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jueves, 4 de octubre de 2012

10 motivos para luchar contra el proyecto de ley que pretende privatizar las semillas en la Argentina



10 motivos para luchar contra el proyecto de ley que pretende privatizar las semillas en la Argentina
Sectores del Agronegocio, de las transnacionales, asi como el Ministro de agricultura y otros funcionarios, vienen trabajando sobre un nuevo proyecto de Ley de semillas. Segun los borradores que se conocen y por las declaraciones publicas, el mismo busca subordinar la politica nacional de semillas a las exigencias de la UPOV y las transnacionales.
Las consecuencias las sufriran los campesinos y agricutores familiares, pero tambien el pueblo argentino, ya que golperá sobre el mercado interno de alimentos.
Podemos afrimar que:
  1. La ley propuesta no protege los conocimientos ni la biodiversidad; sólo fomenta la privatización y protege la propiedad sobre lo que es un patrimonio colectivo de los pueblos, especialmente de las comunidades campesinas y los pueblos indígenas. De esta forma expande un principio inaceptable, el de que es posible y aceptable privatizar los conocimientos y diversas formas de vida La ley es parte de un conjunto de normas e iniciativas políticas que fomentan la privatización de los conocimientos y de las formas de vida, como las leyes de patentes, la privatización de los sistema de investigación, la privatización de la educación, etc. Este tipo de normas concentra un poder creciente en manos de unas pocas empresas transnacionales, expropia y privatiza el patrimonio biológico nacional, arruina los sistemas nacionales de investigación, dificulta el intercambio de información -fundamento del avance científico-, agrede e impide el normal desarrollo de las formas campesinas e indígenas de relacionarse y hacer agricultura, y violenta principios éticos fundamentales, como es el libre acceso al conocimiento. Al permitir la privatización de las semillas, esta ley y su antecesora además ponen el lucro por sobre el derecho fundamental a la alimentación.
  1. Abre las puertas para que se profundice la expropiación y privatización de la biodiversidad agrícola y silvestre de Argentina. El proyecto de ley hace posible la mayor privatización de los recursos genéticos y de la biodiversidad nativa de Argentina al expandir los llamados derechos de obtentor sobre las especies vegetales. Al aplicarse la ley a todas las especies vegetales, el proyecto permite que toda especie nativa pueda transformarse en propiedad de empresas nacionales o extranjeras. Lo único que se requerirá es hacer un trabajo simple de selección para lograr una población o grupo de plantas relativamente homogéneas. Adicionalmente, el proyecto de ley facilita que cualquier empresa se apropie de las variedades campesinas e indígenas, al considerar como “nuevo” cualquier variedad que no haya sido comercializada ampliamente o inscrita en registros de propiedad intelectual.
  1. Ilegaliza o restringe gravemente prácticas que han estado en vigencia desde los inicios de la agricultura, como es el seleccionar, mejorar, obtener, guardar, multiplicar e intercambiar semilla libremente a partir de la cosecha anterior. Esta práctica es un derecho fundamental de los agricultores y agricultoras del mundo -incluso reconocida por el Tratado de Recursos Fitogenéticos de la FAO- que además fue central en crear la diversidad y riqueza genética utilizadas por las mismas empresas semilleras que buscan hoy prohibir aquella práctica. El proyecto de ley impedirá que las comunidades campesinas e indígenas experimenten, mejoren e intercambien libremente las semillas, proceso a través del cual generaron toda la diversidad que hoy sustenta a la agricultura. Peor aún, la combinación de esta ley con la ley de patentes hará posible que los agricultores cuyas variedades hayan sido contaminadas por cultivos transgénicos sean penalizados y sus variedades sean confiscadas. Se crea así una clásica situación del ladrón detrás del juez.
De esta manera, el proyecto de ley entra en conflicto con el Tratado de Recursos Genéticos de la FAO, del que Argentina es signatario.
  1. Fortalece las condiciones para que se profundice la introducción de nuevos cultivos transgénicos y su expansión, al otorgar propiedad sobre variedades sin exigir prueba efectiva de mejoramiento y en base a la simple expresión de un carácter. La definición de los requisitos para otorgar propiedad no exige que una variedad sea efectivamente mejor que las ya existentes, ni siquiera exige que sea útil o inocua. Al definir que basta la diferenciación de un carácter, facilita significativamente la práctica común de las empresas biotecnológicas de utilizar variedades antiguas para adicionar transgenes o genes cosméticos (sin valor productivo, pero capaces de provocar una diferencia visible) y luego registrarlas como “nuevas”. La no exigencia de mejorías comprobables o de inocuidad facilita además la introducción de cultivos tóxicos.
  1. Crea condiciones para expandir la presencia de empresas semilleras transnacionales en el país, en desmedro del desarrollo nacional de variedades vegetales. La experiencia mundial ha demostrado que las leyes de propiedad industrial sobre las plantas han provocado un proceso de concentración extrema de la producción de semillas a nivel mundial, restringiendo así el acceso a nuevas variedades. Al no permitir el libre uso de las variedades existentes para crear nuevas variedades -base de los grandes avances en mejoramiento genético- la nueva ley hace muy difícil el ingreso de nuevos actores a los procesos de mejoramiento genético, reduciendo así la oferta tecnológica.
  1. Al otorgar poderes monopólicos sobre las semillas, dificultar los procesos de mejoramiento genético independiente, impedir que los agricultores produzcan sus propias semillas y facilitar los procesos de concentración de las empresas semilleras, provocará inevitablemente el alza de los precios de las semillas, encareciendo la producción agrícola en general y la de alimentos en particular. El proyecto de ley crea las condiciones para un control monopólico del primer eslabón (las semillas) de la cadena de producción de los alimentos, quedando gran parte de la población expuesta a esta vulnerabilidad. Esta situación a la fecha no ha sido posible debido a que la producción de semillas se encuentra en manos de muchos y muchas agricultoras.
  1. Otorga a las empresas semilleras el “poder de policía”, ya que deja en sus manos el asegurar que las disposiciones de la ley se observen adecuadamente. Es conocido que empresas como Monsanto y Syngenta han creado verdaderos cuerpos policiales para controlar que los agricultores y campesinos no utilicen lo que ellos consideran su propiedad. Se violan así incluso normas fundamentales del país, como el que los cuerpos policiales están bajo el control y mando del Estado y los poderes fiscalizadores dependen o son supervisados por éste. Es inadmisible la privatización del poder de policía.
  1. Permite el decomiso y embargo de los cultivos y cosechas de quienes sean acusados de no cumplir con la ley. Esto se puede traducir en la destrucción de cultivos y plantaciones frutales, en el decomiso de productos ya a la venta, e incluso en el embargo de exportaciones argentinas. La ley facilita demandas sin fundamento y limita el derecho a defensa de los demandados.
  1. El proceso de negociación de la ley está viciado de secretismo y sectarismo al ser llevado adelante a puertas cerradas y únicamente con la participación de sectores corporativos, sin darse a conocer al público el borrador que se está discutiendo ni posibilitar la participación de toda la sociedad en el debate. Una nueva Ley de Semillas de estas características afectará al conjunto de la sociedad. Impedir su debate público es un atentado a los derechos humanos de todo el pueblo argentino. Negar la información sobre el Proyecto, como ha hecho el CONASE a las organizaciones que lo han solicitado (no respondiendo el pedido) demuestra que no existe intención alguna de abrir las puertas al debate.
  1. El anuncio de la modificación de la Ley hecho simultáneamente con la aprobación de la soja rr2 de Monsanto confirma quien es el principal beneficiario de este Proyecto. La anunciada “Alianza Estratégica” con Monsanto tiene a la modificación de la Ley de Semillas como uno de sus pilares. De hecho, la mayor corporación biotecnológica del mundo ha expresado este reclamo desde comienzos del Siglo 20 exigiendo que Argentina le garantice la “seguridad jurídica” para introducir nuevos transgénicos.
Hacemos un llamado a Rechazar un proyecto de ley que atenta gravemente contra el conjunto de los habitantes de nuestro país. La agricultura tiene un carácter eminentemente social, puesto que tiene la función de sustentar y alimentar a toda la población. Poner en riesgo la seguridad y soberanía alimentaria de Argentina a través de la concesión de nuevos privilegios para las empresas transnacionales que están en el negocio agrícola es avanzar por el camino de la pérdida de soberanía para nuestro pueblo.
  • NO A LA PRIVATIZACIÓN DE LAS SEMILLAS Y LA VIDA
  • FUERA MONSANTO Y LAS CORPORACIONES DEL AGRONEGOCIO DE AMÉRICA LATINA
  • POR UNA AGRICULTURA PARA ALIMENTAR Y EN MANOS DE LOS PUEBLOS
Organizaciones firmantes:
Movimiento Nacional Campesino Indígena
CLOC - Vía Campesina Argentina
GRAIN
Amigos de la Tierra
Acción por la Biodiversidad

Enviá tu adhesión a: carlos@grain.org  o secretaria.mnci@gmail.com 

martes, 14 de febrero de 2012

Monsanto es declarada culpable por intoxicación química en Francia

Fuente Reuters

(Reuters) - Un tribunal francés declaró el lunes a la gigante de la biotecnología de  EE.UU. Monsanto (MON.N) culpable por intoxicación química de un granjero francés, el juicio podría dar peso a las declaraciones contra las propiedades saludables de los pesticidas.
En el primer caso ante la corte de Francia, el productor de granos Paul Francois dice que sufrió problemas neurológicos como pérdida de memoria, dolores de cabeza y quedó balbuceando después de la inhalación  herbicida de Monsanto Lasso
(MON.N) en 2004.
Él culpa a la gigante de los agronegocios por no proveer suficientes advertencias en la etiqueta del producto.
La sentencia fue dictada por un tribunal en Lyon, sureste de Francia, que ordenó un peritaje de las pérdidas de Francois para establecer la suma de los daños y perjuicios.
Los abogados de Monsanto no pudieron ser inmediatamente contactado para hacer comentarios.
Reivindicaciones anteriores de la salud de los agricultores han fracasado debido a la dificultad de establecer vínculos claros entre las enfermedades y la exposición a los pesticidas.
"Estoy vivo hoy en día, pero parte de la población agrícola va a ser sacrificada y se va a morir a causa de esto", dijo Francois, de 47 años, a Reuters.

 
Él y otros agricultores que sufren de enfermedades crearon una asociación el año pasado para presentarse ante la justicia y probar que sus problemas de salud deben estar vinculados con el uso de productos fitosanitarios.
La rama agraria del sistema de seguridad social francés dice que desde 1996, ha reunido los informes de los agricultores por enfermedades potencialmente relacionadas con los plaguicidas, con cerca de 200 alertas por año.
Sin embargo, sólo alrededor de 47 casos han sido reconocidos como causados por los plaguicidas en los últimos 10 años. Francois, quien sufre de problemas neurológicos, obtuvo el estatuto por invalidez sólo después de llegar a un tribunal de apelación.
AHORA MENOS INTENSIVAEl caso de Francois se remonta a un período de uso intensivo de productos químicos de protección de cultivos en la Unión Europea. La UE y sus países miembros han prohibido desde entonces un gran número de sustancias consideradas peligrosas.
Lasso de Monsanto fue prohibido en Francia en 2007 luego de una directiva de la UE después de que el producto ya había sido retirado en algunos otros países.
Francia, el mayor productor agrícola de la UE, tiene como objetivo una reducción del 50 por ciento en el uso de pesticidas entre 2008 y 2018, los primeros resultados muestran una reducción del 4 por ciento en la explotación agrícola y no agrícola en el período 2008-2010.

 
La afirmación de Francois puede ser más fácil de argumentar que otras, ya que se puede identificar un incidente específico - la inhalación de Lasso para limpiar el tanque de su pulverizador - mientras que otros agricultores están tratando de mostrar los efectos acumulados de varios productos.
"Es como estar acostado en una cama de espinas y tratando de decir donde uno se corta", dijo un agricultor, que se ha recuperado de un cáncer de próstata y que pidió no ser identificado.
La asociación francesa de empresas de protección de cultivos, UIpp, dice que los pesticidas están sujetos a pruebas y que cualquier evidencia de un riesgo de cáncer en los seres humanos lleva a la retirada de productos del mercado.
"Creo que si hubiéramos tenido un problema de salud importante con los pesticidas, ya habríamos sabido de ella", dijo Jean-Charles de Bocquet, director general de UIpp,.
La rama de la seguridad social de la agricultura este año añadió la enfermedad de Parkinson a su lista de condiciones relacionadas con el uso de pesticidas además del reconocimiento de algunos casos de cáncer de sangre y de vejiga y problemas respiratorios.
La agencia francesa de seguridad sanitaria y medio ambiente (ANSES), por su parte, está llevando a cabo un estudio sobre la salud de los agricultores, cuyos resultados se esperan el próximo año.
(Escrito por Gus Trompiz, Editado por Muriel Boselli, Sybille de La Hamaide y Baird Jane)
Fuente Reuters



Mientras tanto en la Argentina....No pareciera que al gobierno (ni a la oposición) le importe mucho lo que pueda pasar con toda la enfermedad que están diseminando por nuestra patria...Tal vez no sea soberanía cuidar que la población no se enferme.

Le suspendieron el registro a Monsanto, pero por problemas de impuestos, sólo importa el dinero.
La salud de la gente?, no importa mucho.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

ANVISA el ANMAT brasileño alerta sobre exceso de agrotóxicos en alimentos.

Site de Anvisa.
La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria es el organismo encargado, entre otras cosas, de cuidar por los alimentos que se venden en Brasil. Es un organismo del Estado, algo así como el ANMAT argentino.

Según este informe del Jornal Nacional de la Red Globo analizaron la cantidad de agrotóxicos dentro de las legumbres y frutas que se consumen en el país:









Programa de Noticias Jornal Nacional del 6 de... por Partido_Pirata

Fuente Jornal Globo.


Debemos cuestionar y presionar al SENASA para saber qué es lo que estamos comiendo!
 
Segunda parte de la serie.
 
Tercera Parte de la Serie.


Piensen en el modelo argentino y en lo que prometió Cristina Kirchner en el G20:


Y en su alegría ante las máquinas para fumigar que Argentina exportará....


domingo, 16 de octubre de 2011

DECLARACIÓN DE LOS PUEBLOS FUMIGADOS DE LA PROVINCIA DE SANTA FE.

VIII Encuentro de la Campaña “Paren de Fumigarnos!” -


Nuestro país esta inmerso en un proceso de agriculturización intensiva, industrial, basada en la utilización de químicos que produce la concentración de capitales y propiedades, la desaparición de la agricultura familiar y de pequeños y medianos productores. Las migraciones internas, el incremento de refugiados ambientales concentrados en villas miserias, como también la destrucción de ecosistemas y toda la flora y fauna asociada al mismo, son saldos negativos y ocultos para la mayoría de la población.
En las arroceras de Corrientes, en los montes quemados de las sierras de Córdoba, en el desplazamiento violento de poblaciones rurales en Santiago del Estero y Formosa, en las inundaciones de Salta, en los niños con malformaciones en Chaco y Misiones, en las alfombras verdes en que se han convertido los mejores campos de Buenos Aires y Santa Fe, se observa la huella de un modelo de agronegocios que sólo deja enfermos, muertos y tierra arrasada. Los mas de 350 millones de litros de agrotóxicos anuales que se utilizan, solamente en la campaña de la soja, revolotean sobre nuestras cabezas y además de contaminar el ambiente en que vivimos, son aspirados, absorbidos o simplemente consumidos junto con los alimentos.

Independientemente de la aventura que significa someter la política agropecuaria de un país a los vaivenes del casino financiero internacional que ha tomado a las materias primas como objeto de su especulación, el reciente Plan Estratégico Agroalimentario (PEA) propone, entre otras cosas, el aumento de la superficie cosechada en un 20% cuando la mayoría de las provincias, inclusive la nuestra, se encuentran al límite de uso de sus tierras productivas. En Santa Fe, donde se produce el 80% del biodiesel del país, el Estado Provincial ha asumido seriamente la producción de agrocombustibles proliferando las plantas, principalmente, en el cordón industrial de Rosario lo que significará seguir destinando cada vez más hectáreas que darán de comer a los tanques de los vehículos antes que a la gente. Los gobiernos provinciales, municipales y comunales pueden convertirse en vasallos y rehenes del Fondo Sojero y ser parte del problema, o ponerse al lado de sus poblaciones en defensa de la salud y la vida, mientras tanto, las tasas de mortalidad y de morbilidad se incrementan en los pueblos fumigadas.

Por todo esto, llamamos a los pueblos fumigados a ponerse en movimiento en defensa del derecho a la salud y a un ambiente sano y equilibrado que garantice el desarrollo humano de esta generación sin comprometer a las generaciones futuras. Para cada ciudadano argentino, la Constitución Nacional nos brinda este derecho pero también nos obliga a preservarlo así como obliga al Estado a la protección de ese derecho, a la utilización racional del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica. La participación activa del Estado –en todos sus niveles- en políticas como las mencionadas lo ubica directamente del lado de las corporaciones a las que muy poco les interesa la salud de los argentinos.

Nuestra prédica se sustentará, inicialmente, en los siguientes nueve puntos que consideramos básicos para intentar recomponer el desastre social, ambiental, alimentario y sanitario de nuestras poblaciones:
1.      Prohibir total y absolutamente cualquier tipo de aspersión aérea en toda la provincia.
2.      Establecer una zona de exclusión para las aspersiones terrestres de 800 metros de distancia en forma provisoria y con tendencia ascendente, con respecto al límite del ejido municipal, escuelas rurales, caseríos y cursos de agua.
3.      Propiciar la recategorización de todos los agrotóxicos en uso en forma inmediata, de acuerdo a lo dispuesto por la Resolución N° 147/10 del Defensor del Pueblo de la Nación.
4.      Garantizar el acopio, almacenamiento y manipulación de  agrotóxicos en áreas  alejadas de las zonas pobladas o sensibles y con prevención adicional de escenarios siniestrales.
5.      Establecer las disposiciones legales necesarias, a través de los órganos de gobierno respectivos, para que las empresas proveedoras de agrotóxicos se hagan cargo de los envases descartados.
6.      Prohibir la instalación de silos dentro del ejido municipal. Trasladar los existentes, en un plazo perentorio, a una distancia no menor de 5km. de las áreas urbanas.
7.      Dar cumplimiento público y privado en todo el territorio provincial de la Resolución N° 276/10 del Ministerio de Salud de la Nación (Registro de intoxicaciones por plaguicidas).
8.      Realizar con carácter de urgente estudios epidemiológicos de morbilidad y mortalidad asociada a agrotóxicos.
9.      Desarrollar y estimular programas de  producción agroecológica en toda la provincia, promoviendo y coordinando iniciativas con organismos nacionales y áreas universitarias específicas.

Santa Fe, octubre de 2011.
Campaña “Paren de Fumigarnos! “ - Santa Fe -


Mov. Mundial por la Salud de los Pueblos de Argentina Rosario
Mov Ambientalista “Basta de Cancer” Arroyo Seco
Vecinos Autoconvocados Contra las Fumigaciones Esperanza
Asoc. Civil Muyuqui San Justo
Asamblea por la Vida San Lorenzo
Ecos de la Sociedad Puerto Gral S Martin
Asoc. Civil Espacio para la Conservación y la Acción Social. Venado Tuerto
Vecinos Autoconvocados Contra las Fumigaciones Malabrigo
Grupo Ecologista Genesis Rosario
Agrupación Bicentenario Carcarañá Carcarañá
Vecinos Autoconvocados Contra las Fumigaciones Perez
Centro Ecologista 25 de Mayo Empalme Villa Constitución
Vecinos Autoconvocados Totoras
Conciencia Solidaria Santa Fe
Conciencia Solidaria – Coordinadora Regional - Rosario
Foro de Trabajadores Expuesto a Riesgos Laborales Rosario
Vecinos Autoconvocados Contra las Fumigaciones María Juana
Grupo Misionero Trashumante Hersilia
Grupo de Vecinos Autoconvocados "Dejate Sorprender" Hersilia
Amsafe San Cristobal, CTA Dto San Cristobal - San Cristobal
Frente Gremial "4 de Abril" Dpto General Obligado Reconquista
"Encuentro por los Derechos Humanos" Reconquista
 Instituto de Cultura popular (INCUPO) Reconquista
Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA) Reconquista
Liga Argentina por los Derechos del Hombre Reconquista
Cátedra Abierta sobre DDHH – ISP Nº 4 Reconquista
Periódico “Edición 4” Reconquista
Mesa Agroecológica Reconquista
Partido Obrero Reconquista
Proyecto Sur Reconquista
Taller de la Mujer Reconquista-Avellaneda Reconquista
Sociedad de Pediatría de Reconquista Reconquista
Espacio de Reflexión y Debate Reconquista
Granja Agroecologica La Verdecita. Santa Fe
Vecinos Autoconvocados Contra las Fumigaciones Ramona
"Centro de Estudios Alejandro Olmos"     Santa Fe
Asociación "Amigos de la Vida" Rafaela
Centro de Dadores Voluntarios de Sangre Rafaela
Vecinos Autoconvocados Contra las Fumigaciones San Jorge
CTA provincia de Santa Fe - (secretario gral.) Santa fe
ADECI (Asociación Defensa del Ciudadano) Santa Fe
EVA- Escuela Vocacional de Agroecologia – La Verdecita Santa Fe
"Asociación Mas Vida" Laguna Paiva
Vecinos Autoconvocados Contra las Fumigaciones Stephenson
Taller Ecologista Rosario
Taller de Comunicación Ambiental Rosario
 Esc N° 47 - Campo Crespo. Monte Vera
Firmat por la Vida Firmat
Sub Secretaria Académica, Fac. Cs Médicas UNR Rosario
Asoc.Civil N.O.R.T.E Santa Fe
Vecinos del Barrio Malvinas Rosario
Sindicato Argentino de Television Seccional Santa Fe María Juana
Centro de Protección a la Naturaleza (CeProNat) Santa Fe
Centro Ecologista Renacer Villa Constitución
Secretaria General CTA Villa Constitución
ADeR (Asoc. Para el Desarrollo Rural) Villa Minetti
Movimiento de Unidad Villense Villa Constitución
Partido Comunista Villa Constitución
Periodista Santa Fe
Pte Vecinal Barrio Reyes San Justo
Secretario General CTA de la Costa San Justo
Vocal CTA de la Costa San Justo
Foro Santafecino por la Salud y el Ambiente Santa Fe
Vecinos Autoconvocados Contra las Fumigaciones Ceres
Grupo de Tamberos – Mov. Campesino de Liberación (MCL) Estación Diaz
Foro Nacional de la Agricultura Familiar Estación Diaz
Vecinos Autoconvocados Contra las Fumigaciones Desvío Arijón
Vecinos Autoconvocados Barrio Hostal del Sol (Aeropuerto) Rosario
“El Grito del Barrio Malvinas” Rosario
Mov. Campesino de Liberación - Coordinación Nacional Arroyo Seco


Centro de Protección a la Naturaleza
Campaña "Paren de Fumigarnos!"
Belgrano 3716 - CP 3000 - Santa Fe - tel. 0342 4531157
www.cepronat-santafe.com.ar

DECLARACIÓN DE LOS PUEBLOS FUMIGADOS DE LA PROVINCIA DE SANTA FE.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Nuestro Pan de Cada Día


Unser täglich Brot (Our Daily Bread)
"Nuestro pan de cada día" refleja el día a día de todo el proceso de industrialización y mecanización a la que ha sido sometida la ganadería y la agricultura en un país desarrollado. (FILMAFFINITY)

lunes, 28 de junio de 2010

Brasil-Proyecto para reducir la protección de los bosques, Tristres Trópicos.

Diputado Aldo Rebelo-Partido Comunista do Brasil, impulsor de una ley que desprotege a los bosques en Brasil
Fuente Blog do Favre.
Muchas veces cuando vemos que algunos políticos de izquierda fomentan ciertas cosas nos preguntamos si somos de izquierda o derecha....

MARIA RITA KEHL – O Estado de S.Paulo


El diputado Aldo Rabelo es un patriota. Hace unos años, creó un proyecto de ley contra el uso público de palabras extranjeras en Brasil. No me acuerdo si la ley fue aprobada o no pegó. Somos sorprendidos ahora por una nueva investida patriótica del representante del PC do B: sustituir el verde musgo de nuestro pendón por un tono mas elegante, el verde dólar. Nada en contra de la evolución cromática del símbolo patrio. Pero no se esperaba tamaño revisionismo de parte de un viejo comunista: el proyecto de revisión del código forestal propuesto por Rebelo es escandaloso.

O no: si el PC do B todavía tiene algo que ver con la China, nada mas comprensible que la tentativa de someter a Brasil a la misma voracidad del país que hoy junta lo peor de una dictadura comunista con lo peor del capitalismo predatorio: desvastación de la naturaleza, salarios miserables, represión política.

¿Y a nosotros qué nos importa? No somos chinos – ¿por qué habríamos de sujetarnos a los dictados de la concentración de renta en el campo que quierem inculcarnos como si fuese la condición inexorable del desarrollo económico? No soy economista, pero aprendo algo con gente del ramo. Sigo el argumento de una autoridad casi incontesable en Brasil, el ex ministro del gobierno de Fernando Henrique Cardozo y hoy social democrata asumido, Luis Carlos Bresser Pereira. La concentración de tierras y la productividad del agronegocio, es bueno para enriquecer algunas pocas familias, no son necesarias para el aumento de la riqueza o para su distribuición en el campo. Ni para alimentar a los brasileños. La agricultura familiar – pasmemse: emplea más, paga mejor y produce más alimentos para el consumo interno que el agronegocio. Verdad que no rinde dólares, ni a los dueños del negocio ni a los lobistas del Congreso. Pero alimenta a la sociedad.

Vale entonces preguntarse ¿cuántos brasileños precisan perder sus empleos en el campo, ser expulsados de sus chacras para vivir en regiones ya desertificadas e improductivas, cuántas generaciones de hijos de ex-agricultores precisan crecer en las favelas, cerca del crimen, para producir un nuevo rico que viaja en su avionito particular y manda a su família anualmente a Miami? ¿Cuánto nos cuesta el nuevo agromillonario sin visión del País, sin conciencia social, sin otra concepción de la política sino la de alimentar lobbies en el Congreso e intentar extinguir la lucha de los sin tierra por la reforma agraria?

Mi bisabuelo Belisário Pena fue un patriota de verdad. Un médico sanitarista que viajó en lomo de burro por el interior del País para investigar y erradicar las principales enfermedades endémicas de Brasil a principio del siglo 20. El relato de la expedición emprendida por él y Arthur Neiva por el norte de Bahia, Pernambuco, sur de Piauí y Goiás, en 1912, se transformó en un libro que me regaló el profesor Antonio Candido. La investigación empiezaa por la descripción del clima, o sea, de la seca, y sigue descrebiendo la “diminuición de las aguas” en el interior. Reproduzco la grafia de la época: “No hay dudas de que el agua disminuye siempre en Brazil Central; el habitante de los márgenes de los grandes rios no percibe el fenómeno, pero el informe de los habitantes de las proximidades de los pequeños cursos y de arroyos poco voluminosos es unánime en confirmar este fato. De Petrolina hasta la vila de Paranaguá, no se encuentra un único curso perenne. El Piauhy, lo encontramos cortado (con el curso interrumpido); el Curimatá, completamente seco; por citar los mayores (…) Se cree que, en toda la zona, el hombre busca apresurar por todos los medios la formación del desierto, por la destrucción criminal y estúpida de la vegetación”.

Los profesores Jean Paul Metzger y Thomas Lewinsohn, en el suplemento Aliás de domingo pasado, acusan la falta de argumentos científicos del proyecto de Aldo Rebelo. Pero aún sin el aval de científicos serios, ya es de conocimiento general lo que mi bisabuelo constató en 1912: la evidente relación entre el desmatamiento, la disminución de las aguas y la desertificación del interior del País.

El nuevo código de “reforestamiento” propone reducir de 30 para 7,5 metros la extensión obligatoria de la vegetació original en los márgenes de los ríos en las propiedades rurales. Una banda vegetal mas estrecha que una calle estrecha no alcanza para impedir la erosión de los rios que todavía no se secaron, ni parar la desvastación por las inundaciones como la que hoy está afectando a tantos habitantes de la Zona da Mata. ¿Quién no observó, sobrevolando el Brasil central, que los rios que no tienen mas vegetación en las márgenes están secos? Otro chieste es el de excluir a las pequeñas propiedades de la reserva forestal obligatória. Si hasta el genio del mal que habita en mi ya tuvo esta idea,¿ imaginen si nadie mas pensó en dividir grandes estancias en pequeños lotes de testaferros para valerse del beneficio?

Por desinformación o mala fé, los defensores del desmatamiento alardean que esta es una disputa entre desarrolistas y amantes de lo “verde”. Mentira. El objeto de la disputa es el tiempo. El proyecto de Rebelo defiende a los que quieren agarrar todo lo que pueden, ya. En el futuro, puede ser que: sus nietos irán a estudiar y vivir en el exterior. Del otro lado, los que se preocupan con las generaciones que van a continuar viviendo en Brasil cuando todo el interior del País sea igual a las regiones mas secas del Nordeste actual – algunas de las cuales ya fueron ricas, verdes y fértiles, antes de ser desmatadas por la agricultura predatoria. Que por lo menos contaba, a comienzos del siglo 20, con el beneplácito de la ignorancia.

Fuente Blog do Favre.

MARIA RITA KEHL -Para O Estado de S.Paulo





Vemos de nuevo que el tema no pasa por izquierda o derecha...



martes, 8 de abril de 2008

Paul Krugman- Los alimentos y el petróleo barato ya son cosa del pasado



Paul Krugman: Los alimentos y el petróleo barato ya son cosa del pasado

Por estos días mucho se oye hablar de la crisis financiera mundial. Pero hay otra crisis mundial en gestación, que está afectando a más gente. Hablo sobre la crisis de alimentos. En estos últimos años, los precios del trigo, el maíz, el arroz y otros alimentos básicos se duplicaron o triplicaron, y la mayor parte del aumento tuvo lugar en estos últimos meses. Los precios altos de los alimentos espantan hasta a los norteamericanos relativamente adinerados. Pero son realmente devastadores en los países pobres, en donde la comida representa más de la mitad del gasto de una familia.

Ya hubo disturbios por los alimentos en distintos rincones del planeta. Naciones proveedoras de alimentos, desde Ucrania a Argentina, han estado limitando sus exportaciones en un intento por proteger a los consumidores internos, lo que condujo a protestas de parte de los agricultores y empeoró las cosas en los países que necesitan importar alimentos.

¿Cómo ocurrió esto? La respuesta es una combinación de tendencias de largo plazo, mala suerte y políticas deficientes.

Comencemos con las cosas que no son culpa de nadie. En primer lugar, está el camino de los chinos que comen carne ahora. Como se necesitan alrededor de 700 calorías de alimento para animales para producir un bife de 100 calorías, este cambio en la dieta aumenta la demanda de granos.

En segundo lugar, está el precio del petróleo. La agricultura moderna depende mucho de la energía. Con el petróleo por encima de los 100 dólares, los costos de la energía se convirtieron en un factor importante que hace subir los costos del agro.

Los precios altos del petróleo, a propósito, tienen también mucho que ver con el crecimiento de China y otras economías emergentes. De manera directa e indirecta, estas crecientes potencias económicas compiten con el resto de nosotros por los escasos recursos, inlcuidos petróleo y tierras de cultivo, lo que hace subir los precios de las materias primas de todo tipo.

En tercer lugar, hubo una racha de mal tiempo en zonas clave. En especial, en Australia, el segundo exportador de trigo del mundo, y estuvo sufriendo una gran sequía.

Estos factores que están detrás de la crisis de alimentos no son culpa de nadie, pero esto no es del todo cierto. El ascenso de China y otras economías emergentes es la principal fuerza que está detrás de los precios del petróleo, pero la invasión a Irak —que conduciría según se había prometido a un petróleo barato— redujo también las provisiones de petróleo más de lo que se hubiera dado de otro modo. Y el mal clima está vinculado con el cambio climático mundial. Por ello, los políticos y los gobiernos que no hicieron nada en relación a los gases efecto invernadero tienen cierta responsabilidad.

¿Qué debería hacerse? Dar más ayuda a la gente en dificultades. Es necesario tomar medidas en contra de los biocombustibles, que resultaron ser un terrible error. Los alimentos baratos, como el petróleo barato, serían ya algo del pasado.

TRADUCCION: Silvia S. Simonetti

Clarín, 08/04/08


Fuente: Diario Clarín.



lunes, 7 de abril de 2008

Más soja y muchos menos alimentos (de Página 12)

Más soja y muchos menos alimentos
Hace diez años, la soja ocupaba cinco millones de hectáreas de tierra. Hoy toma dieciséis. Esta ampliación alocada está liquidando los cinturones de producción de hortalizas, verdura y fruta en las ciudades, y subiendo los precios.


Si quiere imprimir este artículo.

Por Roberto Navarro

El avance de la soja se refleja en la mesa familiar de todos los días y está poniendo en peligro la seguridad alimentaria del país. Página/12 tuvo acceso a un informe reservado del Ministerio de Economía, basado en datos de la Secretaría de Agricultura y del Mercado Central, que revela el espectacular avance de la soja sobre el resto de los cultivos, base de la dieta doméstica. Hace diez años esa oleaginosa sólo ocupaba menos de cinco millones de hectáreas, en la actualidad sobrepasa los dieciséis. Así les fue restando áreas de explotación a otros cultivos. Entre ellos, a las hortalizas y frutas, que cedieron 200 mil hectáreas. Esa es una de las principales razones de que un kilo de pomelos haya aumentado un 299 por ciento en el Mercado Central desde 2001; uno de naranjas, un 295, y uno de limones un 290. El área destinada a la siembra de frutas cayó casi 100 mil hectáreas. Lo mismo ocurrió con las hortalizas: desapareció el cinturón verde de Rosario y está ocurriendo lo mismo con el que bordea Santa Fe. Se redujeron en un 80 por ciento las plantaciones de hortalizas en zonas emblemáticas, como La Plata y Florencio Varela. Así, por ejemplo, las hortalizas de hoja perdieron la mitad de la superficie que ocupaban. El resultado es que la lechuga en el Mercado Central aumentó un 282 por ciento desde la salida de la convertibilidad y el tomate, un 277 por ciento. La soja también avanzó sobre los granos tradicionales de la pampa húmeda: por ejemplo, la última cosecha de trigo fue de 14,5 millones de toneladas.





En 1998 el total del área sembrada era de 26,2 millones de hectáreas, de las que sólo 5,0 se destinaban a la soja. En la actualidad se extendió la frontera agropecuaria al norte del país con lo que la superficie de siembra estimada para 2008 es de 30,2 millones de hectáreas. De ellas, 16,6 millones serán sembradas de soja. Es decir, que el área sembrada total creció cuatro millones de hectáreas y la de soja 11. Las siete de diferencia es por lo que perdieron el resto de los cultivos y la ampliación de la frontera agropecuaria. La razón de este impresionante avance es la rentabilidad de ese poroto, que se da por varios motivos: su altísimo precio internacional, la posibilidad de obtener dos cosechas (soja de primera y soja de segunda o primero trigo y luego soja) y la fortaleza que le otorga su semilla genéticamente modificada.





Según el informe de Economía, a raíz de la espiralización del precio de los alimentos en el ámbito internacional, en todo el mundo se debate el tema de la seguridad alimentaria. En el país la soja ya cubre el 54 por ciento del área sembrada, pero sólo el 2 por ciento de ese poroto se utiliza para consumo humano. El 95 por ciento se exporta y el resto se utiliza para alimento animal. El trigo sí está en la dieta de los argentinos. Sin abundar demasiado, basta citar la harina, el pan y los fideos. Pero ese grano, símbolo de la pampa húmeda, está perdiendo espacio y peso en la producción nacional. Hace una década, ocupaba 7,3 millones de hectáreas; hoy, sólo 5,6 millones. Por ese entonces se producían 15,9 millones de toneladas de trigo al año, en 2007, a pesar del enorme aumento de la productividad, la producción cayó a 14,5 millones.





Las milanesas, las papas fritas y las ensaladas son un clásico en la mesa argentina. Para preparar todas esas comidas se utiliza aceite. En la mayoría de los hogares, aceite mezcla, que contiene un 90 por ciento de girasol. Hace diez años esa oleaginosa ocupaba 4,2 millones de hectáreas, en la actualidad apenas 2,3 millones. El resto lo cedió a la soja. Así la producción cayó de 7,1 a 3,5 millones de toneladas. Junto a la suba del precio internacional, esta merma en la producción derivó en un aumento en el precio interno de la botella de un litro y medio de aceite mezcla del 458 por ciento.





Los argentinos consumen por cápita casi 70 kilos de carne vacuna por año. Cada vez más productores alimentan el ganado con maíz. Según un informe del Departamento de Nutrición de la Facultad de Medicina de la UBA, en el país se come pollo al menos una vez a la semana. Estas aves se alimentan en un 90 por ciento de maíz. También los cerdos engordan con este grano. Y con maíz también se fabrica aceite. En la última década su área sembrada se redujo de 4,1 a 3,5 millones de hectáreas. Pero el aumento de su productividad logró que aun así incrementara su producción de 19,3 a 21,7 millones de toneladas. De todas maneras, este crecimiento no es suficiente para acompañar el desarrollo avícola, el nuevo modelo de alimentación vacuna, el incremento del consumo interno y el internacional. Así, una botella de un litro de aceite de maíz aumentó desde 1999 un 580 por ciento.





Argentina es uno de los países que tienen el privilegio de tener soberanía alimentaria: su territorio le permite sembrar los cultivos suficientes para producir todos los nutrientes necesarios para una alimentación integral. Pero en poco más de una década, ante la falta de políticas de Estado, el avance de la soja puso en peligro esa soberanía. El 11 de marzo por primera vez el Estado tuvo un atisbo de política agropecuaria al diferenciar las retenciones de la soja con respecto al maíz y el trigo con 20 puntos porcentuales de diferencia. Así espera desalentar el avance de la oleaginosa, en detrimento del resto de los cultivos.





La fertilidad de sus tierras y la variedad de sus climas le dieron históricamente al país la posibilidad de obtener de su suelo una enorme variedad de alimentos. El arroz se puede encontrar en el guiso de un obrero o acompañando una trucha de cien pesos en un restaurante cinco estrellas. Este grano llegó a ocupar 290 mil hectáreas hace una década en provincias en las que jamás habían visto un poroto de soja; entre ellas, Ente Ríos, epicentro del conflicto del campo. En 2007 sólo se sembraron 168 mil hectáreas. El resultado fue que de 1,7 millón de toneladas de producción se cayó a 1,0 millón. Así su precio ya subió un 270 por ciento desde la salida de la convertibilidad.





“Es más bueno que el Quaker”, todavía se dice cuando se quiere alabar la generosidad de una persona. No es casual que se use a la avena como emblema de lo bueno. Es el cereal que por décadas se les dio a los niños de pocos meses como primer alimento sólido, por su importante componente nutritivo. Hoy la soja lo tiene arrinconado y en vías de desaparición del campo argentino. Hace diez años ocupaba 177 mil hectáreas; en 2007, sólo 66 mil. Su producción cayó en ese lapso de 555 a 242 mil toneladas. Otro cereal que conforma la enorme variedad nacional es el centeno, recomendado por los nutricionistas. Generalmente se lo consume en pan común o en rebanadas. En sólo diez años su producción cayó de 120 mil a 54 mil toneladas y para 2008 se esperan menos de 40 mil.





La producción de tomate cayó 15 por ciento en diez años. La lechuga perdió la mitad de su superficie de siembra. Los cítricos sólo retrocedieron un 2 por ciento en su producción en diez años. Pero en ese lapso el consumo creció un 50 por ciento. De esa forma la soja ha avanzando sobre el resto de los cultivos, poniendo en peligro la seguridad alimentaria de los argentinos. La reducción de la producción tiene como primer efecto el aumento de precios, entonces los primeros en sufrir el impacto del avance sojero son los que menos tienen.



















Entre Ríos y el Chaco





El núcleo del conflicto con el campo fueron las retenciones a la soja. De las 47,4 millones de toneladas que se esperan terminar de cosechar en las próximas semanas, el 80 por ciento saldrá de la Pampa Húmeda, área que abarca Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Pero el conflicto más grande se dio en Gualeguaychú, Entre Ríos. En esta provincia sólo se espera cosechar 3,9 millones de toneladas. Los productores de la Pampa Húmeda conocen la palabra retenciones desde hace muchos años. Entre Ríos no. Hasta hace diez años el 85 por ciento del campo entrerriano se destinaba al cultivo de arroz y el 10 por ciento a cítricos. Pero apareció la soja y en diez años la producción arrocera cayó de 970 mil a 408 mil toneladas en 2007. Para 2008 se estima una siembra que resultará en una producción menor a 390 mil toneladas. De las 700 mil toneladas de arroz que perdió el país, 500 mil fueron de Entre Ríos. Pero la protesta tiene cierta lógica: vivieron la riqueza de la Pampa Húmeda unos años y no quieren perderla. Cuando el Estado llegó a corregir el error ya se habían acostumbrado. Ahora va a ser difícil convencerlos de volver al arroz. Un caso similar ocurre en el Chaco, la provincia del algodón. En una década pasó de producir 156 mil a 1,3 millón de toneladas de soja. Pero este poroto desplazó al tradicional algodón, que aunque aumentó su precio un 60 por ciento sólo en 2007, rinde mucho menos que la soja. Así, vio caer su producción de 1,4 millón a 545 mil toneladas en diez años. La soja también avanzó sobre zonas que nadie hubiese imaginado, como La Matanza, La Plata, Pilar y San Pedro. Este último pueblo se caracterizaba como uno de los pilares de los cítricos en el país y fue también uno de los cortes de ruta más aguerridos. Aquí la oleaginosa tuvo un aliado para ganar espacio: el cambio climático. Las heladas del año pasado terminaron de convencer a los fruticultores de pasarse a un cultivo más resistente. Algunos se convirtieron en productores de soja, otros se asociaron con pooles. Por eso la reacción cuando las retenciones móviles se anunciaron: era la primera vez que iban a ver tanta plata. Otro caso extremo es el del centeno en La Pampa. Esa provincia tiene las características específicas para producir ese cereal. En 1998 el 75 por ciento de la producción nacional salía de La Pampa. En total, 90 mil toneladas. En 2007 sólo produjo 19 mil.





Fuente Página 12