refirió a los preparativos en el Reino Unido para hacer frente a una pandemia de gripe aviar.

Con respecto a la decisión del gobierno británico de adquirir 14.6 millones de dosis de Tamilflu, el diario hizo referencia a un estudio reciente de la prestigiada publicación científica The Lancet que puso en duda la efectividad del antiviral en casos de epidemia y apuntó que su uso indiscriminado podría desalentar prácticas más útiles, como la higiene y el aislamiento.

En su momento, representantes de Roche viajaron a Londres para desmentir las conclusiones del estudio.

Como ocurre con muchas discusiones científicas, las posiciones contrapuestas dejaron a la opinión pública sin una idea clara al respecto.

De acuerdo con datos que aparecen en la página de internet de Roche, el (fosfato de) oseltamivir es un inhibidor oral de neuraminidasa (una enzima presente en la envoltura de las partículas virales que ayuda a su diseminación), “diseñado para actuar contra todos los virus de la gripe clínicamente importantes”.

La farmacéutica sostiene que es “el único antiviral que la OMS recomienda fuertemente para el tratamiento de pacientes infectados por el virus de la gripe H5N1”.

El H5N1 es una cepa altamente patógena de gripe aviar. La primera vez que apareció de manera notoria en humanos fue en Hong Kong en 1997, donde se desató una epidemia. Hasta marzo de 2006, la OMS tenía contabilizados 176 casos de gripe aviar H5N1 en humanos, de los cuales 97 terminaron con la muerte del paciente, la mayoría de ellos en Vietnam.

La epidemia de gripe que ha golpeado a México, y que ha comenzado a llamarse gripe porcina mexicana, es del tipo A/H1N1. Se trata de una mutación de la variedad de influenza H1N1 que causó la peor epidemia registrada, la influenza española, la cual mató a más de 40 millones de personas, en varios países del mundo, entre 1918 y 1919.

La variedad mexicana ha causado alarma, entre otras razones, por ser la primera vez que se propaga entre humanos. Por su novedad, uno pensaría que el tratamiento con medicamentos tendría que ser motivo de estudio.

Hace más de una década que se espera la aparición de una pandemia de gripe en alguna parte del mundo. Cuando los temores se elevaron en 2005, las acciones de la empresa biotecnológica Gilead Research subieron de 35 a 47 dólares. La razón es que Gilead desarrolló el antiviral Tamilflu y en 1996 otorgó a Roche una licencia para producirlo.

De acuerdo con un comunicado de Gilead, fechado en noviembre de 2005, esta empresa recibe regalías de Roche “de entre 14% y 22%, basado en las ventas anuales” de Tamilflu. Dicho comunicado dio cuenta del fin de una disputa entre ambas empresas e informó que se crearían “comités conjuntos para decidir sobre la producción y la planeación comercial y pandémica del producto”.

Un mes después, la revista Fortune dedicó una nota a uno de los más célebres accionistas de Gilead: el entonces secretario de Defensa estadunidense Donald Rumsfeld.

Él fue presidente de Gilead entre 1997 y 2001, antes de formar parte del gabinete del presidente George W. Bush. En el momento de la publicación, Fortune estimó que el valor de las acciones de Rumsfeld podían alcanzar los 25 millones de dólares y que la demanda internacional de Tamilflu que se dio en 2005 había engrosado los bolsillos del secretario en un millón de dólares.

La revista calculó las ventas de Tamilflu alrededor del mundo en mil millones de dólares ese año, incluido un pedido de 58 millones de dólares por parte del Pentágono, cuyo titular era entonces Rumsfeld.

Existen muchos más datos sobre Tamilflu que, si bien deben ser tomados con precaución, no deberían ser descartados en automático. Entre ellos que en Japón, uno de los principales compradores del antiviral, el consumo del medicamento en menores de edad ha sido asociado con conductas anormales y hasta suicidios (The Guardian, 22/III/07).

No soy adepto de las teorías de la conspiración, pero sí creo que los gobiernos deben actuar con transparencia total en el gasto del presupuesto y la toma de decisiones que afectan a los ciudadanos.

Por tanto, cabría esperar más información sobre el costo, la eficacia y los efectos secundarios del oseltamivir antes de prescribírselo a miles de mexicanos para hacer frente a la epidemia de gripe porcina.

Fuente Excélsior On Line.


Es interesante pensar qué pasaría si México decide quebrar las patentes del medicamento como hicieron en su momento Brasil y la India por el tema del Sida.


Otro artículo que vincula a Rumsfeld con la fiebre porcina:
Fuente El Diario Internacional.

LA GRIPE PORCINA Y EL NEGOCIO DEL MIEDO

@DIN). Con el título "Gripe Aviar, Tamiflu y el Negocio del Miedo", Discovery Salud publicaba en 2006 un interesante artículo, donde se denunciaba que la mentada "pandemia" era sólo un negociado de grandes capitalistas, los laboratorios y los principales medios de prensa, con el apoyo del gobierno de Bush. El "medicamento" que se pretendía imponer -generando millones y millones de dólares a los laboratorios-, era el Tamiflu... el mismo que ahora la OMS recomienda a los gobiernos comprar masivamente, para "combatir la Gripe Porcina". Que sospechosamente, igual que la "gripe aviar" (iniciada en Vietnam), parece que sólo ataca a los países subdesarrollados. Cabe señalar que tras del Tamiflu, está la mano de Donald Rumsfeld, propietario de la empresa que produce este supuesto "medicamento".

Un revelador trabajo de investigación del Informativo Pacífica, elaborado por el colectivo periodístico con base en California Pueblos Sin Fronteras, plantea varias interrogantes que los medios hegemónicos de comunicación han obviado, en su afán por generar terror entre la población. ¿Cuál es el origen del nuevo virus que ya ha matado a más de cien personas en México? ¿A quién beneficia esta epidemia? ¿Qué otras noticias está sepultando? ¿Para qué se está utilizando la emergencia en México?

El reporte de Fernando Velázquez menciona un artículo de la investigadora Lori Price en el sitio web Globalresearch.ca , titulado "La gripe acaba con los memos de la tortura", en el que ésta señala que la influenza porcina, fabricada probablemente en laboratorios militares de Estados Unidos, ha acabado con la noticia de los memos sobre la tortura ordenada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) contra prisioneros en Guantánamo, Abu Ghraib, y cárceles secretas.

El artículo mencionado señala que un investigador de biodefensa indonesio declaró el año pasado que Estados Unidos ya podía fabricar armas biológicas en el laboratorio de Los Álamos, usando muestras de la gripe aviar enviadas por Indonesia a la Organización Mundial de la Salud. Detalles sobre el tema aparecen en el libro "Es tiempo de que cambie el mundo: manos divinas detrás de la gripe aviar", escrito por el ministro de Salud indonesio.

Lori Price subraya que la actual histeria provocada por el virus porcino podría dar grandes ganancias a Donald Rumsfeld. El ex secretario de Defensa de Bush es directivo desde hace 20 años del laboratorio Gilead Sciences, Inc. la firma con sede en California que fabrica y tiene los derechos de "Tamiflu", el supuesto remedio contra la influenza que aterroriza al mundo.

Fernando Velázquez también entrevistó para su reporte al periodista Ralph Schoenman, productor del programa radial "Taking Aim" (Apuntando) que se transmite en la emisora WBAI de Nueva York. Schoenman afirma que los laboratorios militarizados a lo largo de Estados Unidos han estado perfeccionando armas biológicas con los virus porcino, aviar, el asiático y otras enfermedades para las que no hay respuesta inmunológica.

"En laboratorios de nivel 4 y 5 en todo el país las enfermedades más virulentas han sido alteradas de tal forma que no hay defensa contra ellas, y han sido arrojadas en varias partes del mundo. Se han dispersado en África, y han sido monitoreadas por militares estadounidenses", afirma Schoenman.

Velázquez también menciona en su reporte el libro "Clouds of Secrecy" (Nubes de secretos), del profesor de políticas de Salud Pública Leonard Cole, quien documenta que por 40 años el Pentágono ha estado esparciendo billones de vacilos I en el metro de Nueva York, en las escuelas públicas de Minneapolis y Saint Louis y, en particular, en la bahía de San Francisco. En esa ciudad, los efectos fueron un incremento en un 10% de meningitis de la espina dorsal. El número de personas impactadas por el vacilo I asciende a 10 millones.

Velázquez recuerda el libro "Matando la esperanza", donde William Bloom describe que en 1971 la central de inteligencia proveyó a exiliados cubanos con un virus que causa fiebre porcina africana. Seis semanas después, un brote de la enfermedad obligó al gobierno cubano a sacrificar a medio millón de puercos. Diez años después la población fue atacada por una epidemia de dengue transmitida por mosquitos, que se extendió por la isla enfermando a más de 300 mil personas y matando a 158 (de los que más de un centenar eran niños menores de 15 años).

Reporta también Fernando Velázquez que documentos desclasificados en 1956 y 1958 revelan que el ejército estadounidense crió grandes cantidades de mosquitos en La Florida y en Georgia para ver si los insectos podían ser usados como armas diseminando enfermedades, y que en 1969 más de 500 estudiantes de 36 países se graduaron en cursos sobre guerra epidemiológica en la escuela de química del ejército en Fort McClellan en Alabama.

Recomendamos a los lectores de @DIN consultar el extenso artículo "Gripe Aviar, Tamiflu y el Negocio del Miedo", que hemos publicado en nuestra página web. Aquél negociado fracasó pues no se logró instalar el miedo y la burocracia comunista China no estaba del todo convencida de participar en el negocio. Y también porque los EE.UU. estaban demasiado ocupadas en su "guerra contra el terrorismo".




Finalmente:


Acá encontré el artículo que recomiendan:

Gripe Aviar, Tamiflu y el Negocio del Miedo



No se si son teorías conspirativas, lo triste es que todo puede ser verdad...

domingo, 1 de febrero de 2009

Sobre políticas públicas de salud....Caso Transgénicos y cigarrillos en la Argentina


Existen casos en que el Estado tiene que elegir entre la salud y los ingresos.

En el caso de los transgénicos vemos que, en la Argentina, pareciera que es más importante recaudar, por retenciones u otros impuestos, que la salud de la población.

Incluso con personas enfermándose de cáncer o teniendo hijos con malformaciones....

Pareciera que es más importante recaudar que la salud de la gente.

Estaba leyendo otro caso en que la recaudación choca con la salud y en que el Estado realiza su elección:

Es un comentario que aparece en el blog "La Lectora Provisoria":

"A mi me parece que Q...... apunta en la dirección correcta en cuanto a la contradicción entre recaudación y salud pública.

Es cierto que, en Europa y otras partes, los elevadísimos impuestos a los cigarrillos forman parte de la política de salud pública. Se supone que, si el precio es muy elevado, se desincentiva el consumo. En muchos lugares funciona. Depende del umbral del precio. Pero elevar el precio vía impuestos no se toma (y eso es muy importante) como una medida aislada, forma parte de un conjunto de medidas mucho más amplias para luchar contra el tabaquismo.

Ahora bien, en Argentina eso no funciona así: el consumo de cigarrillos aumenta. Más de la mitad de la población es fumadora. La razón es simple. Aunque los impuestos representan buena parte del precio final, en realidad los cigarrillos siguen siendo barato en términos relativos. El precio real no es muy distinto de fines de los 90. Y el conjunto de otras medidas no existe.

Hay una relación, en efecto, de connivencia con las tabacaleras. Pero Moreno sólo es una pieza en esta relación, que es mucho más amplia. Por un lado, el gobierno recauda. Pero, por otro, las tabacaleras reciben muchas compensaciones.

La primera es que el estado se desentiende del tabaquismo y sus consecuencias: 40.000 fallecimientos por tabaquismo al año y 6000 por tabaquismo pasivo. ¿Cuál es el coste de eso para los servicios de salud? Hay cálculos apuntan a que el coste para los servicios de salud es casi igual o más que lo recaudado. Más de 4.600 millones de pesos, equivalentes a más del 15% del gasto público en salud. Puede parecer asombroso, pero son las cifras que dan los expertos.

Costos Directos de la Atención Mèdica en Tabaquismo

La segunda es que, en el Congreso y desde el gobierno, se apoya a la industria tabacalera. Una parte de lo recaudado se devuelve. Existe un Fondo Nacional del Tabaco que destina 280 millones de pesos a las multinacionales, 313 millones a los productores tabacaleros y 55 millones a los mayoristas y minoristas (datos del 2009). Hay que recordar que se exporta por un valor de más de 250 millones de dólares y que dos filiales de multinacionales extranjeras dominan el 90% de la producción.

La tercera es que Argentina no ratificó el Convenio Marco para el Control del Tabaco de la OMS, que promueve la sustitución de cultivos. Kirchner lo firmó con bombo y platillo en el 2003, pero luego quedó muerto de risa en el Congreso.

A todo ello cabría añadir no existe una ley nacional antitabaco, sólo algunas leyes provinciales, ni apenas regulación sobre la publicidad.

En otras palabras: las tabacaleras, a diferencia de otros países, están dispuestos a acordar la recaudación, ya que eso no implica perder plata, sino ganar más plata, que la industria siga protegida en cuanto a a la producción, que no exista ningún tipo de control ni regulación en serio, que no haya prohibición de la publicidad ni la promoción, y que las campañas antitabaco sean muy débiles, sabiendo, además, que las campañas son, en realidad, lo menos efectivo para luchar contra el tabaquismo. El negocio para ellas es redondo.

¿Alguien vio alguna vez que se pueda luchar contra el tabaquismo protegiendo la industria del tabaco y con un gobierno interesado en recaudar más por tabaco y que carece de ningúna política efectiva de reducción del consumo?

Lo que hacen Moreno como recaudador y otros funcionarios como lobbistas de la industria forma parte de nuestra mejor tradición en los últimos veinte años. Un estado que protege los intereses de unos pocos en contra del interés general, ayudados por otros pocos, que están dentro del mismo estado. Las tabacaleras ganan, Moreno recauda y todo el resto perdemos.

Hay un informe de la Organización Panamericana de la Salud sobre las tabacaleras en América Latina que se titula “A costa de la gente”. Si a alguien le interesa, dejo el enlace:

http://www.paho.org/Spanish/DD/PUB/rent-cos-gen.pdf, es un archivo pdf.




Otro comentario en esa misma entrada:

"Hay por lo menos tres cuestiones distintas en el artículo de Q.:

  1. el impuesto de una suma fija (en vez de tasas impositivas)
  2. los efectos inflacionarios;
  3. la contradicción entre recaudación y políticas de salud pública.
      1. El impuesto de suma fija a productos no es muy común, pero tampoco impensado. Lo que pasa es que se lo suele llamar “licencia”, o “comisión”, o simplemente “tasa”. Por ejemplo, lo que sucede con las tabacaleras es muy parecido a lo que sucede hoy con cualquier empresa de servicios públicos: la empresa paga (o recibe) un monto, y el gobierno le dicta los precios. En algunas, la empresa paga altos montos y el gobierno le permite altos precios (aeropuertos?; autopistas en los 90s); en otras, la empresa recibe altos montos y el gobierno exige bajos precios (estos días, trenes, electricidad, etc.).

        Obsérvese que este sistema se hace posible, en gran parte, debido a la concentración de la industria de cigarrillos, donde tengo entendido hay sólo dos empresas, a pesar de la variedad de marcas. En principio es más barato para el gobierno y el consumidor si existe una pluralidad de empresas, que llevan a la competencia en precio, y tasas impositivas (o tasas de subsidio) en vez de “licencias” y “subsidios” de monto fijo.


        También entiendo que el monotributo es de este tipo. Un monotributista paga un monto fijado de antemano.


        Lo que es extraño es que el precio de esa “licencia” cambie frecuentemente. Sólo es razonable, en una industria típica, cambiar ese precio (el monto de recaudación) si los ingresos se están incrementando, debido a un aumento de la cantidad vendida o a un aumento de los precios. Como no se espera un incremento importante de las cantidades vendidas de cigarrillos, imponer un crecimiento de la recaudación del 22% (como indica el artículo) implica un decreto de aumento del precio del cigarrillo por un monto mayor a esa cantidad.


        Pero Coki dijo bien que la industria del cigarrillo es muy especial. Específicamente, existen razones para pensar que el Estado (cualquier Estado benigno) quiere exprimirla lentamente hasta hacerla desaparecer.

          Esas razones son,
        1. que el cigarrillo enferma al que fuma, y, bajo un sistema de salud universal, impone altos costos evitables al Estado (e indirectamente al resto de los miembros de la sociedad);
        2. que el fumador impone directamente un costo de salud sobre personas que no fuman, y eso, en una sociedad civilizada, debe ser desincentivado (un impuesto al cigarrillo es semejante, bajo esa luz, a multas para automovilistas imprudentes).

      En suma, no coincido con Q. en lo alarmante del impuesto de monto fijo a las empresas de cigarrillos. Sí coincido en lo alarmante que estas decisiones estén en manos de una persona particular en vez de en manos del Congreso, que, debe enfatizarse, es la institución que la Constitución indica como fijadora de impuestos. La situación permite que personas particulares extorsionen a empresarios, y adquieran mayor poder dentro de la administración.





En definitiva, si lo importante es recaudar, vía impuestos antes que la salud de la población...Igual que con la soja transgénica, la pelea era (o es) por impuestos, no por la salud de la gente...