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sábado, 2 de junio de 2012

Sobre Foxconn, el mayor proveedor de Apple, Nintendo, Dell y otros



Sobre Foxconn y su relación laboral.
Presionen donde dice CC en rojo para ver los subtítulos en español.
Si quieren ayudarnos a revisarle los subtítulos para hacer una versión mejor.


Algo más sobre Foxconn y su política laboral


jueves, 19 de enero de 2012

Foxconn- Donde sus empleados se suicidan como forma de protesta

Fuente Pijama Surf.

Casi 150 trabajadores de Foxconn —que produce gadgets para Apple, Sony, Nintendo, HP y otras corporaciones— amenazaron con arrojarse desde la azotea de una de las fábricas como protesta a las condiciones en que laboran.


Después de dos días de permanecer en el techo de un edificio de tres plantas en la población china de Wuhan, gerentes de la empresa china Foxconn y dirigentes locales del partido comunista convencieron a centenar y medio de obreros de no cumplir la amenaza de suicidio con la que protestaban por las condiciones laborales en que se encuentran.
Foxconn elabora productos para las marcas Apple, Sony, Nintendo, HP y otras más, y en su historial han estado presentes otras manifestaciones de este tipo. En 2012 18 trabajadores se arrojaron de la azotea de uno de sus edificios, resultaron muertos 14 de ellos. Curiosamente la empresa, en vez de atender las peticiones de sus empleados y mejorar las condiciones en que estos trabajan, respondió instalando redes de seguridad en algunas de sus fábricas y contratando “consejeros”.
Estas últimas protestas comenzaron luego de que el pasado 2 de enero los gerentes decidieran cambiar a casi 600 trabajadores a una nueva línea de producción. “Nos pusieron a trabajar sin ningún tipo de entrenamiento previo, y pagándonos en partes”, declaró uno de los obreros que pidió conservar el anonimato.
“Como no podíamos enfrentarlos, nos fuimos a la huelga. No es por el dinero, sino porque sentimos que no teníamos otras opciones. Al principio los genrentes dijeron que quien quisiera renunciar tendría un mes de paga como compensación, pero después retiraron la oferta. Así que nos fuimos a la azotea y amenazamos con un suicidio masivo”, dijo el trabajador.
Por su parte un vocero de Foxconn reconoció la existencia de la protesta y aseguró que el incidente fue “resuelto satisfactoria y pacíficamente después de discutirlo entre los trabajadores, los oficiales locales de Foxconn y representantes del gobierno local”.
“El bienestar de nuestros empleados es nuestra principal prioridad, y estamos comprometidos con que nuestros empleados reciban un trato justo”, aseguró.
[Telegraph]




Un programa de la TV China sobre lo que sucede en Foxconn -Para ver los subtítulos presionen donde dice CC en rojo:







Primera Parte.




Segunda Parte



Tercera Parte.



Comprémosles a empresas que exploten así a la gente. En Brasil Foxconn también está haciendo desastres.
No sería extraño que se instalen también en la Argentina.

lunes, 25 de abril de 2011

Salgari y el santo pirata -Y un "olvido" de Sasturain...

Emilio Salgari.

Fuente Página 12.
Por Juan Sasturain
Aunque parezca mentira, Sandokán no fue –no se pensó, no se deletreó– siempre así. Alguna vez, en la imaginaria reconstrucción de la grafía de su nombre, el llamado Tigre de la Malasia se convirtió en el habitante titular de una herética estampita con el probable rótulo de “San Docán”, patrono de la aventura.
Es que muchos en este país, antes de leerlo, muy chicos aún, lo escuchamos por radio, al igual que al mítico Tarzán de Radio Splendid. Sandokán (que así se escribía), el Tigre de la Malasia no era un texto sino una audición. Ya existían, en esos albores de los cincuenta, las ediciones de tapa amarilla y con ilustración de Pereyra de la Colección Robin Hood, pero los que apenas si leíamos a los tropezones sólo teníamos que buscarlo en el dial: Tremal Naik, Yáñez, Mariana la perla de Lebuán, los ominosos thugs y los encantadores y terribles “tigrecitos” de Mompracem nos entraron primero por las orejas. Para que así fuera –combates navales, cañonazos, abordajes, choque de espadas, estrangulamientos con grito ahogado incluido– tenía que haber un sedimento cultural, un hábito no sólo de “consumo de piratas” sino una complicidad tácita hecha de la frecuentación amistosa del autor. Tanto, que se lo omitía.
Es que Salgari, pues de ese fabulador se trataba, tuvo un destino privilegiado en la Argentina, una popularidad excepcional. Fue el escritor de aventuras por excelencia, el ejemplo emblemático de un tipo de literatura inconfundible. Tal vez el fenómeno de resonancia se pueda hacer extensivo a la lengua –ediciones españolas de Calleja mediantes, con los dibujos de Penagos que le encantaban al viejo Breccia–, pero siempre con un anclaje especial en estos confines del idioma.
No le fue tan bien ni fue tan leído (y mucho menos considerado) en otras capitales culturales fuera de Italia: en Francia e Inglaterra, Salgari no existió. Sigue no existiendo, siendo hoy apenas un epifenómeno paraliterario, un fabulador enfático y efectista de vuelo bajo y recursos mínimos, un impostor en el fondo, un aventurero de biblioteca.
Y eso no es toda la verdad, pero es cierto. Porque nada tiene que hacer este italiano ante un sir Rider Haggard, nada que oponer dignamente al prócer Jules Verne. Aquel inglés y otros ingleses –de Stevenson a Kipling, de Conan Doyle al converso Conrad, para quedarnos sólo con escritores a secas– escribían (bien y muy bien) en la lengua de un imperio y ambientaban las historias en los arrabales de un mundo en última instancia propio: la tierra y la lengua eran espacios por los que se iba y de los que se volvía con la naturalidad de andar entrecasa. Y el francés de los inventos escribía o picaba hacia adelante desde la Ciencia, hija de la Razón, y aventuraba a partir de una geografía, una física y una ciencia natural que lo rigoreaban, le bendecían la invención de profecía. Y ni hablar de Wells, parado siempre dos pasos adelante y mirando para allá, tratando de diagnosticar el porvenir.
¿Dónde estaba parado Salgari, desde dónde escribía Salgari, en cambio? Analistas de la literatura de género suelen explicar las diferencias: Italia no fue una potencia colonial, no participó de ese moderno reparto, asistió de espectadora, disgregada, provinciana, al desplegarse de las naciones que la primerearon. Así, el atrevido Salgari escribía desde ninguna parte, no tenía (entonces) un imperio, una lengua, una idea de sociedad o una ciencia que encarnar, defender o representar, escribía desde la impunidad del fabulador por placer pero a (miserable) sueldo.
Como el autor de Tarzán y de las aventuras en Marte o en Venus, Edgar Rice Burroughs –con quien tiene tanto en común no en la biografía trágica sino en su manipulación del imaginario– o, yendo un poco más lejos, como el mismo Arlt, son gente que escribe desde ninguna parte o desde el deseo y la lectura, lugares de la fantasía. Desde la falta de autoridad, desde la impunidad, desde la marginalidad cultural y literaria. No tienen ni historia ni aventuras detrás, por eso las escriben. Son, tal cual le gustaría a Wilde, mentirosos como se debe. Como Scherezade, Salgari inventa desde la necesidad o, en su caso, desde la desesperación de zafar: escribir para comer. Y se zafa sólo entreteniendo: no son historias para dormir o detenerse sino para quedarse despierto. En Salgari hay una especie de histeria aventurera, una hiperkinesis heroica.
No sólo escribió mucho, sino que la proliferación de la peripecia hace que sus más de ochenta novelas de aventuras se atomicen en infinidad de breves episodios de acción sin solución de continuidad. Y Salgari no para de escribir mientras sus héroes se muevan. Es una carrera de persecución a pluma cuyo término es –literalmente– la muerte.
Pocos textos más patéticos que Mis memorias, su libro autobiográfico, que culmina con las últimas confesiones y los arrebatos previos –apenas en horas– al sangriento suicidio. Lo notable, lo grotesco casi, es que en esas circunstancias Salgari no deja, no puede dejar, de fabular. Su loca versión de las aventuras juveniles que habría vivido en la Malasia con romance incluido –la emblemática amada inglesa se llama Eva Stevenson–, el conocimiento del mítico Sandokán y la amistad de Tremal Naik sólo pueden entenderse como desafueros de una mente obsesionada no tanto por la necesidad de ser conocido (ser veraz respecto de su vida) como por la necesidad de ser creído, de ser personaje, de tener un tipo de existencia a partir de la fabulación: ser verosímil, en suma. Al “mentir” sobre sí mismo, Salgari se aproxima al status de sus personajes, se coloca en su mismo plano, hace inútil la pregunta por la veracidad y coloca a todo su universo narrativo en un mismo plano de existencia: lo verosímil desaforado, las aventuras y desventuras de la pasión, las razones del corazón en suma. Para que su vida (de escritor) tenga sentido tiene que ser la transposición de una experiencia aventurera. Paradójicamente, en Mis memorias, en lugar de decirnos que tomó sus personajes de la realidad, como se supone que quiere demostrar, lo que en realidad nos dice es que él es (quiere ser) su personaje más fantástico.
En la Argentina lo consiguió plenamente; fue, desde siempre, el sinónimo de la fabulación aventurera atravesando todos los medios. A tal punto llegó, que cuando los Civita –italianos, dueños de Editorial Abril– se lanzaron en 1948 al mercado local de las revistas de historietas, comenzaron con una publicación centrada en adaptaciones suyas que se llamó simplemente así: Salgari. Después vendrían Misterix, Rayo Rojo y alguna otra, pero en principio, el lugar de la indudable aventura fue ese apellido mágico, casi una garantía, una marca. La marca de la pasión.
En un libro muy agradable y preciso en su diversidad, La infancia recuperada, Savater rinde homenaje –sin pudores y entre otros–, a los héroes de Salgari. Y a Sandokán, claro está. El Tigre de la Malasia es el héroe exótico que sólo se puede leer escuchando música de Verdi, imaginando los gestos ampulosos y estatuarios, los arrebatos de ira y los ojos llameantes, las lágrimas de amor, la carne blanca bajo telas rojas y espesas, la piel aceitunada y la espada de plata, los escenarios tormentosos de cielos enrojecidos, fieras sanguinarias y traidores inolvidables. Sandokán es un héroe transgresor, impar, sin caja, impensable entre franceses o sajones, para quienes encarna el enemigo. Movido por impulsos terribles y definitivos, el Tigre arrasa con incontables chinos –que operan como los mexicanos del western– y combate por principios, pero sobre todo por venganza personal al extranjero invasor –ingleses, holandeses, europeos colonialistas en general– movido sólo por pasiones básicas: el odio y el amor. La lealtad que va poco más allá de la familia y una sangre licuada en combate sólo se templa y se prueba en la aventura compartida. La única moraleja es la de Jacinto Chiclana: “Siempre el coraje es mejor”.
En el día del centenario de su muerte, 25 de abril de 1911, vaya pues este recuerdo a don Emilio Salgari.


Fuente Página 12.


Ahora a Sasturaín se le olvidó colocar la frase de la carta que le dejó a sus editores:

“A vosotros, que os habéis enriquecido con mi piel, manteniéndome a mí y a mi familia en una continua semimiseria o más aún, sólo os pido que, en compensación por las ganancias que os he proporcionado, paguéis los gastos de mi entierro. Os saludo rompiendo la pluma.”
 
 
Será un olvido...

viernes, 22 de abril de 2011

25 de Abril día del Escritor de Piratas-Muerte de Emilio Salgari

El 25 de abril muere Emilio Salgari
"Mantenía a duras penas y con largas e intensas jornadas de trabajo a su mujer y sus cuatro hijos, sujeto a sus editores no por un porcentaje sobre ejemplares vendidos, según hoy se acostumbra, sino por un jornal escaso. Su contrato con Donath, su primer editor, le obligaba a entregar tres novelas anuales por un estipendio de 4000 liras, que apenas llegaba para sufragar sus gastos domésticos.
Buscando un respiró en su apretada (e injusta) situación económica, en 1906 se había decidido a romper con Donath para acogerse a una más sustanciosa oferta del editor florentino Bemporad, que se comprometía a doblar sus honorarios. La jugada resultó desafortunada, pues Donath denunció por incumplimiento de contrato a Salgari.
Condenado a indemnizarle con 6.000 liras, nuestro pobre escritor aún salió perdiendo.
La única solución para su cada vez más apurada situación era forzar su maquinaria creativa, produciendo novelas a mayor velocidad, sin concederse ni tiempo para revisar lo escrito. En estas circunstancias publica Las maravillas del año 2000, junto a otra treintena de novelas que escribirá de 1906 hasta su muerte; obras de bastante menor originalidad que las precedentes, y en su mayoría prolongaciones de los ciclos novelescos de sus héroes más famosos, como Sandokán.
En 1909 se produce un primer intento de suicidio, que conseguirá consumar en 1911. La carta que dejó para sus editores es bastante explícita:
“A vosotros, que os habéis enriquecido con mi piel, manteniéndome a mí y a mi familia en una continua semimiseria o más aún, sólo os pido que, en compensación por las ganancias que os he proporcionado, paguéis los gastos de mi entierro. Os saludo rompiendo la pluma.”

Un homenaje a Emilio Salgari desde nuestro humilde blog y la propuesta que el 25 de abril sea el "Día del Escritor de Piratas" recordando a Salgari y a su injusta relación con sus editores!!

lunes, 11 de octubre de 2010

TRIBUNA: TIMOTHY GARTON ASH -Facebook: restablecer la privacidad


Fuente "El País" de España.

Las redes sociales pueden permitir a las empresas y los Gobiernos husmear en nuestras vidas. Aunque, comparado con los tabloides, Facebook llega a ser un virtuoso sacerdote protector del secreto de confesión


El 35% de las empresas ha rechazado solicitudes de trabajo por informaciones de las redes

Las mismas tecnologías que reducen nuestra privacidad pueden ayudar a defendernos

Un par de días después de ver La red social, el nuevo filme sobre Facebook, visité a dos altos cargos en la sede de Facebook en Page Mill Road, Palo Alto, al lado del campus de la Universidad de Stanford. "¿Qué les pareció la película?", les pregunté; me habían dicho que llevaron a todos los empleados en autobuses a ver el estreno. "Me pareció árida", dijo uno, "y un poco lenta". "Bastante aburrida", dijo el otro. ¿Puede ser que esa sea la línea oficial de la compañía? ¿Facebook dice que la película sobre Facebook es aburrida?

Pues no les hagan caso. La red social es muy divertida y desde luego merece la pena verla. Ahora, no piensen que es una película seria sobre las redes sociales, Internet y las posibilidades que crean para bien y para mal. Es una obra de entretenimiento sobre Harvard, los abogados estadounidenses y lo que representa tener 19 años. Está llena de exageraciones gloriosas y muy divertidas.

Muy realista, desde luego, no es. Está repleta de estudiantes de Harvard que sueltan sin parar frases brillantes, como si fueran jóvenes Woody Allen. No dicen un "que..." cada tres palabras, ni mucho menos un "joder". Sin embargo, la sátira sí toca un aspecto que plantea Facebook en la vida real: nuestra pérdida de intimidad. Al principio del filme, el alumno Mark Zuckerberg, bebido, utiliza su blog para poner verde a una novia que acaba de dejarle, y luego se venga de todo el sexo femenino colgando, sin que ellas lo sepan ni lo autoricen, fotos de alumnas de Harvard para que los chicos les pongan nota.

Esa pequeña violación de la intimidad no es nada comparada con lo que hemos experimentado en el último decenio. En la misma semana del estreno de la película se supo la noticia de un incidente terrible en Rutgers University, en Nueva Jersey. A un alumno de 18 años, Tyler Clementi, lo habían filmado a escondidas besándose con otro hombre. Su compañero de habitación, al que Tyler había pedido que se fuera a dar una vuelta durante unas horas, había activado la webcam de su ordenador y después transmitió el vídeo por Internet para que lo viera todo el mundo. Tyler Clementi se arrojó desde el puente George Washington al río Hudson y se mató. Su mensaje de despedida en Facebook decía: "al puente gw a tirarme, lo siento".

Por supuesto, esta no es una historia sobre -ni mucho menos contra- Facebook, aunque la agonía informal de esa despedida de siete palabras y en minúsculas me resulta extrañamente inquietante. Pero sí es una historia que habla de lo fácil que se ha vuelto invadir la intimidad con las nuevas tecnologías de la comunicación.

La gente de Facebook asegura que su red ofrece más control de la privacidad que muchos otros rincones de este mundo feliz. Algo de razón tienen. En comparación con los reporteros de los diarios sensacionalistas británicos que conseguían interceptar los mensajes de móvil de un montón de personas para revelar sus secretos más íntimos, solo con el fin de vender más periódicos, Facebook es un virtuoso sacerdote protector del secreto de confesión. Pero, en el pasado, algunas de sus características -y el uso que la gente ha hecho de ellas- han contribuido a la erosión de la intimidad, y todavía dejan mucho que desear.

Existe un tópico ya muy trillado que dice que "a la generación de Facebook ya no le interesa mucho la intimidad". Por supuesto que las normas cambian de una generación a otra, pero da la impresión de que lo que verdaderamente ha ocurrido es que la gente se lanzó con entusiasmo a esta nueva experiencia y ahora, unos años después, a veces está horrorizada por las consecuencias. En su nuevo libro The Facebook Effect, David Kirkpatrick informa sobre una encuesta realizada en 2009 entre empresarios estadounidenses; en ella se revela que el 35% de las empresas ha rechazado solicitudes de trabajo debido a informaciones encontradas en las redes sociales. ¡La tercera parte! Nadie va a convencerme de que a "la generación de Facebook" le parece bien eso.

Facebook asegura que sus controles de privacidad han mejorado y que cada uno puede establecer su propio nivel. Es decisión suya. En teoría eso está bien, pero ¿y en la práctica? Acabo de intentar crear una cuenta desde cero y no me parece que la configuración de privacidad sea, ni mucho menos, como debería ser. En principio está preparada para compartir todo, incluida, por ejemplo, una búsqueda automática de la libreta de direcciones de correo electrónico (para encontrar a posibles amigos) en el momento de registrarse. Se tarda bastante en personalizar todas las pestañas hasta llegar a una configuración más restrictiva. Es muy fácil no ver detalles en letra pequeña como la "personalización instantánea" que da acceso a "algunos sitios web de socios seleccionados... en cuanto llegue", y para desactivar esa conexión hay que pasar a otra página (Aplicaciones y sitios web). Incluso después de desactivar la búsqueda automática de mi libreta de direcciones, Facebook me propuso inmediatamente una larga lista de amigos posibles y "gente a la que conoce": muchos a los que sí conozco (uno de mis hijos, por ejemplo; les agradezco que me lo presenten), pero algunos de los que no he oído hablar jamás.

El hecho de que, al configurar el perfil, las opciones estén activadas desde el principio y haya que ir desactivándolas una a una, en lugar de lo contrario, ha sido criticado por un antiguo encargado de la privacidad en Facebook que ahora es nada menos que candidato a fiscal general de California.

En general, es preocupante la erosión de la intimidad en numerosos frentes durante los últimos años. La culpa es de tres grandes fuerzas. Está la tecnología en sí, que permite seguir la pista de una vida entera y de cualquier persona con una precisión instantánea ante la que a un general de la Stasi se le haría la boca agua. Luego está la búsqueda de beneficios, que hace que las empresas hagan un seguimiento cada vez más detallado de los gustos y costumbres de sus clientes, para personalizar la publicidad. Y por último están los Gobiernos, que encuentran maneras de hacerse con muchos de esos datos, además de reunir montañas de ellos en sus propios servidores.

Por ejemplo, existen imágenes detalladas de nuestras casas en Google Earth y Google Street View para que cualquiera -voyeur, acosador, ladrón, terrorista- las examine a sus anchas. Nuestros smartphones permiten localizarnos. Nuestra búsqueda en Google es la historia íntima de nuestra vida. Los bancos y las constructoras tienen acceso sin problemas a nuestro historial de crédito. Y los Gobiernos británico y estadounidense se han arrogado -en nombre de la "seguridad"- el poder de supervisar todo, incluidos nuestros correos electrónicos y nuestras llamadas de móvil.

Supongo que podríamos resignarnos y aceptar que el mundo actual es así. "La privacidad ha muerto. Acostúmbrate", como aconsejó en una ocasión, al parecer, Scott McNealy, cofundador de Sun Microsystems. O bien podemos defendernos, intentar recuperar parte de nuestra intimidad perdida. Podemos hacerlo fijando nuestras propias normas y compartiéndolas con otros. Podemos hacerlo ejerciendo presión sobre empresas como Facebook, cuya fuente de ingresos, al fin y al cabo, somos nosotros. También podemos exigir a nuestros Gobiernos tres cosas: que frenen sus intromisiones en nuestra intimidad; que regulen mejor a las empresas entrometidas; y que castiguen las infracciones particulares como la que empujó a Tyler Clementi a quitarse la vida. Las mismas tecnologías de redes que reducen nuestra privacidad pueden también ayudarnos a defendernos. A diferencia de la película, es una labor árida, lenta y aburrida; pero nuestras libertades futuras dependen de ella.

Timothy Garton Ash es catedrático de Estudios Europeos en la Universidad de Oxford. Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

Fuente "El País" de España.







jueves, 24 de junio de 2010

Un debate sobre cómo no incitar al suicidio

Fuente Página 12.

Un debate sobre cómo no incitar al suicidio

Evitar detalles, no publicar fotografías, cartas de despedida, explicaciones del cómo fue. Mucho menos, aportar razones simplistas que devienen de generalizaciones. Los expertos sostienen que el mensaje mediático puede ayudar o puede destruir.


Hay que evitar los detalles. No publicar fotografías ni cartas de despedida, tampoco aportar culpas o dar razones simplistas. Estas son algunas de las normas si se pretende una “adecuada” cobertura periodística de los casos de suicidios; fueron enviadas en estos días desde el Ministerio de Salud de la Nación, con motivo de las cinco muertes adolescentes ocurridas en Rosario de la Frontera. “El impacto de los medios masivos con una cobertura repetitiva y continua de estos hechos tiende a promover pensamientos suicidas, particularmente entre los adolescentes y los adultos jóvenes”, asegura el comunicado, inspirado en los consejos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Existe evidencia suficiente para sugerir que algunas formas de cobertura periodística y televisiva de los suicidios están asociadas con un aumento de estas conductas estadísticamente significativo”, informa el Ministerio, que contempla “el interés” y “el derecho” de los medios a comunicar estos hechos. Según los estudios recopilados por el Departamento de Salud Mental y Toxicomanías de la OMS en 2000, citados en el comunicado, tanto la prensa escrita como la cobertura televisiva tienen “un alto impacto” en la población vulnerable, “influyen en el comportamiento suicida”.

En este sentido, la difusión del “juego del ahorcamiento”, cuya relación con los cinco últimos casos en Rosario de la Frontera no está probada, fue una de las principales preocupaciones en el ministerio para evitar cualquier imitación. “El informe circuló internamente, pero lo extendimos cuando nos alertaron desde Tucumán (donde existe una idiosincrasia similar a la salteña) que el tratamiento de los grandes medios nacionales no era el indicado y podía influenciar negativamente en ciertos lugares de la zona”, comentó una fuente del Ministerio de Salud.

La inquietud fue confirmada luego de un seguimiento de medios locales, regionales y nacionales. “La mayoría no se ajustaba ni un poquito a las recomendaciones de la OMS. Otro problema es que el mensaje de los medios no tiene red, no existe una contención institucional pareja en todo el país para los intentos de suicidio”, indicó la fuente. Entre otras cuestiones, los especialistas piden omitir expresiones como “epidemia” u “ola de suicidios”, no hacer generalizaciones ni explicar estos hechos como “una respuesta entendible a los cambios o la degradación social o cultural o como un método ante problemas personales como bancarrota, incapacidad de aprobar un examen o abuso sexual, el suicidio nunca es el resultado de un solo factor o hecho”.

¿Los medios pueden potenciar un efecto en cadena? Para Claudia Román Ru, integrante del Comité de Emergencia del Ministerio de Salud salteño que trabaja en Rosario de la Frontera, “depende de si el mensaje se maneja para causar el impacto a nivel negativo, la ética en los medios no es lo que más predomina”. Román Ru señaló que si la prensa alerta a la comunidad de forma correcta, eso “puede alertar a algunas personas para actuar y ayudar a sus familiares”. Si no lo hace, el efecto puede ser el contrario. “Puede potenciar gestos adversos en personas en situación de crisis y que piensan que no tienen posibilidades de resolver su situación si no cumpliendo una fantasía para terminar con un sufrimiento.”

Informar, con las precauciones del caso, siempre tiene su lado disuasivo, resaltó Claudia Román Ru. “El manejo de la palabra que tienen los medios sirve para comunicar, para concientizar y para que una persona en una situación vulnerable pueda sentir que hay otro para ayudarlo”, dijo la especialista. Entre lo que debería hacerse figuran tres puntos destacados: resaltar las alternativas al suicidio, publicitar indicadores de riesgo y señales de advertencia y proporcionar información sobre líneas de ayuda y recursos comunitarios (en Buenos Aires y otras localidades existe una línea gratuita, el 135).

“Cuando alguna persona habla diciendo que todo se solucionaría si no estaría, cuando la propia persona siente que es un problema para los demás, ahí debemos preocuparnos y darle la oportunidad para el encuentro –señaló Román Ru–. El ritmo diario de vida hace que muchas veces el individualismo y el sentirnos solos sea algo muy frecuente, más allá de los contactos a través de los nuevos medios de comunicación como el chat o los celulares. La profundidad de las relaciones no es la misma. El vínculo es importante para saber que no me va a resolver los problemas, pero la otra persona está como soporte.”

El viernes pasado en Rosario de la Frontera los jóvenes hicieron una marcha por la vida. Esas voces, insistió la especialista salteña, no deben faltar en los medios: “Hablamos del futuro, pero los jóvenes hablan del presente, es importante que no se despretigie la apreciación del joven porque no tiene experiencia, cuando en realidad el poder escucharlo desde su creatividad es sumamente rico”.

Mostrar opciones, salidas y ayudar al diagnóstico intrafamiliar son parte de las responsabilidades de los medios de comunicación, que muchas veces prefieren hacer del suicidio un objeto de la narración policial sensacionalista, sin entender las implicancias sociales de este tipo de tratamiento de la noticia.

Fuente Página 12.


Bueno...Trataremos de seguir entonces las recomendaciones




domingo, 20 de junio de 2010

Suicidios en Salta: Echale la culpa a Internet que siempre es más fácil...


Si buscan en Google por "En Salta, se suicidaron ocho jóvenes por un juego de internet", encontrarán varias "noticias" sobre suicidios por un "juego" de Internet.

La primera de Infobae dice:

"
Fueron adolescentes de entre 14 y 18 años. Por "El juego de la muerte" los participantes se provocan asfixia utilizando bufandas o corbatas de color azul para resistir la mayor cantidad de tiempo posible sin oxígeno

Ante la situación, los vecinos de la ciudad salteña marcharon por las calles por lo que el gobierno de Salta tomó cartas en el tema y decidió que equipos interdisciplinarios comiencen a trabajar esta semana en Rosario de la Frontera donde según se supo al menos tres de los adolescentes fallecidos estudiaban en la Escuela de Comercio 5009 de esa ciudad.

Cabe destacar además que la modalidad de suicidio por ahorcamiento coincidió en todos los casos, lo mismo que el uso de bufandas o corbatas siempre de color azul, lo que hablaría de una suerte de ritual cuyo origen no estaba claro.

En tanto, la directora de la escuela de Comercio 5009 aseguró que luego del suicidio de una alumna de ese establecimiento se encontró una lista tallada en un banco con nombres de chicos que aparentemente estaban dispuestos a repetir esa acción y entre ellos se encontraba el de la última joven que se quitó la vida según informa el Diario Popular.

La directiva destacó que además de los suicidios registrados, se habrían producido intentos similares de ahorcamiento que fueron evitados por padres, profesores o médicos.
Fuente Infobae


Así leída pareciera que los adolescentes son todos idiotas y que Internet es la culpa de todo por propagar estas cosas.

Sin embargo gracias al blog de Samurai Jack leemos:

"Cuando empezó la semana los medios anunciaban que un grupo de adolescentes salteños se había suicidado por culpa de un juego de Internet. La noticia pasó por distintas etapas en los medios ya que a los dos días ya era una tema de tipo juego de rol, después dejaron entrever que había un problema con una especie de secta y un personaje con una fuerte influencia sobre los adolescentes. Una semana después todo parece más normal salvo que no está claro el número de adolescentes que se suicidaron

AHORA APUNTAN A PROBLEMAS SOCIALES
Los suicidios no fueron por el “shocking game”

Así lo confirmó el comisario de Rosario de la Frontera, Salta, a PERFIL. La hipótesis del instigador también pierde fuerza. Y aseguran oficialmente que los muertos por ahorcamiento son cuatro y no ocho. ¿Pacto de silencio?

Una vez más los medios vendieron cualquier verdura, un asco"

Samurai Jack

Y hoy en Página leemos una extensa nota sobre los suicidos en la Argentina:


“Los pibes son invisibles”


Por Soledad Vallejos

“Yo adhiero a una idea: así como la infancia muestra cómo es la familia, la adolescencia muestra cómo es la sociedad, cómo es su entramado y cómo funciona”, evalúa Irma Lidia Silva, presidenta del Colegio Profesional de Psicólogos de Salta. Especialista en psicología clínica y social, Silva procura, ante todo, pone paños fríos sobre la ola de sensacionalismo que sobrevino tras la ola de jóvenes suicidas, pero también demanda que tanta atención, finalmente, cristalice en un trabajo continuo y sostenido. “Porque poner un parche no nos va a servir de nada”, insiste, tras pintar un panorama sombrío, de adultos aislados y adolescentes desesperanzados, que los datos no vuelven exclusivo de ese pueblo salteño.

–Esta comunidad está altamente sensibilizada. Imagine que el dolor y el estupor paralizaron a la totalidad de los habitantes de Rosario de la Frontera, que es una zona pequeña. Y la misma gente –yo estuve en contacto con una persona vía telefónica– está muy asustada; quienes tienen hijos adolescentes sienten una gran angustia. No hay respuestas genéricas: hay que trabajar muy cuerpo a cuerpo en el terreno. Pero uno ya llega tarde con esto. Algunos chicos ya no están, y sus amiguitos y su grupo de compañeros también están bajo este shock importantísimo.

–¿Hay antecedentes de situaciones similares, algo que permita trabajar más sobre terreno firme en este caso?

–En la misma Salta, hace aproximadamente cinco años, pasó lo mismo en Villa Juanita, en la capital provincial. Habían muerto cuatro chicos en una semana. Pero en un caso así hay que conocer las particulares significaciones acerca de la muerte, y los suicidios que tienen las comunidades y sus culturas. Por eso no puede decirse “esta receta vale para todos”. Pero por lo pronto la situación es delicada: acá algunos medios la han tratado con mucha prudencia, otros no tanto, sabiendo que el suicidio tiene carácter contagioso entre los adolescentes cuando hay factores que lo pueden predisponer. La divulgación, por ejemplo –y esto no lo digo yo sino la Organización Panamericana de la Salud– puede crear una cultura del suicidio. Por eso la OPS suele convocar a que las organizaciones que trabajan en prevenir y estudiar los suicidios hagan recomendaciones en sus comunidades para evitar que estos sean tema de portada, y en especial de portadas con letras catástrofe, con publicación de fotos de los fallecidos, del lugar donde han acaecido los hechos, de los datos del establecimiento escolar al que iban. No hay protección de los chicos. Se han brindado detalles de la muerte y la agonía de alguna víctima. A esto se le suman explicaciones únicas y simplistas. Sabemos que hay factores individuales, factores de familia, de situaciones personales que hacen que ciertas personas sean más proclives que otras a imitar conductas.

–Especialmente en la adolescencia.

–Sí, ese factor forma parte de esto. En la adolescencia no se da el valor a la vida que se da en otras edades. Y también se hace necesario mirar en unos casos, en otros y mirar a fondo: si hubo violencia doméstica, si hubo maltrato, abuso sexual, abusos de sustancias tóxicas, abandono, acosos en el colegio mismo, presiones de distinta naturaleza inmanejables para ellos. La conjunción de algunos de esos factores y otros que no estamos mencionando puede dar explicación a ciertas cuestiones que aparecieron con estos actos, que desataron estas cosas. Hay investigaciones de las universidades que no se toman en cuenta. Algunas dicen, por ejemplo, que los jóvenes de entre 15 y 20 años, fundamentalmente en el conurbano bonaerense, piensan que las perspectivas para sus próximos cinco años son pésimas. Y eso surge de encuestas en las que el 35 por ciento de ellos considera que en 5 años estará muerto o excluido, es gravísimo eso. Otro 30 por ciento solamente piensa que ingresará al mercado laboral en trabajos precarios, y sólo el 35 por ciento restante piensa que se encontrará realizando su vocación. O sea, esto es percibir la realidad como imposible de modificar. Y aparece como un valor jerarquizado la seguridad familiar y la demanda de protección y afecto. Yo adhiero a una idea: así como la infancia muestra cómo es la familia, la adolescencia muestra cómo es la sociedad. Una adolescencia muestra cómo es el entramado, qué pasa con esta sociedad. Los espacios de escucha activa con los jóvenes son escasos en todas partes, y finalmente están invadidos por la voz adulta: pasa en lo que respecta al trabajo, de realización de las cosas, de la escuela misma, de la familia. Los pibes cobran visibilidad cuando pasan estas cosas, si no son invisibles. Si no, de ellos no se habla.

–Se los suele referir en relación al consumo o a su presunta peligrosidad.

–Sí, y no se ven los pibes que hacen un montón de cosas para salir adelante y llegar a ese 35 por ciento que se ve realizando su vocación, con todo el esfuerzo y el deseo que están poniendo. Hace años que se viene produciendo en las provincias, más especialmente en el interior de las provincias, una precarización laboral y una disminución de la oferta laboral, al mismo tiempo que una valoración a ultranza del consumo, en desmedro del valor del trabajo. Esto no es de ahora, viene pasando desde los ‘90, con el neoliberalismo, cuando también el Estado se fue retirando y fue dejando a los chicos como gestores de su destino. Son jóvenes que no cuentan con las herramientas que les permitan una inserción laboral plena, y caen en un desaliento paralizante, en el sentimiento de exclusión, de empobrecimiento y desencanto. ¿Y quién vuelve del desencanto, cómo se vuelve del desencanto? En este caso hablamos por los suicidios de estos jovencitos y jovencitas, pero el sentimiento de debilidad como sujeto activo para enfrentar un sistema social que les es injusto, sumado a la amenaza de no encontrar el reconocimiento del otro social –que en busca de eso está un joven también–, está propenso a no dar lugar a las generaciones que vienen. Y puede retornar generando un modo de respuesta fallida, la agresión contra otros, conductas violentas o delictivas, o reacciones autodestructivas como conductas adictivas, fugas de hogar, trastornos de alimentación, suicidios, manifestaciones depresivas. O puede suceder que prime la inhibición, y tenemos un combo: pobreza de interés, desgano, conductas evitativas, rechazos múltiples, todas respuestas de quienes frente a la incertidumbre sobre el futuro y el dolor de la frustración prefirieron renunciar a la pelea, tal vez porque en el futuro cercano se ven muertos o excluidos. Donde debería aparecer la lucha, la rebeldía, el fragor del eros, hay abatimiento y apatía. Lo que hay es una renuncia pulsional ante una realidad impotentizante que favorece, digamos así, la tendencia a la satisfacción pulsional directa en el consumo o la descarga por la acción.

–No es un panorama exclusivo de Rosario de la Frontera.

–Es en este instante Rosario de la Frontera, pero lo vemos a lo largo y lo ancho del país. El suicidio está entre las primeras diez causas de muerte en Latinoamérica.

–Hace menos de diez años, se estimaba que Argentina tenía la tasa de suicidios adolescentes más alta de Latinoamérica.

–Sí, y actualmente sigue siendo una de las primeras causas de muerte aquí. Eso sólo se puede resolver con políticas puntuales y dirigidas. ¿Qué estamos esperando? Tenemos epidemiología, los datos, el mapeo social de ese tipo de riesgo se puede hacer sin más. Y ahí es donde corresponde poner los recursos, los recursos humanos, las estrategias y pensar cada cosa. Además hay que tener en cuenta las voces de las víctimas, de los amigos, de los compañeros, acá no se escuchan las voces de los jóvenes. Y no sólo necesitan el apoyo en ese momento, sino algo continuo y en el tiempo, no sólo mientras dura la ola mediática. Más allá de Rosario de la Frontera, para nuestros jóvenes y adolescentes es necesario crear espacios con herramientas que permitan la inclusión. Que puedan contar en la generación de sus propias ideas, para apropiarse de su capacidad creadora, reconocerse autónomos, valorados. Para eso es necesario sostener ideales sociales de inclusión, que den garantías para disminuir esa incertidumbre. La vida sin esperanza termina en la parálisis de la voluntad. Poner un parche no nos va a servir de nada.




Echarle la culpa a Internet o a que los chicos son idiotas es siempre más fácil que replantearse qué está pasando, qué esquema productivo se está utilizando, qué responsabilidades tenemos con esto.

Y que el gobernador de Salta y de otras provincias sigua talando bosques, metiendo glifosato y dándole al cianuro para las minas que de eso seguro, la culpa también la tendrá Internet...





jueves, 17 de junio de 2010

Sobre los suicidios en Foxconn que fabrica Ipads, Ipods, Hewlett-Packard, Dell y otros...

Primera parte del programa de TV sobre Foxconn-Subtítulos en español realizados por Mirta.

Si quiere descargar los subtítulos en español.

Si quiere descargar el archivo .avi para verlo sin estar conectado a Internet.

Las otras partes del programa de TV en inglés.


Segunda parte del programa de televisión.


Si quiere verlo en YouTube.

Si quiere descargar los subtítulos



Si quiere descargar el archivo .avi para verlo sin estar conectado a Internet.



Tercera parte del programa de la TV China.


Si quieren verlo en youtube.

Gracias a Mirta por realizar los subtítulos!!
Las otras partes del programa de TV en inglés.


La noticia en NTDSpanish

"casualmente" no dice qué se produce en Foxconn o a que empresas le venden sus productos, para evitar ese olvido algunas de las empresas a las que Foxconn le vende:


  • iPhone y el iPad de Apple
  • Mac mini
  • Dell
  • Hewlett Packard
  • Placas madre basada en los chips de Intel para Intel Corp.
  • Packard; PlayStation 2 y PlayStation 3 de Sony;
  • Wii de Nintendo;
  • Xbox 360 de Microsoft,
  • teléfonos celulares de Motorola.

Algo más sobre Foxconn.




Trataremos de seguir las recomendaciones de la OMS sobre este tema.



miércoles, 16 de junio de 2010

Sobre los suicidios en Foxconn que fabrica Ipads-Iphones, Hewlett-Packard y otros

En esta entrada del blog dejamos una parte de la traducción de un artículo sobre Foxconn.:

En ese artículo se comentaba porque se habían suicidado en lo que va del año 9 personas. Foxconn es proveedora de varias empresas como Apple, Hewlett-Packard, Dell, PlayStation entre otras.

Su sede central está en Taiwan.

El articulo está traducido hasta una cierta parte, si alguien quiere traducirlo entero del inglés el original está acá.

En esa entrada se encuentran tres videos con un programa de la televisión taiwanesa con subtítulos en inglés:




Primera Parte.


La dirección en youtube de esta primera parte.

Si quiere ver esta primera parte con los subtítulos en español.



Segunda Parte.


La dirección en YouTube de esta segunda parte.



Tercera Parte.


La dirección en YouTube de esta tercera parte.




Descargué los subtítulos en inglés de estas tres partes, hice una traducción con un traductor automático, si alguien quiere darle una revisada sería bueno así podemos poner una versión en español aunque sea traducida del inglés y no del taiwanés original siempre será una aproximación, si alguien quiere hacerlo puede descargar los subtítulos de :

  1. La primera parte ya está con los subtítulos, puden verla en esta dirección.
  2. Segunda parte con los subtítlos en español ya revisados por Mirta.

  3. Tercera Parte de los subtítulos en inglés y traducción automática en español.

Si quieren descargar los subtítulos y el archivo .avi del programa de televisión:

  1. Primera parte del programa de televisión con los subtítulos en inglés y español separados.

  2. Segunda parte del programa de televisión con los subtítulos en inglés y en español separados.

  3. Tercera parte del programa de televisión con los subtítulos en inglés y español separados.



Si alguien quiere revisar los subtítulos en español lo que solicitamos es que:

  1. Los descarguen, puede ser el archivo con los subtítulos solamente o el que tiene el video y los subtítulos.

  2. Los revisen, piensen que la traducción que aparece ahí es la que se hizo de forma automática así que tiene bastantes errores. Pueden abrir los archvos srt con el block de notas de windows.

  3. Una vez que los hayan revisados nos los envíen a:

    Ppirataargentino#gmail.com

    Reemplacen # por @

Gracias!!





miércoles, 9 de septiembre de 2009

Lo de la India no tiene nada que ver con M.......


Fuente El Cronista.


"Pese a que en las últimas dos semanas las lluvias aumentaron, la temporada de monzones ha sido una de las peores en muchas años, lo que obligó al gobierno a declarar la sequía en alrededor de 278 distritos de 11 estados. Una buena temporada de monzones es vital para la India, ya que más de 70% de los 1.200 millones de habitantes del país viven en zonas rurales, y en alrededor de 60% de los casos la tierra que los productores utilizan para sus cultivos no tiene irrigación y, por lo tanto, depende de las lluvias.

Esta situación también ha empujado al suicidio por lo menos a 25 personas en el estado de Andhra Pradesh, en el sur del país, en los últimos dos meses porque los productores tienen graves problemas para pagar lo que deben. Desde 2001 casi 90.000 agricultores se suicidaron en la India a causa de las deudas, según un informe publicado por el gobierno."

Fuente El Cronista.