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miércoles, 13 de abril de 2011

EE UU impide al relator de la ONU para la Tortura entrevistarse a solas con Bradley Manning

Fuente Nación Red.

David Ballota

Estados Unidos ha vuelto a rechazar la petición del relator de la ONU para la Tortura, el argentino Juan Méndez, que quiere entrevistarle a solas y sin supervisión militar con Bradley Manning. El presunto confidente de WikiLeaks que permanece encerrado en una minúscula celda de la base militar de Quantico (Virginia) durante 23 horas al día.
El relator de la ONU considera propias de regímenes dictatoriales la actitud de EE.UU. “Estoy respondiendo a acusaciones de que se le da un trato inhumano, degradante o incluso de tortura. Hasta que no tenga delante todas las pruebas no puedo decir si se le trata inhumamente o no”.
Lamentablemente, el Gobierno de Estados Unidos no ha sido receptivo a una reunión confidencial con el señor Manning. Estoy profundamente decepcionado y frustrado por las evasivas del Gobierno estadounidense.
El Pentágono se niega a que Méndez lleve a cabo la visita oficial en calidad de relator de la ONU. Después de mucho insistir ha conseguido que le sea autorizada una visita de “carácter” privado”, un encuentro que sería supervisado por los guardias de la prisión.
Eso ya sería más de lo que ha conseguido el congresista demócrata Dennis Kucinnich, del Comite de Supervisión de la Cámara de Representantes, que tampoco ha podido acceder a Manning y sigue inmerso en una maraña burocrática en la que cada ministerio le remite a otro, sin que nadie le ofrezca respuestas.
Más de 250 juristas de Estados Unidos han firmado una carta en la que denuncian por ilegal el tratamiento “degradante e inhumano” sufrido por el joven soldado. También miles de firmas digitales están secundado la iniciativa de Avaaz en la que se exige al Presidente Barak Obama, la Secretaria de Estado Hillary Clinton y al inquietante Secretario de Defensa Robert Gates “que pongan fin inmediatamente a la tortura, el aislamiento y la humillación pública de Bradley Manning”.
Este trato cruel es una violación de sus derechos humanos, garantizados constitucionalmente, y un escalofriante mensaje disuasorio dirigido a todas aquellas personas comprometidas con la integridad pública que pudiesen estar dispuestas a convertirse en confidentes.

Fuente Nación Red.



Si quieren saber algo más sobre Bradley Manning Juan Gelman escribió una editorial en Página 12 el 10 de marzo. 

sábado, 23 de octubre de 2010

Torturas y matanzas, las nuevas revelaciones de Wikileaks sobre la guerra de EE.UU. en Irak

Fuente La Nación.

El sitio especializado en publicar informaciones militares secretas, desclasificará mañana 400.000 documentos; la cadena de noticias Al Jazeera adelantó la primicia por TV

DUBAI (AFP).- El ejército estadounidense mató a centenares de civiles en retenes ubicados en Irak y "cubrió" la tortura de fuerzas estatales iraquíes, según documentos militares secretos que va a difundir el sitio internet WikiLeaks , según anunció esta tarde la cadena de televisión Al Jazeera


Torturas en Irak, Aljazeera.



Antes de esta primicia de la TV árabe, Wikileaks, el sitio especializado en publicar informaciones militares secretas, había prometido a través de un mensaje por Twitter que mañana realizaría "un anuncio importante" en Europa.

Los documentos militares secretos en posesión de WikiLeaks cubren el período que va del 1 de enero de 2004 al 31 de diciembre de 2009, indicó la cadena de televisión con sede en Qatar. "Los documentos de WikiLeaks muestran numerosos casos de tortura y de abuso de prisioneros iraquíes por policías y soldados iraquíes", según un comunicado de Al Jazeera.

"Además revelan que Estados Unidos estaba al corriente de la tortura autorizada por el Estado" iraquí "pero ordenó a sus tropas que no intervinieran", dice Al Jazeera, citando documentos de WikiLeaks. Por otra parte, "centenares de civiles murieron durante la guerra en retenes del ejército estadounidense", agrega Al Jazeera.

Riesgo en las tropas. Poco antes de conocerse estas revelaciones, el Pentágono afirmó que los documentos militares secretos que serán publicados en el sitio digital "pueden amenazar a las tropas estadounidenses y a los iraquíes que cooperan con los estadounidenses" en el país asiático.

Así, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, advirtió que la nueva publicación de documentos secretos de parte del sitio Wikileaks "podría poner en peligro la vida de soldados y civiles".

"Estas fugas de noticias son muy inoportunas y con consecuencias negativas en seguridad y para las personas involucradas", dijo Rasmussen en Berlín, donde se reunió con la canciller alemana, Angela Merkel.

"En lo que hace a la naturaleza de los hechos contenidos en estos documentos, incluso en los casos en que iraquíes inocentes fueron muertos o donde existen acusaciones de abusos en perjuicio de detenidos, se trata de cosas ya conocidas", dijo el portavoz del Pentágono, Dave Lapan.

Gran parte de esos documentos son "reportes enviados por unidades militares" que no contienen "análisis estratégicos de alto nivel", añadió. Otro portavoz del Pentágono, Geoff Morrell, subrayó que los documentos en cuestión se refieren a un período de la guerra en Irak ya ampliamente contada "en diarios, libros e incluso en el cine" y "no dan ningún nuevo elemento". Sin embargo, Morrell solicitó a Wikileaks "restituir los documentos hurtados".

El Pentagono puso a trabajar la semana pasada una "task force" integrada por 120 personas para examinar las posibles consecuencias de la difusión de estos documentos. Además, había exhortado a los medios de comunicación para que no se sumaran a la difusión de documentos clasificados.

Publicaciones nuevas. Un portavoz del Pentágono anunció que Wikileaks se apresta a publicar al menos 400.000 documentos sobre Irak, e invitó a los medios internacionales a no dar espacio al informe.

Sin embargo, el sitio fundado por Julian Assange desmintió la noticia, y aseguró que "nunca dijimos que publicaríamos material sobre Irak, aunque confirmó que "en breve" brindarán nuevos materiales.

El sitio Wikileaks fue fundado en 2006 y se especializaba en divulgar información secreta. En julio pasado, publicó unos 77.000 documentos sobre la guerra de Afganistán y prometió sumar otros 15.000 en el futuro. Los documentos revelaban detalles sobre víctimas civiles y supuestos vínculos entre Pakistán y los insurgentes talibanes.

El fundador del sitio, el australiano Julian Assange, está envuelto en la polémica. Las autoridades de Suecia le negaron recientemente la residencia en ese país.

Assange quería usar a Suecia como base para su página digital con el fin de aprovechar su legislación que protege a los informantes. El fundador de Wikileaks es investigado en el país nórdico por denuncias de violación y acoso sexual, cargos que Assange niega.

Agencias AFP, AP y DPA

Fuente La Nación.


lunes, 14 de diciembre de 2009

"Tortura made in USA" -Pedido de ayuda de Marie-Monique Robin para poder exhibir la película

Enviado a la lista librosgratis por Jorge Bustos.







Mi pelicula "Tortura made in USA" dormia en un cajon desde el pasado mes de febrero por razones financieras, debido a la fragilidad de mi productor y al costo exorbitante de los archivos.

Finalmente se va a difundir en el sitio de Mediapart gratuitamente durante dos meses, a partir del 19 de octubre.




La idea es de crear un buzz (tecnica de marketing = hacer mucho ruido) para que mi productor pueda negociar con los canales de television que lo esperan, entre los cuales el canal (franco-aleman) ARTE.

Gracias de hacer circular la informacion a todas vuestras redes para que la gente vaya a ver la pelicula en Mediapart y que su exito participe en la campaña contra la impunidad de la administracion Bush.

Esta pelicula esta apoyada por Amnistia Internacional, Human Rights Watch et l'ACAT (Accion de Cristianos por la abolicion de la tortura).

Cordialmente.
Marie-Monique


    domingo, 30 de noviembre de 2008


    Por José Pablo Feinmann

    No parecería posible. Porque es una decisión casi imposible, casi inimaginable. Sin embargo, 32 años atrás, en la siniestra D2 de Córdoba, bajo la mirada fría, macabra, del general Menéndez, un policía y cinco de sus compañeros se negaron a torturar. Se trata de un acontecimiento. Ahora fueron premiados por ese gesto. Pero cuando lo hicieron, estaban solos. Fue un acto libre de un sujeto libre que, en algún lugar de su hiperdeterminada conciencia, encontró un foco de libertad, un resto, algo suyo, desde ahí, desde ese pequeño lugar en que él tiene la potencia del Espíritu Absoluto hegeliano, dijo que no. “Disculpen, señores. Pero yo no puedo torturar a otro hombre. No me niego por desobedecer. Me niego porque no puedo cumplir esa orden. Es imposible para mí. Hay algo que me lo impide. Y todavía conservo la fuerza para negarme.” Todavía –está diciendo– mi convicción es más fuerte que mi miedo. Porque sabe que esa desobediencia le va a costar, y mucho. Sabe que, a partir de ahora, el castigado, el torturado, será él. Que otros –otros que han sido compañeros suyos– van a cumplir la orden que se les dará. Que esos otros no se van a detener porque él haya sido uno de ellos, un compañero. Sino que tal vez lo torturen más salvajemente por eso. Porque ya son “máquinas de obediencia” y porque, muy especialmente, lo odian por mostrarles la posibilidad de otra respuesta, de otro camino. Le van a hacer pagar cara su valentía insólita. Esa jactancia de negarse a hacer lo que ellos sumisamente hacen, torturar. Y lo torturan, le dan máquina durante horas, días. Sus mismos compañeros, los que hasta ayer tomaban mate con él y escuchaban los partidos de Instituto y de Belgrano de Córdoba.




    La posibilidad de un hombre que dice “no” es un agravio intolerable para los otros. Cuestiona todo el aparataje que se habían armado para hacer su tarea. Que torturan a “subversivos”, “marxistas”, “ateos”, “enemigos de la patria”, “zurdos del trapo rojo”. Todo eso se cae. De pronto tienen frente a ellos a un tipo que se niega y, negándose, les dice: “Torturamos personas. Como vos, como yo, como nuestros hijos y hermanos y padres”. La furia que esta revelación les produce no tiene límites. No quieren dejar de ser “máquinas de obediencia”. Se entra al Ejército y, al hacerlo, se entra en el mundo de la disciplina. Por eso hay grados: hay generales, coroneles, tenientes, sargentos, cabos y ratas de tropa, ellos, soldados. Es una pirámide. Cada uno obedece a su superior. Cada uno actúa según una orden que recibe. La “orden” busca aliviar la posible “culpa” del que tiene que hundir sus manos en el barro. Del que tiene que hacer la tarea. La tarea es torturar. Es la tarea de “información” y es imprescindible que el Ejército, que la Policía, que el Estado posea las informaciones que necesita. Sólo así sabrá dónde buscar a los enemigos de la Patria. Si se tortura para salvar a la Patria es la Patria, entonces, la que a través de sus hijos pide la tortura de quienes la agreden o de quienes tienen información acerca de ellos. Torturamos para saber. No torturamos porque sí. No somos enfermos, no somos sádicos, somos patriotas.



    Imaginemos el escándalo. De pronto, cuatro o cinco locos dicen: “No, no podemos torturar”. El ejemplo que están dando es terrible. No debe expandirse. Si todos se niegan a torturar, se acaba el Poder, muere la “tarea de Inteligencia”, la Patria queda ciega, des-informada, tiene que buscar a tientas a sus enemigos. El “interrogatorio” no puede existir sin la tortura. ¿Qué nos piden que hagamos? ¿Conseguir informaciones sin arrancar uñas? ¿Conseguir verdades sin electricidad? ¿Quebrar enemigos sin negarles alimentos, sin humillarlos, sin arrojarlos a dormir entre ratas voraces, sin tirarlos a piletones con mierda, sin torturar a sus hijos? Nadie dice la verdad si no lo torturan. Pregúntenles hoy a los norteamericanos, a todos los que luchan contra el terrorismo. ¿Cómo se sabe dónde se esconde un terrorista, dónde se está fabricando la bomba que volará mañana un hotel en Chicago, un subterráneo en Madrid, el Big Ben, la Torre Eiffel? Sólo hay un modo: atrapar terroristas, todos los que sea posible atrapar, y torturarlos.



    De aquí que sea improbable que la criatura humana deje de torturar. Necesitará para ello crear incesantemente lo que llamaremos “mecanismos de inocencia”, es decir, aquellos que convencen al torturador de que no es él el que tortura. Es un orden jerárquico, es un Estado en lucha contra un enemigo poderoso y esquivo, es la Patria misma, amenazada como nunca. Hay otros “mecanismos de inocencia”. Son los fundamentalismos religiosos. El fundamentalista entrega su libertad al someterse a la fe que el credo le impone. Aquí, es el credo el que funciona. Yo no soy yo, soy eso en lo que creo, eso que me trasciende, que es más que yo. Es la fe en un orden celestial, un orden del más allá, donde espera Dios o donde esperan riquezas, mujeres vírgenes, vida eterna en el regazo de Alá.



    Ya Voltaire, de un modo notable, identificó la tortura con la búsqueda de información. La tortura, así entendida, es “interrogatorio”. En su Diccionario filosófico, decía que es “llamada también interrogatorio. Es una extraña manera de interrogar a los hombres (...). Los conquistadores (...) encontraron muy útil para sus intereses; la pusieron en uso cuando sospecharon que había contra ellos algunos malos designios, como, por ejemplo, el de ser libre (Voltaire, Diccionario filosófico, Akal, Madrid, 2007, p. 501). El texto es formidable. El mayor enemigo de los designios del poder es la libertad. Eso que ejercieron estos héroes de la condición humana. Cinco policías que, en Córdoba, bajo el Tercer Cuerpo de Ejército, bajo el matarife Menéndez, se negaron a torturar. Sus nombres son: Luis Alberto Urquiza, José María Argüello, Horacio Samamé, Carlos Cristóbal Arnau Zúñiga y Raúl Ursugasti Matorral. Fueron dados de baja por la Junta Militar. Ahora, 32 años después, fueron premiados por el gobernador de Córdoba y les dieron un subsidio honorífico. Luis Alberto Urquiza dijo: “Nunca pensé que, después de 32 años, pudiera pasar esto”. Nunca –o sólo como una utopía– pensamos nosotros que pudiera pasar lo que el señor Urquiza y sus compañeros hicieron: un acto libre. Una rebelión contra el Poder, una sublevación. Michel Foucault (el más talentoso de los filósofos que sucedieron a Sartre) decía, en medio de sus reflexiones sobre Irán: “El hombre que se rebela es inexplicable”. Lo es, sobre todo, si nos sometemos a los dictámenes de la “filosofía contemporánea”, envilecida en una negación neurótica de la posible libertad del sujeto. La filosofía que se enseña hoy en las academias de todo el mundo occidental es incapaz de entender el acto libre, fundante, de estos cinco simples policías. Es una filosofía institucional, que le cae como anillo al dedo al Poder: el hombre no sólo no existe como concepto de la filosofía, sino que nada puede. ¿La rebelión es inexplicable? Tendremos que ser entonces inexplicables. Como lo fueron Luis Alberto Urquiza y sus compañeros. Si todas las “explicaciones” hacen del hombre un esclavo sometido a condicionamientos feroces (el lenguaje, el inconsciente, la semiología, la etnología, la lingüística, el positivismo lógico, la estructura, el ser heideggeriano, el pensamiento estratégico sin sujeto de Foucault), entonces la tortura es más explicable que la rebelión. Contra esto nos vamos a seguir rebelando siempre, y, para colmo, vamos a tratar de explicarnos. No podemos seguir aceptando (¡y como “contemporáneas”!) filosofías que aniquilen al sujeto, a la libertad, a la rebelión, y justifiquen el sometimiento, la esclavitud, la tortura. No, como claramente dijeron esos cinco canas que –probablemente sin saberlo– hicieron más por la filosofía que montones de profesores satisfechos con sus cátedras, sus congresos y sus papers.