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jueves, 3 de marzo de 2011

La política del Ministro Casal del gobernador Scioli

Áudio de Horacio Verbitsky :

El periodista de Página/12, Horacio Verbitsky, le pidió al gobernador bonaerense Daniel Scioli y a sus funcionarios que “paren de mentir” al sembrar dudas sobre el accionar de la policía provincial en José León Suárez, donde asesinaron dos chicos durante una represión tras el descarrilamiento de un tren.

"La policía llegó a un lugar donde no había saqueos, había curiosos mirando y llegó a los tiros" y aseguró que "el ministro (de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal) y el gobierno de la provincia inventan una supuesta confrontación con el gobierno nacional al cual me atribuyen pertenecer", señaló: "Ni (León) Arslanian ni yo pertenecemos al gobierno ni somos asesores de Nilda Garré", desmintió Verbitsky.

Presione en play si quiere escucharlo.




Fuente Diario Perfil.

miércoles, 2 de junio de 2010

Al final la rateada acabó con la "Mejor Policía del Mundo"....

Fuente Página 12


Escándalo por la represión platense

La Asamblea Permanente por los Derechos de la Niñez denunció la represión, en La Plata, durante una rateada convocada en Facebook. Los organismos de DD.HH. coordinan acciones conjuntas. Algunos chicos fueron secuestrados unas horas. La Bonaerense se justificó.


Por Carlos Rodríguez

Distintas organizaciones de derechos humanos, sindicales y estudiantiles se reunieron en La Plata para coordinar acciones tendientes a “repudiar la acción represiva por parte del Estado” que se produjo el viernes pasado, en la plaza Moreno de esa ciudad, contra varios centenares de estudiantes secundarios que se habían reunido allí para participar de una “rateada” convocada a través de la red social Facebook. La reunión fue llamada por la Asamblea Permanente por los Derechos de la Niñez (APDN), que denunció que en los sucesos del viernes se produjo “la detención durante cuatro horas de 17 personas, 15 de ellas menores de edad, que fueron encerradas en dos comisarías, algunas de ellas golpeadas sin que hubiera razón alguna”. Rodrigo Pomares, de APDN, dijo que uno de los casos más graves fue el sufrido por “una menor que fue retenida durante casi dos horas en un patrullero, antes de ser llevada a la comisaría primera. Cuando los abogados llegaron a la seccional para preguntar por ella, las autoridades policiales dijeron que no sabían dónde estaba. Estuvo ‘desaparecida’ durante dos horas, hasta que pudimos encontrarla”.

Las organizaciones, entre las que se encuentran El Comité contra la Tortura de la Comisión Provincial de la Memoria, el Sindicato Unico de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba), varias facultades, centros de estudiantes y partidos políticos, acordaron difundir una “carta abierta” repudiando lo ocurrido, organizar una marcha de protesta contra la violencia policial y analizar la posibilidad de realizar “denuncias penales, públicas y políticas porque se trata de hechos que se vienen repitiendo en La Plata y que responde a una política estatal”, afirmaron Rodrigo Pomares y Carola Bianco, de APDN, en diálogo con Página/12.

“Trece de las detenciones se produjeron en la comisaría primera de La Plata y las otras cuatro en la Comisaría Federal”, que pertenece, como su nombre lo indica, a la Policía Federal. “La mayoría de los chicos que estuvieron detenidos tiene entre 14 y 16 años. Son chicos que estaban haciendo una travesura, no tenían ninguna intención violenta. Hubo varios golpeados, pero sobre todo dos, que tenían marcas en la cara y en el cuerpo. A uno de los pibes le dieron una paliza importante. La madre de uno de ellos iba a realizar la denuncia penal, pero luego desistió, por miedo”, sostuvo Pomares.

El caso está siendo analizado por el defensor oficial de jóvenes Julián Axat. “Intervino la Justicia del Joven de La Plata, porque los chicos no tenían que estar en comisarías. A la chica que retuvieron en el patrullero la llevaron a la comisaría primera, ni siquiera a la Comisaría de la Mujer. Lo que ocurrió es muy grave porque ahora nadie se hace cargo de la orden de reprimir”, dijo Pomares. “La brutalidad de la intervención policial fue tremenda. Hubo golpes, se usaron balas de goma y los policías de la comisaría primera dijeron que ‘nadie’ tenía que autorizarlos a reprimir, que ellos podían hacerlo sin orden previa, lo que es muy grave”. El Comité contra la Tortura y la APDN están realizando un informe completo sobre lo sucedido, con testimonios de los chicos que participaron de la “rateada”. La APDN comenzó a trabajar en julio de 2008 “cuando un grupo de jóvenes y niños fueron expulsados por 25 adultos con el rostro tapado, cadenas y palos, de la glorieta de la plaza San Martín, donde se habían instalado luego de que los echaran de un predio perteneciente a la Facultad de Humanidades”, explicó Bianco.

El 20 de mayo pasado, la APDN hizo una marcha de antorchas y proyectó un video, para dar “una visión distinta de lo que se dice hoy sobre seguridad e inseguridad, para enfrentar el discurso de mano dura que tiene a la represión como comodín. Trabajamos con chicos en situación de calle que son estigmatizados como si fueran delincuentes. Se los trata como material descartable y terminan atrapados en el sistema penal y en la delincuencia porque nadie les da ninguna posibilidad”.



Al final la famosa rateada que , aparentemente fue un fracaso, se convirtió en goma por parte de la cana bonaerense.

Ojalá todos los medios que salieron a "demonizar" facebook y la rateada salgan ahora a decir algo sobre esta represión indiscriminada....Aunque dudo...


Si alguien sabe cuál es el video de la APDH sobre la policía y la seguridad avise en los comentarios y si saben de donde descargarlo mejor!!


jueves, 29 de abril de 2010

El Gran Hermano Scioli te está mirando...


UN MUNDO VIGILADO de Armand Mattelart (una realidad Orwelliana)1/2

Si quiere verlo en YouTube.


UN MUNDO VIGILADO de Armand Mattelart (una realidad Orwelliana)

Si quieren verlo en YouTube.


Los videos de arriba de Armand Mattelart tienen que ver con esta entrada de Derecho a Leer


En donde comenta ésta nota de Crítica Digital.


Otros videos interesantes de Mattelart en youtube, tienen más que ver con los medios y su poder:

  1. Entrevista a Mattelart 1 en youtube


    Áudio de la entrevista


    Si quiere descargar el archivo mp3 de la entrevista


  2. Entrevista a Mattelart 2, video en youtube


    Áudio de la entrevista a Mattelart

    Si quiere descargar el áudio en mp3 de la segunda parte de la entrevista.


  3. Mattelart en el Foro Social Mundial, video en youtube

    Áudio de la entrevista a Mattelart hecha por Radio Nederland

    Si quieren descargar el áudio de la entrevista, archivo mp3



miércoles, 18 de noviembre de 2009

Scioli: Críticas al Proyecto del nuevo Código de Faltas

GRAVE AMENAZA A LAS LIBERTADES DE LOS BONAERENSES. LA DEMOCRACIA MALHERIDA.

El proyecto del nuevo Código de Faltas del Gobernador Scioli y su Ministro Stornelli amenaza gravemente las libertades y derechos de los bonaerenses, atacando los fundamentos de nuestra democracia.
La iniciativa no sorprende. Desde la asunción del gobernador, la política en materia de seguridad retornó a las propuestas de “mano dura” y mayor poder para la estructura policial, afirmando que de esta manera se reduciría el delito y la violencia en la calle. Pidieron “mayor poder de fuego” y que la policía ganara las calles.
Hoy, a consecuencia de esa política, se han hecho habituales prácticas policiales cada vez más violentas y violatorias de derechos y garantías constitucionales. El retorno de los procedimientos masivos de detención de personas (razzias) y el uso cada vez más extendido de las detenciones por averiguación de antecedentes o identidad son un reflejo del amplio margen de arbitrariedad que se ha depositado en la fuerza policial más grande, politizada, corporativa y corrupta del país.
En esta dirección se inscribe el nuevo proyecto de Código de Faltas, inconstitucional por donde se lo analice y pensado para una sociedad que dejó de existir hace 100 años. Con esta herramienta se avanza en la criminalización de la protesta social y se profundiza la represión de los sectores pobres y excluidos de la sociedad.
Mientras el gobierno nacional impulsa la asignación universal para estos sectores, el gobierno provincial propone darle más poder a la policía para que los encierre.
Este proyecto de Código, más autoritario que el actual (que fuera sancionado por un gobierno militar), otorga más facultades discrecionales y arbitrarias a la policía bonaerense.
Con el nuevo Código se podrá meter presos a vagabundos, mendigos, merodeadores, borrachos, “trapitos” o cuidacoches, limpiavidrios, vendedores ambulantes sin autorización, intérpretes de sueños, parapsicólogos, travestis y prostitutas.
Pero además afecta la vida de todas las personas, prohibiendo y castigando con arresto las despedidas de solteros y recibidas de estudiantes donde se saque parte de la ropa o arrojen sustancias que afecten su aspecto, se tome cerveza o se juegue al fútbol en la plaza o las veredas, tirar agua durante el carnaval o llevar una llave sin poder explicar su tenencia. Tampoco los ciudadanos podrán cubrirse el rostro en la calle o gritar en su propia casa.
Como si esto fuera poco, apunta al corazón de la democracia reprimiendo las manifestaciones públicas: se podrá detener a los que participan en marchas o reunión de personas, los que escriben graffitis y leyendas, los que pegan carteles en lugares no autorizados, los que se reúnen “tumultuosamente”, los que participan de piquetes, cortes de calle o escraches. También los que insulten en la calle o hagan un dibujo torpe que ofenda la “decencia pública”.
La locura punitiva desatada por el gobierno provincial arrestará también a los comerciantes que les vendan bebidas alcohólicas a los mayores de 18 años y contribuyan con ello a su borrachera, a los integrantes de clubes o asociaciones que realicen espectáculos públicos sin cumplimentar con todas las medidas municipales, provinciales y nacionales de seguridad, a quienes hagan ruidos o toquen campanas que afecten la tranquilidad de la población y a los padres cuyos hijos menores dejen la escuela.
A los que no puedan pagar las elevadas multas (por ej. más de $ 7.000 para un cuidacoche), la misma se convertirá en arresto. Vuelve la prisión por deudas del derecho romano.
La reforma crea la figura del juez contravencional en cada municipio y dispone la creación de cárceles para contraventores. El juez será designado por el gobierno provincial con acuerdo de los intendentes y por el plazo de 5 años. Este funcionario administrativo tiene facultades para imponer penas privativas de la libertad, que pueden ir hasta 1 año de arresto y disponer allanamientos e internaciones de alcohólicos sin plazo alguno. Sin lugar a dudas esto es una clara intromisión del Poder Ejecutivo en facultades propias e indelegables del Poder Judicial. En tiempos de crisis, donde la provincia no paga planes sociales o becas, se crea una nueva burocracia administrativa y más cárceles para contraventores en cada municipio.
Además hace realidad un sueño del gobernador Scioli bajando la edad de imputabilidad y permitiendo que se arreste a los jóvenes desde los 14 años.
Demuestra también un desprecio inmenso al derecho internacional: la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso “Bulacio vs. Argentina” ordenó al Estado argentino que garantice la no repetición de hechos como la muerte sufrida por Walter Bulacio originada en una razzia policial, adoptando medidas legislativas necesarias para adecuar el ordenamiento jurídico interno a las normas internacionales de derechos humanos (como la necesidad de orden judicial previa para privar de la libertad a una persona). También cuestionó las prácticas y las normas que facultan a las policías de todo el país a detener personas arbitrariamente por contravenciones.
El gobierno provincial ha tomado el camino de restringir la libertad de todos, en aras de suplir su ineficiencia para diseñar políticas inclusivas para toda la sociedad, único remedio probado a nivel mundial para disminuir la inseguridad. Ha hecho una opción que nos acerca al precipicio del autoritarismo, hiriendo de gravedad a nuestra democracia.

ADHIEREN:
  • COMISION PROVINCIAL POR LA MEMORIA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES.
  • CTA (Central de Trabajadores Argentinos) PROVINCIA DE BUENOS AIRES
  • CTA LA PLATA
  • ATE (Asociación de Trabajadores de Estado Provincia de Buenos Aires)
  • SUTEBA (Sindicato Único de Trabajadores de la Educación )
  • AJB (Asociación Judicial Bonaerense).
  • FORO PROVINCIAL POR LOS DERECHOS DE LA NIÑEZ LA ADOLESCENCIA Y LA JUVENTUD.
  • CONSEJO LOCAL DE PROMOCIÓN Y PROTECCION DE DERECHOS DEL NIÑO, NIÑAS Y ADOLESCENTES DE LA PLATA
  • ASOCIACION PENSAMIENTO PENAL
  • CEPOC (Centro de Estudios en Política Criminal)
  • CELS (CENTRO DE ESTUDIOS LEGALES Y SOCIALES)
  • Fundación Sur.
  • GESPYDH (Grupo de Estudios sobre Sistema Penal y Derechos Humanos), Instituto Gino Germani, Facultad de Ciencias Sociales, UBA
  • Observatorio de Adolescentes y Jóvenes, Instituto Gino Germani, Facultad de Ciencias Sociales, UBA
  • LADH (Liga Argentina por los Derechos del Hombre)
  • Nuevo Encuentro La Plata
  • COPADI (Colectivo por la Diversidad)
  • APDH LA MATANZA
  • ASOCIACIÓN CIVIL EL COIHUE
  • Nuevo Encuentro Bahia Blanca
  • Agrupación de abogados "Justicia y Compromiso" del Departamento Judicial de Lomas de Zamora.
  • PROYECTO SUR MESA PROMOTORA PERGAMINO
  • Dr. Roberto F. CIPRIANO GARCIA
    Coordinador
    COMITE CONTRA LA TORTURA
    COMISION PROVINCIAL POR LA MEMORIA



Peor que el código de la dictadura!!:



OPINIÓN

Peor que la dictadura
Hugo Cañón (Presidente de la Comisión de la Memoria)

El proyecto es retrógrado. Es un enorme salto para atrás. Amplía las facultades policiales a límites intolerables. Es una aplicación paralela al Código Penal. En este proyecto se fijan figuras prácticamente delictivas con penas muy altas. Se crean juzgados administrativos al margen del Poder Judicial. Nosotros vamos a buscar que no se sancione la ley, que es una carta blanca a la policía, que va a poder detener a cualquier persona que se le ocurra. Entran todos, las travestis, los vagabundos, los que estén en una despedida de solteros. La policía se convertiría en árbitro de la conflictividad social.

Desde que asumieron el gobernador Daniel Scioli y el ministro Stornelli hablaron de mano dura, de aumentar el poder de fuego a la policía. Esto trajo como consecuencia prácticas policiales cada vez más violentas y violatorias de derechos y garantías constitucionales. El retorno de las razzias y el uso cada vez más extendido de las detenciones por averiguación de antecedentes. Esto es sin control de la Justicia. Este proyecto es peor que la Ley de Faltas actual, que es de la dictadura. Con esto se busca atacar el aspecto superficial de la inseguridad. En vez de ir contra las estructuras policiales corruptas, se ataca a los más vulnerables. Es como decía Susanita, el personaje de Quino en Mafalda: “Qué feo que quedan los pobres, hay que hacer un paredón para que no se vean”. Con esto se busca lo mismo, sacarlos de las calles.


Crítica Digital




domingo, 30 de noviembre de 2008

Parece que quieren seguirla con la mano dura....


Por Horacio Verbitsky



Mientras el gobierno nacional anuncia cada día nuevas medidas para atemperar el impacto sobre la producción y el empleo de la crisis originada en la economía global, cuyos primeros efectos producen inseguridad social, los gobernadores de Buenos Aires y Mendoza, Daniel Scioli y Celso Jaque, han iniciado sus respectivas campañas para las elecciones legislativas del año próximo con leyes, decisiones administrativas y anuncios sobre un aspecto emergente de ese malestar. En ambos casos se trata de medidas de nula eficacia y segura inconstitucionalidad. Las palabras escritas en los discursos o en las leyes son de producción fácil y bajo costo, aunque de gravosas consecuencias. En ambas provincias las medidas impulsadas por los respectivos gobiernos, pero en Mendoza también auspiciadas por la oposición cleta, contradicen políticas del gobierno nacional y resoluciones del sistema interamericano de derechos humanos. Scioli y Jaque coinciden hasta en el lenguaje caricaturesco que emplean: con entonación bélica ambos dicen que están en lucha con “el enemigo”. En la provincia de Buenos Aires compiten en desatinadas propuestas represivas los ministros de Seguridad, Carlos Stornelli, y de Justicia, Ricardo Casal. En Mendoza esa misma pugna destructiva del estado de derecho enfrenta a Jaque y al vicepresidente Julio Cobos, ambos vigilados por el conservador Partido Demócrata, la única derecha que osa decir su nombre y cuyas principales figuras participaron en la añorada dictadura militar. Según el ex Fiscal de Estado y ahora legislador demócrata Aldo Giordano, la Constitucion está embarazada de los tratados de derechos humanos, terapia que irrita a los nostálgicos de la violación fascista. Buenos Aires y Mendoza son las dos provincias con el peor record policial en los 25 años transcurridos desde la finalización de la dictadura militar, con mayor número de casos de gatillo fácil, desaparición de personas y maltratos carcelarios. En Mendoza se aplica la pena de muerte por electrocución. Así murió en su celda hace tres semanas un muchacho de veinte años, Leonardo Palacio Méndez, condenado a prisión perpetua por el asesinato de la señora Laura Abonassar en presencia de su hijita, un caso que conmovió a la provincia. Después que él murieron en la cárcel de Cacheuta Carlos Alberto Montenegro y en el complejo San Felipe de Boulogne sur Mer Diego Sánchez. Según la versión oficial ambos se suicidaron. Una delegación legislativa que visitó el penal de Almafuerte dijo que la mayor parte de los internos no realizan actividades resocializadoras por falta de guardiárceles. Pasan hasta 23 horas por día en sus celdas.





El consumo de alcohol y tabaco supera con amplitud al de las sustancias ilegales.



Desplante y connivencia




Scioli fue explícito en su cuestionamiento al proyecto anunciado por la presidente CFK y su ministro de Justicia, Seguridad y Derechos humanos, Aníbal Fernández, de despenalización de la tenencia de sustancias estupefacientes para consumo personal. En un reportaje a un diario platense dijo: “Estoy en contra de la despenalización. No quiero la droga en ninguna de sus formas. Soy muy claro, no puedo quedar bien con todo el mundo. O defiendo a la gente, o defiendo la vida, o defiendo la droga”. El gobierno nacional guardó silencio ante el desplante, pero la respuesta llegó sin demora desde otro poder federal: el ministro de la Corte Suprema de Justicia Raúl Zaffaroni en una entrevista con adolescentes realizada en dependencias del Ministerio de Educación dijo que no hay distribución de drogas sin connivencia oficial. También para Zaffaroni el poder punitivo del Estado debe dirigirse a los traficantes y no a los consumidores de sustancias de uso prohibido. Su mención a la “connivencia oficial” apunta en forma apenas disimulada al involucramiento de autoridades de seguridad de la provincia que gobierna Scioli en el tráfico de precursores químicos como la efedrina, que desde aquí se envían a México. Buenos Aires tiene tres grandes puertos, como Bahía Blanca, Mar del Plata y Zárate-Campana, cuyo control compete a su policía. Hace pocos días tres de sus hombres se tomaron a trompadas con efectivos de la Policía Federal en el galpón de San Miguel donde los federales habían montado una paciente operación de inteligencia, que incluyó muchas horas de filmación. Parte del material grabado muestra la llegada al depósito de los tres miembros de la policía de Scioli. Tocaron el timbre, aguardaron a que les abrieran, ingresaron como si los aguardaran y fueron sorprendidos por los federales en pacífica conversación con los ocupantes del local en el que se secuestraron 750 kilogramos de cocaína. Dos de los tres bonaerenses trabajaban en el ministerio de Seguridad y ni la jefatura regional especializada en narcotráfico ni la justicia les había ordenado el procedimiento. El tercero era un retirado que los acompañó. Es difícil no asociar este episodio con las altisonantes palabras del gobernador. Este año la sala I de la Cámara Federal de la Capital declaró inconstitucional el artículo de la ley de estupefacientes que pena la tenencia para consumo personal. Stornelli, que aún no había pedido licencia como fiscal federal para asumir el ministerio de Seguridad, se opuso.




Contracaras



En el mismo reportaje, Scioli dijo que libraba “una lucha a fondo contra la droga” porque “es la raíz del delito, mi enemigo, la contracara de la vida”. Palabras similares usó Celso Jaque. Al presentar en Mendoza su “Acuerdo social por la seguridad” dijo que “los delincuentes son nuestros enemigos” y que él encabezaría el combate. El último libro de Zaffaroni se titula precisamente El derecho penal del enemigo. Allí sostiene que la incorporación al derecho penal del concepto de enemigo equivale a la aniquilación del estado de derecho. La admisión jurídica de la existencia de una categoría distinta de personas, a quienes se pone bajo sospecha antes de que cometan algún acto punible, es siempre el primer síntoma de la destrucción autoritaria del estado de derecho, salvo en caso de guerra. Para el teórico alemán Gunther Jakobs es posible la coexistencia de ese derecho penal del enemigo con otro paralelo derecho penal del ciudadano, en el que siguen rigiendo incontaminados los derechos y garantías de la tradición liberal. Zaffaroni no está de acuerdo: tarde o temprano, dice, esa idea termina en la supresión física de los enemigos. La idea de que hay personas a las que hay que encerrar porque son peligrosas “acaba en el campo de concentración”. Para el magistrado de la Corte Suprema el actual discurso de la seguridad ciudadana es un reciclaje del que usaron las dictaduras de la seguridad nacional. “Su legitimación no puede provenir ni siquiera de groserías míticas sino que se reduce a puro mensaje publicitario con predominio de imágenes”, con las que el poder punitivo se vende como una mercancía. Zaffaroni publicó estas páginas un año antes de que Scioli y Jaque fueran elegidos para gobernar sus provincias.









Cuadro 2


Cuatro años no es nada



Gráfico 21. Prevalencias de vida de consumo de sustancias ilegales, marihuana y cocaína de la población de 16 a 65 años. Total para localidades de 100 mil y más habitantes.


Fuente: Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas 2004 (ENCoSP-2004) y Encuesta Nacional sobre Prevalencias de Consumo de Sustancias Psicoactivas 2008 (ENCoSP-2008). INDEC




Las encuestas de 2004 y 2008: sin aumento en el consumo de cocaína.


Mitos urbanos



Como buena parte de la publicidad, el discurso de Scioli se basa en una selección engañosa de los datos reales. En 1989 el Congreso sancionó y Carlos Menem promulgó la Ley 23.737, sobre tenencia y tráfico de estupefacientes, que ya contemplaba las cuestiones que Scioli descubre ahora. Su artículo 13 incrementa en un tercio la pena de cualquier delito facilitado o ejecutado mediante el uso de estupefacientes. Es decir que el maestro político de Scioli incluyó antes que él en la legislación nacional el presunto nexo entre consumo de estupefacientes y criminalidad. El dato más significativo que el gobernador omite es que en las dos décadas de vigencia de la ley no se produjo en todo el país ni una sola condena por el agravante del uso de alguna de esas sustancias para facilitar o ejecutar otro delito. Según datos de la Corte Suprema de Justicia, de la Procuración General y de la Defensoría General de la Nación, citados por el Comité Científico asesor del Ministerio de Justicia en materia de control del tráfico ilícito de estupefacientes, sustancias psicotrópicas y criminalidad compleja, “del total de ingresos al sistema penal casi el 70 por ciento corresponde a tenencia y consumo personal y son producto de decomisos en la vía pública”. Integran ese comité especialistas tan destacados como los jueces Horacio Cattani, Roberto Falcone, Patricia Llerena y Martín Vázquez Acuña, la fiscal Mónica Cuñarro, la médica sanitarista Alicia Gillone, la psicóloga y asistente social Eva Giberti y el sociólogo Alberto Calabrese.



Hay dos interpretaciones, complementarias y no excluyentes, para estos datos impresionantes:



- las fuerzas de seguridad sólo han sido eficientes para arruinar la vida a jóvenes consumidores detenidos en la calle, cuyas causas, reales o inventadas, entorpecen el sistema penal y consumen sus recursos en una cuestión de absoluta irrelevancia social, o



- la imagen repetida ad nauseam por medios de comunicación y políticos sobre “la droga” como deus ex machina de las formas de criminalidad más abominables que inquietan a la sociedad es una construcción que no se sostiene en datos objetivos comprobables.




Según las estadísticas de la Secretaría de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, de 10.500 causas por estupefacientes iniciadas en un año, 6700 son por tenencia o consumo y 3600 por pequeño comercio. La policía detuvo a 6000 personas, pero sólo 300 recibieron prisión preventiva por parte de un juez.







Cuadro 3


El uso indebido de drogas, UID






Seis de cada diez llegan intoxicados con alcohol



Tres minutos con la realidad



La propuesta oficial de despenalización se formuló sobre la base del estudio más completo sobre consumos de distintas sustancias, diseñado por los ministerios de Justicia y de Salud y realizado sobre una muestra de 51.162 viviendas por el Indec. La importancia que el gobierno le asigna se mide por la asistencia a su presentación de la presidente CFK y de los ministros Alicia Kirchner, Graciela Ocaña, Juan Carlos Tedesco, Florencio Randazzo, Carlos Tomada y Aníbal Fernández. La encuesta midió la proporción de personas de entre 16 y 65 años que consumieron alguna sustancia psicoactiva al menos una vez en su vida. En el caso de drogas legales, como tranquilizantes y estimulantes, se refiere al consumo sin indicación médica y en mayor cantidad y/o por más tiempo de lo indicado por una médica o un médico. Como se observa en el cuadro 1 el consumo más generalizado es el de alcohol, con el 76,8 por ciento de los encuestados, seguido por el de tabaco, con el 52,5 por ciento. En tercer lugar, con un distante 7,2 por ciento, aparece la marihuana, luego los tranquilizantes, con el 3 por ciento, la cocaína con el 2 por ciento y los estimulantes con el 0,9 por ciento. En todos los casos estas cifras son para el promedio de los dos sexos y en todo el país. No es necesario aclarar que si incluye a personas que probaron sólo una vez las respectivas sustancias, los porcentajes deben ser muy superiores a los de adictos. Este mapa se complementa bien con la estadística de la Unidad de Toxicología del Hospital de Agudos Juan Fernández, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: de las 1705 consultas recibidas en la guardia de urgencias el año pasado, el 57 por ciento se debió al alcohol, el 12 por ciento a psicofármacos como la benzodiazepina y 31 por ciento a otras sustancias. El Indec había realizado otro estudio nacional sobre consumo de sustancias psicoativas en 2004. En ese caso fue encargado por la Sedronar y comprendió 7500 casos. Si bien no son trabajos idénticos, tienen una base metodológica común que permite realizar comparaciones válidas. Por ejemplo, que en promedio nacional el consumo de cocaína se mantuvo estable y el pequeño aumento en el consumo de sustancias ilegales se produjo con marihuana, cuyo efecto según la experiencia médica la aproxima a un tranquilizante y no incrementa la agresividad como la cocaína.



El ET



En Mendoza, Jaque promulgó una ley propuesta por legisladores que responden al Vicepresidente Cobos y apoyada por radicales, demócratas y justicialistas, que crea un cuerpo policial secreto, con 30 vehículos no identificables, que se encargarán de controlar infracciones de tránsito. Tendrán balizas de quita y pon, equipos de radio, letreros luminosos y cámaras filmadoras. Además modificó el régimen de excarcelaciones, algo que ahora está tratando de hacer Scioli en Buenos Aires. La reforma procesal mendocina generalizó el uso de la prisión preventiva, que los jueces deberán aplicar como regla, cuando la Constitución y los tratados internacionales de derechos humanos que tienen su mismo rango sólo la autorizan si existe peligro fundado de que el imputado se fugue y/o entorpezca la investigación. En el caso uruguayo Peirano Basso, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sostuvo el año pasado que la prisión durante el proceso no puede basarse “en fines preventivos como la peligrosidad del imputado, la posibilidad de que cometa delitos en el futuro o la repercusión social del hecho”. En cambio la ley mendocina obliga al juez a dictar la prisión preventiva cuando “a prima facie, se pudiere establecer que el imputado hubiere cometido dos delitos o más, de manera reiterada, continua o discontinua, en tiempo y lugar en contra de un mismo tipo de bien jurídico tutelado, sea o no pasible de condenación condicional.” Esta finalidad retributiva corresponde a la pena, después del proceso y la condena, y no a una medida cautelar, limitada por el principio de inocencia. En 1998, en el caso Nápoli, la Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucional la exclusión de cierta categoría de personas del régimen general de excarcelación, sobre la exclusiva base de la naturaleza del delito imputado y la repulsa social de ciertas conductas para “combatir el auge de determinada delincuencia ante la necesidad de mayor protección de determinados bienes jurídicos”. La ley mendocina obliga al encarcelamiento automático de los acusados por delitos menores, como lesiones leves, hurto, injurias, o cualquiera de los penados con multa, que permanecerán detenidos como procesados, mientras se presume su inocencia, y recuperarán su libertad en caso de ser condenados, ya sea que la pena sólo fuera de multa o de posible ejecución condicional. Les convendría ser condenados y obtener así la libertad. Además esta reforma implicó el incumplimiento de las obligaciones impuestas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos y por la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre las personas privadas de libertad en la provincia. En 2005, el Estado argentino suscribió un acta junto a la CIDH, en la que se comprometió a “disminuir el hacinamiento mediante la reducción de la cantidad de personas encarceladas en prisión preventiva”, mediante el uso de mecanismos alternativos a la prisión preventiva. Sobre esa base, hace ahora un año la Corte Interamericana reclamó al Estado argentino que cada dos meses informe sobre el cumplimiento de esa obligación. Scioli y Jaque están girando en forma irresponsable sobre el crédito del gobierno nacional en materia de derechos humanos.




Rückauf vuelve



La reforma del Código Procesal bonaerense volvería a endurecer el funcionamiento del sistema penal, tal como hicieron Carlos Rückauf Felipe Solá hace ocho años, con resultados desastrosos. También implicaría una desobediencia a decisiones de la Corte Suprema y del sistema interamericano de derechos humanos y agravaría las condiciones de detención inhumanas, crueles y degradantes a las que están sometidas las personas privadas de libertad en Buenos Aires. Casal convocó para discutir el proyecto a algunos jueces, a representantes de los abogados y trabajadores judiciales, pero no abrió el debate a todas las instancias judiciales ni a las organizaciones no gubernamentales que trabajan en el tema y advierten sobre el mal funcionamiento del sistema penal, que desembocó en la tragedia de Magdalena de 2005, cuando 34 personas murieron quemadas vivas o asfixiadas. Además de usar la prisión preventiva como pena, igual que en Mendoza, Scioli y Casal intentan suprimir las medidas alternativas a la prisión preventiva, debido a la conmoción que provocó un múltiple homicidio cometido por un hombre que debía estar en su casa, con una pulsera electrónica. Como es costumbre en administraciones de grosera ineficacia, en vez de perfeccionar los procedimientos administrativos para que el control sea efectivo, el gobierno bonaerense pretende que la libertad durante el proceso pueda concederse en forma excepcional y por “razones humanitarias”, sólo a enfermos terminales y mujeres embarazadas. Además el proyecto aniquilaría el derecho a ser juzgado en un plazo razonable y la proporcionalidad y equivalencia de la prisión preventiva en relación con la pena probable, al establecer un plazo en prisión preventiva de cuatro años, hasta el momento del veredicto de primera instancia, luego del cual el plazo sería determinado según la “apreciación judicial”. Scioli también se propone restringir de modo injustificable el hábeas corpus, impidiendo su empleo contra resoluciones judiciales. Al favorecer el juicio abreviado en los casos en que el fiscal pidiera una pena de hasta 15 años de prisión el proyecto deja pocos casos al margen, con lo cual se pasaría de las detenciones sin condena que alcanzan hoy al 80 por ciento de los personas privadas de su libertad en Buenos Aires, a las condenas sin juicio. Tanto el uso abusivo de la prisión preventiva como la ampliación de los plazos, los juicios sumarísimos y la debilidad de la defensa oficial que atiende a ocho de cada diez detenidos pero tiene menos de la mitad de la dotación de personal que el ministerio público fiscal, procuran extorsionar a esas personas para que se allanen a la acusación en un juicio abreviado y convaliden así el tradicional armado policial de causas contra personas sin recursos para impedirlo. A partir del fallo de la Corte Suprema de Justicia de mayo de 2005, por primera vez en décadas disminuyó la cantidad de personas encarceladas en Buenos Aires, tendencia que Scioli ha conseguido quebrar con su discurso represivo y sus proyectos de ley irrespetuosos de derechos y garantías.




viernes, 28 de noviembre de 2008

“Scioli no escucha a los de abajo”


Por Tomás Eliaschev

La inseguridad se cobró una nueva víctima. No se trata de una persona que sufrió un robo, sino de Martha Arriola, la subsecretaria de Niñez y Adolescencia que se alejó del gobierno de Daniel Scioli por estar en total desacuerdo con su idea de bajar la edad de imputabilidad.

Formada en el catolicismo de base, en el peronismo militante y en la educación popular, su discurso se opone firmemente a los planteos de “mano dura”. Tanto es así que el miércoles 12 de noviembre participó de la marcha contra de la criminalización de los niños frente a la Casa de Gobierno bonaerense. Después de renunciar a su cargo “por principios”, Arriola recibió a Veintitrés en su casa de la periferia platense, donde la inseguridad acecha en todas las esquinas.

–¿Por qué dejó el cargo?

–No por despecho o venganza, como dijeron algunos medios con términos machistas: esto es política pública. Fundamentalmente, renuncié porque fue una irresponsabilidad y un dato falso la cifra que el jefe de policía Daniel Salcedo soltó al aire: que por año hay un millón de delitos cometidos por pibes. Este dato lleva a la conclusión de que el problema de la inseguridad es que los menores delinquen. Ahí había dos ceros de más: los delitos no superan los diez mil, de los cuales más de la mitad son contra la propiedad, lo que habla de la naturaleza del problema, que es fundamentalmente la exclusión social. En el año, hubo 65 delitos graves cometidos por pibes de menos de 16 años. Fíjense qué universo absolutamente posible de trabajar. Pero ciertos medios lo amplifican de manera tremenda.

–¿Hay distintas posturas en el gabinete de Scioli?



–Hay una disputa política entre el área de Seguridad, a cargo de Carlos Stornelli, y la nuestra, el Ministerio de Desarrollo Social, a cargo de Daniel Arroyo. Pensé que se podía generar allí un polo más progresista que recuperara los sueños del pueblo bonaerense de tener mejores condiciones de vida. Hasta ahora.


–¿Cuándo cambió de opinión?

–Un punto de inflexión fue la conferencia en la que Scioli habló de bajar la edad de imputabilidad, con Arroyo sentado en la misma mesa. Yo no había sido consultada ni informada, siendo titular del área. Lo vi por televisión, en un bar, y me quedé helada.

–¿Cuál era su plan para mejorar la situación de los menores?

–Apuestas como el Programa de Integración Comunitaria, un plan de impacto masivo que va al rescate de los pibes que “hacen esquina”. Proponemos la creación de muchos grupos de diez pibes acompañados por tres educadores populares. La clave del rescate es el cuerpo a cuerpo. Esto es una gesta: una tarea de técnicos y militantes, de organizaciones comprometidas con los pibes, un ejército de compañeros y compañeras, cuadros, educadores populares. Los pibes nos piden a gritos presencia del Estado.

–¿El programa empezó?

–Todavía no, aunque lo entregamos en abril. Arroyo firmó la resolución en julio y me dijo que el recurso –unos 27 millones de pesos– estaba. La apuesta era que el dinero saliera antes de diciembre. Todavía tengo la expectativa de que salga. Me comprometí ante más de 120 intendentes que así iba a ser. Si no sale, espero que se le tiren al cuello a Arroyo.

–¿Tuvo más trabas?

–Innumerables. En los institutos se trabaja en una situación muy precaria. Mucho pibe, poco espacio físico, poca gente trabajando. Para este año esperábamos 120 designaciones, de las seiscientas que se requieren para cubrir todo el sistema –no sólo institutos, sino también los centros de referencia que trabajan medidas alternativas a la privación de la libertad–, y se hicieron unas cuarenta. Esto es un incendio. Necesitamos celeridad y un ente autárquico que dependa directamente del gobernador.



–¿Qué piensa de las detenciones por el crimen del ingeniero Barrenechea?

–Es poco claro que los detenidos sean los autores del hecho. Han aparecido versiones muy fuertes de que han sido golpeados y hasta torturados para confesar.

–¿Y de la fuga de uno de los detenidos?

–De nuevo, los últimos episodios de fugas son muy confusos. En 72 horas hubo situaciones llamativas que a veces ocurren en los cambios de gestión. Desestabiliza dejar salir a chicos. Genera que se diga “esto no está funcionando bien, hay que encerrarlos más, reforcemos, pongamos más policía”.

–¿Qué hay que hacer con un pibe menor de 16 años que mata?

–La primera intervención es el aislamiento. Si cometió un delito grave, el pibe está impactado fuertemente y es necesario tomar una medida extraordinaria: “abrigarlo ” por treinta días para trabajar con él, con su familia y con su entorno. La mayor cantidad de veces son pibes con problemas de adicción, que inhalan pegamento o consumen paco.


–¿Ahí interviene el Ministerio de Salud?

–El sistema de salud pública de la provincia no tiene dispositivos para trabajar con pibes con problemas de adicción: ni uno. Pese a lo que habíamos acordado con el ministro de Salud Claudio Zin, fuimos infinidad de veces con pibes en crisis de adicción a las guardias de hospital y no los reciben, o no saben cómo tratarlos.

–¿Qué sensación le queda con el gobierno?

–Una profunda decepción con el ministro Arroyo y con el gobernador. Hay responsabilidad en no escuchar, no poner la oreja en el pueblo pobre de la provincia. Está muy bien que haya ido a poner el cuerpo frente a la muerte tremenda del ingeniero. Nosotros repudiamos el crimen y nos solidarizamos con su familia. Acompañamos a las víctimas de clase media, alta y de clase popular: la muerte no tiene clase. Pero el pueblo habla de mil maneras, nos dice todo el tiempo lo que quiere, cuáles son sus sueños. Scioli escucha el rumor, la ola que viene por la inseguridad: la gente en la calle, las víctimas de San Isidro… pero no escucha lo otro, que viene de abajo, y es más profundo. Si lo escuchara, las decisiones serían otras.