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sábado, 13 de noviembre de 2010

Cumpleaños de Robert Louis Stevenson


Dr. Jekyll and Mr. Hyde (1920)

Jared | Myspace Video

Dr. Jekyll and Mr. Hyde (1920)

Si quieren verlo en myspace.



Si hoy 13 de noviembre buscan algo en Google encontrarán la imagen de arriba y enlaces que tienen que ver con Robert Louis Stevenson, hoy es el cumpleaños de Stevenson.

En nuestro humilde blog dejamos algunas obras de él.



jueves, 9 de abril de 2009

Hacia una moral laica-Robert Louis Stevenson




En repetidas ocasiones escuchamos que no es posible que exista una moral fuera de la religión.
Robert Louis Stevenson escribió un ensayo llamado justamente Moral Laica en donde sostiene que es posible.


Sería interesante si alguien consigue una traducción por ahí...

Lo que decía Borges de Stevenson:


Stevenson no fue un hombre religioso. Fue algo mejor, fue un hombre ético.
Un personaje de Bernard Shaw declara que ha dejado atrás el soborno del cielo:
Stevenson huviera podido agregar que ha dejado atrás la amenaza del infierno.


Dejemos la amenaza del infierno y el soborno del cielo y veamos si podemos salir adelante!!!!




lunes, 6 de abril de 2009

Sobre Cartas Abiertas, a de Stevenson al reverendo C. M. Hyde.



En el prólogo a las fábulas de Stevenson, Borges escribió:

"Stevenson no fue un hombre religioso. Fue algo mejor, fue un hombre ético.
Un personaje de Bernard Shaw declara que ha dejado atrás el soborno del cielo:
Stevenson huviera podido agregar que ha dejado atrás la amenaza del infierno."




Y hoy leyendo Página me encuentro con la contratapa de Sasturain en donde comenta un intercambio de cartas que tuvo Stevenson en su momento con un reverendo presbiteriano Hyde justo ese apellido tenía, ojo Stevenson había escrito su obra 4 años antes del intercambio de cartas.

"La diatriba de Stevenson es una respuesta airada a una carta que Hyde le envió al reverendo H. B. Gage en agosto del año anterior y que fue recogida por la prensa religiosa presbiteriana, “secta” –la expresión es de Stevenson– a la que él mismo, como los citados, pertenecía. En su carta, el religioso degradaba y menospreciaba la figura y la obra de un cura misionero católico –el belga Joseph de Veuster, conocido como El Padre Damián– que había muerto pocos meses antes en el lazareto de Malokai, en Hawai, al que había dedicado su vida hasta morir leproso junto a los internos."

"Pocas veces se ha descripto con mayor precisión, santa furia ética y grandeza y humildad de espíritu, la miseria del alma humana que aflora –disfrazada de rigor crítico– en la envidia y la bajeza de miras. Que cada cual se ponga (nos pongamos) el Mr. Hyde que le (nos) caiga y quepa."







La carta, o un fragmento de la carta de Stevenson está acá.

Hay una poesía muy linda de Borges sobre Stevenson que no conocía:

A ti también, en otras playas de oro,
te aguarda incorruptible tu tesoro:
la vasta y vaga y necesaria muerte

En la página de la Jornada está la carta del Reverendo C. M. Hyde en donde el reverendo lo manda recontra en cana al sacerdote católico:

La carta del Reverendo C. M. Hyde:

" Querido hermano. En respuesta a sus indagaciones sobre el padre Damián, sólo puedo contestar que nosotros que lo conocimos estamos sorprendidos con las extravagantes alabanzas del periódico, como si fuera un muy santificado filántropo. La simple verdad es que era un vulgar hombre sucio, testarudo y fanatizado. No fue enviado a Molokai, sino que fue ahí sin órdenes; no
permaneció en el asentamiento de los leprosos (hasta que se volvió uno él mismo), sino circulaba libremente por toda la isla (menos de la mitad de la isla está dedicada a los leprosos), y venía a Honolulu a menudo. No tomó parte en las reformas y mejoras realizadas, que fueron trabajos de nuestra Junta de Salud, como lo requería la ocasión y los medios provistos. No era un hombre puro en sus relaciones con las mujeres, y la lepra que lo mató debe atribuirse a sus vicios
y descuidos. Otros han hecho bastante por los leprosos, nuestros propios ministros, los médicos del gobierno, pero nunca con la idea católica de merecer la vida eterna. Suyo, etc., C. M. Hyde."



Y Stevenson se saca y le responde....

"Damián era SUCIO."

Lo era. ¡Piense en los pobres leprosos molestos con este sucio camarada! Pero el
limpio Dr. Hyde estaba con su comida en una buena casa."




Sobre si tenía o no relaciones con las mujeres:

"Pero temo que usted apenas pueda apreciar cómo aparece ante sus prójimos; y para llevarla a su casa, supondré que su historia es verdadera. Yo supondré (y Dios me perdone por suponerlo) que Damián falló y tropezó en su angosto sendero del deber; supondré eso, en el horror de su aislamiento, tal vez en la fiebre de la enfermedad incipiente, él, que estaba haciendo mucho más de lo que había jurado, falló a la carta de su juramento sacerdotal (él, que era un hombre mejor
que usted o que yo, que hizo lo que nosotros no nos habríamos atrevido a soñar) él también demostró nuestra fragilidad común. "¡O, Yago, lástima de eso!" El menos tierno debería conmoverse hasta las lágrimas; el más incrédulo hasta rezar. ¡Y todo lo que usted pudo hacer fue escribir su carta al reverendo H. B. Gage!"




Y Stevenson venia de una familia presbiteriana, no era católico....


No conocía la carta que había escrito Stevenson y me gustó mucho, supongo que no debía ser fácil escribirla en ese momento y los presbiterianos hicieron sus desastres en Hawaii (esa es una asignatura pendiente que tenemos los argentinos, honrar nuestro tratado con el rey Kamehameha I e ir a liberar Hawaii...pero esa es otra historia...)



Fuentes:



De Stevenson

Bajo el inmenso y estrellado cielo,

cavad mi fosa y dejadme yacer.

Alegre he vivido y alegre muero,

pero al caer quiero haceros un ruego:

Que pongáis sobre mi tumba este verso:

“Aquí yace donde quiso yacer;

de vuelta del mar está el marinero,

de vuelta del monte está el cazador”.

Epitafio de la tumba de

Robert Louis Stevenson

Fuente La Máquina del Tiempo.

sábado, 4 de abril de 2009

Pensando en la muerte..El Barco que se hunde



Pensando en la muerte de Alfonsin recordé esta fábula de Robert Louis Stevenson:

El barco que se hunde:

“Señor”, dijo el teniente primero, irrumpiendo en el camarote del capitán, “EL BARCO ESTA HUNDIENDOSE”.

“Está bien, señor Spoker”, dijo el capitán. “Pero esa no es razón para que usted se presente a medio afeitar. Haga uso de su inteligencia por un momento, señor Spoker, y usted verá que para una mente filosófica nada nuevo ha ocurrido. Puede decirse que el barco, si es que está hundiéndose, estaba hundiéndose desde el momento en que fue botado”.

“Está hundiéndose aprisa”, dijo el teniente primero, cuando volvió afeitado.

“¿Aprisa, señor Spoker?“, preguntó el capitán. “Esa frase me extraña, porque pensándolo bien, el tiempo es relativo.”

“Señor”, dijo el teniente, “creo que no vale la pena embarcarnos en esta discusión ya que estaremos en el fondo del mar dentro de diez minutos”.

“Razonando de esa manera”, dijo el capitán suavemente, “sería inútil iniciar cualquier investigación importante.

Lo más probable es que muramos antes de haberle dado fin. Usted no ha considerado, señor Spoker, la situación del hombre”, agregó sonriendo y moviendo la cabeza.

“Prefiero considerar la situación del barco”, dijo el señor Spoker.

“Como buen oficial”, contestó el capitán, poniendo la mano sobre el hombro del teniente.

Desde la cubierta anunciaron que los marineros se habían metido en la bodega, donde ahora están emborrachándose.

“Marineros, esto es insensato”, dijo el capitán, “el barco está hundiéndose. En diez minutos ustedes me dirán: y entonces ¿qué? Para una mente filosófica, nada nuevo ha ocurrido. En el curso de nuestra vida, se nos podría haber roto una arteria, o nos podría haber partido un rayo, no sólo dentro de diez minutos, sino dentro de diez segundos; yeso no nos ha impedido almorzar ni depositar dinero en el banco. Les aseguro con la mano en el corazón que no acabo de entender su actitud”.

La tripulación ya estaba demasiado borracha para oir sus razones.

“Se trata de una escena muy penosa, señor Spoker”, dijo el capitán.

“Sin embargo, para la mente filosófica”, dijo el teniente, “podría decirse que empezaron a emborracharse desde el momento en que se embarcaron”.

“No sé si usted sigue mi razonamiento, señor Spoker”, dijo el capitán suavemente. “Pero sigamos”.

En la santabárbara dieron con un viejo lobo de mar que estaba fumando su pipa.

“Dios mío”, dijo el capitán. “¿Qué está haciendo?”

“Bien, señor”, dijo el viejo marinero, como disculpándose, “me dijeron que el barco estaba hundiéndose”.

“Y aunque así fuera”, dijo el capitán, “para la mente filosófica, nada nuevo ha ocurrido”. La vida, viejo amigo, la VIDA , en cualquier momento, desde cualquier punto de vista, NO ES MENOS PELIGROSA QUE UN BARCO QUE SE HUNDE.
Sin embargo, la gente suele usar paraguas y zapatos de goma y emprende grandes obras, y se conduce como si fuera inmortal. En cuanto a mí, desprecio al hombre que, aun a bordo de un barco que se hunde, deja de tomar una píldora o darle cuerda a un reloj. Semejante conducta no sería humana.

“Disculpe, señor”, dijo el señor Spoker. “¿Pero qué diferencia hay entre afeitarse en un barco que se hunde y fumar en la santabárbara?”

“0 hacer algo en cualquier circunstancia”, dijo el capitán:

“Estoy convencido; convídeme con un cigarro capitán".

Dos minutos después el barco estalló con una gloriosa detonación.


Pensaba en lo que cuenta la fábula y pensaba en tantos que todavía no se murieron pero que ya lo van a lograr:

  • Nemen

  • Felipe Solá (el candidato transgénico)

  • Videla

En fin, son muchos, esos tres son los que me vienen a la cabeza en cuanto a poder de destrucción.

Y pensaba en que en definitiva todos ellos se van a morir, que, seguramente, ninguno de ellos tendrá una despedida como la de Alfonsín. Y en qué también a ellos no les importe este humilde partido político.....

Pero bueno, se morirán dejarán su legado terrible de muerte y destrucción. Sabrán de lo que son responsables y bueno...Sólo eso, en algún momento se morirán también aunque hayan pensado que eran todopoderosos y que nunca les llegaría el ocaso.

Pero su herencia la bancaremos nosotros...