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domingo, 20 de febrero de 2011

La libertad de Radiohead-Por Eduardo Fabregat

Radiohead - Lotus Flower



Fuente Página 12.

Por Eduardo Fabregat

Fue una de esas noticias que rebosan de significados: después de varios meses luchando con las cifras, el conglomerado financiero Terra Firma debió ceder el control del sello EMI a su principal acreedor, el Citigroup. Con ello limpió algo las alicaídas finanzas de la discográfica, que aun así sigue acosada por deudas y rojos varios, y la sospecha de que cuando TF compró el sello hubo algunos numeritos inflados. La compañía que supo tener bajo un mismo techo a The Beatles, The Rolling Stones, Queen, en manos de un banco: sin dudas, el siglo XXI trajo movimientos sísmicos a la industria musical, y algunos no dejaron un paisaje agradable. Poco después de esa noticia, Warner Music anunció pérdidas del 18 por ciento en el último trimestre de 2010, aunque manifestó su confianza en que una vez que convenza al 43 por ciento de sus artistas que aún no firmaron para la comercialización digital de sus obras las cosas comenzarán a encarrilarse. Hace un par de semanas, la International Federation of Phonographic Industry dio a conocer el Digital Music Report 2011. Aunque el informe reconoce un volumen de negocios de 4600 millones de dólares en la comercialización digital de la música, el reporte abunda en cifras de pérdidas escandalosas, caída de puestos de trabajo y de inversión en nuevos artistas. Para la federación de compañías discográficas, ese panorama tiene un único responsable: la piratería. Allí es donde los ejecutivos demuestran una estrechez de miras similar a la que llevó a los grandes sellos a algunas de sus crisis. No caben dudas de que la piratería significa una sangría y un lucro cesante de proporciones para la producción musical, pero el pecado del informe de IFPI es ni siquiera considerar datos como la crisis financiera internacional o la descontrolada alza de precios de ciertos productos; aunque se señala la buena salud de un mercado de comercialización digital que creció enormemente en los últimos años, nunca se termina de poner blanco sobre negro que al CD puede estar languideciendo, pero la variedad de soportes que reconoce la música digital hoy garantiza una múltiple entrada de dinero por otras vías.

Cierto, sin la piratería el negocio tendría un viento de popa aún más enérgico. Pero centrar la discusión exclusivamente en ese monstruo grande que pisa fuerte es un buen recurso para no discutir otras cosas. En algún caso, porque no procede: la visión que impera en esos informes es que los discos debut venden poco porque los usuarios se los bajan de manera ilegal. Es comprensible. Pero quienes observan la música con otras ópticas no pueden dejar de preguntarse si no será que esas propuestas nuevas son artísticamente endebles, y la gente no las compra porque no le gustan. El ejecutivo generalmente ve cifras, no cuestiones artísticas: si su compañía invierte equis en tal artista, es justo y necesario que el artista recaude equis equis, si no el negocio se va al tacho. No quiere revolucionarios musicales, quiere empleados rendidores.

Lo otro que nunca se discute, claro, es el rol de ese artista, o más bien lo que le toca. Una de las causas de la crisis de EMI es que Paul McCartney, Mick Jagger y la dupla Brian May/Roger Taylor se hartaron de hablar con burócratas regidos por el numerito, y se fueron con catálogo y todo a Universal. El material de The Beatles tardó tanto en desembarcar en iTunes porque McCartney, Ringo Starr y las viudas de Lennon y Harrison decidieron por una vez exigirles a las compañías un beneficio mayor. Algo similar sucedió con Pink Floyd: la banda llevó a juicio a EMI alegando que su obra en Internet debía ser preservada y no venderse fragmentada en canciones, pero lo primero que hizo una vez ganado el juicio fue... vender las canciones, con un beneficio sensiblemente mayor obtenido directamente de Apple. He ahí la discusión que la industria se resiste a dar, aquella que le conviene ocultar detrás de la guerra contra la piratería. Esa guerra es justa y necesaria, pero también lo es la que los músicos deben entablar para ganar un dinero más justo por sus creaciones. Los “contratos 360”, que integran grabaciones, shows y merchandising, abrieron una ventana interesante.

Hace algunos años, el productor Steve Albini realizó un legendario informe en el que concluía que en la industria musical se llevaba más dinero el abogado que el guitarrista. Las cosas no han cambiado demasiado.


Según la revista Prensario, en la Argentina durante 2010 se vendieron once millones de unidades, la misma cifra que en 2009. La comercialización digital creció un 80 por ciento, y uno de los grandes interrogantes sobre el futuro no es tanto si se seguirá vendiendo música, sino cuál será la orientación del Musimundo ahora manejado por Megatone.

- - -

El estado de las cosas, las dificultades con las que los músicos chocan a la hora de pelear su propia batalla, ha llevado a proyectos e intentos que establecen nuevas reglas de juego. Otra de las grandes bajas de EMI fue uno de sus grupos más vendedores en los ’90, pero en realidad más de un ejecutivo respiró con alivio. Es que, de Kid A para acá, marketear esa propuesta artísticamente retorcida en que se convirtió Radiohead fue una pesadilla. Por ello, el sello respondió a la partida del grupo con un Best of no autorizado, y a cantarle a Gardel. El quinteto de Oxford ensayó entonces una apuesta revolucionaria, la de ofrecer In rainbows “a la gorra”. Y la banda sumó un nuevo capítulo esta semana, con el lanzamiento de The King of Limbs: otro hecho que viene a desarticular la lógica del negocio.

Desde hace un par de meses, Thom Yorke y sus muchachos venían despistando a sus seguidores, pero también a la patria pirata: en sus declaraciones señalaron que su disco nuevo disco no estaba listo, que habían descartado el material, que estaban lejos de concretarlo. De pronto, el lunes anunciaron que el sábado ofrecerían el download de su nuevo disco. Y el viernes lo pusieron online, a un precio muy inferior al que le hubiera puesto EMI. No hubo filtraciones previas, no hubo un gasto sideral en promociones y pagos a publicistas y expertos de marketing. Y aun así, el viernes el planeta musical no hablaba de otra cosa que de Radiohead. Seguro, a media mañana ya circulaban copias piratas, pero en marzo y mayo habrá versiones físicas con un arte especialmente creado para quienes conservan el amor a la música envasada en un objeto artísticamente valioso.

En la operación de Radiohead, en la repentización de anunciar y lanzar y convertir en un éxito un disco en sólo cinco días, hay una libertad tan enorme que supera todo el otro debate, el que llega después, el que tiene que ver con esas ocho canciones, si son demasiado tristes, si están bien o mal. Habrá quien le guste más y quien le guste menos, pero difícilmente surja la sensación de estafa que flota sobre muchos sectores de la batea oficial. En la música de Radiohead hay tanta personalidad como en el modo en que han elegido desarrollar su carrera, sin pedir permiso a nadie y sin extenderle cheques a gente que no tiene la más puta idea de música.

Habrá quien prefiera reírse del feo video de Lotus Flower, o jugar al cínico superado tachando a las canciones del nuevo disco de alimento para depresivos. Ni siquiera eso podrá esconder el valor de un grupo que tomó las riendas de su destino, y ya no baila al ritmo de un gordo tramposo detrás del escritorio.


Eduardo Fabregat

Fuente Página 12.

domingo, 13 de junio de 2010

Thom Yorke-No se aferren a un barco que está hundiéndose!!!


Fuente Baltimore Sun

Londres, 8 jun (EFE).- El líder del grupo británico de rockRadiohead, Thom Yorke, afirmó hoy que la industria discográfica "se está muriendo", algo que, según dijo, "no supondrá una gran pérdida para el mundo".

El cantante y guitarrista de 41 años, que ha grabado seis discos con EMI, aconsejó a los jóvenes que se están iniciando en el mercado musical que no fichen por una gran firma y que intenten desarrollar su carrera sin el apoyo de un contrato con una multinacional.

Yorke da a los jóvenes su pesimista visión de la industria discográfica en una entrevista concedida para un libro de texto escolar en la que le preguntaron qué tienen que hacer los adolescentes para destacar en música.

El miembro de Radiohead cree que el sistema actual "ha muerto" y que es mejor que los aspirantes a músicos "no se aferren al barco que se está hundiendo".

Según sugiere Yorke, que abandonó el sello EMI al no llegar a un acuerdo en las nuevas condiciones de su contrato, es sólo cuestión de tiempo, "más de meses que de años", que la industria discográfica acabe por "echar el cierre".

En 2007, Radiohead lanzó su séptimo álbum, "In Rainbows", en internet con un sistema de descargas por el que los usuarios pagaban lo que consideraran apropiado tras escuchar el disco. EFE
Fuente Baltimore Sun

martes, 8 de septiembre de 2009

El Show de Radiohead en San Pablo!!!, compaginado con las filmaciones realizadas con celulares!!

Proyecto Radiohead - Rain Down - Trailer


Nota del diario brasileño "O Estado de São Paulo"

Un pequeño resumen de la nota:


"usando apenas dos programas Adobe Premiere y TMPGEnc4.0Xpress empezó a organizar una tarea más osada:

Editar todo el show de San Pablo usando sólo el contenido capturado por las cámaras de los fans. El audio salió de la mesa de sonido del show-archivo que fue a parar a Internet menos deun mes después de la presentación. Ahora Andrews ofrece su árduo trabajo para download en el site que abrió para el proyecto llamado Rain Down.

"De la misma manera que el grupo inglés ofreció In Rainbows, gratuitamente en Internet, Andrews no cobrará por su trabajo, incluso porque los derechos de autor de la música es del grupo.

"No filmé ningún trecho del show y obtuve la autorización de la mayoría de los colaboradores del proyecto para utilizar sus videos. Mi trabajo fue juntar esos videos.No gané un centavo con éso ni pretendo hacerlo".

"Fué realizado de fans para fans,con cámaras y celulares. Creo que esta cuestión debe ser repensada, principalmente porque Internet revolucionó la forma de comunicar y crear".



Fíjense que son como 24 archivos winrar en 4shared, habría que bajarlos todos y luego armar el video.

viernes, 20 de marzo de 2009

Si van a ver a Radiohead


sábado, 29 de marzo de 2008

Sobre Radiohead y el disco ofrecido en Intenet

sábado, 1 de marzo de 2008

El modelo de Radiohead para la música



Radiohead puso su último cd en venta "a la gorra"
o sea el precio lo ponían quienes se descargaban el cd (o no ponían ningún precio) ahora ése modelo, que los que descarguen música decidan qué precio ponerle al cd puede ser elegido por bandas independientes y hay una página web que facilita el trámite para los músicos que quieran hacerlo:

INDISTR (por Indie Distribution, Artist Direct to the Public).

Ojalá que funcione, aunque el tema es si para que funcione la banda no tiene que ser conocida como Radiohead, en donde las grabadoras invirtieron en ellos y luego que fueron conocidos pudieron vender su cd "a la gorra".

Ojalá funcione.

Tomado Remeras Rockeras.

sábado, 19 de enero de 2008

Artículo de la revista ADN sobre Radiohead y la distribución de arte vía Internet

Foto de Radiohead

De la revista ADN del diario La Nación (Argentina).

El mayor golpe asestado por un grupo de músicos al corazón de la industria discográfica no ha sido de nocaut, pero dejó groggy a varios. Como toda bomba, su impacto ha tenido consecuencias imprevistas. Y en las huellas que deja su paso puede adivinarse el rumbo de la cultura que vendrá, así como de todo aquello que ya no tiene vuelta atrás.

La historia comenzó el 10 de octubre pasado, cuando Radiohead anunció en su página web ( www.radiohead.com ) que su nuevo disco, In rainbows , estaría disponible en www.inrainbows.com , para descargarse por el precio que cada uno de los usuarios estuviera dispuesto a pagar. La página dejó de estar activa el 10 de diciembre, y aunque Thom Yorke y los suyos no han proporcionado datos oficiales, se presume que consiguieron un éxito discreto, pero éxito al fin. Según el diario británico The Times , más de un millón de personas habrían bajado el disco en esos dos meses (aproximadamente la mitad de los compradores totales del anterior CD de la banda, Hail to the thief , de 2003), de los cuales sólo dos de cada cinco pagaron algo por él. Ese 38 o 40 por ciento de público habría desembolsado un promedio de 4 euros por download , bastante menos de los 5.7 euros pronosticados por diversos sitios de marketing online . Y de todos los usuarios, que cubren un arco que va de la Argentina a Corea del Norte, pasando por Irlanda y Afganistán, los estadounidenses son quienes habrían pagado más, un promedio de 5.64 euros por descarga.

Los números de este proceso inédito no han entusiasmado a nadie, pero tampoco representan el fiasco que le hubiera gustado ver a los directivos de EMI, la discográfica dueña de los derechos de los primeros seis discos de Radiohead. De hecho, la complejidad del resultado dibuja el mapa de la difusión artística del futuro, un horizonte en el que lo único concreto es que parte del negocio de la cultura se apresta a cambiar de manos. Más pronto que tarde, músicos y escritores prescindirán de los intermediarios industriales que convierten su trabajo en una obra al alcance del público. Esto podría permitir que los creadores ganen más y que el público pague menos. En la literatura, Stephen King abrió el camino en marzo de 2000 con la venta online de Montado en la bala y dio otro paso al año siguiente, cuando la venta a dos dólares por capítulo de su novela The Plant en www.stephenking.com le generó unas ganancias netas de 463.832 dólares. En la música, iniciativas similares a las de Radiohead ya habían sido puestas en práctica por los grupos Public Enemy, Nine Inch Nails o Smashing Pumpkins, y grandes superventas como Prince o Madonna han abandonado a las discográficas trasnacionales para trabajar junto a sellos más pequeños, donde la producción y la distribución del disco no supone la imposición de una línea artística apegada al marketing.

La aventura propuesta por Radiohead inició otra etapa el 1 de enero, fecha en la que la banda lanzó In rainbows por los canales tradicionales de comercialización. En la semana de su lanzamiento, distribuido por las independientes XL y ATO Records Group, el disco alcanzó el primer lugar en las listas de Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, Francia, Japón e Irlanda, y las 122 mil copias vendidas en siete días sólo en Estados Unidos le auguran un buen futuro comercial. No se puede decir lo mismo de EMI, que por estos días anunció la eliminación de 2 mil puestos de trabajo, casi la tercera parte de su plantilla. Para las discográficas, Internet resulta su peor amenaza; para Radiohead, la oferta online de In rainbows no conspiró contra su éxito en las disquerías. En un mundo en el que la venta de discos descendió un 15 por ciento con respecto a las ya alicaídas cifras del año pasado, hoy parece claro que la apuesta de la industria consiste en reciclar viejos éxitos (Soda Stereo, The Police), mientras que algunos creadores prefieren poner su esfuerzo en favor de una cibercultura en la que el usuario actúe con equilibrio y madurez. ¿Será esa la nueva responsabilidad social del artista? La respuesta acecha en el futuro, y todo indica que tendrá la forma de un golpe de nocaut.

Por Leonardo Tarifeño
De la Redacción de LA NACION



martes, 18 de diciembre de 2007

Al final, ¿cuánto ganó Radiohead con su disco en Internet?

Comentabamos antes que según Clarín el 38 % de las personas habían pagado algo por el disco de Radiohead puesto para descargar y pagar "a voluntad" en su web.

El sulemento Si de Clarín trae una entrevista a Radiohead que dice:

-¿Cómo fue la aventura de Internet?

Thom: -Aproximadamente la mitad de la gente pagó por el disco. Pensábamos que nadie lo haría... ¡Pánico!

-¿Discutieron durante horas antes de decidir poner el álbum en Internet?

Colin: -Fue una decisión muy armoniosa. Por fin podíamos decidir por cuenta propia cuándo y cómo se iba a editar la música. Compará eso con las reuniones de marketing de tres horas que teníamos con EMI, donde había que hablar con cada gerencia. Lo maravilloso es que ahora podés ver cómo nace una obra: es mejor que sacar un single cuatro semanas antes del CD y preocuparte por si va a ser un éxito. Para nosotros, fue algo muy liberador.

-Algunos dirán que Radiohead está haciendo un planteo ideológico: que la música ya no vale nada.

Colin: -No es necesariamente cierto que la música ya no vale nada. La pregunta del momento más bien es: ¿toda la música vale lo mismo? Porque si vas a una disquería, todos los álbumes cuestan parecido...

Thom: -El tema de la descarga es parte del debate actual sobre el valor de la música. Los que más se quejan son los tipos de la industria discográfica porque tratan de proteger sus ganancias. Y a los artistas que se quejan, les diría que se dirijan a su sello: "De todos modos no te están pagando nada, ¡ya estás perdiendo!".


Así que fue más que el 38% que decía Clarín..De todas maneras habría que ver cuánto fue el lucro que obtuvieron con la movida en lugar de cifras en bruto, ¿cuánto habrían ganado si lanzaban el disco como siempre y cuánto ganaron ahora?.

No se pueden comparar los costos de producción y venta de un cd con una descarga en Internet.

Pero bueno, parece que se sintieron liberados los "radiohead".

martes, 13 de noviembre de 2007

Al final cuánto ganó Radiohead?

Según Clarín:

El 62% de quienes lo descargaron no abonaron nada a cambio.

Un millón de personas bajaron "In the rainbow" desde la página oficial del quinteto de Oxford, pero tres de cada cinco optaron por dejar en blanco el
casillero en el que, en lugar de fijar una tarifa, la banda optó por poner un "lo que quieras".

Entonces si lo descargaron 1 millon, el 38% que pagó algo son:

380.000 personas (Casi 400.000)


Si el promedio es:


Los cálculos más optimistas, según consigna The Times, esperaban recaudar –en
promedio- 8,3 dólares por la descarga del disco, aunque sólo obtuvieron 5,8.

O sea: 2 millones y 200 mil dólares.


Ahora, si voy a:

Ultimate Guitar


In spite of Radiohead letting fans pay whatever they like for a CD download of their latest release 'In Rainbows', the Oxford-based band has made quite a mint off the album. While fans only paid about half of what new CDs cost in stores, Radiohead has made nearly $10 million dollars (about £4.8 million) in less than a week.

O sea 10 millones de dólares.

Digamos que es una diferencia sustancial.


Y en "zonaindie" dice: "zonaindie"

El álbum sólo puede ser descargado desde nuestro sitio, por lo tanto es imposible que empresas externas tengas datos relevantes sobre las ventas. Las cifras divulgadas por la compañía ComScore son inexactas y de ninguna manera reflejan el verdadero éxito del proyecto
”.

No encontré en la página de radiohead la desmentida de esta información, si alguien la encuentra por ahí....

El tema es que sería bueno saber no cuánto vendió, sino cuánto ganó y compararlo con las ganancias que habría obtenido con el método tradicional de ventas con una grabadora.

Y con respecto a lo que dice el diario Clarín, repito lo que coloqué en otra entrada de la página sobre los medios de comunicación:

“El poder mediático no es el cuarto poder, forma parte del poder económico y del político”,

O sea Clarín afirma que no fue negocio...Ya que a ellos no les interesa que sea un buen negocio..Ahora los piratas son otros.....No ellos.


miércoles, 17 de octubre de 2007

Sobre nuevas formas de comercializar música

Radiohead puso su último disco para descarga y que paguen lo que deseen quienes lo bajen.


Estoy leyendo un artículo de Página sobre la política de Radiohead de poner su disco en venta, con el precio "a voluntad", en su site.

Dice el artículo de Página 12:

a comienzos de este mes, Jonny anunció como al pasar en el sitio oficial que “acabamos de terminar nuestro nuevo disco, se llama In Rainbows y se lanzará en diez días”. Nada de grandes campañas, singles de adelanto y la hojarasca previa al lanzamiento de una gran banda. Sin contrato discográfico, Radiohead dio su propia opinión de cómo lidiar con el download ilegal ofreciendo su obra con un precio a voluntad del usuario, además de una versión de lujo con dos CD y dos vinilos.
Conocedor de las protestas de los consumidores sobre los precios de los discos –sobre todo en contraposición con la ínfima tajada reservada a los músicos–, el quinteto mete el dedo en la llaga y hace el interrogante indicado: “¿Cuánto estás dispuesto a pagar por nuestra música?”.
para hacer caso omiso de esos “costos de producción” que las compañías menean para justificar la sangría de dinero y pegarle un codazo virtual a la gente, avisarle que ahí está el disco y que ni siquiera tienen que hacer cola en la disquería a medianoche. Y, de rebote, instalan un debate si se quiere moral: si la mayoría de los que bajan discos aluden a la distorsión de precios para
justificarlo, el abrupto cambio de esa variable tan sensible propone un panorama absolutamente diferente. O, como puso en palabras Jonny Greenwood: “Es interesante hacer que la gente se detenga aunque sea por unos minutos y piense el valor de la música. Pensamos que era interesante pedirle a la gente que lo compare a cualquier otra cosa que valoren en sus vidas”.
Con ello, simplemente dedicados a hacer música, eliminando las presiones de un contexto que más de una vez los empujó al aislamiento (recordar la película Meeting people is easy), Radiohead se da el doble lujo de mostrar una perfecta salud artística y una encomiable actitud de replantear de una buena vez las reglas del negocio. Encontrar nuevos caminos frente a un estado de las cosas que así lo exige, y que pide algo más de creatividad que las policíacas campañas
antipiratería. Con sus canciones y con sus actos, el grupo no hace más que recordar una obviedad, que lo que realmente importa es la música, los que la ofrecen y los que la disfrutan. Todo lo demás es cartón pintado y luces brillantes, fastuosos presupuestos de marketing y charla vacía de burócratas que no ven pentagramas sino hojas de balance. Un músico, un oyente y un contacto directo para compartir el universo que puede revelar una canción. ¿Cuánto
pagarías por eso?



Si vamos a la página de Radiohead:


El último disco se llama in rainbows, entramos en cualquiera de los enlaces que dicen in rainbows y vamos adonde dice continue.

Aparece la página en donde puedo solicitar el disco, puedo comprarlo o puedo bajarme algo, el precio oficial que aparece en la página es de 40 libras (un dinerillo) ése sería el precio si quiero que me manden el disco con los extras y demás (supongo).

Si vamos a:


Y en donde dice "download" vamos a "order" nos avisa que se agregó un ítem en el carrito de compras.
Si vamos adonde dice "view basket" completo con el importe que quiero pagar por el cd.
Tengo que registrarme con una cuenta de correo electrónica y luego ellos me mandarán (supongo) las instrucciones para terminar de realizar el pago. (de lo que marqué para bajarme el disco).

Luego me mandan una contraseña que me permitirá bajarme el disco.

Ojalá que les vaya bien!!!
Sería una buena manera de decirles a las grabadoras que hay personas que quieren recompensar a los artistas que quieren.
Además de esta manera Radiohead recauda por su disco sin la intermediación de las grabadoras.

Esperemos entonces para saber como sigue el experimento.